“Mercosur surge porque EEUU nos pone una tarifa del 15%; tuvimos que buscar alternativas”

Este 1 de mayo entra en vigor de forma provisional el tratado de libre comercio de la UE con Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay. La Comisión Europea defiende las oportunidades para sectores como los quesos, el vino y el aceite y no ve riesgo de que las importaciones de carne de vacuno desestabilicen el mercado interno comunitario y afecten a los productores europeos

Firma del acuerdo UE-Mercosur el pasado 17 de enero en Asunción (Paraguay). Foto: Carlos Cruz, Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil

Firma del acuerdo UE-Mercosur el pasado 17 de enero en Asunción (Paraguay). Foto: Carlos Cruz, Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil

El ambiente bélico mundial y la inestabilidad geopolítica actual están haciendo reaccionar a la Unión Europea en aquello para lo que fue creada: el ámbito comercial. En lo que va de año la UE ha firmado importantes acuerdos aduaneros con países como la India, Australia o los que forman el Mercado Común del Sur, que entrará en vigor de forma provisional el próximo 1 de mayo y que levanta los recelos de los productores europeos, que ven en él competencia desleal.

“Mercosur es bueno para el campo español”, afirma con rotundidad la Comisión Europea, que defiende las bondades del acuerdo firmado el pasado 17 de enero en Asunción por parte de la presidenta europea, Úrsula Von der Leyen, un tratado de libre comercio que crea una de las mayores áreas económicas del mundo eliminando aranceles en más del 90% del comercio bilateral entre los 27 países europeos con Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay.

Desde Bruselas se minimizan los posibles riesgos derivados de la entrada de alimentos procedentes de Mercosur para los productores europeos y se destacan las “oportunidades” de los nuevos mercados para sectores como el vino, el queso o el aceite de oliva.

La UE ha firmado también en los últimos meses acuerdos aduaneros con la India y con Australia

“El acuerdo es bueno para el conjunto de la economía y para el conjunto del campo. Si se escuchan las críticas parece que España solo sea un país importador de alimentos. No es cierto. España es una gran potencia exportadora. La UE tuvo un superávit comercial con Mercosur de 50.000 millones de euros el año pasado en el sector agroalimentario en gran medida gracias a España”, aseguran desde la Comisión Europea.

Salida a los excedentes de vino europeos

Desde el departamento de Agricultura europeo ponen el foco especialmente en un sector como el del vino, que atraviesa en estos momentos en Europa una crisis de consumo. El consumo per cápita en España actualmente es de 22 litros al año y está decreciendo. Los brasileños beben solo 2 litros de vino al año, pero allí son 200 millones de personas. Pero exportar vino a Brasil hasta ahora era complicado porque los derechos de aduana se sitúan actualmente en el 35%. Eso va a desaparecer con el acuerdo firmado, insisten fuentes del Ejecutivo comunitario.

El consumo de vino en España está decreciendo y denominaciones como Rioja o Ribeira Sacra han tenido en los últimos años problemas de comercialización

El mismo cálculo hacen para el sector lácteo, especialmente para los quesos. En España se consumen 15 kilos de queso por persona al año; en Brasil 4. Pero el consumo de queso crece tanto en Europa como en Sudamérica y en otras regiones del mundo. El problema para las industrias del queso europeas es que la tarifa aduanera actualmente para exportar queso a Brasil es del 28%, algo que va a desaparecer con la entrada en vigor del nuevo tratado.

El tercer sector que saldría beneficiado del acuerdo comercial con los países de Mercosur sería el del aceite de oliva. En esos países se consume todavía poco aceite de oliva, por lo que desde Bruselas se ve como otra gran oportunidad.

La carne de vacuno: el gran caballo de batalla

La firma del acuerdo comercial con Mercosur desató en los últimos meses una ola de protestas por toda Europa, con los productores de distintos países en pie de guerra exigiendo medidas de protección efectivas frente a las importaciones procedentes de países como Argentina o Brasil.

Desde la Comisión Europea aseguran entender el temor pero ven claramente una oportunidad en el acuerdo y avanzan campañas de promoción en esos países de los productos europeos y un etiquetado claro en Europa que aclare al consumidor europeo la procedencia de los productos que tendrá a su alcance, esperando que se decante por los producidos en Europa.

Algún día Argentina o Brasil pueden ser competidores en sectores como el aceite de oliva o el vino, pero eso no se hace en 5 días

“Algún día Argentina o Brasil pueden ser competidores en sectores como el aceite de oliva o el vino, pero eso no se hace en 5 días. Jugamos con ventaja porque los europeos hacemos la mejor comida y la mejor bebida del mundo y eso nos da ventaja, pues contamos con la excelente reputación de los productos europeos. El consumidor brasileño, igual que el asiático, quiere calidad”, aseguran en Bruselas.

Sin embargo, la carne de vacuno es el asunto más delicado tanto en el acuerdo firmado como en su posterior aplicación, reconocen desde el Ejecutivo comunitario. Actualmente hay 1.200 empresas dedicadas a la producción de carne de vacuno de países como Brasil o Argentina autorizadas a exportar a la UE, pero desde la Comisión Europea consideran que no existe riesgo de distorsión en el mercado interno debido a los volúmenes establecidos en el acuerdo firmado. Mercosur produce 15 millones de toneladas de carne al año, de las que se importarían 99.000 toneladas según el cupo de carne fijado en el documento firmado.

Cláusulas de salvaguarda

Además, insisten los responsables europeos en las cláusulas de salvaguarda propuestas por la Comisión, que permitirían, por ejemplo, suspender el acuerdo en caso de distorsión en el mercado interno. “Vamos a estar especialmente atentos a no superar esos cupos. Veremos cómo reacciona el consumidor europeo ante la carne brasileña o argentina”, dicen.

Desde los ámbitos críticos con este acuerdo se habla de la posible distorsión del mercado, algo que niega el departamento de Agricultura de la UE recurriendo a los fondos que reciben los agricultores y ganaderos en Europa. Pase lo que pase, la PAC garantiza a los productores europeos un tercio de sus ingresos, mientras que en Brasil o Argentina no hay PAC y sus productores deben competir con los europeos en esas circunstancias, comparan desde el Ejecutivo comunitario.

El acuerdo protege las denominaciones de origen, porque a los italianos, por ejemplo, no les hace ninguna gracia que se pueda vender un queso parmesano en la UE ‘made in’ Buenos Aires

Fuentes de la Comisión Europea también rechazan que existan riesgos para la salud de los consumidores de la UE debido a la calidad de los productos llegados de Mercosur, ya que en la actualidad ya está prohibido exportar productos a Europa que tengan sustancias no autorizadas en la UE. “A quien se salta esa norma se le retira la licencia de exportación y estamos reforzando los controles en frontera para que no entren productos con sustancias prohibidas en la UE. Estamos alerta”, avanzan.

A pesar de que los países de Mercosur aseguraron que no aceptarán las cláusulas de salvaguarda establecidas a posteriori por la Comisión Europea en respuesta a las protestas de los agricultores y ganaderos, dado que no se encuentran dentro del acuerdo inicial firmado sino que fueron añadidas después, desde Bruselas la respuesta es contundente: “Ya nos encargaremos nosotros de que eso se aplique”, afirman.

Entrada en vigor provisional

La aprobación definitiva por parte del Parlamento europeo del tratado de libre comercio entre la UE y Mercosur se encuentra en estos momentos a la espera del pronunciamiento del Tribunal de Justicia de la UE en relación con su encaje en el ordenamiento jurídico comunitario.

El Tribunal de Justicia de la UE debe pronunciarse sobre si el acuerdo con Mercosur vulnera o no la legislación comunitaria

Desde la Comisión Europea se muestran prudentes respecto a este dictamen del Tribunal de Justicia de la UE pero al mismo tiempo confían en que no suponga la anulación del acuerdo. Sería sorprendente que el Tribunal se apartase de su propia jurisprudencia, insisten, ya que hubo con anterioridad pronunciamientos en sentido positivo ante acuerdos similares, como en el caso del tratado de libre comercio firmado con Singapur.

Por eso, mientras se espera el dictamen del Tribunal europeo, la Comisión ha iniciado los trámites para la entrada en vigor provisional del tratado con Mercosur. “Estimamos que la aplicación provisional del acuerdo pueda entrar en vigor este mes de mayo plenamente, a expensas de lo que diga el Tribunal de Justicia de la UE”, avanzan desde el Ejecutivo presidido por Úrsula Von der Leyen.

Gracias a Donald Trump

Desde la Comisión Europea celebran como un logro la firma del tratado con Mercosur pero, ¿cómo se fraguó un acuerdo que llevaba 26 años negociándose? El presidente estadounidense, Donald Trump, impulsó, sin quererlo, con sus políticas arancelarias, la firma de un tratado de libre comercio entre la Unión Europea y los países del Mercosur que llevaba años estancado, ante la necesidad tanto de los países europeos como de Brasil de abrir nuevos mercados a sus productos tras las restricciones de entrada al mercado norteamericano.

“Mercosur surge porque EEUU nos pone una tarifa del 15%; eso hace que tengamos que buscar alternativas. Con lo que está cayendo, nuestra obligación era buscar mercados alternativos a esos productos que iban a Estados Unidos”, argumentan fuentes de la Comisión Europea.

El presidente estadounidense impulsó con sus políticas arancelarias tanto a la UE como a Brasil la firma de un tratado que llevaba años estancado

Los aranceles establecidos por Donald Trump hacia Brasil fueron aún mayores, alcanzando el 50% (inicialmente, en julio de 2025, el presidente norteamericano estableció una tasa adicional del 40% aplicada además del gravamen del 10% vigente, para rebajarla posteriormente en el mes de noviembre en productos como la carne de ternera para evitar el encarecimiento de la cesta de la compra del consumidor estadounidense).

Esa dificultad añadida para exportar a EEUU hizo recapacitar tanto a la UE como a los países integrantes de Mercosur. “Por eso, después de décadas estancados, se abre esa oportunidad”, reconocen desde la Comisión Europea.

Campaña de desinformación promovida por Rusia

La visión optimista de la Comisión Europea contrasta con las críticas que desde ámbitos agrícolas y ganaderos se trasladan frente al acuerdo, un aspecto que desde Bruselas se achaca a influencias externas.

“Estamos viendo una campaña de desinformación que viene de Rusia con toda probabilidad, lo sabemos. Se está lanzando mucha basura contra la UE en las zonas rurales de la UE. Lo estamos notando desde hace tiempo, no sólo con Mercosur. La gente de zonas rurales es más vulnerable a la desinformación, la gente de las ciudades tiene más posibilidades de contrastar la información”, asegura el Ejecutivo de Von der Leyen.  

La Comisión Europea está haciendo un esfuerzo comunicativo para explicar las “bondades” del acuerdo con Mercosur y contrarrestar bulos

Combatir esa desinformación en zonas rurales ha sido uno de los mandatos expresos de la presidenta de la Comisión al comisario de Agricultura, Christophe Hansen, tras su nombramiento en 2024, y para ello se ha creado un equipo específico para contrarrestar bulos. “Se está diciendo que el tratado con Mercosur se va a ampliar a Colombia, cuando con Colombia tenemos libre comercio desde hace 10 años”, ejemplifican.

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