¿Por qué las ganaderías de leche tienen dificultades para encontrar mano de obra?

Recopilamos algunas de las causas que están detrás de las dificultades que encuentran las ganaderías lácteas para incorporar mano de obra externa. Poner en valor este oficio es uno de los aspectos sobre los que incidir para superar esta carencia, según apuntan desde el sector

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¿Por qué las ganaderías de leche tienen dificultades para encontrar mano de obra?

O ordeño es una de las tareas para las que las ganaderías buscan incorporar operarios.

La incorporación de mano de obra externa es una realidad que cada vez más ganaderías de leche en Galicia asumen aunque, muchas veces resulta una tarea complicada. Las granjas cada vez son de mayor tamaño y la estructura familiar ya no basta, en la mayoría de los casos, para cubrir el trabajo que implican. El sector acusa, en estos momentos, una falta de mano de obra con la que atender la demanda que se está registrando y que, en los últimos años, fue en aumento.

En la actualidad, las granjas están encontrando tanto dificultades para encontrar trabajadores que incorporar como para garantizar el relevo generacional. Pero, ¿por qué les está resultando complicado conseguir trabajadores para sus granjas a los ganaderos? Recopilamos algunas de las claves para comprender y atajar esta situación, que junto con el precio de la leche es una de las mayores preocupaciones para muchos ganaderos a día de hoy.

¿Por qué no hay quien quiera trabajar en las granjas?

La visión negativa que aún arrastra el trabajo en las granjas de leche, o en el campo en general, es una de las principales trabas que coinciden en señalar desde distintos ámbitos del sector agrario. Los ganaderos constatan, en base a sus propias experiencias, que en igualdad de condiciones laborales o incluso superiores, los operarios optan por otros sectores tanto en la industria como en el ámbito de los servicios, antes que por trabajar en una granja.

Gonzalo Gómez, técnico de Seragro: «Aún se continúa pensando que trabajar en estas granjas es cómo hace años»

«Hay una consideración cultural y social negativa hacia estos trabajos, pese a que puedan tener un lado positivo y otro negativo. Continúa a prevalecer esa visión más negativa», apunta Javier Iglesias, responsable de Ganadería de Unións Agrarias. «Sigue habiendo una mala visión del campo. Trabajar en las granjas es un trabajo mal visto porque la sociedad tampoco está haciendo ningún esfuerzo por cambiar eso. Se ve que no se valora este trabajo cuando hay niños que piensan que la leche viene del cartón», comenta la veterinaria experta en bienestar animal y gestión de personal, Yolanda Trillo.

«Culturalmente está mal visto y aún se continúa a pensando que trabajar en estas granjas es cómo hace años. La situación ha cambiado mucho, pero se sigue transmitiendo esa idea», explica Gonzalo Gómez, técnico del Servicio de Gestión Técnica de Seragro. Las jornadas sin horarios y tareas definidas o la falta de días libres caracterizaron durante años estos trabajos y aunque cada vez son más escasas las granjas donde esa es la tónica, aún se arrastra esa concepción.

«Es cierto que en el pasado muchos ganaderos no sabían ser jefes porque tenían esa concepción de implicación con el trabajo en la granja desde que se levantan hasta que se acuestan y buscaban lo mismo en el trabajador. Pero eso ya no pasa, ahora son conscientes de que el empleado tiene que tener unos horarios definidos y limitaciones de tareas», comenta Javier Iglesias.

Luis García, director de la EFA Fonteboa: «Es muy necesario poner en valor el trabajo en las granjas»

«Es muy necesario poner en valor el trabajo en las granjas», incide Luis García, director del Centro de Promoción Rural, EFA Fonteboa, en Coristanco (A Coruña), en el que se imparte formación especializada de capacitación agraria.

«En la reconversión del sector que hubo en los últimos años la urgencia fue centrarse en hacer inversiones en las instalaciones para intentar ser ganaderías más competitivas pero no hubo una visión clara a corto-medio plazo. Todo se centró en una proyección a largo plazo y no hubo una preocupación y planificación de la gestión del personal. La estructura familiar, que bastaba hasta ahora para atender la granja, ya no llega y hay un déficit de mano de obra y preocupación por el relevo generacional», apunta García.

Perfil que se busca en las ganaderías

Hoy por hoy las ganaderías buscan sobre todo para las ganaderías trabajadores que puedan asumir las labores de ordeño y limpieza de la granja. «Falta gente que tenga una cierta preparación para asumir el ordeño o el acondicionamiento de las camas así como otras tareas puntuales», comenta Javier Iglesias.

«No puedes hacer casi ningún tipo de selección, porque hay muy poca gente que quiera trabajar en las granjas. Ya no es solo ofrecerle un sueldo, y unas buenas condiciones de trabajo, muchas veces incluso te ves obligado a proporcionarle vivienda», explica Odón Castro, ganadero y socio de Agromuralla. «Nos encontramos con muchas trabas también por parte de la administración para contratar gente, sobre todo emigrante, y con mucha gente que prefiere seguir cobrando ayudas antes que trabajar», comenta el ganadero.

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Estrategias para afrontar la falta de mano de obra

A la hora de afrontar estas carencias de mano de obra en las granjas de vacuno de leche, en el sector abogan por incidir en varios aspectos, a la par de la puesta en valor de la actividad. Una de las herramientas más importantes para cubrir esta demanda es la formación tanto de operarios como de los propios ganaderos para afrontar la gestión de personal.

«En el centro estamos formando cada año profesionales que salen con una formación técnica y con experiencia para asumir los trabajos que se demandan en las granjas pero hay mucha demanda y muchos de los alumnos están preparándose ya para asumir ese trabajo en la granja familiar», apunta Luis García.

La formación específica es una de las estrategias en las que insisten desde el sector para atajar la falta de mano de obra

«Cada vez más el ganadero, si puede, quiere contar con un profesional que sea bueno en todas las tareas que se le encargan. Ahora mismo hay muy buena formación tanto en la EFA de Fonteboa como en el centro de formación de Sergude pero aun así no llega para cubrir la demanda», comenta Gonzalo Gómez.

De hecho, tanto desde la Consellerías de Medio Rural como la de Educación, responsables de los ciclos de Producción agropecuaria y Ganadería y asistencia animal que se imparten en el CFA de Sergude (Boqueixón) ratifican la buena acogida que tienen estos ciclos entre los mas jóvenes. Junto con esta formación, la administración también ofrece formación tanto en la modalidad de teleformación con el Curso de Incorporación a la Empresa Agraria como con cursos puntuales a través de la Agencia Gallega de la Calidad Alimentaria (Agacal).

También otras entidades como los sindicatos detectaron la necesidad de realizar actividades formativas puntuales y especializadas en estas demandas de las granjas. Así, en los últimos meses entre otros, Unións Agrarias organizó junto con la Diputación de Lugo un curso centrado en tareas como el ordeño o en aspectos fitosanitarios.

Formación de los ganaderos como jefes

Otro de los aspectos en los que incidir es en la propia formación de los ganaderos para asumir con éxito la gestión del personal. «Muchas veces son ganaderos técnicamente muy buenos para su granja pero que encuentran ciertas dificultades para abordar cuestiones como la gestión del personal o la comunicación con los empleados», indica Luis García.»Es muy necesario formar y motivar a los trabajadores para que se sientan implicados y para eso ya no basta solo con ser jefe, hay que aproximarse más al perfil de un líder», apunta Yolanda Trillo.

Al margen de incidir en estos aspectos, otra de las estrategias que apuntan desde el sector para suplir la falta de mano de obra se centra en extender otros modelos de gestión de personal que llevan años empleándose en otros países. Es el caso, por ejemplo, de las agrupaciones de trabajadores que funcionan desde hace años en Francia y que tiene un funcionamiento similar a los servicios de sustitución que algunas cooperativas ofrecen ya.

Entretanto, muchas ganaderías, sobre todo de tamaño medio, están supliendo esa carencia de mano incorporando otras mejoras tecnológicas que reduzcan la carga de trabajo en la granja, como es la instalación de robots de ordeño.

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