Ovejas en el viñedo: Bodegas Granbazán apuesta por una forma de desbroce sostenible y económica

La bodega Pazo de Bazán emplea 25 ejemplares de la raza ovina texel para mantener limpia de hierba una superficie de 30 hectáreas de viña. De ese modo consiguen fertilizar la tierra y eliminar la maleza sin apenas coste y con una práctica totalmente sostenible para el medio ambiente. Los animales son propiedad de la ganadería López Queijo SC

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OVELLA VINHEDO

La docilidad y el tipo de pasto que consumen convierten a la raza de ovejas texel en la más adecuada para eliminar la hierba de los viñedos. Por eso, en Bodegas Granbazán, de Vilanova de Arousa, introdujeron 25 animales que van a realizar el desbroce de manera económica y sostenible.

Carlos Fernández, técnico de campo de la bodega, explica que las ovejas se van a mover en una superficie de 30 hectáreas colindantes con las instalaciones. “Llevamos muchos años empleando cubiertas vegetales en las viñas que tienen desniveles de hasta un 25%. Porque las cubiertas combaten la erosión y retienen el agua. Pero hay que recortarlas con mucha frecuencia para que no supongan una competencia para las vides”, señala.

Actualmente estamos cortando la hierba 6 veces al año. Con las ovejas esperamos reducir cortes y costes. (Carlos Fernández, bodegas Granbazán)

Fernández explica que cada año hay que hacer unos seis cortes hasta dejar la hierba con la altura mínima. Hasta ahora emplearon diferentes medios mecánicos. Ahora, atendiendo a las recomendaciones de las diferentes certificaciones de calidad que poseen, están apostando por la reducción de la huella de carbono, siendo el uso de las ovejas una de esas acciones.

Aunque inicialmente se pensó en caballos o vacas, el tamaño de esos animales podía acabar dañando las plantas y las estructuras de plantación. “Por eso decidimos apostar por las ovejas, aún sabiendo que en Galicia apenas hay rebaños grandes que se dediquen al pastoreo en terrenos grandes y perimetrados”, dice Fernández.

Aunque en otras zonas vitícolas de España se emplean patos y ocas para el desbroce, en Galicia no hay aves disponibles para esa tarea. “Finalmente, a través de la asesoría ganadera Beealia, pudimos contactar con la ganadería López Queijo SC, de Abegondo. Su cabaña y disponibilidad eran idóneas para nuestro proyecto.”

A pesar del trabajo burocrático que supone cambiar los animales de provincia, merece la pena porque consiguen reducir al mínimo los pases mecánicos para desbroce y, por lo tanto, siendo más respetuosos con el medio ambiente. “Aparte de que la hierba que segamos con las máquinas queda tirada y puede tardar meses o años en convertirse en materia orgánica útil para los suelos. Las ovejas ya hacen un abonado directo e inmediato.”

Las ovejas hacen en 24 horas una fertilización que, con el corte mecánico, puede tardar meses e incluso años

El proyecto tiene también una doble vertiente investigadora: por un lado se va a analizar si mejora la calidad y las características de los vinos que produzcan las hectáreas pastadas. Por otro, quieren comprobar la evolución de la biodiversidad en las cubiertas vegetales y ver si aumentan o se modifican los tipos de hierba.

Las ovejas no sólo limpian de hierba los viñedos sino que también los fertilizan directamente

Las ovejas no sólo limpian de hierba los viñedos sino que también los fertilizan directamente

“Dentro de la parcela de 30 hectáreas, acotamos un espacio de una hectárea para que estén en él las ovejas. Así, con un pastor móvil, las vamos moviendo por la finca a lo largo del año en un pastoreo rotacional. De ese modo se ven obligadas a comer toda la vegetación que hay en la hectárea porque no pueden ser tan selectivas como si dispusieran de todo el espacio.”

Uno de los inconvenientes que presenta la iniciativa es que las ovejas no pueden estar todo el año en el viñedo. “La oveja texel solo suele comer hierba. Pero podría darse que, al comienzo de la primavera, comieran también los primeros brotes de los racimos de las cepas más nuevas que están a ras del suelo, porque son muy tiernos. Eso sería muy peligroso para la producción.”

La presencia de las ovejas hay que evitarla cuando comienzan a crecer los racimos y cuando aplicamos fitosanitarios

Por otro lado, los animales tampoco pueden estar presentes cuando se aplican los tratamientos fitosanitarios en las vides, porque podrían estar excesivamente expuestas. De esta forma, entre finales de marzo y hasta pasada la vendimia, las ovejas no están en los viñedos. Es decir, se aprovecha el momento de parada vegetativa de las plantas.

Aunque las texel están las 24 horas en el viñedo, en Granbazán tuvieron que acondicionar una de sus instalaciones para que sirva de establo para situaciones de emergencias. Y es que se trata de un requisito obligatorio en estos casos aunque no se emplee.

Otra cuestión es que sería preciso aumentar al doble la densidad de ovejas por hectárea para que pudieran pacer íntegramente las 30 hectáreas. “Este es un proyecto en fase inicial y, por lo que llevamos visto, las 25 ovejas no van a ser capaces de consumir toda la hierba que tenemos en la parcela.”

A pesar de que se realizan controles, no parece que las ovejas puedan suponer un riesgo para la sanidad de los viñedos. “Las dolencias que afectan a las vides como hongos o insectos no están relacionadas con la fauna. Lo único sería que trajeran en las patas alguna semilla de malas hierbas, pero tampoco sería un problema porque acabarían por comerlas.”

Para poder desarrollar este proyecto fue obligatorio crear una estabulación para situaciones de emergencia

Y, por supuesto, la componente económica es fundamental. “Si contabilizas el coste del gasóleo que emplean las máquinas de siega y el número de horas de trabajo necesarias para hacer toda la labor, las ovejas son mucho más rentables. Hacen el trabajo, fertilizan la tierra y no suponen ningún gasto. Desde luego es un sistema que sería muy beneficioso para viñedos que tengan problemas de mano de obra.”

Texel de alta genética traídas desde Abegondo

Las ovejas texel que están en el viñedo de Granbazán son propiedad de la ganadería López Queijo SC, de Abegondo. El proceso para llevar las ovejas hasta el viñedo implicó la creación de una nueva explotación con su correspondiente número de registro (REGA), señala Santiago López, ganadero.

“La raza texel es muy pastoreadora. Les gusta la hierba y no buscan otras cosas como sí hace la oveja de raza gallega, que podría dañar las parras y vides. La verdad es que hace tiempo que la bodega buscaba este tipo de colaboración pero nadie tenía muy claro dar el paso por el movimiento de animales que implica.”

López Queijo destaca la facilidad de manejo de las ovejas texel

López Queijo destaca la facilidad de manejo de las ovejas texel

Si bien la técnica de usar animales para desbrozar las viñas es muy antigua, López considera que también es una forma de reducir costes de producción en un contexto en que las empresas profundizan cada vez más en ese concepto. Y, sobre todo, supone una práctica sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

“La oveja texel puede ser útil en cualquier viñedo que tenga hierba. Ahora bien, si son cepas bajas es mejor que solo estén los animales cuando estén las vides en parada vegetativa. Porque, si no, pueden comer hojas y brotes.”

El desbroce con ovejas no es nada nuevo. Pero ahora tiene una componente medioambiental y económica que antes no tenía. (Santiago López, ganadero)

Aunque la distancia entre Abegondo y Vilanova de Arousa se recorre en solo una hora, hay un trabajo burocrático previo muy costoso y que requiere de muchas horas. Con todo, tanto la ganadería como la bodega salen beneficiadas de la colaboración.

López Queijo y otros productores de texel de Galicia acaban de poner en marcha una asociación de ganaderos para promover y mejorar la raza en territorio gallego. “Son animales de una docilidad extrema, incluso para subir al camión no oponen resistencia. Y tienen un excelente rendimiento cárnico comiendo solo hierba.”

El ganadero señala que ahora es un momento bueno para la ganadería de ovino en Galicia. “La lástima es que ya quedamos pocos, pero lo cierto es que los precios de la carne están a buen nivel y la demanda no se ha reducido como hace años.”

De hecho, en lugares como A Coruña, se llegó a pagar en las pasadas fiestas hasta 40 euros por kilo de cordero. Otra buena noticia es que se están vendiendo ejemplares de más peso -de 10 u 11 kilos- por la posibilidad de trocearlos y ofrecerlos por piezas, algo que no es posible con los animales más pequeños.

 

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