
Beatriz Cuenca Valera, durante su intervención en el curso de verano sobre castaño y cambio climático en Lugo
El cultivo de castaño en Extremadura está teniendo un gran desarrollo en los últimos años, con un crecimiento notable de nuevas plantaciones. Pero hasta ahora gran parte del material genético disponible procedía de Galicia, con dificultades de adaptación en latitudes más al sur, sobre todo debido a los efectos del cambio climático.
Por eso, la Junta de Extremadura tiene especial interés en obtener portainjertos de variedades locales capaces de resistir los efectos del estrés hídrico y térmico, unas variedades que cultiva la empresa pública Tragsa en su vivero de Maceda, en Ourense.
Beatriz Cuenca Valera, responsable de proyectos del vivero, explica que «hasta ahora, a los productores de castaña extremeños la mayor parte de los materiales que les llegaban eran gallegos pero están interesados a desarrollar sus propias variedades, las que están adaptadas a sus condiciones”, afirma.
El Registro de Variedades Comerciales cuenta en estos momentos con 23 variedades gallegas y 11 variedades asturianas y están en proceso de registro las variedades de Castilla y León. Extremadura está también seleccionando sus propias variedades, buscando en ellas resistencia a enfermedades y a estrés múltiple (térmico e hídrico en verano y encharcamiento en invierno).
El castaño es un cultivo en auge en comarcas como el Valle del Jerte, Las Villuercas, La Vera y el Valle de Ambroz
La mayor parte de la producción de castaña de Extremadura todavía está basada en las variedades tradicionales, que aportan en torno al 70-80% del total, siendo las principales la Verata y la Injerta en Villuercas y la Pablo en el Valle del Jerte.
Pero en los últimos años, el retroceso del castañar tradicional debido a la elevada mortalidad de los castaños tradicionales por la enfermedad de la tinta y al cambio de orientación productiva hacia la comercialización de castaña en fresco, donde se buscan frutos de mayor calibre, ha propiciado la introducción de castaños híbridos, bien como portainjertos para reponer las marras de árboles, o bien como de híbridos productores directos de castaña de mayor calibre y más temprana.
Resistencia a la tinta
“La presión de tinta es mucho más elevada en la parte occidental de la península”, asegura Beatriz, que explica los resultados de distintos estudios realizados hasta la fecha. Tragsa comparó 4 poblaciones situadas en Galicia (Bergondo), Extremadura (Hervás), Cataluña (Montseny) y Andalucía (Constantina) comprobando que la descendencia de aquellas masas que están en zonas con presión alta de Phytophthora cinnamoni tienen mayor resistencia a la tinta.
El nivel de hibridación con variedades asiáticas en Galicia es muy alto
“Seleccionamos árboles tolerantes a Phytophthora cinnamoni en zonas donde había presencia de la enfermedad y vimos que el nivel de hibridación con variedades asiáticas en Galicia es muy alto. Entre un 11 y un 25% tenían alelos asiáticos (hijos o nietos de los primeros híbridos que se introdujeron en los años 30)”, describe la responsable de proyectos del vivero de Tragsa.
Lourizán cuenta con una colección de 32 híbridos procedentes de cruzamientos controlados realizados a mediados del siglo XX que han sido seleccionados y depurados. A ellos se suman los 7 híbridos que tiene Tragsa, que son híbridos espontáneos (entre sus ancestros hay procedencia asiática pero sucedió de forma natural).
Problemas de adaptación de los clones híbridos
La utilización de clones híbridos es habitualmente una de las estrategias utilizadas para lograr árboles resistentes a algunas de las principales enfermedades del castaño, aunque en la actualidad presenta desafíos debido al incremento de las temperaturas y al aumento de períodos secos.
“Tenemos que dar solución al nuevo problema del cambio climático, porque los clones a partir de crenata (de procedencia japonesa) y mollisima (de procedencia china) toleran mal el estrés hídrico y térmico”, asegura. En este sentido, dice, “es necesaria tolerancia a estrés múltiple (estrés hídrico y térmico en verano y encharcamiento en invierno)”.
Además, estos clones híbridos no siempre son compatibles con el injertado y en ocasiones deriva en introgresión genética (incorporación permanente de genes desde una población a otra).
Selección de genotipos
Por eso, la estrategia actual de Tragsa en Maceda pasa por identificar genotipos de Castanea sativa del sur de España tolerantes al cambio climático y con potencial de propagación aceptable).
En el otoño del año 2016 e recogieron castañas en 56 árboles de 4 poblaciones naturales en Extremadura y Andalucía (Hervás en el norte de Cáceres, Valle de Matamoros y Constantina al sur de Badajoz, ya en Andalucía, y Paterna del Río, en Almería) y se replicaron en el vivero de Plasencia de la Universidad de Extremadura y en el vivero de Tragsa en Maceda.
La germinación está influida por el peso de la castaña, ya que castañas más grandes germinan antes y resultan en plantas más grandes. “La castaña con más tamaño también tiene un rebrote mayor en caso de daños por estrés pero, asimismo, las plantas más altas y con más hojas sufren más daños porque tienen más transpiración”, explica.
En situaciones de estrés hídrico y térmico, las plantas más altas y con más hojas sufren más daños porque tienen más transpiración
Las 56 familias de plantas seleccionadas fueron sometidas a estrés térmico (ola de calor 5 días a 45-48ºC de 11 a 17 horas), hídrico (hasta 0% de humedad en suelo y 100% de marchitamiento), a encharcamiento (hasta 100% de marchitamiento) y a Phytophthora cinnamoni, mediante infestación del suelo. De ellas 9 sobrevivieron y se comprobó con marcadores moleculares que son sativa 100%.
Este ensayo se repitió con material clonado durante 2 años consecutivos y además de estas 9 variedades de sativa, se probaron también 4 híbridos comerciales (111-1, 2671, 90.044 y 7521). En base a estas pruebas se hizo un ránking en el que dos genotipos de sativa (Paterna del Río 18 y Valle de Matamoros 1) resultaron ser resistentes a la tinta y a estrés térmico e hídrico. “Lo que nos queda ahora es establecer los campos de ensayo en Extremadura”, explica Beatriz.
Impulso a la producción de castaña en Extremadura
El Programa de mejora Genética Forestal de la Junta de Extremadura, que coordina Tragsa, es una de las puntas de lanza en el proceso de impulso de la producción de castaña en la comunidad que se está llevando a cabo en los últimos años.
“En montes de utilidad pública se están haciendo muchos ensayos de producción de fruto, producción de madera y tolerancia a Phytophthora cinnamoni, con multitud de parcelas establecidas en el norte, centro y sur en el otoño pasado”, cuenta. A estos ensayos se sumarán los portainjertos de sativa 100% tolerantes a estrés hídrico y estrés térmico.
Dentro de este programa, Tragsa está llevando a cabo en Maceda campos de pies madres de plantas procedentes de Valle de Matamoros y Hervás. Este campo de pies madres produce entre 600 y 700 púas por variedad y año.
Cuando se injertan púas procedentes del sur sobre portainjertos del norte se mejora la tolerancia a la sequía
Tragsa está estudiando además otras procedencias, como Italia o Marruecos. “Las plantas procedentes del sur de Italia soportan bien el estrés térmico pero muy mal la falta de agua, porque en zonas como Calabria la humedad ambiental es mayor que en España. Por eso la resiliencia poblacional de Extremadura es mayor que la del sur de Italia”, describe la responsable de proyectos de Tragsa. “Este año se recogerán también castañas en Marruecos para estudiar su comportamiento”, avanza.
Aunque la tolerancia a estrés hídrico depende en gran medida del portainjerto utilizado, cuando se injertan púas procedentes del sur sobre portainjertos del norte se mejora la tolerancia a la sequía.
“El calor por si solo produce menos daño que el estrés combinado (estrés térmico y estrés hídrico). Una queja recurrente de los castañicultores de la provincia de Ourense es que los castaños se les mueren por frío o por sequía”, explica.
Variedades tradicionales Verata, Injerta y Pablo
Extremadura es la cuarta comunidad autónoma productora de castañas de España en volumen tras, por este orden, Galicia, Castilla y León y Andalucía. El Jerte y las Villuercas son las dos grandes zonas productoras de castaña de Extremadura. La producción media regional está en torno a los 4,5 millones de kilos, de los entre 2,5 y 3 millones proceden del norte de Cáceres, mientras que la producción en la zona de las Villuercas oscila entre el millón y millón y medio de kilos.
Además de la venta en fresco, Tradicionalmente, buena parte de la producción de castañas de Extremadura se destinaba a industrias de primera transformación, fundamentalmente gallegas y portuguesas, pero en los últimos años se está produciendo una especialización productiva hacia el comercio en fresco de la castaña.
La producción mundial de castañas ronda las 500.000 toneladas, de las que 120.000 se cultivan en Europa
En las comarcas del norte de la provincia de Cáceres la mayor parte de la cosecha de castañas son de la variedad Pablo, más temprana. Más al sur, en Las Villuercas, en cambio, el grueso de la producción comienza más tarde, con variedades como la Verata de Guadalupe y la Injerta de Villuercas. Esta es la zona de Extremadura de mayor superficie de producción de castaño para fruto, con 1.800 hectáreas de las algo más de 3.000 que hay en la comunidad.
Normativa legal sobre portainjertos
La comercialización de material forestal de reproducción de castaño está regulada por el Real Decreto 289/2003, que establece cuatro etiquetas diferentes:
SEMILLAS Y PLANTA DE SEMILLA
- Etiqueta amarilla para material identificado (fuente semillera de la región de procedencia)
- Etiqueta verde para material seleccionado (rodal selecto)
CLONES DE MULTIPLICACIÓN VEGETATIVA
- Etiqueta rosa para material cualificado (clones individualmente seleccionados)
- Etiqueta azul para material controlado (clones seleccionados y evaluados en campo)
“El material cualificado y controlado de castaño procede normalmente de clones, mientras que el material identificado y seleccionado procede normalmente de semillas de castaña en huertos semilleros. La diferencia entre clones cualificados y controlados es que de los controlados hay mucha más información porque de ellos existen parcelas de ensayo”, explica Beatriz.
Hasta ahora los portainjertos estaban regulados por una normativa forestal (Directiva 1999/105/CE y Real Decreto 289/2003 sobre comercialización de los materiales forestales de reproducción) y la parte de fruto por una normativa agrícola (Real Decreto 929/1995 sobre el Reglamento Técnico de Control y Certificación de Plantas de Vivero de Frutales).
Pero los injertos de Lourizán están ya regulados también por la normativa agrícola, de modo que las plantas resultantes de injertar los híbridos incluidos en los 8 clones desarrollados por el Centro de Investigación Forestal dependiente de la Xunta de Galicia pueden llevar únicamente etiqueta amarilla.
Árboles monumentales: un banco de resistencia a enfermedades e inclemencias climáticas

Juan Luis Fernández Lorenzo está especializado en conservación de germoplasma de castaño
La conservación del germoplasma de castaños monumentales, que destacan sobre todo por su longevidad, es una estrategia que puede ser útil también a la hora de obtener variedades genéticas interesantes en situaciones extremas de competencia y clima.
En el Catálogo Gallego de Árboles Singulares, creado en el año 2007, hay 144 árboles y 38 formaciones que representan 79 especies diferentes, de las cuales 17 ejemplares y 4 formaciones singulares son de castaño, todos ellos de las provincias de Lugo y Ourense. “Faltan muchos castaños singulares por catalogar”, asegura Juan Luis Fernández Lorenzo, profesor del departamento de Producción Vegetal en la Escuela Politécnica de Lugo.
Tragsa recogió material genético de 12 castaños singulares de Galicia, de los que se consiguió replicar con éxito la mitad. El objetivo es utilizarlos como posibles portainjertos resistentes, “porque llevan muchos años soportando todo tipo de inclemencias”, señala Beatriz.
Las variedades tradicionales proceden de la domesticación de poblaciones silvestres de Castanea sativa
Dentro de ese mismo grupo operativo se recogió material en otras comunidades, como Cataluña, Asturias, Castilla y León, Extremadura o Andalucía, con la idea de clonar ese material genético y crear fincas donde reproducir esos árboles.
“Las semillas de castaño son recalcitrantes, si no se conservan a un nivel de humedad del 40% pierden su viabilidad. Por lo tanto, tenemos que apostar por la conservación in situ (en el lugar) en el que habitan y también ex situ (en otros lugares)”, explica Juan Luis.
Falta de planificación en la producción de planta en Galicia
Ante las quejas de los productores en Galicia por la escasez de plantas de determinadas variedades para realizar plantaciones, Beatriz reconoce falta de planificación. “Tragsa hace la planta cuando la Administración se la encarga, no puede producir de motu propio. Hai una falta de planificación porque yo para hacer una planta necesito por lo menos 2 meses”, insiste.
Un poco más de información en el sector es el punto de partida para un sector más profesional
Por eso, propone que “las líneas de subvención deberían ser a 2 años en su plazo de ejecución. Si sale en agosto la ayuda y la plantación tiene que estar hecha en octubre es imposible producir esa planta”, reitera.
“Para producir 10.000 plantas de una variedad concreta, por ejemplo Parede sobre sativa, tenemos que producir el doble de portainjertos, porque el nivel de aprovechamiento es del 50%”, aclara además.
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