Pementos Carmucha, 3 generaciones apostando por los pimientos de Herbón de calidad

Esta empresa familiar lleva 90 años dedicada al cultivo y comercialización de pimientos de Herbón. En los últimos años, además de la venta en fresco, se han decidido a innovar y probar nuevas preparaciones a base de esta hortaliza

Pementos Carmucha, 3 generaciones apostando por los pimientos de Herbón de calidad

José Manuel Ferro es la tercera generación dedicada a la producción y comercialización de pimientos de Herbón.

La familia de José Manuel Ferro lleva toda la vida dedicada al pimiento de Herbón. Antes que él, su madre siguió ya los pasos de la matriarca, la abuela Carme Rivera, fundadora y una pementera incansable. «Con 90 años seguía contando los pimientos para llenar las bolsas, ya que antes se vendían por unidades en vez de por peso», recuerdan.

Pasaron de vender los pimientos en Vigo, como hacía la abuela, a la Plaza de Pontevedra y a distintos mercados cuando su hija Carmucha Lago tomó el relevo. Ahora, con la tercera generación de Pimientos Carmucha, se centran en la venta a la hostelería y en ampliar mercado hacia productos elaborados a base de los pimientos de Herbón. Con todo, siguen siendo uno de los vendedores habituales los domingos en la feria de Padrón (A Coruña) y los sábados en el mercado de Bertamiráns (Ames, A Coruña), donde llevan acudiendo más de 25 años.

Una producción familiar

Los pimientos los cultivan en parcelas ubicadas en el ayuntamiento de Padrón (A Coruña), localizadas la mayor parte de ellas en la parroquia de Herbón. Tienen unos 8.000 metros cuadrados dedicados al cultivo del pimiento, de los cuales unos 2.800 metros cuadrados están ocupados con invernaderos, lo que les permite comenzar la temporada más temprano. «Antes de plantar en los invernaderos, la temporada eran solo 2 meses, porque hasta julio no lograbas pimientos y luego los inviernos eran también más duros y en septiembre ya no te aguantaban», explica José Manuel.

El cultivo en los invernaderos les permite prolongar la temporada varios meses.

Las primeras plantas de pimiento las transplantan en enero a los invernaderos y, de este modo, la primera tanda de producción llega a comienzos de mayo, cuando se abre la temporada de comercialización bajo la Denominación de Origen Pimiento de Herbón. Mientras, los pimientos que tienen en el exterior los plantan en mayo y producen en los meses de verano. «El pimiento precisa de una temperatura suave para que salga adelante», explica el productor.

Tienen parte de la plantación en invernadero para poder comercializar los pimientos ya a comienzos de la temporada, en mayo

A lo largo de estos años, además de la incorporación de los invernaderos, la producción de pimiento ha ido transformándose. «Cuando mi abuela o mi madre se dedicaban al pimiento trabajaban todo el día, recogían todo el día, les daba mucho más trabajo plantarlos y atenderlos», recuerda. En la temporada de producción, los pimientos los recogen de mañana y por la tarde llevan a cabo un proceso de selección, clasificación y embolsado para su comercialización. «Seguimos siendo 4 personas las que trabajamos en el pimiento, pero hemos ido mecanizando y profesionalizando la producción. En aquellos tiempos cavaban mucho la tierra para tener buenos pimientos», indica.

La incorporación de sistemas de riego automatizado, así como el acolchado del suelo para evitar que crezcan hierbas, que compitan directamente con la planta del pimiento, fueron algunos de los cambios más significativos. Sin embargo, se mantienen fieles a la tradición en otros aspectos como la selección de las semillas. Como buena parte de los productores de la DO Pementos de Herbón, se encargan de producir sus propias plantas de pimiento en vez de comprarlas en viveros, como ocurre en otras producciones de huerta.

Se encargan de la selección de la semilla y de cultivar la propia planta en vez de comprarlas en viveros

«Cuando las plantas comienzan a producir pimientos, escogemos aquellas que más nos gustan, que tienen una producción más uniforme y unos buenos pimientos, y son las que dejamos para escoger las semillas», explica José Manuel. Un lazo atado en la planta identifica en las plantaciones aquellos ejemplares seleccionados y que darán pie a las nuevas cosechas. Una vez seleccionadas, dejan madurar esos pimientos en la planta, siguiendo el ciclo natural, para obtener una semilla de calidad.

En el cuidado de la plantación, José Manuel opta por tratamientos ecológicos y por la lucha biológica en vez de otras soluciones fitosanitarias. «No tenemos el sello de ecológico en nuestra plantación porque el tamaño reducido de nuestras parcelas hace imposible que podamos certificar el 100% de nuestra producción, ya que una parte de ellas está próxima a las parcelas colindantes, pero nosotros trabajamos en esa línea de respeto al medio», detalla el productor.

Junto con José Manuel otras 3 personas se encargan de la recogida y comercialización de los pimientos.

Algunas de las problemáticas más habituales en el cultivo del pimiento son la presencia de pulgón o de virosis. «Hace 2 años tuvimos una plaga de virosis muy fuerte. Cuando es así sólo te queda arrancar la planta y desinfectar, porque esa cosecha ya está perdida», detalla el productor.

Los inviernos y las primaveras muy lluviosas también son un atranco para la producción de pimiento. «Si el terreno está muy húmedo cuando transplantas el pimiento, la planta remata por pudrir y no salir adelante», indica el productor, al tiempo que recuerda que hace dos temporadas en el momento del trasplante la tierra estaba aún muy húmeda y algunas de las plantas se resintieron.

Venta a la hostelería

En Pimientos Carmucha, pese a que ahora están más centrados en la venta a la hostelería y tiendas gourmet o pequeñas fruterías, en vez de los mercados, siguen encargándose ellos mismos de buena parte de las entregas. «En la zona de Santiago, Sanxenxo y Pontevedra hacemos nosotros la entrega de los pimientos», concreta. Al resto de Galicia y algunos puntos en Asturias envían la mercancía por transporte, aunque puntualmente, si alguno de sus clientes se queda sin provisiones también se acercan a llevarle subministros.

«Queremos que nuestros clientes tengan siempre pimiento fresco y de calidad»

«Queremos que nuestros clientes tengan siempre pimiento fresco y de calidad. Así es que si un restaurante nos pide 300 kilos de pimientos a la semana, no se los distribuimos todos en una entrega, aunque pudiésemos hacerlo, preferimos llevarle tres veces pimientos para que los vayan teniendo frescos y puedan servir Pimiento de Herbón de calidad», reivindica el agricultor.

Tras la recogida diaria seleccionan, clasifican y embolsan los pimientos para distribuir en restaurantes y pequeñas tiendas.

Al tener buena parte de su producción orientada a la hostelería, este año también están sufriendo tanto el parón de actividad en el estado de alarma, como la baja demanda de estos meses por las restricciones sanitarias de la crisis del coronavirus. «Este año las ventas están siendo mucho menores al haber menos turistas», explica. Ante la incertidumbre de esta campaña ya optaron por reducir la superficie plantada. En vez de contar con los 8.000 metros cuadrados de otros años, tienen plantada una superficie de unos 6.500 metros cuadrados.

Nuevos productos

Con el objetivo de prolongar las ventas más allá de los seis meses -del 1 de mayo al 31 de octubre- que están autorizados bajo la Denominación de Origen Pimientos de Herbón, José Manuel apostó en los últimos años por otros productos elaborados a base de pimientos de Herbón. «Nos gusta innovar y probar nuevas elaboraciones con nuestros pimientos», indica el productor.

En los últimos años elaboran tanto confituras como pimentón verde a base de sus hortalizas.

Hace 5 años sacaron al mercado sus pimientos confitados, una preparación pensada como acompañamiento de carnes y pescados o como aperitivo. «En Galicia está costando abrir mercado, porque la gente asocia la confitura al desayuno, y a algo dulce, mientras en otros países este tipo de elaboraciones son muy demandadas», reconoce. Sin embargo, el producto está gustando entre los cocineros profesionales, que consiguen de esta manera tener en sus platos el sabor del pimiento de Herbón fuera de la temporada. Por el momento, tienen una producción de unos 4.500 botes de confitura, en diferentes tamaños.

Comercializan pimientos confitados y pimentón verde que ellos mismos elaboran

Otro de los productos que elaboran es el pimentón verde de Herbón, tanto dulce como picante, que a diferencia del popular pimentón de otras zonas de España, con un característico color rojo, este se realiza con los pimientos en verde, lo que le confiere ese color. «Es muy laborioso, ya que para elaborar un 1 kilo de pimentón se precisan 70 kilos de pimiento y hay que hacerlo, al igual que la confitura el propio día en el que se preparan los pimientos, porque una vez que se cortan se oxidan muy rápidamente», concreta José Manuel. Al elaborar el pimentón con el pimiento en verde permite que el sabor y la textura del pimiento de Herbón quede concentrada.

queso con pimiento de padron Casa Zolle2

La quesería Lácteos de Friol ha incorporado el pimentón verde a uno de sus quesos.

Además de comercializar de forma directa el pimentón verde desde hace 2 años, también está presente en otras elaboraciones como el queso cremoso de Casa Zolle, de Lácteos de Friol. En estos meses también están a punto de cerrar un acuerdo con uno de los principales productores de tortas de casar para elaborar una que incluya su pimentón verde.

Galicia calidad, un reconocimiento a su esfuerzo

Este año, Pimientos Carmucha acaba de conseguir el sello Galicia Calidade tanto para sus pimientos como para las confituras. «Como el pimentón sólo hace dos años que lo comenzamos a comercializar, aun podiamos optar al sello, pero esperamos que enseguida lo podamos tramitar», explica el productor. «Lograr el sello de Galicia Calidade para nosotros ha sido un premio a años apostando por la calidad en nuestra producción», afirma el productor.

«Lograr el sello de Galicia Calidade para nosotros ha sido un premio a años apostando por la calidad en nuestra producción»

Disponer de este sello es una garantía más para los consumidores de que están comprando un producto procedente de Galicia lo que, en el caso de los pimientos de Herbón, pese a llevar años reivindicándolo mediante la DO, sigue a ser muy necesario. «Aún nos hace mucho daño todo ese pimiento que se vende como de Padrón, que es semejante al que producimos en Herbón, pero que no tiene el sabor, la textura y la calidad del que conseguimos aquí», explica.

Los pimientos que compiten con el pimiento de Herbón proceden principalmente del campo murciano, de Marruecos o de Póvoa de Varcím (Portugal) y los comercializan como pimientos de Padrón. Esta denominación fue registrada por un vivero del sur de España para comercializar la planta, lo que obligó a los productores gallegos a buscar la diferenciación mediante la Denominación de Origen Pimientos de Herbón. «El problema es que estos pimientos nos bajan los precios, ya que los producen todo el año, cuando nosotros sólo estamos 6 meses. Así es que cuando nuestros primeros pimientos llegan al mercado ya nos encontramos con que hay pimientos que se vende a 1,5 euros el kilo», detalla el productor.

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