“Los asesores somos como la mujer en el rural: trabajamos de manera silenciosa pero somos esenciales para que todo funcione”

La inquietud de un grupo de personas que trabajan en el agro gallego dio lugar a la constitución, en septiembre del año pasado, de la Asociación de Asesores Rurales de Galicia. Entrevistamos a su presidenta, Elena Piñeiro, para hablar de los objetivos de la asociación y de los problemas y horizontes del sector agroganadero gallego

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Asociación Asesores Rurais Elena Piñeiro2

María Elena Piñeiro Sotelo (Cangas do Morrazo, 1968) pasó del mar a la tierra. En su infancia no hubo vacas (viene de una familia de marineros), pero hoy no podría vivir sin ellas. Es ingeniera técnica agrícola y lleva 30 años trabajando en el sector lechero en la provincia de Lugo, ayudando a las explotaciones ganaderas a modernizarse y profesionalizarse, por lo que ha vivido de primera mano la gran transformación que ha sufrido el sector productivo en las últimas décadas. Se declara enamorada del rural y habla de él con entusiasmo.

– ¿Cómo acaba entre vacas alguien de Cangas do Morrazo?
– Llegué a Lugo para estudiar Ingeniera Técnica Agrícola en la rama de Industrias Agrolimentarias, con la idea de dedicarme profesionalmente a los sectores que conocía: las conservas o el vino.

Al finalizar la carrera, mi visión ya era diferente, y gracias a una beca del Igape comencé a trabajar en Trabada, en una cooperativa ganadera, lo que me ayudó a conocer en profundizad el campo lucense. Ahí comenzó mi labor de asesoramiento en explotaciones agrarias, con 63 granjas como clientes y amigos.

Mi experiencia laboral comenzó poniendo en marcha una cooperativa de servicios en Trabada, Xestravia, y una de envasado de leche pasteurizada, O Paleira

En el año 1998, cuando nace mi primer hijo, tuve la necesidad de conciliar la vida personal y laboral, por lo que decidí dedicarme a la profesión libre. En estos años se estaba gestando la gran transformación que se ha producido en las explotaciones agrarias gallegas.

Las cuotas lácteas, la jubilación anticipada de los ganaderos, la incorporación de jóvenes, la creación de asociaciones de explotaciones mediante la constitución de SATs y la modernización y transformación de las explotaciones tradicionales han sido desde entonces los pilares fundamentales de mi trabajo.

– Estás describiendo toda una reconversión del sector lácteo gallego
– Es cierto. Por ponerte un ejemplo, cuando empecé en el año 1998 el proyecto más grande en el que participé era de una granja con 70 vacas. Hoy la mayor parte de mis clientes tienen entre 200 y 300 animales. Es necesario, porque si tú quieres que los jóvenes puedan quedarse en el campo tienen que tener unas condiciones de vida equiparables a las que tienen sus compañeros de la ciudad.

Y para eso las explotaciones tienen que ser rentables y tener una economía saneada, pero también tener libranzas y descansos, por lo que las explotaciones tienen que estar bien dimensionadas. En mi trayectoria profesional, trabajé en el asesoramiento para ejecutar cerca de 50 fusiones de ganaderías. En esas granjas, en todas se incorporó gente joven porque ven que en ese modelo de vida en el rural pueden librar los fines de semana y tener un mes de vacaciones, igual que en otros trabajos.

– Como asesora rural, ¿cuáles son, a tu juicio, los problemas actuales a los que se enfrentan las explotaciones ganaderas en Galicia, especialmente las de leche?
– Ahora hay un problema evidente de cálculo de costes de producción y del precio de venta. Desde la Consellería de Medio Rural sacaron el programa de la Conta Láctea, que resulta muy interesante para ver la rentabilidad de las explotaciones ganaderas de leche, y que creemos que es una buena herramienta para mejorar esa rentabilidad, siempre que sea vinculante para la Ley de la Cadena Alimentaria y establezca un precio mínimo garantizado para el productor.

Desde la Administración debería fomentarse la formación de personas desempleadas de cara a trabajar en las explotaciones, para que esa formación no tenga que recaer en las propias ganaderías

Otro problema que habría que resolver es la falta de mano de obra cualificada o de relevo generacional. En este sector hay unas oportunidades laborales muy interesantes. También detectamos una falta de formación de los dueños de las explotaciones en la gestión del personal muy grandes. Falta una oferta formativa profesionalizada en los CFEAs, con prácticas y programas de intercambio en otros países (Francia, Irlanda, Nueva Zelanda, etc)

Desde la Administración debería fomentarse la formación de personas desempleadas de cara a trabajar en las explotaciones, para que esa formación no tenga que recaer en las propias ganaderías, y formar a los empresarios agrarios en la contratación de personal.

Las zonas donde hubo concentración parcelaria es donde se acumulan las explotaciones rentables

En algunas zonas es acuciante la escasez de base territorial, que está limitando el crecimiento natural de las explotaciones ganaderas, condicionando su rentabilidad y dificultando el cumplimiento de las nuevas normativas. Es una evidencia que las zonas donde hubo concentración parcelaria es donde se acumulan las explotaciones rentables pero esas explotaciones están escasas de base territorial, y sin embargo en otras zonas del interior y de la montaña, en especial de las provincias de Lugo y Ourense, existe mucha superficie de tierras abandonadas pero sin actividad agroganadera alrededor.

Somos escépticos con la aplicación de la Ley de Recuperación de la Tierra Agraria de Galicia. La mayoría de las veces en las aldeas modelo no existe un factor humano de partida capaz de mantener la viabilidad del modelo productivo en el tiempo

Somos escépticos con la aplicación de la Ley de Recuperación de la Tierra Agraria de Galicia. Esperemos que se acompañe de Reglamentos de aplicación que ayuden al menos a mantener el tejido existente, más allá de centrarse en aldeas modelo, en las que en la mayoría de las veces no existe un factor humano de partida capaz de mantener la viabilidad del modelo productivo en el tiempo.

– Estamos en un momento de cambios normativos importantes en muchos aspectos que afectan a las ganaderías: bienestar animal, antibióticos, abonado, fitosanitarios. ¿Se les está exigiendo un esfuerzo extra a las granjas en un momento complicado para ellas?
– La cantidad de legislación que afecta a una explotación es enorme y el ganadero no dispone del tiempo suficiente para actualizar sus conocimientos a diario, por lo que los asesores agrarios tenemos un papel fundamental en su divulgación, porque el ganadero no puede estar leyendo el boletín oficial todos los días.

El gran problema que nos encontramos a la hora de aplicar alguna normativa es que hay normas que no se adaptan a nuestra manera de producir. El Decreto de purines va a crear problemas en la Galicia que no tiene concentración parcelaria y en aquellas zonas de montaña o con pendientes pronunciadas. Para esos casos tiene que haber excepciones.

Se piden 26 metros cúbicos de capacidad de almacenaje de purín por UGM y eso no tiene sentido para vacas que salen a fuera; están obligando a muchas granjas en pastoreo a hacer fosas absolutamente sobredimensionadas

La legislación ambiental de Galicia no tiene en cuenta los sistemas mixtos de ganado: estabulado y pastoreo o solamente de pastoreo. A la hora de hacer el cálculo del purín generado por cabeza te piden 26 metros cúbicos por UGM/año de capacidad de la fosa y eso no tiene sentido para vacas que salen a fuera; están obligando a muchas granjas a hacer fosas absolutamente sobredimensionadas.

El Decreto de sanidad animal de bóvidos no hay por donde cogerlo, lo que hicieron fue coger el de pollos y pasarlo a vacas

Nosotros, como asociación, hicimos alegaciones al Decreto de sanidad animal de bóvidos, que no hay por donde cogerlo. No se ha tenido en cuenta la realidad donde se va a aplicar. Nosotros aspiramos a que al menos se tenga un poco de sensibilidad normativa con la situación gallega, porque no tienen sentido muchas de las cosas que se recogen ahí y se recoja nuestra singularidad y especificidad de granjas con carácter familiar, en las que la mayor parte de las veces la vivienda está asociada a la propia granja.

– Cuando hacéis trabajos para una explotación, ¿tenéis la sensación de que pasáis muchas horas cubriendo papeles?
– Demasiadas, trabajamos muchas horas cubriendo burocracia que a veces entendemos excesiva. Entendemos que si queremos tener unas ayudas debe haber unos controles, pero deberían simplificarse dentro de lo posible los trámites, saldrían ganando los titulares de las explotaciones, los asesores y la propia Administración.

Gastamos muchas horas en simple burocracia, habría que simplificar dentro de lo posible los trámites

Encontramos en la mayoría de las ocasiones una Administración con falta de ideas, donde se innova poco y se sacan las mismas órdenes de ayudas año tras año, como en el caso de las incorporaciones y planes de mejora. Prueba de eso es la última orden que se publicó en el DOG el 9 de febrero.

Uno de los problemas que hay es de falta de ideas por parte de la Administración, donde se innova poco y se sacan las mismas órdenes de ayudas año tras año

Los titulares de las explotaciones agrarias y los asesores rurales, hicimos propuestas a la Consellería de Medio Rural para mejorar y flexibilizar un sistema muy encorsetado, que impide que evolucionen al mismo paso que su entorno. Muchas veces, la Administración trabaja para mejorar las explotaciones sin contar con la opinión de las mismas ni de los que trabajamos en el día a día con ellas.

– ¿Qué os parece la digitalización del campo?
– Desde Europa se habla de la digitalización del campo. En Galicia aun tenemos muchas zonas donde no hay posibilidad de conexión a internet o la conectividad de datos funciona muy lenta. Por otra parte, pretenden que los ganaderos introduzcan los datos en los programas que están desarrollando, por lo que las nuevas tecnologías deben enfocarse hacia inteligencia artificial en la que se facilite lo más posible esta toma de datos.

Esperemos que se amplíe el plazo de los planes de mejora y las ayudas de incorporación, porque la herramienta informática que se puso este año, que nos debería facilitar el trabajo, lo único que hace es entorpecerlo

Deseamos que la Administración cuente con nuestra opinión cuando desarrollan aplicaciones o programas informáticos, como el Melles, puesto en marcha este año para la tramitación de las propias ayudas de incorporación y planes de mejora, que en la primera semana de tramitación no pudo registrar ninguna solicitud por fallos graves en el diseño. Es muy inestable, parece más una versión beta.

Esperemos que en esta convocatoria la Dirección General de Ganadería. Agricultura e Industria amplíe el plazo de presentación porque al ritmo que nos marca una herramienta que nos debería facilitar el trabajo y lo único que hace es entorpecerlo, muchos chicos y chicas se van a quedar fuera por falta de tiempo material para adjuntar toda la documentación y tramitarla correctamente a través de la aplicación que la Xunta puso a nuestra disposición.

“La investigación agraria, la formación y el asesoramiento son los tres pilares básicos para que el sector agrario gallego siga modernizándose”

Xunta Directiva da Asociación de Asesores Rurais de Galicia

Junta Directiva de la Asociación de Asesores Rurales de Galicia

La transmisión de conocimiento hacia los actores de la base de la pirámide de producción es una asignatura pendiente a día de hoy en España, carente de un sistema público de asesoramiento independiente, como el que existe en otros países, lo que ha obligado en muchos casos a las explotaciones a la contratación de asesores privados e incluso a valerse de los conocimientos de los técnicos de las distintas empresas de suministros, muchas veces con intereses comerciales de por medio.

La nueva PAC 2023-2027 reserva fondos para la implantación de sistemas de innovación agrícola, denominados con las siglas en inglés AKIS, lo que podría suponer una oportunidad para que las explotaciones pudieran acceder a formación y asesoramiento sin que ésta dependa de sus posibilidades económicas.

– ¿Qué es un asesor agrario?
– Un asesor agrario es cualquier profesional que trabaje en contacto con el sector primario, profesionales con distintas titulaciones, desde ingenieros a veterinarios, que desarrollan su actividad en las cooperativas, en las Agencias de Extensión Agraria, en las empresas o directamente en las explotaciones como profesionales autónomos.

El trabajo de los asesores rurales ha sido el motor de la gran transformación y modernización de las explotaciones y de la agricultura en Galicia

Es importante subrayar que el trabajo de todos estos profesionales ha sido el motor de la transformación y modernización de las explotaciones y de la agricultura en Galicia y creemos que es necesario que se conozca y se ponga en valor el trabajo que hacemos en el día a día acompañando y asesorando a nuestros ganaderos y agricultores.

– ¿Cuál es el perfil de los miembros de la Asociación de Asesores Rurales de Galicia?
– La asociación surgió de la mano de un grupo de profesionales que vemos necesario unir esfuerzos con el fin de apoyar al rural gallego en su desarrollo sostenible. Somos personas con distintas titulaciones profesionales, pero con formación específica y experiencia profesional en asesoramiento agrario.

La asociación surgió de la mano de un grupo de profesionales que vemos necesario unir esfuerzos con el fin de apoyar al rural gallego en su desarrollo sostenible

Los socios fundadores de la asociación, y especialmente los compañeros varones, pensaron que era importante que fuese una mujer la que presidiese esta asociación. Con eso queremos rendir un homenaje a todas las mujeres del rural gallego que de manera silenciosa son el motor de la familia, de la economía familiar y del trabajo en las explotaciones agrarias gallegas. Desde nuestro ámbito estamos empujando todos los días para que la mujer rural gane visibilidad y protagonismo en las explotaciones y con esto también nosotros quisimos dar ejemplo.

Las personas interesadas en formar parte de la asociación pueden ponerse en contacto a través del teléfono 609324525 o del email [email protected]

Somos una asociación abierta a acoger a todo el mundo y nos gustaría que se integrasen en nuestro colectivo todo tipo de profesionales, y también los técnicos de las Agencias de Extensión Agraria, porque si somos un grupo representativo amplio, tendremos más fuerza para participar en el diseño de las políticas agrarias en nuestra comunidad.

– La nueva PAC para el período 2023-2027 pone el foco precisamente en la labor de acompañamiento que hacéis a pie de campo los técnicos y asesores. ¿Tiene en cuenta la Administración el trabajo que realizáis?
– Las políticas de asesoramiento que la Administración puso en marcha en el PDR anterior fueron escasas y sin contenido. Por eso uno de los grandes retos del nuevo PDR es precisamente ese, colocar el asesoramiento como pilar principal del desarrollo rural y de la condicionalidad ambiental y social de la nueva PAC. Ese nuevo enfoque de la Política Agrícola Común para los próximos años nos lleva a pensar que nuestra presencia es imprescindible.

Pretendemos poder sentarnos con los responsables políticos y aportar nuestras ideas de cómo debería ser el modelo de asesoramiento agrario en el ámbito rural de Galicia

El asesor es en muchos casos el nexo de unión entre las explotaciones y la propia Administración y pretendemos poder sentarnos con los responsables políticos y poder aportar nuestras ideas de cómo debería ser el modelo de asesoramiento agrario en el ámbito rural de Galicia. No hemos nacido para criticar a la Administración, nacimos para aportar soluciones e ideas que ayuden a la Administración a hacer políticas útiles para el sector agrario gallego. Se pretende transmitir lo que nos dicen nuestros agricultores y ganaderos y lo que nosotros mismos pensamos sobre las políticas que se diseñan.

– ¿Se avecinan cambios importantes en la PAC?
– Yo entiendo que para Galicia hay ciertas cosas que van bien dentro de la condicionalidade y de los ecoesquemas, muchas de las explotaciones podrán acogerse la estos pagos extra, y los asesores rurales debemos guiar a las granjas en ese cambio de modelo que introduce la PAC. Y las explotaciones que no puedan acogerse a los ecoesquemas será porque están en un modelo muy intensivo que ya tiene una economía de escala distinta. No tenemos por que estar todos en el mismo saco y cada uno debe optar por su modelo de producción.

– ¿Qué papel debe tener la formación continua?
– Es algo básico para que las explotaciones gallegas sigan modernizándose. Tanto la formación de los propios titulares de las granjas y de sus trabajadores, como de los técnicos externos que les ayudamos. Promover la formación continua o permanente de los asociados y colaborar con las Universidades para programar y realizar actividades de formación técnica y científica es uno de los fines con los que nació precisamente la Asociación.

Entendemos que en una profesión como la nuestra es imprescindible estar al día, por lo que consideramos la formación continua de los asesores fundamental para mejorar profesionalmente y dar un buen servicio a nuestros clientes. La colaboración con asesores de otras comunidades y de otros países europeos nos ayuda a conocer otras experiencias y sistemas de trabajo que enriquecen también nuestra formación.

Las explotaciones ganaderas que están más desarrolladas suelen disponer de un eficiente servicio de asesoramiento donde el técnico o técnica sabe escuchar

No podemos olvidarnos que en Europa tiene una gran implantación el modelo AKIS (Sistema de conocimiento e información agrícola), donde el centro son los agricultores y ganaderos ayudados por tres importantes actores: la investigación agraria, la formación y el asesoramiento. Es decir, la figura del asesor cobra un papel fundamental en la nueva PAC.

Es necesario que ese modelo se implante también aquí y va a haber fondos de la PAC para eso, porque Europa ya destina una importante cantidad de dinero para asesoramiento y ese dinero hoy se están perdiendo, cuando podría servir para financiar el trabajo que nosotros hacemos en las granjas.

sistema AKIS Pac– Hablas de intercambiar experiencias a nivel europeo. ¿Tenemos aún mucho que aprender o ya no tanto?
– Conocer otras realidades es siempre bueno, pero en algunos aspectos podemos incluso enseñar cosas. Nuestro trabajo del día a día es ir concienciando al ganadero en cambiar prácticas y hábitos. Son muchas veces pequeñas cosas que no lucen, pero que dan resultado. No es un trabajo de una única persona, sino de todo un grupo, cada uno en su ámbito, y fue lo que hizo que las explotaciones gallegas hayan salido adelante y estén hoy en la vanguardia europea.

El avance producido es labor indiscutible de los ganaderos, pero también de los que estamos a su lado

Cuando yo comencé hace 30 años hablar de la calidad de la leche que tenemos hoy era algo impensable y en Europa nos daban mil vueltas. Hoy ya no es así. Justo antes de la pandemia fui con un grupo de jóvenes a visitar explotaciones a Alemania y Dinamarca y tengo que decir que hay muchas explotaciones aquí que están por encima de las que vimos allí en muchos aspectos, desde instalaciones a manejo o alimentación.

– ¿Qué papel pensáis que debe tener el asesoramiento público y las oficinas agrarias?
– Nosotros el modelo de asesoramiento que defendemos es mixto, público-privado, porque a donde no llega uno llega el otro. Lamentablemente el asesoramiento público hoy es insuficiente y nosotros defendemos que las oficinas agrarias deben estar en el nivel que se merecen.

Hoy el asesoramiento público es insuficiente y nosotros estamos complementando la labor de las oficinas agrarias comarcales

Cuando yo comencé en el año 1998 las oficinas de Extensión Agraria funcionaban muy bien, pero hoy cuentan con pocos medios y hacen una labor más burocrática que de asesoramiento. Nosotros estamos paliando esos defectos y complementando su labor, pero pensamos que las oficinas agrarias cumplen una función esencial y pedimos que se potencie y se refuerce el asesoramiento público, porque el gran despegue del sector agroganadero gallego se produjo precisamente en aquellos años en los que la sinergia entre las oficinas agrarias y los profesionales libres funcionaba a la perfección.  

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