Las condiciones climáticas reducen en 2 millones de toneladas las expectativas de la cosecha de cereales en España

Las elevadas temperaturas ya desde mayo y la falta de lluvias en algunas regiones en las fases finales del cultivo redujeron el potencial productivo del cereal español. Cooperativas Agro-alimentarias de España hace una revisión a la baja de las previsiones de hace dos meses y calcula que la cosecha de 2026 será de 18,6 millones de toneladas, casi dos millones menos de la previsión inicial

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2.- Campo de trigo_ICL

La última estimación del Consejo Sectorial de Cereales de Cooperativas Agro-alimentarias de España sitúa la cosecha de este año en 18,6 millones de toneladas. Esta cifra supone una revisión a la baja de 1,96 millones de toneladas y una caída del 9,5 % respecto a la primera previsión -realizada en el mes de mayo- que situaba la cosecha en 20,56 millones de toneladas.

El informe realizado por Cooperativas Agroalimentarias cifra en 5,28 millones de hectáreas la superficie destinada al cultivo de cereales. Se tuvieron en cuenta las declaraciones de los agricultores y ganaderos ante el Ministerio de Agricultura y las solicitudes de la PAC. La estimación sitúa el rendimiento medio de todas las comunidades autónomas en 3,52 toneladas por hectárea.

Respecto a la campaña de 2025, considerada una de las mejores desde que hay registros y en la que se alcanzaron 26,64 millones de toneladas, la producción total se va a reducir de forma muy significativa hasta un 30 % en volumen y un 24 % en rendimiento.

La producción de cereales de invierno se estima en torno a 14,8 millones de toneladas, con un descenso generalizado en todos los cultivos. Y quedaría en los siguientes números:

Trigo blando: 5,6 millones de toneladas

Trigo duro: 449.000 toneladas

Cebada: 6,9 millones de toneladas

Avena: 868.000 millones de toneladas

Centeno: 149.000 toneladas

Triticale y otros cereales: 804.000 toneladas

De manera aún preliminar, habría que añadir 3,83 millones de toneladas de maíz. El trigo blando reduce la previsión de producción un 36 %, y la cebada tendría un ajuste a la baja del 32 %, respecto a la campaña pasada. La cebada continúa siendo el principal cereal español por volumen, con un rendimiento medio de 3,19 toneladas por hectárea. Le sigue el trigo blando, con 3,25 toneladas por hectárea.

A esta bajada de producción, hay que añadirle un factor económico que agrava la campaña: el incremento de costes de producción en insumos, energía y laboreo, que reducen la rentabilidad de las explotaciones cerealistas. Aunque los rendimientos son solo levemente inferiores a la media de los últimos cinco años, el margen para los agricultores es sensiblemente menor.

Factores climáticos

Desde Cooperativas Agroalimentarias de España señalan que las expectativas favorables generadas por las lluvias de primavera no se consolidaron de manera uniforme. Y que las elevadas temperaturas desde la segunda quincena de mayo aceleraron el crecimiento y maduración en zonas centro y norte. Así, se redujo el período de llenado, el peso del grano y el rendimiento final.

La Agencia Estatal de Meteorología señala que la temperatura media peninsular se situó en 3,2 °C por encima de lo normal en primavera y las precipitaciones quedaron solo en el 39 % de sus valores habituales. El rendimiento cayó con fuerza, especialmente en las zonas donde el cereal se estaba llenando cuando llegaron las olas de calor.

Más allá de las cifras totales, desde Cooperativas Agroalimentarias apuntan a una campaña muy desigual territorialmente. Mientras que en buena parte del centro y norte de España el principal factor limitante fue el estrés térmico e hídrico, en Andalucía las lluvias persistentes de invierno provocaron anegamientos, problemas de nascencia y falta de uniformidad en determinadas parcelas, afectando al potencial productivo y a la calidad del grano.

La cebada sigue siendo el cereal más cultivado y con mayores rendimientos en España

La cebada sigue siendo el cereal más cultivado y con mayores rendimientos en España

Demandas del sector

Cooperativas Agroalimentarias señala que “los cereales constituyen un cultivo estratégico para el equilibrio territorial, la actividad económica del medio rural y el abastecimiento de la cadena agroalimentaria. La volatilidad de las últimas campañas muestra la necesidad de adaptar las explotaciones frente a fenómenos climáticos cada vez más extremos y concentrados.”

Por eso, consideran prioritario “avanzar en la profesionalización de los cultivos, la mejora genética, el uso de semilla certificada y de grano acondicionado, la agricultura de precisión y el fortalecimiento de los seguros agrarios.”

La entidad señala la iniciativa Agricultores Contra el Cambio Climático, AC3, como “una herramienta fundamental para generar y trasladar soluciones agronómicas que permitan reducir el impacto de los episodios climáticos adversos y avanzar hacia una producción cerealista más resiliente.”

Se puede consultar el informe completo en este ENLACE

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