Este martes entra en vigor la obligación de contar con un plan de abonado en las explotaciones ganaderas de más de 10 hectáreas, una normativa que con frecuencia pasa desapercibida para los productores.
Para arrojar luz sobre los planes de abonado, la gestión de suelos y lo que se puede aplicar en ellos para quien tiene que trabajarlos en el día a día, hablamos con Manuel Crespo, director de especialidades del Grupo Sociedad Agrícola Gallega (SOAGA).
Y es que la Unión Europea (UE) establece una serie de criterios de obligado cumplimiento de los cuales el sector ganadero muchas veces no es consciente. Por ejemplo, el objetivo de reducir la pérdida de nutrientes, rebajar en un 20% el empleo de fertilizantes o disminuir los productos fitosanitarios y los riesgos que conllevan en un 50%. O que se bajen las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en todas las explotaciones agrícolas y ganaderas.
«La UE busca una racionalización en el uso de fertilizantes y fitosanitarios»
Crespo reconoce que las modificaciones legislativas no están suficientemente comunicadas y que el sector ganadero puede incurrir en incumplimientos de las mismas precisamente por el desconocimiento: “Hay muchas variables que pueden no estar bien definidas o no fueron bien trasladadas”.
– El “plan de abonado” es un instrumento que puede parecer nuevo. ¿En qué consiste y qué es lo que deben tener en cuenta los ganaderos?
Aunque pueda sonar complicado, el plan de abonado tan solo consiste en la descripción detallada de la fertilización de los cultivos de la explotación, momento de aplicación y materiales que se van a emplear, y forma de aplicación y maquinaria utilizada.
Los ganaderos tienen que tener en cuenta que los análisis de suelo y los asesores de fertilización van a ser unas herramientas imprescindibles para la elaboración del plan de abonado. Pero son unas herramientas accesibles para cualquier profesional del campo.
– La legislación sobre el uso de suelos agroganaderos fue fuertemente modificada por las administraciones públicas en los últimos años. ¿En qué apartados se desarrolló más la nueva legislación?
Uno de los primeros fue la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero como el óxido nitroso (N2O), y la disminución de gases contaminantes. En especial el Amoníaco (NH3). También se legisló en prevención y reducción de la contaminación de aguas causada por los nitratos.
El objetivo principal que persiguen todas estas directivas y normas definidas por la administración europea tiene como objetivo la racionalización en el aporte de fertilizantes a los suelos. Tanto los químicos como los aportes de purines y sus métodos de aplicación.
Hay aspectos que pueden parecer poco claros o no fueron bien comunicados. Para solucionarlo estamos los asesores
– El uso de los purines también lleva años siendo objeto de debate. ¿Cuáles son las claves de esos usos que debe tener en cuenta el ganadero?
Es muy importante tener en cuenta que se prohíbe la aplicación de purines mediante plato, abanico o cañón. Se exceptúan los casos en los que la parcela tenga una pendiente superior al 10% o de superficie inferior a una hectárea, cuando no sean colindantes con otros recintos de la misma explotación.

Crespo impartió charlas en diferentes localidades como Frades o Lalín explicando las novedades normativas
Se exceptúa también en el caso de que más del 50% de la superficie de la explotación tenga una pendiente superior al 10%. Esto es algo de lo que se viene hablando desde hace años y parece que a veces no está muy claro. Por otra parte, en ocasiones puede resultar complicado determinar esos coeficientes por las características de los terrenos en Galicia.
Y hay que tener en cuenta que los materiales orgánicos deben ser enterrados lo antes posible tras su aplicación y siempre en las primeras 24 horas. Excepto en los casos de aplicación localizada de los purines. También se prohíbe la aplicación en terrenos helados, cubiertos de nieve o inundados mientras mantengan esas condiciones.
Las características de los terrenos en Galicia pueden dificultar el cálculo de los coeficientes de aplicación de las normativas
– Las palabras “cuaderno digital” no siempre suenan bien en el sector ganadero. ¿Qué es y cómo debe ser su manejo?
En principio no tendría por qué causar alarma, aunque se puede entender que provoque cierta incertidumbre por creer que pueda implicar más carga de trabajo burocrático. Lo que hay que saber es que el cuaderno digital va a ser voluntario. Lo que es obligatorio es el registro de estas actuaciones, bien sea en papel, bien sea en formato digital.
El cuaderno digital es voluntario. Lo obligatorio es registrar las aplicaciones de abonos y fertilizantes, bien sea en papel o digital
El cuaderno no es más que un soporte digital en el que se deben anotar las actuaciones fitosanitarias y de fertilización llevadas a cabo en la explotación. Y se deberá cubrir en un plazo máximo de un mes desde la fecha de aplicación de los productos.
– La Unión Europea proyecta reducir drásticamente el uso de fitosanitarios y de fertilizantes. ¿Cuáles son las medidas reductoras y a quién y cómo afectan?
Una de las normas más destacadas es el RD 1051/2022 de nutrición sostenible de suelos agrarios. Uno de los objetivos que marca es el de reducir en al menos un 50% las pérdidas de nutrientes en los suelos sin que se deteriore su fertilidad.
También se persigue bajar hasta en un 20% el consumo de fertilizantes. Y el de productos fitosanitarios más peligrosos en un 50%. Esto va a afectar a todas las actividades agrícolas y forestales, obligando a una planificación y mayor racionalización del uso de los fertilizantes.

Todas las actuaciones que se hagan con los purines deben quedar registradas y ser comunicadas a la administración
– También se percibe incertidumbre por la gestión de los Gases de Efecto Invernadero (GEI), ¿qué es preciso tener en cuenta a ese respecto?
La gestión de gases de efecto invernadero (GEI) implica medir, reportar y reducir las emisiones de carbono mediante diferentes estándares y protocolos y clasificando las emisiones en función de su alcance.
Esto es algo crucial para combatir el cambio climático, mejorar la eficiencia energética y cumplir con las diferentes normativas que elaboran las distintas administraciones. Por ejemplo, con metas como reducir las emisiones de la UE en un 55% para 2030.
Dentro de la elaboración del plan de abonado que tienen que desarrollar las explotaciones ganaderas y agrícolas, va a ser obligatorio describir las medidas para reducir las emisiones de todos los gases de efecto invernadero para poder cumplir con toda esa legislación.
– En SOAGA llevan tiempo desarrollando estrategias y productos para afrontar esta nueva realidad legislativa, ¿nos puede explicar cuáles son?
Soaga, en colaboración con el departamento de Innovación, desarrolló la gama de fertilizantes FERTIMON PRO, con la que queremos ofrecer una respuesta avanzada a las exigencias de la nueva legislación comunitaria, estatal y autonómica.
Ganaderos y agricultores van a disponer de herramientas avanzadas para desarrollar los planes de abonado
Esa línea de fertilizantes garantiza a los ganaderos y agricultores una fertilización eficiente y sostenible sin perder rendimiento en sus cultivos. Dentro de FERTIMON PRO, la línea SLOW cuenta con certificación de reducción de huella de carbono, en la que SOAGA es pionera.
Además, nuestra empresa también hizo un importante esfuerzo para desarrollar una plataforma propia de asesoramiento para ayudar a ganaderos y agricultores en el cumplimiento de las nuevas normativas.
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