Pasto Siambasa: principales características del forraje y claves para su cultivo

Conocemos con personal especializado el manejo de esta gramínea que ofrece grandes producciones y un alto aporte nutricional. Detallamos los condicionantes más importantes a tener en cuenta en Galicia para lograr óptimos resultados

Pasto Siambasa: principales características del forraje y claves para su cultivo

El pasto Siambasa (Panicum maximun cv Mombasa) comienza a abrirse camino como una alternativa a tener en cuenta en la producción de forrajes en ganaderías de Galicia y de la cornisa cantábrica, aunque es aún una gran desconocida para muchos productores. Cooperativas como Delagro afrontan ya su tercera campaña trabajando con esta gramínea y destacan sus buenas producciones, fácil manejo y adaptabilidad del cultivo. “Hemos estado haciendo pruebas con otros cultivos, pero los mejores resultados los hemos logrado con el pasto Siambasa”, apunta Gustavo Espinosa, director comercial de Delagro durante una jornada online centrada en este pasto celebrada recientemente y que contó también con el asesoramiento de personal de EsSeeds, firma integrada por productores y especializada en la comercialización de semillas de cultivos con los que lograr un ahorro en los costes de producción.

No son las únicas ventajas que ofrece este versátil forraje con buenas propiedades, tanto para su cultivo destinado al pastoreo o a la obtención de silo o heno, que es ya popular en zonas de Andalucía, Castilla o Cataluña. Además de lograr producciones de entre 26 y 28 toneladas por hectárea de materia seca en parcelas con regadío, es una planta muy rústica y de fácil manejo.

Es habitual conseguir producciones de entre 26 y 28 toneladas por hectárea. Es una planta rústica, de fácil manejo y que permite un cultivo sostenible

Otro de sus principales atractivos es que, por el momento, en su cultivo en España no se han detectado plagas que le afecten. Ello lo convierte en un forraje muy sostenible al reducirse al mínimo el uso de fitosanitarios y se plantea como una alternativa para cumplir las exigencias marcadas desde Europa encaminadas a una producción cada vez más respetuosa con el medio ambiente. También se perfila como una opción para las producciones en ecológico.

Características principales

La Siambasa es una planta ideal para la producción de forraje por su elevada relación de tallo-hoja, es decir, la cantidad de hoja es casi el 90% de esta gramínea. Su crecimiento puede alcanzar el 1,8 metros de altura, en función de las condiciones meteorológicas y el manejo que se realice.

Se trata de una variedad con una alta tolerancia a la sequía, aunque en zonas del sur de España para su cultivo es necesario contar con sistemas de riego, por eso se plantea también como una alternativa viable para su cultivo en Galicia aunque sea en secano. “En un campo de Albacete en verano, una avería en el sistema de riego dejó la hierba 32 días sin agua, ya dábamos la cosecha por perdida, pero al regarla de nuevo se recuperó”, explica Jesús Rabarillo Rueda, agricultor y técnico de EsSeeds especialista en este cultivo.

Resiste la sequía, no se tumba ni encama. Tiene un rápido crecimiento y rebrote que ayuda a eliminar la presencia de otras hierbas en la parcela

La experiencia en regiones como Cádiz, sometida a fuertes vientos, ha demostrado que también es un cultivo que soporta muy bien estas condiciones meteorológicas. “Hace un efecto látigo y no se tumba ni se encama”, detalla Rabarillo.

Desde EsSeeds apuntan que es un cultivo muy polivalente, ya que permite diferentes aprovechamientos, puesto que es una variedad con un rápido crecimiento y rebrote. “Ofrece un mayor margen de maniobra a la hora de su siega, ya que no se pasa”, valora. Tampoco contiene microtoxinas, lo que permita un pastoreo o corte más temprano, ya desde los 40 centímetros.

SIAMBASA DELAGRO CUNTIS 2

Pradera de Siambasa en Cuntis (Pontevedra) en una campaña pasada. // Foto. Delagro.

Además, el ancho de hoja de la Siambasa proporciona una gran sanidad a la parcela no solo en cuanto a plagas sino de hierbas no deseadas. “Al ser una planta con tanta capacidad forrajera evita que germinen otras malezas existentes en la parcela”, apunta el técnico. Al mismo tiempo, al ser un cultivo que cubre mucho el suelo también ayuda a mantener la humedad en el suelo.

Valores nutricionales

Su alto aporte nutricional hace que sea una alternativa de forraje muy atractiva tanto para producciones de leche como de carne. “La Siambasa está a medio camino entre el maíz y la alfalfa y con buena digestibilidad”, valora Rabarillo. Se logran unos aportes de proteína de entre el 14 y el 16%. En cuanto a la energía, esta variedad proporciona un 0,87 UFL por kilo.

“Es un forraje muy completo y la sinergia que ofrece de los nutrientes permite un mayor aprovechamiento por el animal”, indican desde EsSeeds. Además, es muy palatable y digerible con una tasa de digestibilidad del 83%. “El animal asimila todos los nutrientes que adquiere a través del forraje”, apuntan. La experiencia en granjas que han introducido la Siambasa en la ración en lugar de alfalfa muestra que no ha habido bajadas en la producción.

Recomendaciones en el cultivo

A la hora de sembrar la Siambasa, desde EsSeeds recomiendan proporcionar una tierra bien mullida, suelta y libre de maleza, dado que esta planta tiene una semilla pequeña, unas 680.000 semillas por kilo, y la existencia de terrones puede dificultar su germinación. Dado el tamaño de la semilla también es preciso ajustar la sembradora y por este motivo también es aconsejable que la semilla quede superficial, soterrada menos de 1 centímetro, para acelerar el proceso. Utilizar un rulo compactador mejora la calidad de siembra. Dado el reducido tamaño de la semilla apenas se precisan unos 10 kilos por hectárea.

Recomiendan sembrarla cuando las temperaturas mínimas superan los 8 o 10 grados. En Galicia aconsejan esperar hasta mayo para plantarla

Por otra parte, en función del manejo que se haga de la parcela, también se puede recurrir a la siembra directa. En España, la Siambasa es un cultivo anual, ya que a comienzos de otoño con la llegada del frío es habitual que haya una parada vegetativa de la planta. Hay productores que optan por combinarla con producción de veza o cereal, de modo que en el momento de la siembra les resulta mejor opción la siembra directa al laboreo de la tierra.

Para germinar, esta variedad de gramínea precisa determinadas condiciones de luminosidad y que la temperatura no sea inferior a 8 grados centígrados. “Una siembra temprana no significa que adelantemos el proceso. El cultivo de la Siambasa tiene sus tiempos”, comenta el técnico. En base a la experiencia sobre el terreno, desde Delagro recomienda que la siembra en Galicia se haga a partir de mediados de abril o comienzos de mayo. “En zonas de costa hemos visto que puede adelantarse la siembra, pero es aconsejable esperar hasta el 10 de mayo”, comenta Antonio Fernández, técnico de Delagro.

Grafico crecimiento pasto Siambasa

Estapas de desarrollo del cultivo de la Siambasa. // Fuente EsSeeds.

En cuanto al abonado, desde Delagro aconsejan un plan ajustado a las necesidades de la parcela y en base a analíticas previas. “Al tratarse de una planta con mucha biomasa es preciso tener en cuanta las extracciones, el contenido del suelo y los aportes que ha tenido en los dos últimos años”, explica Gustavo Espinosa. El abonado debe ser en base a nitrógeno en cobertera aplicando unos 150 kilos y optar por NPK y micronutrientes para el abonado de fondo, con unos 250 kilos.

A los 15 días de la siembra, es el momento de evaluar si es preciso realizar algún tratamiento fitosanitario puntual por la presencia de otras hierbas que puedan competir con la Siambasa. En Galicia, para atajar la aparición de hierbas de hoja ancha la aplicación de productos como MCPA con 2,4D a última hora de la jornada o al despuntar el día está ofreciendo muy buenos resultados. A la hora de tratar la aparición de plantas de hoja de punta recomiendan realizar cortes de limpieza para aprovechar el rebrote de la Siambasa, dado el desembolso económico que supone optar por herbicidas selectivos.

Es fundamental que la hierba se siegue a una altura de 10 centímetros para favorecer el rebrote de la planta

La siega es la etapa más importante en este cultivo. El corte de la planta debe hacerse a una altura mínima de 10 centímetros desde el suelo para conseguir un rebrote óptimo. “Dejar esos 10 centímetros al segar o pastorear permite que la planta sufra menos estrés y el rebrote sea más rápido. Además, de esta forma se consigue una mayor calidad forrajera, puesto que entre el 80 y 90% del forraje será hoja”, concreta el técnico. En aquellas parcelas de Siambasa dedicadas al pastoreo, es imprescindible controlar la carga ganadera de la parcela para mantener esa altura mínima.

En zonas de regadío pueden llegarse a conseguir hasta 5 cortes de hierba. En Galicia, recomiendan realizar un primer corte de limpieza, cuando la hierba se sitúa entre los 40 y 50 centímetros y de esta manera consiguen obtener otros dos cortes con muy buenas producciones. La planta precisa de entre 25 y 30 días entre corte y corte para alcanzar una altura de 1 metro, aunque estos plazos también se pueden acortar en función de la fertilización de la parcela.

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