La necesidad de reestructurar las actuales líneas de ayuda a la forestación y mejora de sotos fue el principal tema tratado en la reunión entre la Directora General de Planificación y Ordenación Forestal, Luisa Piñeiro, e integrantes de la Asociación Galega das Castañas e dos Soutos (AGCS).
Desde la Asociación argumentan que el verdadero esfuerzo económico para los productores no reside exclusivamente en la plantación inicial, sino en los altos costes de mantenimiento que exigen las parcelas de forma sostenida en el tiempo.
Ahondando en la cuestión, los miembros de la AGCS subrayaron que el castaño es una especie arbórea que “requiere de una gestión silvícola sumamente compleja durante todo su ciclo productivo, alejándose por completo de los modelos silvícolas tradicionales donde los cuidados se limitan a desbroces y podas muy puntuales.”
Otro aspecto abordado durante el encuentro fue el de dar cuenta del proceso seguido por la Asociación para constituirse como Agrupación Forestal Básica. Esta constitución se completó recientemente con el respaldo de la Consellería do Medio Rural. La Agrupación operará como motor de nuevas iniciativas.
Según destacan desde la AGCS, la más ambiciosa de estas líneas de actuación es la futura certificación de los sotos asociados bajo los sellos PEFC y FSC. Para lograrlo, los productores deberán adherirse a los modelos silvícolas vigentes. Por tratarse de un proceso novedoso, la Asociación dará acompañamiento activo a sus miembros.
Los productores aseguran que la certificación es totalmente compatible con los requisitos de la IGP Castaña de Galicia y creen que “abrirá la puerta a que los productores se registren como Silvicultores Activos. Esta figura jurídica resultará vital, ya que aportará beneficios fiscales y facilitará la compatibilidad legal de la castañicultura con otras ocupaciones laborales no agrarias, consolidándola como una fuente de ingresos complementaria y segura.”
La Directora General reconoció el peso institucional que está adquiriendo la AGCS, prueba de lo cual es la confirmación oficial de su entrada en el Consejo Forestal. A partir de ahora, la castañicultura tendrá voz y voto junto al resto de actores del monte gallego en ese foro de decisión considerado clave en el sector forestal gallego.
Durante el encuentro se abordó, además, la puesta en marcha del proyecto para crear una red autonómica de «Sotos Demostrativos» —destinados a la experimentación con variedades y a la formación práctica — y se solicitó el apoyo institucional para la campaña transfronteriza que busca el reconocimiento oficial de la castaña como fruta fresca.
Los miembros de la AGCS aprovecharon el encuentro para trasladar el contenido de la próxima jornada formativa, que se celebrará el domingo 24 de mayo en el Edificio Sociocultural de la calle Manuel Rivero, en Lalín (Pontevedra).
La asociación afirma que el evento ofrecerá soluciones prácticas a dos de las mayores amenazas actuales para el sector: el impacto del cambio climático en la fenología del castaño y en la biodiversidad del entorno; y los tratamientos preventivos más eficaces para combatir la avispilla del castaño, una plaga que sigue mermando gravemente la producción gallega de castaña. Se puede consultar el programa del evento en este documento:
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