
Más de 150 propietarios de terrenos de los ayuntamientos de Bóveda, Monforte y Pobra do Brollón constituyeron la Asociación de Propietarios en el Regadío Val de Lemos (APRVL), con la que pretenden abrir diálogos con las administraciones para conseguir que se ejecute una concentración parcelaria en la zona y se realicen las obras de mejora y modernización del sistema de acequias del regadío.
Hasta ahora, los promotores y participantes en la asociación actuaban como una plataforma vecinal. Con la constitución y registro legal de la asociación, esperan tener más poder de negociación y que su voz sea escuchada en los foros donde se toman las decisiones relativas al regadío. La nueva entidad celebró una asamblea en la Casa de la Cultura de Monforte en la que se dio cuenta de los pasos realizados en el último año.
Xosé García Saco, uno de los impulsores de la asociación, señala que el actual funcionamiento del sistema de canales es ineficaz y que los usuarios están pagando las tasas por un servicio que no no funciona como debería. “Hay muchos terrenos que podrían tener un uso agrario de riego pero están abandonados porque los canales están totalmente deteriorados”.
Por otra parte, desde la asociación lamentan la decisión de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil (CHMS) de cobrar a cada propietario la tasa de uso del regadío en lugar de cobrarle todo junto a la comunidad de regantes, que es lo que se hace en el resto de España.
García Saco explica que “el problema no es el cobro de la tasa. A nadie le importaría pagar si el servicio funcionara. Hasta ahora el pago del canon le correspondía a la comunidad de regantes, pero lleva siendo insolvente muchos años. Por eso ahora se quiere que paguemos los usuarios de forma individual. Repito que no nos oponemos a pagar, pero tiene que valer para algo”.

La reunión informativa tuvo lugar en la Casa da Cultura de Monforte
Por otra parte, la APRVL está recogiendo información para determinar si el uso ineficaz que —aseguran— se hace de la red de canales de riego podría derivar a medio o largo plazo en sanciones por parte de la Unión Europea debidas a la mala gestión de los recursos hídricos.
Debido al tamaño del regadío del Val de Lemos, desde la asociación descartan fórmulas como las permutas de terrenos entre propietarios o la creación de polígonos agroforestales y reclaman una concentración parcelaria urgente que atienda los objetivos iniciales del regadío.
En las próximas semanas, la APRVL va a seguir con su campaña informativa e invitan a todas las personas afectadas o interesadas a contactar con ellos para, afirman, “poner en valor el enorme potencial agroganadero que supone este sistema de riego único en Galicia”.

Más de 150 propietarios mostraron su disposición a participar en las actividades de la APRVL
Inicialmente, el regadío del Val de Lemos estaba diseñado para regar alrededor de 6.000 hectáreas y proyectado en una concentración parcelaria. De esa parcelaria solo se ejecutó una parte minúscula, dicen desde la asociación. “De haberse ejecutado, hoy tendríamos muchas más explotaciones, más vecinos y más riqueza en la zona”. El regadío abarca 80 kilómetros de canalizaciones en los ayuntamientos de Monforte, Sober, Pantón, Bóveda y Pobra do Brollón.
La APRVL reclama la elaboración de un censo rigurooso de regantes que recoja la verdadera situación del regadío. Así, señalan, las decisiones que afectan a todos serán tomadas con la representatividad justa. Además, piden otro censo para conocer cuáles son las parcelas regables (que pueden no estar en riego ahora pero pueden ser regadas en el futuro) y las dominadas (las que ya cuentan con infraestructura para el riego).
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