
Gudrun, Tanja y Martin, junto a los ganaderos y técnicos gallegos que visitaron el centro en marzo de 2025
La Escuela Superior Federal de Agricultura Francisco Josephinum, situada en Wieselburg, es el centro de enseñanza e investigación agraria más grande y antiguo de Austria. También es la sede del Centro de Tecnología de Alimentos de referencia en el país, que ayuda a las industrias y explotaciones agroganaderas a desarrollar sus productos y lanzarlos al mercado.
El Instituto Federal de Investigación Francisco Josephinum recoge el testigo de la Oficina Federal de la Industria Láctea, convertida en la actualidad en Centro de Referencia en Tecnología de Alimentos.
Su origen se remonta a la época de posguerra, cuando se hizo necesario crear, siguiendo modelos extranjeros, un instituto para ayudar a resolver los problemas de la naciente industria láctea austríaca.
Así, en 1928 se fundó la institución como instituto de enseñanza y centro de investigación, dotado de establos para el ganado y laboratorios. En 2007 se construyó un nuevo centro tecnológico que forma parte de la Agencia Austríaca de Salud y Seguridad Alimentaria (AGES).
Sus funciones principales son la investigación y desarrollo de nuevos productos y nuevas técnicas de envasado y la formación continua y consultoría, con seminarios sobre procesamiento de la leche en la granja o elaboración de productos como queso, requesón, mantequilla o helados.
Apoyo a las explotaciones
Tanja Ramharter-Koll es la responsable de desarrollo e investigación de productos del centro. Después de trabajar 6 años para la cooperativa Ennstal, una de las de referencia en Austria, con 1.800 ganaderos socios, Tanja lleva dos años y medio ayudando a las explotaciones lecheras familiares a desarrollar nuevos productos para su comercialización.
“Nos dedicamos mucho a trabajar con las granjas o pequeñas empresas del sector que tienen una idea o quieren desarrollar un nuevo producto. Les ofrecemos servicios para que tengan las mismas oportunidades que las grandes industrias”, asegura.
“Tenemos una fábrica alimentaria en pequeño para desarrollar todo tipo de productos, no solo lácteos, sino también de cereales o panadería, licores, aceites, embutidos, refrescos, alternativas veganas, etc”, detalla.
“Hacemos investigación y desarrollo de productos para las granjas, para que tengan las mismas oportunidades que las grandes empresas”
La tecnología disponible en el centro para la fabricación de quesos, por ejemplo, permite elaborar cantidades que van de 25 a 500 litros de leche y es accesible para las explotaciones, que pueden incluso alquilar las instalaciones para desarrollar o fabricar en ellas sus productos. “Un día de investigación y desarrollo de producto cuesta a las granjas entre 500 y 700 euros, dependiendo de la maquinaria utilizada”, detalla Tanja.
Realizan también formación para trabajadores de empresas de la industria alimentaria que quieren formar a sus empleados o para ganaderos y agricultores que quieren transformar sus productos y cursos para maestros y alumnos de colegios sobre la tecnología láctea.
Catas y concursos de productos artesanos

Cata de productos elaborados en el centro Francisco Josephinum
Otra de las patas principales del centro es la realización de análisis sensoriales de alimentos y organizan a lo largo del año diversas catas y competiciones para productos artesanales como Kasermandl in Gold para quesos y Goldenes Stanizel para helados.
“En el concurso de quesos, por ejemplo, participaron 400 quesos, la mayoría procedentes de granjas que transforman y hacen venta directa”, explica Martin Rogenhofer, director de la unidad de investigación alimentaria del centro.
“Para que un nuevo producto salga bien son importantes dos elementos: los ingredientes y la tecnología”, asegura Martin, que añade una tercera pata existente en el centro, los laboratorios para la realización de las analíticas y el control de calidad de los productos y procesos.
Son el único centro autorizado para la realización de las pruebas iniciales a los equipos de los camiones cisterna que realizan la recogida de leche en las explotaciones
De hecho, el Centro de Tecnología Alimentaria de Wieselburg es el único organismo autorizado por AMA (la Sociedad Austríaca de Marketing Agroalimentario, encargada del etiquetado de alimentos de origen regional austríaco, y de certificar la producción de agricultura ecológica y la producción láctea sostenible) para la realización de las pruebas al sistema de muestreo en los vehículos de recogida de leche, de acuerdo con la Ordenanza de Condiciones Marco del Productor.
Tendencias del mercado

Martin, guiando la visita por las instalaciones
El consumo de productos lácteos está aumentando en Austria, indica Martin, con incrementos en la mantequilla y el queso y descensos en la leche líquida. Para frenar esta tendencia, cooperativas como Berglandmilch, la más importante del país, con 8.000 ganaderos socios, está innovando en la leche que pone en el mercado, con hasta 20 tipos diferentes.
“Las tendencias actuales de mercado apuntan en dos direcciones: los productos naturales y los productos enriquecidos, por ejemplo, altos en proteína o en calcio”, detalla el director de la unidad de investigación alimentaria.
En cuanto a la leche A2, es una línea que no se está desarrollando en Austria. “No están demostrados científicamente los resultados de este tipo de proteína y por eso las industrias no pueden destacarlos en las etiquetas”, explica.
La mayoría de las bebidas alternativas veganas se producen fuera de Austria, por ejemplo con almendra procedente de California
Las alternativas veganas suponen en este momento el 3% del mercado en Austria, frente al 97% que ocupan los productos lácteos. “En este momento no mantenemos ningún proyecto en el ámbito de las bebidas veganas y de los sustitutivos cárnicos. Hace años teníamos mucha demanda de desarrollo de este tipo de productos, pero en la actualidad ya no tanto, en parte porque ya están implantados en el mercado y nosotros vamos normalmente por delante del mercado en estos procesos”, argumenta.
Dentro de los lácteos, el consumo de leche fresca es mayoritario entre la población, frente a la UHT. Se comercializan dos tipos de leche fresca en Austria: la pasteurizada, con 7 días de vida útil en la nevera, y la ISL, un tipo de leche filtrada que dura 3 semanas cerrada en la nevera.
Sellos de calidad diferenciada
Además de los sellos que aporta la entidad pública AMA, que acredita el origen austríaco de los productos y también la procedencia regional, dentro del sector lácteo Austria cuenta con 6 productos con DOP a nivel europeo.
“Es un proceso que se da más en el oeste del país, en el ámbito de los quesos alpinos, pero que en general tenemos un poco dormido. En parte porque nos incorporamos más tarde a la UE y hoy ya es más difícil acceder a este tipo de distintivos de calidad comunitarios que hace 30 años, porque los requisitos se incrementaron y las exigencias que hay que cumplir son muchas más. Y también porque en muchos de nuestros mercados tradicionales de exportación no era un sello necesario. Si quieres ir a Japón con tus productos es importante contar con el sello de calidad de la UE, pero para vender en Alemania con el sello de origen Austria es suficiente”, razona Martin.
“Nuestros alumnos y alumnas no tienen problemas para encontrar trabajo”

El Centro Superior de Enseñanza Francisco Josephinum, fundado en 1869 en Mödling, cerca de Viena, se trasladó en 1934 al castillo de Weinzierl, en Wieselburg, y desde entonces se ha convertido en un centro de enseñanza e investigación de importancia internacional en el campo de la agricultura, con especial atención a la tecnología agrícola y alimentaria.
Actualmente se ofrecen cuatro titulaciones formativas conducentes al Matura (diploma de graduación de la escuela secundaria): Agricultura, Tecnología Agrícola, Tecnología Alimentaria y Biotecnología y Tecnología Informática para la Agricultura, la última especialidad puesta en marcha en el año 2019.
La escuela fue fundada por el emperador Francisco José en 1869
“Las granjas están apostando claramente por la tecnología. La mayor parte de las ganaderías en Austria son familiares y cuando llegan al límite con mano de obra propia apuestan por la robotización, porque la mano de obra contratada es escasa y cara, debido a la competencia con otros sectores, como la industria”, explica Gudrun Nagl, jefa del departamento de Alimentos y Biotecnología de la escuela.
Estamos muy enfocados en la Inteligencia Artificial y la Robotización, porque es el futuro del sector
En cuanto a la investigación que se realiza en sus instalaciones, se centra en las áreas de robótica y tecnología agrícola, biomasa y tecnología de alimentos. Además, en colaboración con la Universidad de Ciencias Aplicadas de Wiener Neustadt, situada también en Wieselburg, donde se ofrece el Grado en Tecnología Agrícola y Agricultura Digital. “Estamos muy enfocados en la Inteligencia Artificial y la Robotización, porque es el futuro del sector”, asegura Gudrun.
Prácticas en granjas e industrias del sector
El centro cuenta con 810 alumnos y alumnas, el 30% chicas, y tiene 500 plazas de internado para alumnado procedente de toda Austria. Imparten una formación de 5 años después de la escolaridad obligatoria, un título de FP Superior que da derecho también a acceder a la Universidad.
La formación abarca el ámbito completo de la producción primaria: producción, transformación y comercialización
En el camino para convertirse en un trabajador agrícola cualificado, en la formación en Austria se pone especial énfasis en la adquisición de la mayor experiencia práctica posible. Por eso, en sus 5 años de formación en el centro, los alumnos tienen 22 semanas de prácticas obligatorias. Por ejemplo, los alumnos de segundo y tercer curso de la rama agraria realizan 4 meses de prácticas en granjas durante el verano, mientras que los de la rama de tecnología de los alimentos realizan un año de prácticas en una empresa del sector.
Finalizada su formación en el centro, la mitad de los alumnos regresan a sus granjas familiares para hacerse cargo de ellas, mientras que la otra mitad va a trabajar a otras explotaciones o a industrias de transformación. “Nuestros alumnos y alumnas no tienen problemas para encontrar trabajo”, asegura Gudrun.
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