El Sindicato Labrego Galego (SLG) presentó esta semana su propuesta de cara al período 2028-2034 de la Política Agraria Común (PAC). El Secretario de Acción Sindical del SLG, Brais Álvarez, recordó que el pasado 16 de julio de 2025 conocíamos la propuesta de la Comisión Europea del marco financiero plurinacional de la Unión Europea para el período 2028-2034.
En concreto, denunció que que “la propuesta, llegada desde la Comisión Europea en relación la PAC 2028-2034, se traduce en menos presupuesto (20% de recorte sin tener en cuenta la inflación, teniéndola en cuenta hablaríamos de entorno a un 31% de recorte), ninguna herramienta para la regulación de los mercados que permita subir precios agrarios ni reducir la dependencia de las ayudas las granjas, las ayudas siguen orientadas a la tierra y al capital, no a las personas labradoras, se mantiene un enfoque productivista y exportador, en detrimento de la resiliencia y soberanía alimentaria y desmantela la política agraria común de la UE con la supresión de los dos pilares y la inclusión de la PAC en un fondo multisectorial que hará que se compita con otros sectores por recursos económicos, así como el riesgo a la renacionalización de la PAC trae una competencia a la baja entre los Estados miembros aumentando las desigualdades entre agricultoras según el país donde vivan”.
En este sentido, desde el SLG-CC.LL advierten de que “esta propuesta aceleraría aún más la desaparición de pequeñas granjas agrícolas, que son esenciales para la soberanía alimentaria europea, para un modelo de agricultura diversificado y para mantener un medio rural vivo”.
En este contexto, Brais Álvarez presentó las demandas del Sindicato Labrego Galego para el nuevo período de la PAC 2028-2030, que pasan por los siguientes puntos:
1- Un presupuesto sólido para la PAC que garantice unos ingresos dignos a las personas agricultoras y medios para la transición agroecológica. La principal solicitud en las manifestaciones agrícolas en toda Europa el año pasado era garantizar unos justiprecios para las personas agricultoras. El presupuesto de la PAC debe incluir esta demanda, pero no solo eso: las ayudas de la PAC deberán redistribuirse para apoyar a las pequeñas granjas y promover el relevo generacional y la transición agroecológica. La mayoría de las granjas necesita esta transición, por lo que un presupuesto sólido y clave para revertir esta tendencia y conseguir un modelo agrícola más resiliente.
2- Rechazo a la renacionalización, que amenaza la equidad y la cohesión europea. La PAC es un proyecto común, por lo que una mayor renacionalización aumentaría la competencia entre las granjas agrícolas de todo el continente al estar sujetas a normas y ayudas diferentes de un país a otro, aunque formen parte del mercado común.
3- El mantenimiento de ambos pilares, reforzando el pilar 2 hacia transición agroecológica y el relevo generacional. La desaparición del pilar 2 equivaldría a abandonar la vocación sistémica, alimentaria y rural de la política agraria común. Recordamos que la UE no alcanzó ninguno de los objetivos de la reforma de 2023 y tampoco logró tres de los objetivos que se fijaron en el tratado de Roma de 1962: ingresos satisfactorios para las personas labradoras, justiprecios para las consumidoras y mercados agrícolas estables. Esta situación es inaceptable y la supresión del segundo pilar solo empeoraría la situación, ya que este pilar permite contrarrestar los efectos devastadores del ajuste de los pagos del primer pilar de la PAC a la superficie, pilar que consideramos debe ser modificado y enfocado a la producción de alimentos y el mantenimiento de las granjas en detrimento del pago por superficie como se contempla actualmente.
4- Un tope y una degresividad de las ayudas reales, y que los pagos vayan para las pequeñas y medianas explotaciones y para la producción de alimentos y el mantenimiento de granjas en el territorio.
5- Una revisión de la OCM que incluya instrumentos de regulación del mercado. Proponemos alejarnos del paradigma actual de la agricultura, que depende de subvenciones públicas, para que los precios agrícolas europeos se mantengan en un nivel estable y por encima de los costes de producción, y supongan estos la mayor parte de sus ingresos. Entendemos que los fondos del pilar 1 deben ir encaminados a garantizar esta renta en tanto no se garantice por medios de los precios, entendiendo la PAC como una herramienta que ayude a regular los mercados.
6- La revisión de la Directiva sobre prácticas comerciales desleales mediante la inclusión en la lista negra de prácticas comerciales las ventas por debajo de los costes de producción y la salida de los acuerdos de libre comercio y el rechazo del acuerdo UE-Mercosur actualmente en negociación.
Asimismo consideramos que es necesaria una verdadera simplificación de la PAC, cada vez más difícil de entender y de gestionar. Los pagos directos disociados contemplados en el PILAR 1 no pueden seguir pagándose por hectárea en base a unos derechos, deben ser una verdadera ayuda a la renta. Este sistema de asignación de pagos directos sobre la base de la superficie condujo a una gran concentración de los pagos sin tener en cuenta los diferentes modelos agrícolas o el nivel de renta. Las ayudas deben estar ligadas a la actividad, no basarse en ningún caso en derechos históricos y servir realmente para conseguir equiparar las rentas de los y de las agricultoras el promedio de la renta del Estado. Otro problema del modelo actual sigue siendo que la ayuda redistributiva complementaria a la renta y a la ayuda para jóvenes va también en función las hectáreas. Así, sigue generándose una concentración de los pagos en las personas o granjas que ya cobran y nada en las que no tienen derechos de pago. En Galicia determinados sectores quedaron sistemáticamente fuera de estas ayudas: huerta, apicultura, viñedo….
La propuesta del Sindicato Labrego Galego es el establecimiento de una verdadera ayuda a la renta, eliminando todas estas ayudas que complican mucho la gestión. Proponemos un solo pago en el PILAR I como ayuda básica a la renta, incrementado entre otros para las personas instaladas en la agricultura o ganadería en los últimos 5 años, para personas titulares de una granja en una zona considerada de alta montaña, por ser mujer, baremada en función de la dedicación a la actividad agraria por UTA y que tenga en cuenta la Renta de Referencia para la actividad agraria.
La actual PAC demostró una vez más como no ayuda a que el número de granjas o el número de perceptores de la PAC deje de bajar. Si en el año 2013 en Galicia había 35871 perceptores de pago único, en el año 2018 había 27117 beneficiarios de pagos desacoplados y en el año 2025 hay 22462 solicitudes únicas.
Las ayudas tienen que ir destinadas a las personas que producen alimentos, a tiempo completo o parcial. Es precisa una definición precisa de agricultor/a genuino o genuina: en ningún caso se considerará como tal el propietario o propietaria de una granja intensiva sin tierra, se solicitará un requisito de residencia y se definirá agricultor/a a título principal y pluriactivo en función del porcentaje de los ingresos en la renta y del tiempo que destina a la actividad.
La ayuda a la renta se contempla como la compensación de renta de un determinado beneficiario individual o sociedad (k) , calculada entre la diferencia de su renta agraria (Rak), entendida como el rendimiento neto reducido de las actividades agrarias imputado en la declaración del IRPF o la atribución de rentas agrarias procedentes de sociedades con actividades agrarias, excluidas obviamente las subvenciones, y una determinada renta agraria de referencia (Rao) que actualmente se fija por el Ministerio de Agricultura en 35924,10 €.
Dicta diferencia se corrige, para que la compensación resulte justa y eficaz mediante la aplicación de varios factores.
a) La dedicación del beneficiario (ak), medida como proporción de los ingresos agrarios sobre los ingresos totales consignados en la declaración del IRPF, y la dedicación en horas la granja. (máximo 1 mínimo 0).
b) La productividad de la granja (bk), medida sobre un valor mínimo de producción y superficie por sector, siendo este valor 1, y mermando proporcionalmente cuando no alcance este umbral ( máximo 1 mínimo 0).
c) La dimensión social de la granja (ck), medida por su contribución al mantenimiento de granjas en el medio rural, relevo generacional, la presencia o incorporación de mujeres titulares y la permanencia en territorios de especial relevancia para la conservación del medio como zonas de alta montaña o red natura. (mínimo 1 máximo 1,5).
d) La contribución ambiental de la granja (dk) medida en relación a las prácticas medioambientalmente positivas y verificables como son la agricultura ecológica, hacer pastoreo, la clasificación de la granja en extensivo o semiextensivo….(mínimo 1 máximo 1,5).
e) Coeficiente de prorrateo (x): Que ajusta la compensación en función de la relación resultante entre la suma de las compensaciones individuales y la dotación presupuestaria disponible. Si esta última hubiera excedido el importe de las sumas individuales cabrían 3 posibilidades: 1) incremento de la compensación individual aplicando el prorrateo 2) dotación de un fondo de reserva 3) traspaso al según pilar, como las ayudas de incorporación o planes de mejora.
La compensación por renta anulara cuando la dedicación del beneficiario o beneficiaria es cero y/o la productividad de la granja también. De esta manera se evitan distorsións del sistema.
Este sistema supone la inclusión de todas las labradoras en la PAC, con independencia de su orientación productiva.
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