La Cooperativa O Rodo convocó a sus socios para presentarles las variedades de maíz les ofrecerán en la zona. Las variedades que destacaron fueron aquellas que tienen potencial de rendimiento, estabilidad, sanidad, stay green y elasticidad de mazorca.
O Rodo pasa a ser distribuidor de KWS en exclusiva para Pontevedra y Lugo sur, y establece como objetivo ser un potencial distribuidor para los períodos de campañas y ofrecer unos servicios a buen precio a sus socios/as. Es el segundo año que la empresa comercializa de la mano de la cooperativa su maíz, y lo hace tras los buenos resultados conseguidos el pasado año en las 150 hectáreas que trabajaron.
El gerente de la cooperativa, Alberto Hermida, recordó a los ganaderos que “cuando se hace una selección, es necesario fijarse en varios parámetros y no tanto en el precio “ya que, por ejemplo, 2 o 3 puntos más en digestibilidad, puede derivar en 300 o 400 gramos más de leche por vaca y día, por lo que en cuanto se acabe el silo, el coste de la bolsa ya estará más que asimilado”.
Por parte de KWS, Paula Ramos, directora comercial en España y Portugal, subrayó que es el segundo año que trabajan en el interior de Pontevedra, puesto que la firma tiene más presencia en A Coruña y Lugo. Por eso, “de la mano de la Cooperativa nos gustaría expandirnos más porque esta zona era más desconocida para nosotros, pero acercarte a áreas nuevas con tanta calidad te da seguridad”.
Híbridos que se adaptan a Rodeiro
El comercial que trabajará con la cooperativa, Pedro Calvo, fue el encargado de presentar las principales variedades que obtienen buenos resultados en Rodeiro. Todas ellas destacan por una alta rusticidad y un buen stay green.
La primera, de ciclo 400, el más largo que ofrecen para la zona es el Inteligens, del que resaltó su rusticidad y productividad, con un gran potencial de mazorca. Bastante resistente a enfermedades y “que muestra en analítica una buena digestibilidad de almidones”.
El Hypolito, de ciclo 350, es el segundo año que está en catálogo ya que “lo probamos la campaña pasada por varias zonas y nos ha sorprendido”. Se trata de un híbrido con un potencial alto, muy resistente a sanidad y con buen stay green.
En ciclos cortos, ofrecen el Kidemos, muy rústico ya que se adapta muy bien a todas las zonas. En las características tiene todo alto: potencial de rendimiento, estabilidad, sanidad, stay green y elasticidad de mazorca. “Lleva años en catálogo y es difícil de sustituir porque es un material extremadamente versátil. De su mismo ciclo, no hay casi ninguno que le compita”, puntualizó el comercial.
En cuanto a una variedad con excelente aptitud para silo, habló de Saverio, que también es el segundo año que está en catálogo. Tiene la particularidad de que su grano es redondo, por genética, pero “ya fue probado aquí en la zona y los resultados fueron muy buenos”. Es de ciclo más corto, “es decir, para las últimas siembras”.
Otra de las variedades que destacaron por el potencial para silo fue Lusitano, con flexibilidad en la fecha de siembra y secado rápido; ideal para anticipar cosechas.
Estas variedades fueron seleccionadas para Rodeiro “tras observar los resultados obtenidos en las 300 bolsas vendidas para la zona”, detalló Ángel Blanco, delegado de Galicia, Asturias y Cantabria de KWS. Añadió, que a esto hay que sumarle los campos de ensayo que tienen en Finca Mouriscade (Lalín), donde también pueden observar la productividad que ofrecen para el interior de Pontevedra. “De hecho, el trabajo que llevamos haciendo allí estos tres años y los resultados que fuimos obteniendo de los ensayos fueron el impulso para que O Rodo apostase por nuestras variedades”, indicó el delegado.
Conceptos básicos de silo
La mayoría de la producción de maíz que se obtiene en la zona se destina a silo, por eso, Federico Valladares, del área de Producto y Agroservice de KWS, detalló algunas de las características que se deben tener en cuenta para el cuidado del silo. “El silo pasa por tres fases: aeróbica, fermentativa y de estabilización”. En la primera se consume el oxígeno, empieza a generarse la producción de calor y hay que buscar que sea lo más corta posible, “por eso es fundamental una buena compactación y realizar un buen sellado”. Luego, en la fermentativa, se agota el oxígeno, actúan las bacterias y empieza a generarse el ácido láctico. Por último, en la estabilización “en la que ya conseguimos un buen pH y la temperatura se normaliza, cobra mucha importancia como nos manejamos en los días posteriores y cómo empezamos a consumir este maíz”.
Para ello, puso el foco en el sellado de los silos, primeramente, y luego en la apertura. “Nosotros siempre recomendamos tener silos altos y angostos. Además de consumir entre 15-30 cm de la cara, y a los 3 días en invierno y 2 en verano haber hecho una limpiada de la cara”, concluyó el profesional.
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