Las ayudas de la Xunta a los productores de la IGP Faba de Lourenzá beneficiarán a 18 personas

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faba LOURENZAEl Consello de la Xunta de este lunes viene de conocer que están a punto de pagarse las ayudas a las personas productoras de la indicación geográfica protegida (IGP) Faba de Lourenzá. Estas aportaciones, convocadas el pasado 27 de junio por la Consellería de Medio Rural, están destinadas a cubrir parcialmente los sobrecostes que implica producir esta haba gallega con estándares de calidad superiores a los comunes.

La convocatoria se enmarca en un contexto especialmente complejo para el sector, marcado por las malas cosechas de 2023 y 2024, que obligaron a descartar una parte importante de la producción a causa de las condiciones climáticas adversas. En respuesta a esta situación, se habilitó un presupuesto inicial de 72.000 euros, con una cuantía máxima de 2.000 euros por hectárea sembrada.

En el total, se recibieron 19 solicitudes de las personas titulares de las explotaciones acogidas a la IGP que declararon siembra en 2024 y, luego de su revisión, se aprobaron 18, por ser las que cumplían los requisitos. El presupuesto final destinado a estas ayudas asciende así a algo más de 68.000 euros.

Estas aportaciones permitirán a las personas productoras hacer frente a los sobrecostes derivados de una producción muy exigente, que implica seleccionar únicamente habas de la categoría extra, completamente limpias, sanas y exentas de defectos, según recoge el pliego de condiciones de la IGP. Además, las lluvias intensas de la primavera de 2024 provocaron graves ataques fúngicos que afectaron severamente a la cosecha, con un porcentaje de producto apto para la indicación mucho menor que en años anteriores.

Se trata de la primera vez que se convocan ayudas específicas para la IGP Faba de Lourenzá. Además de esta aportación directa, el Gobierno autonómico viene desarrollando otras acciones de apoyo a la IGP Faba de Lourenzá, como el impulso de la formación a través de jornadas en el centro Pedro Murias, con el objetivo de fomentar entre las personas productoras la incorporación de prácticas agronómicas que contribuyan a mejorar la rentabilidad y la calidad del cultivo, como la rotación de cultivos, los marcos de plantación o la eliminación de virosis en la semilla.

Sin embargo, desde el Sindicato Labrego Galego criticaron el diseño de estas aportaciones, pues la Consellería de Medio Rural no tuvo en cuenta su demanda de que en estas ayudas directas se incluyeran a la totalidad de productoras y productores de faba, y no únicamente a las 19 explotaciones agrícolas inscritas en la IGP Faba de Lourenzá.

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