
César Rescha, á esquerda, e Leticia Regueiro, á dereita, no coloquio.
El IV Foro Empresarial Lácteo, organizado por el Centro de Promoción Rural EFA Fonteboa, y celebrado recientemente en el ayuntamiento coruñés del Coristanco, abordó uno de los temas que más debate generan en este momento en el campo como es el de la instalación de plantas de biogás.
El pasado 28 de enero, el foro organizó un coloquio sobre la viabilidad de las plantas de biogás en las granjas gallegas, un debate en el que participaron Leticia Regueiro Abejera, CEO de la consultora Medrar Smart Solutions, y César Resch Zafra, investigador en el Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo (CIAM-AGACAL).
Ofrecemos a continuación un resumen de sus intervenciones:
César Resch: Una planta de biogás para que sea rentable tiene que tener una alimentación bastante estable por lo que la clave para que produzcan energía en forma de metano es que tenga un suministro constante de matería orgánica susceptible de ser digerida por los microorganismos de la planta (paja, silo de hierba, silo de maíz, lodos de depuradoras y otros resíduos de las ciudades) y el purín que aporta a mayores esas bacterias que son imprescindibles para el proceso de digestión anaerobia.
El resultado en forma de excreta es el digestato, que es mejor que purín desde el punto de vista agronómico. La producción del biodigestor es en contínuo a lo largo de todo el año y el digestato no se puede aplicar en las fincas durante todo el año, especialmente durante el invierno, por lo que tiene que haber una buena capacidad de almacenaje en las plantas de biogás para aplicar el digestato cuando se puede y se precisa (durante la siembra del maíz y en otoño para las praderas).
Lo que no puede ser es que por intentar hacer negocio con el biogás nos carguemos un sector que va bien como es el de vacuno de leche
Por otra parte, el digestato tiene el doble de Nitrógeno que el purín, por lo que hay que ser especialmente cautelosos para evitar la contaminación de aguas por nitratos y evitar que las comarcas ganaderas sean declaradas Zonas Vulnerables a Nitratos, ya que en el caso de ganado vacuno solo se permitiría un máximo de 2 UGM por hectárea.
Lo que no puede ser es que por intentar hacer negocio con el biogás nos carguemos un sector que va bien y que tiene potencial de seguir aumentado la producción como es el de vacuno de leche.
“Nadie nos dice que se va a meter en las grandes plantas de biogás que se proyectan”
Por otra parte, en Galicia nadie nos dice que se va a meter en las grandes plantas de biogás que se proyectan, porque con purín solo no funciona pues si hay que trasportalo a mucha distancia encarece mucho el proceso. La clave es con qué se va a alimentar a esas plantas.
Leticia Regueiro (Medrar): Hay que hacer números y a partir de 400 en vacas en ordeño los números dan para instalar una planta de biogás en una granja. Puede oscilar la producción de biogás metiendo más o menos silo de maíz.
En las grandes plantas de biogás, en las que se emplean también lodos de depuradora y resíduos de la industria cárnica, la normativa prohíbe aplicar ese digestado en el campo, sino que tiene que pasar antes por un gestor autorizado que, tras tratarlo, lo comercialize como fertilizante.
“Las plantas de biogás son muy rentables en granjas de porcino y de avicultura, y en las de vacas con un mínimo de 400 vacas en ordeño”
Una cosa son las macroplantas de biogás y otras plantas de autoconsumo que se instalan en una granja o entre varias en común. En estas plantas no hay grandes diferencias en la cantidad de nitrógeno que entra y que sale de la explotación, por lo que a priori no hay problema con el digestato, que huele menos y tiene mayor valor agronómico que el purín.
Las macroplantas que se proyectan en Galicia están al lado de donde pasan los gasoducto porque para producir biometano la distancia de la planta al punto de inyección en la red no debe ser superior a 2 kilómetros, por una cuestión de eficiencia. El digestato de esas macroplantas no puede aplicarse directamente en la agricultura.
El modelo por el que apostamos en Medrar es otro, el de plantas para autoconsumo, para producir calor, como en las granjas de pollo o de porcino, y también en las de vacuno de 400 o más vacas en ordeño. También es viable poner de acuerdo a varias ganaderías que estén en un radio de distancia cercano. En otros países europeos se priman a estos proyectos por inyectar energía eléctrica procedente de la combustión del biometano a la red general, y es una importante fuente de ingresos para las ganaderías, pero en España se paga menos de lo que cuesta producirla.
En general el biogás es muy rentable en granjas que precisan un alto consumo eléctrico para mantener una temperatura, como en avicultura o porcino, y también en ganaderías de vacuno de leche del tamaño que hablamos para autoconsumo eléctrico.
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