«Los precios de Ternera Gallega se están normalizando y la Suprema incluso comienza a escasear»

El presidente del Consejo Regulador de las IGP de Carne de Vacuno de Galicia, Jesús González, confía en el turismo para que lo acontecido en los meses de abril y mayo, con bajadas de hasta 50 céntimos en kilo, no sea más que un mal recuerdo para los ganaderos. Dice que se la situación sanitaria no se complica en otoño el sector superará la crisis e insiste en la regulación de la producción durante todo el año como garantía para lograr cotizaciones estables

«Los precios de Ternera Gallega se están normalizando y la Suprema incluso comienza a escasear»

El presidente del Consejo Regulador de las IGP de Carne de Vacuno de Galicia, Jesús González

El sector del vacuno de carne fue uno de los que peor lo pasó durante la crisis del coronavirus, con caída de precios y dificultades para la salida del ganado de las explotaciones, una situación que Jesús González, presidente del Consejo Regulador de las IGP de Carne de Vacuno de Galicia, que engloba los sellos Ternera Gallega y Vaca Gallega/Buey Gallego, considera prácticamente superada siempre que la evolución de la pandemia sanitaria no obligue de nuevo al confinamiento de la población y al cierre de la hostelería.

Nacido en A Cañiza E hijo de agricultores, Jesús siguió vinculado al sector por su formación (estudió Formación Profesional agraria en Ponteareas, Ingeniería Técnica Agrícola en Lugo e Ingeniería Agrónoma en Lleida) y también laboralmente (es funcionario de la Consellería de Medio Rural, donde se encarga desde hace más de 10 años de tramitar las ayudas para la comercialización del vino gallego en terceros países).

Tras coger en el año 2000 el testigo de Maximino Viaño, presidente fundador de Ternera Gallega, al frente del Consejo Regulador, lleva 20 años representando al sector de la carne gallega y preside también en este momento Origen España, la asociación estatal que engloba a 63 denominaciones de origen e indicaciones geográficas protegidas de diferentes sectores, como carnes, quesos, jamones, aceites, embutidos, frutas, legumbres, mieles, etc.

Hablamos con él para saber como está la situación a día de hoy para los productores de carne gallegos y cuáles son las perspectivas de carea a los próximos meses.

– En otro año cualquiera, tendríamos que estar en los meses fuertes para Ternera Gallega. ¿Como está la situación en el sector actualmente, tras el parón provocado por el coronavirus?
A partir de la alarma sanitaria y el confinamiento provocados por el coronavirus, se vivieron unos meses muy complicados en todos los sectores productivos. A nivel de Ternera Gallega, las primeras consecuencias de la crisis en el campo fueron la bajada de los precios de los terneros y la ralentización de su salida al mercado, mientras que en las industrias cárnicas se redujo la actividad de sacrificio y aumentaron las dificultades para la comercialización de determinadas piezas de carne como consecuencia del cierre del canal de la restauración y hostelería.

La afectación en el caso del funcionamiento de la IGP fue relativa, se dio más a nivel de precios y afectó sobre todo a los ganaderos, que se quejaban de bajadas de 50 céntimos, pero altibajos en los precios siempre tenemos y bajadas de 20 y 30 céntimos siempre se dan en esa época, aunque este año se acentuaron más en los meses de abril y mayo coincidiendo con el coronavirus. Pero a día de hoy la situación está tendiendo a normalizarse.

– El precio medio en los últimos dos años en este mes de julio era de 4,53 euros/kilo.¿ Donde se sitúa hoy?
 Las cotizaciones de las últimas mesas de precios fueron de 4,40€. Una vez que poco a poco estamos volviendo a la normalidad, que se va recuperando la vida familiar y social y que la restauración y la hostelería van recobrando su actividad, la situación en los mercados se va estabilizando y los precios están subiendo, acercándose a los niveles habituales en estas épocas del año.

En el caso de la categoría Ternera Gallega Suprema incluso se pasó de una situación en la que sobraban animales para sacrificar, en los meses de marzo, abril y mayo, a otra situación ahora en julio en la que empiezan a escasear. Estamos en las tendencias habituales de precios y de demandas para esta época. Los precios son ya razonables, no es la situación de hace dos meses, también porque hay menos abundancia de ganado.

Los precios están subiendo, acercándose a los niveles habituales en estas épocas del año. En el caso de Ternera Gallega Suprema se pasó de una situación en la que sobraban animales para sacrificar, en los meses de marzo, abril y mayo, a otra ahora en julio en la que empiezan a escasear

Los meses complicados fueron abril y mayo, donde los precios en el campo bajaron, ya que se sumaron dos factores negativos: uno, la problemática comercial generada por la covid-19 en cuanto a las medidas de confinamiento, y otro, el exceso de ganado que siempre tenemos en esta época en Galicia para salir al mercado dada la falta de planificación de los partos.

Pero a pesar de estas dificultades en ciertas épocas del año, hay que decir que la carne amparada por la IGP Ternera Gallega consigue unos precios por encima del promedio español. En el mes de julio la recuperación de los precios está siendo un hecho, sobre todo en el caso de los animales de la categoría Ternera Gallega Suprema. Otra cuestión a debatir, habida cuenta la calidad de nuestra carne, es que aún deben ser mejores.

– En las primeras semanas de confinamiento se había incrementado el consumo de carne en los supermercados, ¿volvió eso ya también a la normalidad?
El consumo de carne de ternera se mantuvo con cierta normalidad en los hogares pero se frenó totalmente en la hostelería, afectando en este caso más al vacuno mayor. La consideración de las producciones agrícolas y ganaderas como actividades prioritarias por parte de las autoridades públicas, favoreció que se continuara criando los animales, que las industrias mantuvieran su actividad cárnica y que funcionara el transporte de los animales y de las canales. Por lo tanto, el sector nunca estuvo parado, sino que siguió en activo garantizando el abastecimiento alimentario de la ciudadanía.

Si la economía se recupera bien la merma del año puede ser pequeña

Si la economía se recupera bien la merma del año puede ser pequeña, al fin y al cabo el periodo complicado fueron dos meses. Pero el año aún puede ser muy complicado de aquí en adelante, tanto por los rebrotes que pueda haber cómo por la situación económica.

Punto de venta de Ternera Gallega

Punto de venta de Ternera Gallega

-¿Teméis que la crisis económica leve al consumidor a productos más baratos dentro de la carne de ternera o incluso a cambiar la ternera por otras carnes como el cerdo o el pollo?
Lo que no podemos valorar aun es cuales van a ser las consecuencias a corto y medio plazo de la covid-19 en la economía gallega y española, como pueden llegar a afectar en el futuro al consumo de la carne de vacuno y como pueden influir en la producción de carne en España y también en sus precios. Pero es cierto que la carne de vacuno, junto con la de cordero, son las más caras y por eso también las que más sufren en la cesta de la compra cuando la situación económica de las familias se ponen complicada. Por eso ahí va a estar la clave, en cómo se recupera la economía para que el consumidor pueda seguir comprando carne de ternera.

La carne de vacuno, junto con la de cordero, son las más caras y por eso también las que más sufren en la cesta de la compra cuando la situación económica de las familias se ponen complicada

Por otra parte, yo pienso que los consumidores y la sociedad en general van a valorar positivamente la importancia de los ganaderos y agricultores en el abastecimiento alimentario, con mención especial para los alimentos fundamentales en la dieta y también para los alimentos que se producen en nuestro contorno y que ayudan a mantener el medio ambiente y a evitar la despoblación del rural, como pasa con la carne de ternera.

-Los precios cayeron en origen, pero en los supermercados los precios no bajaron, ¿alguien se está aprovechando de esta situación?
Como presidente del Consejo Regulador, quiero reclamar el compromiso de la distribución con el sector productor, con los ganaderos, que con su trayectoria y saber hacer mantienen el prestigio de nuestra carne basado en el manejo, en el cuidado y en la alimentación de los animales de una forma esmerada y respetuosa. Le pido que apuesten por los productos de calidad certificada, en un marco de precios razonables que permitan garantizar la viabilidad y la continuidad del sector de vacuno de carne de calidad gallego. También a los consumidores de toda España y especialmente de Galicia, para que apuesten por los productos con garantía de su origen y forma de obtención, por los productos de cercanías, por los productos que ayudan a mantener un medio rural activo y vivo que nos garantice el abastecimiento alimentario ante cualquier crisis presente y futura.

-¿Cuál sería la valoración a hacer de iniciativas como el canal Mercaproximidade?
 Durante estos meses fueron varias las actuaciones llevadas a cabo: se defendió el consumo de los productos alimentarios en base a cuestiones de cercanías; se fomentó la apuesta por los productos gallegos con certificación de calidad; se permitió la congelación de la carne de ternera con carácter excepcional y temporalmente; se pusieron en marcha herramientas por parte de la Consellería de Medio Rural como el canal Mercaproximidade, con el objetivo de acercar y poner en contacto a los ganaderos y agricultores productores de alimentos con las cadenas y tiendas de alimentación comercializadores de dichos productos, favoreciendo así su salida al mercado y el abastecimiento de la población; se practicaron compras públicas orientadas al suministro de hospitales, residencias y centros de carácter social; etc. Todas estas iniciativas buscaron mejorar la situación que se estaba viviendo por culpa del coronavirus, y pienso que todas ellas en su conjunto fueron positivas en mayor o menor medida para los sectores primarios: agricultura, ganadería, pesca.

En el caso del canal Mercaproximidade, me parece apresurado entrar ya a hacer valoraciones concretas. Pienso que dicha valoración se debe hacer con una mayor amplitud y perspectiva temporal y le correspondería a la Administración hacerla porque es quien dispone de todos los datos a nivel multisectorial.

-¿Cuáles son las perspectivas de cara a estos meses de verano en cuanto a demanda y recuperación de precios?
Las perspectivas para los meses de verano siguen las tendencias de otros años, pero con algunas salvedades: por un lado la merma del turismo en España y el frenazo en la actividad de la restauración y hostelería van a impedir que se recupere plenamente la demanda de carne de ternera, y por otro los posibles rebrotes de coronavirus y los nuevos contagios están ralentizando la vuelta a la normalidad en el conjunto de la sociedad.

La merma del turismo en España y el freazo en la actividad de la restauración y hostelería van a impedir que se recupere plenamente la demanda de carne de ternera

En cuanto a los precios, estos se rigen por la ley de la oferta-demanda. Por lo tanto, en los meses de verano van a mejorar significativamente porque crece el consumo y además hay menos animales para salir al mercado. Por eso, si se recupera el turismo y la normalidad en la sociedad acabarán también de recuperarse los precios. En este momento me preocupa que el turismo se recupere, porque la gente que viene a Galicia aumenta la población y consume y eso tira de los precios.

Crisis puntuales coyunturales como la que acabamos de sufrir en abril o mayo no son un trauma, el problema es que se alarguen en el tiempo y dependemos de la evolución de la pandemia, puede haber un otoño complicado

Pero dependemos de la evolución de la pandemia, porque puede haber un otoño complicado con un segundo rebrote. Crisis puntuales coyunturales como la que acabamos de sufrir en abril o mayo no son un trauma, el problema es que se alarguen en el tiempo. Ahí es cuando las explotaciones sufren, porque tienen que echar mano de los ahorros, pero no estamos en esa situación, ahora incluso no hay grandes desfases en los precios.

planificar_partos_ternera gallega

– Recordabas que el confinamiento cuadró en los meses de primavera, en los que hay más producción. ¿Esto reafirma la necesidad de desestacionalización y de agrupación o programación de partos?
 Uno de los grandes problemas de la IGP Ternera Gallega son las variaciones productivas a lo largo del año: mientras que nos meses de marzo, abril o mayo hay cerca de 15.000 terneros/mes para comercializar bajo la IGP, en los meses de julio, agosto o septiembre sólo disponemos de unos 8.000 terneros/mes para su venta. Como se puede suponer, este enorme desfase de unos meses para otros afecta muy negativamente a la estabilidad comercial y al nivel de los precios de los animales.

Los ganaderos que se dediquen a producir carne tienen que profesionalizarse y poner en marcha medidas para regularizar su producción a lo largo del año. Si no lo hacen, no tienen argumentos después para exigir precios excelentes y estables

En el sector ganadero es fundamental que se realice un esfuerzo de planificación de los partos para regularizar la producción a lo largo del año. Es prácticamente imposible mantener un nivel diferencial de precios cuando, como dije, unos meses hay case 15.000 animales para comercializar y en otros 8.000 solamente. Tenemos que reducir ese desfase en la producción y ser más profesionales comercialmente, adaptando la oferta en función de la demanda. Desde el Consejo Regulador hace años que venimos informando e insistiendo mucho en esta cuestión en todas las charlas y jornadas técnicas que realizamos por Galicia adelante: los ganaderos que se dediquen a producir carne tienen que profesionalizarse y poner en marcha medidas para regularizar su producción a lo largo del año. Si no lo hacen, no tienen argumentos después para exigir precios excelentes y estables.

Estos meses se escucharon muchas quejas en el campo pero los ganaderos tienen que pensar que también es responsabilidad de ellos por no programar los partos. Así es que en marzo, abril y mayo hay entre 14.000 y 15.000 nacimientos mensuales y luego pasamos a otros tres meses, julio, agosto y septiembre, de escasez. En 30 días prácticamente pasamos de exceso a escasez y eso para la industria y la distribución es un problema y hace que en los meses en los que hay falta de carne y ti no puedes atender los pedidos de las carnicerías y los supermercados metan otra carne, con otro origen, y eso es muy malo, porque de este modo aunque hay falta de carne los precios no se disparan, sino que los puntos de venta recurren a otra carne.

En una explotación de 80 o 100 vacas compensa hacer programación de partos porque pueden estar jugándose 10.000 euros de diferencia en el conjunto del año

Yo entiendo que hay dificultades para lograr una producción estable todo el año, porque en Ternera Gallega hay explotaciones de todo tipo, y una explotación de 15 o 20 vacas no se va a poner a hacer programaciones de partos porque además de ser más complicado, poca rentabilidad le va a sacar. Pero en explotaciones grandes de 80 o 100 vacas sí que compensa, porque se están jugando 10.000 euros de diferencia en el conjunto del año. Ahí sí que me preocupa que no se haga, en explotaciones ya dimensionadas y profesionalizadas y en los que los titulares son muchas veces gente joven.

-Según el balance del 2019, el pasado año se sacrificaron dentro de la IGP 55.000 becerros en Ternera Gallega frente a 80.000 en Suprema, los más afectados este año por la caída de precios. ¿Que medidas o soluciones se pueden proponer pensando en los productores de Suprema?
El primer aspecto a considerar es la calidad de nuestra carne, y que cuando se cuenta con un producto excelente es posible entrar en nuevos mercados, despertar el interés de la distribución y ganar la confianza de los consumidores, cuestiones fundamentales para la revalorización de la carne certificada.

Es fundamental el correcto etiquedado y la diferenciación de la carne en los puntos de venta para que no haya picaresca comercial ni engaño a los consumidores pero al final el consumidor es quien decide lo que paga por cada producto

También debemos recordar que el consumidor es quien decide lo que paga por cada producto y que para decidir correctamente debe estar bien informado. Por eso desde la IGP siempre se apuesta por la información y la promoción, así como por el correcto etiquetado y la diferenciación de la carne de Ternera Gallega en los puntos de venta, de forma que no haya picaresca comercial ni engaño a los consumidores. Este debe ser uno de los objetivos de todo el sector y sobre todo de la industria cárnica y de la distribución: la transparencia comercial.

Los precios y los contratos entre ganaderos e industrias o la negociación con la distribución son cuestiones que están fuera del ámbito de actuación del Consejo Regulador

En cuanto al Consejo Regulador, tenemos que seguir apostando por el control y por la información a los consumidores mediante acciones de comunicación y de promoción. Ahora bien, las prácticas comerciales, las políticas de precios, los contratos entre ganaderos e industrias, las negociaciones con la distribución o la logística y atención de los pedidos, son cuestiones que están fuera de los ámbitos de actuación de la IGP. Desde el Consejo Regulador intentamos favorecer la transparencia en la comercialización: creación de la mesa de precios de Ternera Gallega, implantación de la cotización en kg/canal, aplicación de la clasificación europea de las canales, fomento de los acuerdos ganaderos-industrias, firma de acuerdos de colaboración con las carnicerías y cadenas de distribución, realización de jornadas divulgativas con los consumidores, etc.

Por lo tanto, a modo de resumen, propongo tres medidas para evitar la recurrente caída de precios que se produce en Ternera Gallega Suprema en los meses de primaveira: apertura de nuevos mercados en base a la calidad y prestigio de nuestra carne, realización de campañas promocionales y de comunicación para darla a conocer y, sobre todo, planificación de los partos en las explotaciones tradicionales para tener una producción regular a lo largo de todo el año. Porque eso nos permitiría también crecer en el mercado, porque muchas veces el problema para aumentar la comercialización son los meses de baja producción.

-Según ese mismo informe del 2019, España supone el 51% de las ventas, Galicia el 46% y el mercado exterior sólo el 3%. ¿Es esta, la exportación, la grab asignatura pendiente de Ternera Gallega?
La exportación siempre es una asignatura pendiente para los productos gallegos, para todos, y los que vendemos en fresco aún más. Estamos dando pequeños pasos pero cuesta bastante acceder a los mercados internacionales con poder adquisitivo, como Japón, EEUU o Centroueropa. Llegar con producto fresco a esos países es complicado. Estamos dando pequeños pasos pero cuesta bastante. Portugal, Alemania fundamentalmente. Nuestra intención es avanzar también ahí, aunque sea minoritario, pero todo lo que podamos sacar para fuera bueno es. Ahora estamos mandando sobre todo para Portugal y Alemania.

Me preocupa que la industria cárnica gallega tenga capacidad y logística comercial para atender el mercado estatal, donde a veces tenemos dificultades

Pero casi me preocupa más que la industria cárnica gallega tenga capacidad y logística comercial para atender el mercado estatal, donde a veces tenemos dificultades. En las grandes ciudades como Madrid pero Andalucía ya se complica la situación. Vendemos bien en Galicia, y en grandes ciudades como Madrid, en el mercado catalán o en el Levante, pero a la zona sur de España nos cuesta más llegar.

Ampliar la edad de sacrificio hasta el año no pretendía estandarizar canales más pesadas. Si sólo queremos producir kilos y llevar a todos los animales a los 11 meses cumplidos igual no fue acertado

-En el mes de febrero entró en vigor el cambio en el Reglamento de la IGP que permite ampliar la edad de sacrificio hasta los 12 meses. Hay productores que dicen que esto hace que haya más carne en el mercado y empeora la comercialización. ¿Está de acuerdo?¿ Piensa que alarar hasta el año a edad de sacrificio fue positivo o perjudicial?
No sabemos si es positivo o no, toda vez que este año no podemos sacar muchas conclusiones por ser un año atípico, tenemos que esperar a un año normal de mercado para sacar conclusiones. Pienso que el cambio puede tener cosas buenas y también riesgos, no es bueno que se lleve todo el ganado a esa edad, pero en momentos puntuales es útil que haya cierta flexibilidad a la hora de sacar los animales. Cuando aprobamos el cambio no pretendíamos solucionar nada milagrosamente, buscábamos dar más flexibilidad al ganadero para poder adelantar o retrasar la salida de los animales dependiendo de cómo estuviera el mercado en ese momento. Era una medida pensada para compensar el desfase entre primavera y veran, pero no puede volverse una medida de carácter genérico y que ahora todos los animales se lleven hasta los 11 meses cumplidos, si eso se produce habrá que repensar la medida porque no se hizo para cambiar el criterio establecido ni para modificar nuestros sistemas productivos. Compensar ciertos meses de abundancia con ciertos meses de escasez, ese era el objetivo. Si sólo queremos producir kilos igual no fue acertada, pero la normativa es algo vivo y puede reevaluarse, pero hay que esperar un año normal para ver como funciona. Desde luego, la medida no pretendía estandarizar toda la producción a canales más pesajes y de más edad.

-Llama también la atención otro dato, de los terneros registrados en el último año tan sólo una cuarta parte eran de raza rubia gallega, es decir, los cruces triplican en número a los de raza rubia gallega….
 Esa es una tendencia que en Galicia está asentada en el campo. Predomina el cruce. En las explotacions de carne gallegas históricamente convive la raza frisona de cruce (que son en torno al 70%) con la rubia (30%). Es algo que había, que hay y que se mantendrá aún bastantes años.

Sería bueno en la rubia gallega que hubiera más recría disponible, porque a veces hay dificultades de abastecimiento de novillas

A nivel productivo se viene apostando en los últimos años por las razas autóctonas, sobre todo la raza rubia gallega y sus cruces y por la potenciación del cebo de novillos en Galicia. Las explotaciones que se van profesionalizando procuran tener una raza única, pero no es fácil cambiar una cabaña ganadera por otra, por ejemplo cambiar de golpe 30 vacas frisonas por 30 rubias gallegas. Sería bueno en la rubia gallega que hubiera más recría disponible, porque a veces hay dificultades de abastecimiento de novillas y también hay que tener en cuenta el coste que tienen esos animales. Para explotaciones que quieren crecer o lo hacen en base a recriar de sus animales o tienen difícil el abastecimiento.

-¿Cuáles son los principales retos y como ves el futuro del sector de vacuno de carne gallego?
-A nivel productivo es necesario seguir avanzando en la profesionalización del sector, en el redimensionamento de las explotaciones, en la planificación de los partos y en el asociacionismo para mejorar la comercialización y ser capaces de adaptarse la unas situaciones productivas y de mercado cambiantes y cada vez más exigentes; pero los principales retos a superar son el relevo generacional al frente de las ganaderías y la reducción de la despoblación en el medio rural, cuestiones en las que es fundamental la labor y el apoyo de las diferentes Administraciones públicas. A mi entender, si conseguimos que la producción de carne sea una actividad rentable está garantizada la continuidad de muchas de las explotación y también el relevo generacional al frente de ellas.

Si conseguimos que la producción de carne sea una actividad rentable está garantizada la continuidad de muchas de las explotación y también el relevo generacional al frente de ellas

La producción de carne de vacuno en Galicia no es algo reciente, sino que es una realidad histórica; y aunque se respeta la tradición, se mejoraron los sistemas productivos, la genética de los animales y su alimentación, todo eso en una región que reúne excelentes condiciones climatológicas y edafológicas para a producion cárnica.

-Hablando de incorporaciones y de relevo generacional. En Ternera Gallega hay unas 8.300 explotaciones y hubo un ciento de altas el año pasado. ¿Es gente joven que se incorpora o ganaderos que se pasan de la leche a la carne a la espera de la jubilación?
Se dan las dos casuísticas, hay gente que abandona el sector lechero y pasa a la carne porque es menos exigente en cuanto a necesidades de mano de obra pero esos casos se dieron más hace años, ahora las altas son mayoritariamente de gente joven o de alguna explotación que no tenía sus novillos marcados y decide darse de alta porque eso le abre puertas a la hora de la comercialización. El coste son 6 euros por cada ternero identificado, pero se recuperan a la hora de vender porque hay más opciones.

En el marco de la IGP, el número de explotaciones ganaderas activas mantiene una moderada tendencia creciente año tras año, lo que significa que los ganaderos apuestan por la producción de carne de calidad y valoran el esfuerzo de la IGP para garantizar y revalorizar su producto. Pero también significa que el vacuno de carne en Galicia, sobre todo en las zonas de montaña y media montaña, tiene futuro y es fijador de población en el medio rural, con lo que eso supone como elemento cohesionador y generador de riqueza en el territorio.

-¿ Son necesarias ayudas directas para evitar el cierre de explotaciones que puedan estar en riesgo por la caída de precios?
 Los sectores primarios en general necesitan ayudas directas, pero no sólo pensando en la caída de precios, sino también por la labor medioambiental y fijación de población que hacen. A todos nos gusta ver los prados verdes, pero eso tiene un coste. Las ayudas directas más que la actividad productiva en sí, que debía ser rentable por sí misma, deberían ir dirigidas a eso, a la labor medioambiental, social y económico de la ganadería, ya que entre ganaderos y trabajadores de la industria cárnica más de 10.000 familias gallegas tienen su principal fuente de ingresos directamente relacionada con el sector de vacuno de carne de calidad.

– Entre los objetivos para este 2020, a comienzos de año hablabais de la necesidad de elaborar un Plan Estratégico para el sector vacuno de carne gallego. ¿Que debería incluir?
Las ayudas de la PAC van a estar vinculadas al correcto cumplimiento de las normativas de bienestar animal y medio ambientales y tampoco podemos olvidar la importancia que tienen estas cuestiones para la sociedad. Las Administraciones están haciendo mucho hincapié en estas cuestiones, pero su labor no se debe reducir sólo al diseño y gestión de líneas de ayuda, sino que es necesaria un análisis más profundo sobre la potencialidad del sector.

Galicia reúne condiciones para liderar la producción de carne de vacuno de calidad en España

Por eso, en el caso de nuestra Comunidad Autónoma es de interés un plan estratégico para el vacuno de carne, en colaboración con las diferentes entidades, agentes y profesionales del sector, en el que ya está trabajando la Consellería de Medio Rural, porque Galicia reúne condiciones para liderar la producción de carne de vacuno de calidad en España, donde Ternera Gallega representa el 56% de la carne de vacuno comercializada bajo IGP. Pero hay que seguir ganando cuota de mercado y generar demanda, apostando por los convenios de colaboración con la distribución, el fomento del consumo de todas las piezas de la canal y las campañas de promoción e información a los consumidores.

Una vez se comience a recuperar la normalidad en la sociedad, vamos realizar un esfuerzo en comunicación y promoción para seguir avanzando en el posicionamiento de nuestra carne entre los consumidores. Apostaremos por conceptos fundamentales actualmente en el mercado y para los consumidores como son: la certificación del bienestar animal en las explotaciones inscritas, la labor medioambiental de la ganadería en el mantenimiento del medio rural y la fijación de población, las propiedades nutritivas y organolépticas de la carne de vacuno en una dieta sana y equilibrada, así como la importancia de la autonomía alimentaria.

Apostaremos por conceptos fundamentales para los consumidores como la certificación del bienestar animal en las explotaciones inscritas y la labor medioambiental de la ganadería

Tenemos que lograr que la carne certificada y comercializada bajo el amparo de la IGP Ternera Gallega, además sea una carne que se produce respetando el bienestar de los animales y respetando también las condiciones medioambientais. Estamos ya trabajando en eso, porque son cuestiones que cada vez demandan más consumidores y nosotros tenemos que ser capaces, progresivamente, de darle respuesta a sus demandas, de manera que nosotros favorezca comercialmente y nosotros permita seguir siendo líderes en el mercado.

-Después de 30 años de funcionamiento, ¿como influyó la existencia de la IGP Ternera Gallega en el sector de vacuno de carne de Galicia?
La Indicación Geográfica Protegida Ternera Gallega fue clave en la recuperación de la imagen y el prestigio de nuestra carne y también en la superación de las diferentes crisis alimentarias que sufrió el sector en las últimas décadas, como la de las vacas locas o la crisis económica del 2010.

Gracias a la labor informativa y promocional se fomentó el consumo y se logró el posicionamiento de la carne de Ternera Gallega y su consolidación en el mercado, influyendo en los precios en origen y en la rentabilidad de las explotaciones, cuestiones fundamentales para la continuidad de la actividad ganadera, la protección del medio ambiente y la fijación de población en el rural, sobre todo en las zonas de montaña y desfavorecidas. Por lo tanto, la influencia de la IGP es positiva para el sector, y no sólo por las cifras de actividad, sino porque significa una oportunidad real de futuro para todos los que apuestan por la producción de carne de vacuno en Galicia.

Las explotaciones inscritas en Ternera Gallega son de pequeña dimensión y con una estructura de la tierra minifundista, la IGP es fundamental para que puedan competir en el mercado

Las ganaderías inscritas en la IGP tienen unas características e idiosincrasia especial, ya que son de pequeña dimensión y con una estructura de la tierra minifundista, lo que supone una cuestión diferencial de nuestros sistemas de producción. Teniendo en cuenta su dimensión, la IGP es fundamental para los ganaderos gallegos para poder competir en el mercado en base a la calidad del producto.

Ternera Gallega también tuvo una influencia positiva en las transacciones comerciales, ya que favoreció la transparencia y la objetividad en el mercado con la creación de la mesa de precios, la clasificación de los canales según el modelo europeo, la cotización de los terneros en euros/kilo canal, etc.

¿Cuál es su situación de la IGP Vaca Gallega/Buey Gallego en cuanto a plazos y trámites pendientes para el reconocimiento oficial por parte de la UE? ¿Por que se está dilatando ese proceso?
Pienso que en esto el coronavirus tampoco ayudó. La última respuesta que tuvimos de las autoridades de Bruselas fue en diciembre de 2019, desde entonces no volvimos saber más nada y no nos atrevemos a prever sI estará aprobada definitivamente este año o no. Son ya tres años de tramitación, se cumplieron ahora en el mes de julio y pienso que el proceso debería estar ya maduro, porque estuvimos por dos veces reunidos con los técnicos comunitarios puliendo detalles con ellos y mandamos ya documentación varias veces. Pero es cierto que son muy minuciosos con los expedientes de las Denominaciones y no descarto que puedan aún pedir algún papel más, aunque ya tienen documentación abundante en su poder.

Son ya tres años de tramitación y pienso que el proceso debería estar ya maduro pero no me atrevo a decir si el reconocimiento oficial llegará en este año o no

La IGP Vaca Gallega/Buey Gallego se puso en marcha a primeros de julio de 2017, una vez que se publicó en el Diario Oficial de Galicia la Protección Nacional Transitoria, con el objetivo de amparar y poner en valor la carne de calidad de vaca y de buey que se produce en Galicia. Esta iniciativa contó con el apoyo de la Consellería de Medio Rural y del conjunto del sector y en ella participan las cooperativas, sindicatos agrarios, asociaciones raciales y la asociación gallega de industrias cárnicas.

La Protección Nacional Transitoria permitió comenzar la actividad mientras continúan los trámites administrativos ante la Comisión Europea para el reconocimiento definitivo de la IGP y su inscripción en el Registro comunitario de denominaciones de origen e indicaciones geográficas protegidas, proceso que después de varias reuniones en Bruselas con los técnicos de la Comisión Europea se encuentra en las últimas fases.

¿Cuantas explotaciones hay inscritas a día de hoy en la nueva IGP?
La creación de la IGP conleva la inscripción en los registros del Consejo Regulador de todas aquellas explotaciones e industrias que están interesadas en participar en esta nueva iniciativa a favor del sector de vacuno de carne. En la actualidad están inscritas en la Denominación 979 explotaciones y 29 industrias y comerciales cárnicas, se identificaron 19.963 animales (de los cuales 19.256 son vacas y 707 bueyes) y se certificaron 961 canales (mayoritariamente de Vaca Gallega).

No todas las vacas van a entrar dentro de la IGP, porque hay unas condiciones de engrasamiento que hay que cumplir

Estas cifras significan el comienzo de la Denominación, pero son mejorables, ya que el vacuno mayor gallego tiene dimensión, demanda y prestigio en el mercado, sobre todo en la restauración. Pero no todas las vacas que hay en las explotaciones van a poder entrar dentro de la IGP, so aquellas que el ganadero esté dispuesto a engordar, porque hay unas exigencias de conformación y engrasamiento que hay que cumplir.

El vacuno mayor gallego tiene dimensión, demanda y prestigio en el mercado, pero la pieza noble que salva el valor de la vaca es el lomo y el lomo se vende en la restauración, y por eso fue la que más sufrió

Y quiero decir también que la carne de vaca y de buey se vio muy afectada como consecuencia de la crisis sanitaria derivada del coronavirus, ya que en su caso el principal canal de venta es precisamente la restauración y la hostelería, donde se comercializan los lomos, pieza por excelencia que defiende el precio de estos animales.

-Le oimos en varias ocasiones reclamar mayor compromiso por parte del sector industrial y comercial, por ejemplo, con la nueva IGP de vacuno mayor….
En el caso de la industria cárnica, se echa en falta una cierta reconversión y especialización, tanto para lograr un mayor aprovechamiento del valor añadido que puede generar el canal como para el desarrollo de productos cárnicos elaborados o incluso precocinados, en la línea de las nuevas tendencias de consumo. También es primordial el incremento de su capacidad y logística comercial, para que puedan atender el mercado español y pensar en la internacionalización.

Hay que aprovechar todas aquellas oportunidades productivas en las que Galicia cuenta con un prestigio reconocido y que el mercado demanda, como es el caso de la carne de vacuno mayor, para complementar los ingresos de las explotaciones ganaderas gallegas. En esa línea va la puesta en marca de la IGP Vaca Gallega/Buey Gallego, abierta a todos los ganaderos e industrias interesadas, que es necesario potenciar.

El compromiso del sector industrial con la nueva IGP está aumentando a cuentagotas, pero eso no es ninguna novedad, también en el caso de Ternera Gallega pasó lo mismo, los primeros años fueron de avances muy lentos y hasta que vieron que era algo útil las industrias no se sumaron. A la nueva IGP es necesario darle un empujón, y para eso tiene que venir el reconocimiento de Bruselas y también tiene que haber mayor implicación de la industria.

¿Pensáis que con la IGP se logrará acabar con la picaresca actual de sacrificar en Galicia animales procedentes de otras comunidades?
En la industria cárnica gallega se matan vacas que vienen de fuera de galicia, tanto terneros como vacas. Seguramente habrá varios motivos y la picaresca también estará entre ellos, pero no tengo pruebas que lo demuestren.

Ternera Gallega siempre apostó por el control de la carne comercializada y poderle ofrecer a los consumidores las máximas garantías. Por eso fue pionera en la UE en la implantación de la trazabilidad y su seguimiento, tanto documentalmente como mediante análisis y pruebas de ADN, en la crotalización e identificación de los animales y en el etiquetado diferenciado de la carne en los supermercados y carnicerías donde se vende.

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