Lourizán cataloga seis progenitores de familia de pino del país resistentes al nematodo, de los que habrá semilla disponible este año

Medio Rural dispone de alrededor de medio centenar de ejemplares adultos de los seis progenitores de familia catalogados, lo que le permitirá poner a disposición de los viveros la semilla ya cosechada

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Lourizán cataloga seis progenitores de familia de pino del país resistentes al nematodo, de los que habrá semilla disponible este año

Ensayos en el Centro de Investigación Forestal de Lourizán para buscar pinos resistentes al nematodo. / Archivo.

Galicia cuenta ya con seis progenitores de familia de pino del país catalogados en los registros de la Xunta y del Ministerio por su mayor resistencia al nematodo del pino. Estos progenitores proceden de tres genotipos del programa de mejora de Lourizán que están ubicados en dos huertos semilleros en A Coruña (Cedeira y Monfero).

Son progenitores que presentan una supervivencia media frente a la plaga que ronda el 80% en los ensayos desarrollados por el Centro de Investigación Forestal de Lourizán en invernadero. Son 20 puntos más que el promedio de supervivencia en los ensayos, por lo que las perspectivas son buenas para su futura implantación en monte en zonas vulnerables al nematodo.

Tras el proceso de catalogación, el siguiente objetivo se sitúa en poner a disposición de los viveros forestales este material con mayor tolerancia a la plaga, de forma que comience su implantación en monte por parte de los propietarios y de las comunidades de montes.

Medio Rural dispone en sus huertos semilleros de A Braxe (Cedeira) y Cordal da Loba (Monfero) de alrededor de medio centenar de ejemplares adultos de los seis progenitores catalogados, por lo que cuenta ya con semilla cosechada de todos ellos para trasladársela en parte a los viveros, un proceso que la Consellería espera acometer este mismo año.

Multiplicación de las plantas
De los árboles catalogados se recogerá semilla a partir de la que ya se podrían hacer unas primeras plantaciones en monte y, lo más importante, a partir de las que se podrá multiplicar la cantidad de plantas disponibles.

“Una posibilidad es acometer, en colaboración con los viveros, campos de plantas madre de los que obtener estaquillas. Eso nos permitiría multiplicar la cantidad de planta disponible. En el caso de hacerse esto, se debería trabajar con un alto número de plantas madre para garantizar la mayor resistencia al nematodo que tienen estos progenitores”, valora la investigadora Raquel Díaz, coordinadora del equipo de Lourizán que trabaja con el nematodo, en el que también trabajan otras investigadoras como María Menéndez y Eva Prada.

La propagación de los pinos por estaquillas (microesquejes), consistente en la obtención de pequeños brotes con acículas juveniles de las plantas madre, que posteriormente se plantan con un enraizante, es un método eficaz para la propagación clonal de una planta, pero también algo laborioso. Una de las claves para una rápida multiplicación será la cantidad de semilla, trabajo y recursos que se dedique al proceso.

En el caso de trabajar con pocas plantas madre, será imprescindible evaluarlas de manera individual. “Por nuestros ensayos, que repetimos con éxito como mínimo durante tres años, sabemos que estas tres progenies de pino tienen una supervivencia media frente al nematodo que ronda el 80%, pero hay un 20% de plantas que no sobreviven. Por tanto, será necesario en cada planta madre testar un grupo de estaquillas para saber si son resistentes. Si no lo son, se deberá descartar esa planta madre”, explica Raquel Díaz.

Continuación de las investigaciones
De cara al futuro, el Centro de Investigación Forestal de Lourizán se marca el objetivo de lograr nuevas progenies de pino con una mayor supervivencia frente al nematodo. Es una línea de trabajo en la que ya están embarcados, haciendo por ejemplo polinizaciones controladas de los árboles para valorar el resultado de los distintos cruces, si bien se trata de una técnica costosa.

Existe también la posibilidad de hacer plantaciones de material injertado de las tres progenies ya catalogadas, lo que permitiría comenzar a producir hacia final de la década un volumen importante de semillas de coníferas con mayor tolerancia al nematodo.

Son todas ellas líneas de trabajo que se concretarán en los próximos meses, una vez que ayer se oficializó en el Diario Oficial de Galicia la catalogación de los seis progenitores de familia de pino que presentan una mayor resistencia al nematodo.

Plantaciones en monte
Esta catalogación abre la puerta para que las comunidades de montes y los propietarios forestales de las zonas vulnerables al nematodo puedan acometer plantaciones con perspectivas de futuro. El material clasificado por su resistencia a la plaga presenta además mejores características madereras que los pinos sin selección genética, pues tiene mayores crecimientos, más rectitud y menos nudos.

Contexto
El nematodo del pino se detectó por primera vez en el sur de Pontevedra en el 2010 y desde entonces se encontraron otros seis focos de la plaga, lo que llevó a que todo el sur de la provincia haya sido catalogado como zona vulnerable al nematodo del pino. Por el momento, la presencia de la plaga en Galicia es testimonial, aunque representa una amenaza seria, pues está completamente extendida por Portugal y los cálculos apuntan a que el frente principal de avance de la plaga por el país vecino cruzará la frontera por el sur de Pontevedra y por el sur de Ourense en el 2021.

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