‘Piñeiros 25’, el encuentro intersectorial del ecosistema forestal de Galicia, organizado por la Fundación Arume, abordó en la Cidade da Cultura de Santiago una serie de temas clave para el futuro de la cadena forestal – madera de Galicia, como son la sanidad forestal, la construcción de viviendas en madera o la tradición cultural ligada al pino en la comunidad.
Uno de los puntos de atención de la jornada estuvo en la mesa de sanidad forestal de coníferas, donde se contó con expertos llegados de Chile y Uruguay. Ese bloque de la jornada se orientó a conocer líneas de trabajo internacionales que pueden servir de aprendizaje para Galicia, donde los hongos de las bandas están afectando al pino radiata, una especie con alta presencia sobre todo en la provincia de Lugo y en algunas comarcas de A Coruña y Pontevedra.
Experiencia chilena con el pino radiata
Desde Chile, país de referencia internacional en el pino radiata, el subgerente del Centro de Excelencia Arauco, Rodrigo Ahumada, mandó un mensaje de calma: “Con el radiata siempre hay luz al final del túnel. En Chile pasamos por muchas enfermedades y plagas con el radiata y siempre hubo salida. La solución única no debe ser cambiar a otra especie porque todas las especies en algún momento tendrán problemas”, valoró.
Ahumada apuntó la necesidad de avanzar en tres ejes: control de la enfermedad, selección genética para ganar en resistencia a los hongos y la definición de modelos de riesgo, en función de variables climáticas y ambientales, de cara a determinar las zonas más idóneas para las plantaciones futuras de radiata.
Uruguay y el pino taeda
Otra de las opciones a considerar es el empleo de una especie alternativa, el pino taeda, que en los últimos años está comenzando a introducirse en Galicia por tener unas calidades y un turno de tala similar al pino radiata. El director del centro Inia Tacuarembó (Uruguay), Juan Pedro Posse, explicó la experiencia del país sudamericano con el pino taeda, un árbol que comenzó a implantarse en Uruguay de manera importante desde hace tres décadas.
En Uruguay, actualmente hay alrededor de 140.000 hectáreas de pino taeda, lo que representa un 90% de las masas de coníferas del país. Posse destacó que se trata de una especie plástica, con un amplio rango de distribución, y que presenta propiedades satisfactorias para la industria, tanto físicas cómo mecánicas y químicas.
Como recomendaciones, el director del centro Inia apuntó la necesidad de afinar en la elección de materiales genéticos y de los emplazamientos idóneos para la plantación, así como definir el modelo silvícola más apropiado en Galicia (marco de plantación, claras, podas).
El pino taeda es una especie que crece bien en suelos ácidos y no encharcados, como los habituales en Galicia. Como factores limitantes a tener en cuenta, destacan su necesidad de suelos profundos y la obligación de un control de la vegetación de competencia en los primeros años.
En su zona de origen, en el sureste de Estados Unidos, aparece hasta altitudes de 400 metros, si bien la planta que se está utilizando en Galicia, de origen francés y adaptada al frío, está comportándose bien hasta altitudes de 700 – 1.000 metros, según la experiencia de los últimos años de Finsa, que gestiona plantaciones iniciales de taeda en puntos como A Fonsagrada (Lugo), en las que hasta ahora está constatando una buena adaptación de la especie.
La mesa de sanidad forestal se completó con Carlos Iglesias, de Finsa, que analizó la situación de las masas gallegas de pino radiata afectadas por las bandas. Iglesias apuntó el riesgo de regresión de los pinares de radiata en Galicia y señaló caminos para enfrentar la enfermedad. En el corto plazo, Iglesias entiende que las vías pasan por continuar con los tratamientos preventivos (abonos foliares, fungicidas) y por el manejo silvícola (podas, rareos), en tanto que a largo plazo el camino apunta a que es el de la selección genética de árboles más resistentes a las bandas.
Otra opción que planteó Iglesias es el empleo de coníferas alternativas, como el pino taeda, así como el estudio de las zonas de bajo riesgo para la plantación del pino radiata, una especie que, insistió, continúa siendo interesante para Galicia.
Por parte del director de XERA, Alfredo Fernández, quien clausuró el evento, se hizo un llamamiento a promover la diversidad en las plantaciones forestales y a “no concentrarse en una única especie como sustituta”. Fernández apeló a los ensayos que hizo en las últimas décadas el Centro de Investigación Forestal de Lourizán con numerosas especies, tanto coníferas (sequoia, pino de Oregón, falso ciprés de Lawson…) cómo frondosas caducifolias, como el castaño.
Construcción de viviendas en madera
La construcción de viviendas en madera, o con estructuras híbridas (hormigón – madera), fue otro de los focos principales de Piñeiros 25. Igual que en el caso de la sanidad forestal, el bloque de vivienda en madera contó con reputados profesionales, tanto de Latinoamérica, caso de la arquitecta Cazú Zegers, como de España.

Mesa sobre construcción de viviendas en madera.
La mesa de madera se orientó a conocer las tendencias de trabajo a nivel estatal e internacional de las que Galicia puede tirar aprendizajes. El caso de Nasuvinsa (Navarra de Suelo y Vivienda), una sociedad pública autonómica, es un ejemplo de como la madera se está introduciendo en las promociones públicas de vivienda. Maitane Zuazu, de Nasuvinsa, presentó una serie de edificios de viviendas que ya se hicieron en Navarra con empleo de distintas técnicas (CLT, entramado ligero) o soluciones mixas hormigón – madera.
Un elemento común de las intervenciones fue el de señalar las ventajas ecológicas de la construcción en madera. Juan Antonio Gómez Pintado, presidente del grupo Vía Ágora, destacó la menor huella de carbono de la madera, así como el ahorro energético, su reciclabilidad y la mejora de las promociones a nivel de biofilia. Otro factor a tener en cuenta es la prefabricación y el montaje en seco en obra, lo que agiliza plazos de entrega y puede contribuir a solucionar la urgencia de demanda social de vivienda.
El pino, elemento cultural de Galicia
En la tarde, Piñeiros 25 se cerró con un bloque sobre el papel cultural del pino, en una mesa con participación de la Fundación Castelao, de la Fundación Eduardo Pondal y de Astilleros Catoira, una empresa que mantiene la tradición de la carpintería de ribera gallega.

La Xunta anuncia una fundación público – privada para impulsar la investigación en Lourizán
En la apertura de la jornada, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, anunció que se constituirá una fundación público – privada para impulsar el Centro de Investigación Forestal de Lourizán, que la Administración gallega quiere que vuelva a ser la referencia que fue en el pasado a nivel de innovación.
A mayores, Rueda confirmó para 2026 una partida de 8 millones de euros para dedicar la sanidad forestal, “el doble que este año”, y en lo relativo a la construcción en madera, insistió en el compromiso de la Xunta de que parte de las viviendas de promoción pública lleven elementos de madera, en alusión a sistemas mixtos de construcción hormigón – madera.
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