
Asociaciones de cazadores, especialistas en la sanidad de la cabaña porcina, organizaciones agrarias, biólogos y colectivos que llevan décadas padeciendo daños causados por las manadas de jabalíes analizan el recurso a la caza como medida para frenar los contagios de peste porcina a través del jabalí.
En lo que todos coinciden es en la necesidad de ir hacia una regulación que logre soluciones a los muchos problemas y choques de intereses que provoca la población desproporcionada de jabalí en Galicia. Una población sobre la que, además, señalan que falta información, si bien se calcula que las densidades que alcanza la especie en Galicia no son muy distintas de la de zonas afectadas por la peste porcina, como Cataluña o los bosques de las Árdenas, en Bélgica, con densidades de 6 -7 animales por kilómetro cuadrado.
La opinión de los cazadores
Los cazadores se muestran dispuestos a colaborar pero quieren tener claro qué es lo que se les va a pedir, cuáles serán sus responsabilidades y con qué herramientas van a contar. Antonio Mota, de la Unión de Tecores de Galicia (Unitega) señala que la caza es una actividad social y recreativa por la que hay que pagar y, por eso, no se les puede imponer a sus practicantes una obligación si no viene muy justificada desde el punto de vista legal.
“Cuando se está diciendo que los cazadores estamos obligados a frenar el avance de la peste porcina, el colectivo no reacciona positivamente. Parece que se nos hace responsables de una cuestión de sanidad animal sobre la que no tenemos competencias. No es un buen inicio, pero escucharemos y mostraremos nuestra disposición a ayudar.”, dice Mota.
Que se cargue a los cazadores con la responsabilidad de atajar un problema de salud animal es algo que no está sentando bien (Antonio Mota, Unitega)
Además, desde Unitega detectan una contradicción: “En la zona afectada por la peste porcina en Cataluña está prohibido cazar. Para que los jabalíes estén tranquilos y no se alejen de esa zona. Y, en cambio, aquí nos quieren movilizar para que estemos preparados para salir a cazar en cualquier momento. O una cosa o la otra”.
Desde Unitega recuerdan que cazar el jabalí en Galicia es algo muy complejo por la orografía, los enormes espacios de los que dispone el animal y la diferente organización de cada manada. “Vemos que la cantidad de capturas durante los periodos de emergencia cinegética no es muy diferente de la que se logra cuando no hay emergencia.”
La unión de Tecores teme que el alarmismo lleve a una actuación desmedida que además no sirva para atajar el avance de la enfermedad. “Y tampoco creemos que los cazadores acepten salir en pequeños grupos o incluso de forma individual en lugar de hacer batidas, como se está proponiendo. Es una cuestión de seguridad personal.”
Muchos grupos reducidos de cazadores siempre van a ser menos efectivos que un único grupo grande
Por otro lado, aumentar la presión sobre el jabalí podría traer otros problemas. “Salir más veces a cazar no aumenta las capturas. Al contrario. Muchos pequeños grupos siempre capturarán menos jabalíes que una batida grande. Sin olvidar que aumentar las acciones de caza altera los hábitos del jabalí y multiplica su presencia en las carreteras, con el consiguiente riesgo para los vehículos.”
Luis Eusebio Fidalgo, profesor de Veterinaria y presidente de la Federación Galega de Caza (FGC), recuerda que los cazadores como colectivo siempre actuaron para llevar adelante aquello que la administración les pidió. Y cree que también lo van a hacer en esta ocasión.

Los cazadores tendrían que actuar especialmente en las áreas de concentración de ganado porcino intensivo y extensivo
Pero coincide con Mota en que habrá que ver lo que se les pide esta vez y cómo tendrán que ejecutarlo. “Esperamos que se nos presente un programa de actuación muy bien elaborado desde el punto de vista técnico. Incluyendo tiempos, modos de ejecución, protocolos…porque el tema de la peste porcina es muy muy serio.”
Independientemente de las medidas concretas, es necesaria la actuación coordinada bajo un programa muy elaborado (Luis E. Fidalgo, presidente de la Federación Galega de Caza)
Fidalgo cree que hay que calibrar rigurosamente la capacidad del colectivo de cazadores gallegos para servir como herramienta eficaz frente a posibles diseminaciones de la peste porcina a través del jabalí. “El número de licencias baja cada año y la edad media de los cazadores es cada vez más alta. Eso también va a influir en el control de las poblaciones, que ya realizamos con nuestra actividad lúdica.”
Como veterinario, Fidalgo reclama una actuación conjunta y coordinada de administración pública, sector porcino, cazadores y demás actores que intervienen para frenar la peste porcina. “Si no hay una sincronización absoluta, no saldrá bien. Ya analizaremos las medidas concretas, pero la unidad de acción tiene que estar clara.”
APERFASA, las víctimas del jabalí
La Asociación de Perjudicados por la Fauna Salvaje (APERFASA) lamenta que tuviera que ser la peste porcina la que alerte a la sociedad sobre el peligro que supone una población de jabalí totalmente desproporcionada. Y pide que se cuente con ellos para buscar soluciones, ya que llevan años luchando contra los efectos de esa desproporción.
Su presidente, José Antonio Muíño, indica que estuvieron años advirtiendo que el cerdo bravo podría causar problemas sanitarios al estar diseminado por todo el territorio y en contacto con todo tipo de animales, terrenos, residuos y alimentos. “Pero nunca se decidió actuar de manera firme.”, lamenta.
Es muy triste que tenga que ser una situación de emergencia sanitaria la que haga tomar conciencia del enorme problema que supone el jabalí (José Antonio Muíño, APERFASA)
“No queremos restarle ni un gramo de gravedad al problema de la peste porcina. Eso debe quedar claro. Pero da la sensación de que los 10 accidentes diarios y los millones de euros en pérdidas de cosechas son algo secundario y sin importancia. En fin, esperemos que sirva para algo.”
APERFASA cree que sería necesario contar con su experiencia y que la administración debería contar con ellos para afrontar esta crisis. “Llevamos años aplicando métodos de lucha para defendernos del jabalí. Y muchas veces en solitario, solo con nuestro esfuerzo e imaginación. Así que algo sabremos sobre cómo frenarlo. Ese conocimiento no se debería desaprovechar. Veremos.”

APERFASA lleva años empleando cierres y otras medidas para intentar frenar al jabalí
Muíño señala que estos años propusieron medidas alternativas a la caza tradicional -como el uso de jaulas-trampa- en las zonas donde quedó acreditado que la caza no es efectiva. Sin que se les hiciera mucho caso por ahora.
Sería un error no contar con nuestra experiencia en la lucha contra la sobrepoblación de jabalí en este momento de crisis
“Medidas como la emergencia cinegética que se declaró entre septiembre y febrero en los dos últimos ejercicios demostraron ser inútiles para controlar la población. La caza tradicional no sirve como herramienta única, hay que buscar alternativas. Ahora vemos cómo está la UME en Cataluña…pues eso ya lo solicitamos nosotros hace años para Galicia.”
Para APERFASA, la peste porcina tiene que servir para que, definitivamente, se adopten normativas, medidas y protocolos que lleven a una regulación de la población de jabalíes. “Ahora se reúnen todas las condiciones para que la administración escuche a agricultores, ganaderos, personas que sufrieron accidentes y todos aquellos que hemos advertido del peligro en el que estamos y que dé los pasos para poner una solución firme.”
Defensa sanitaria
Antía Martínez, de la Agrupación de Defensa Sanitaria (ADS) de porcino de Silleda, dice que por ahora no se ha recibido ninguna indicación específica relativa a la peste porcina. “Nosotros tenemos unos protocolos y unas medidas muy rigurosas de bioseguridad en las granjas para evitar la entrada de cualquier enfermedad. Quizás podemos intensificarlos, pero hasta ahora los resultados fueron excelentes.”
Por ejemplo, todos los años se hacen chequeos en una serie de granjas designadas por la Consellería del Medio Rural en cumplimiento del programa de vigilancia frente a la peste porcina. “Como llevábamos décadas libres de la dolencia, eran pocas explotaciones. Quizás ahora aumenta el número de granjas chequeadas, pero todavía no se nos ha comunicado nada.”
Por ahora la única herramienta que tenemos es extremar las medidas de bioseguridad, que ya están funcionando con plenas garantías (Antía Martínez, ADS de porcino de Silleda)
Las ADS de porcino tienen encomendada la defensa sanitaria tanto de las explotaciones intensivas como de las extensivas, que serían las que podrían tener más riesgo de contacto con jabalíes infectados. En todo caso, los protocolos de bioseguridad y los cierres de las fincas están garantizados.

El trabajo de las ADSG en las granjas de porcino en materia de bioseguridad lleva décadas dando los mejores resultados
Martínez recuerda que, en lo que va de siglo, las granjas de porcino no han tenido ninguna epidemia o plaga relevante. Ese hecho vendría a demostrar que las medidas que se han aplicado están funcionando por lo que no sería lógico caer ahora en un alarmismo injustificado y que puede causar aún más daño.
Impacto social
Jacobo Feijóo, responsable de Desarrollo Rural de Unións Agrarias (UUAA), señala el problema de la sobrepoblación. “No hay un censo fiable, pero desde luego hay una población mucho mayor de la asumible. Si cada día se producen 10 accidentes de tráfico causados por jabalíes y las pérdidas en cultivos son de 15 millones de euros todos los años, es evidente que el jabalí supone un problema. No es que lo sea ahora por los posibles contagios de peste porcina.”
Feijóo constata que los animales están cada vez más presentes en áreas urbanas y periurbanas. Y no solo pueden transmitir la peste porcina, también son hospedadores de las garrapatas que transmiten la enfermedad de Lyme a personas y mascotas. O son reservorios de enfermedades como la tuberculosis.
La caza por sí sola no va a ser una medida eficaz contra la peste. Hay que ir a estrategias mucho más globales (Jacobo Feijóo, UUAA)
“Parece muy difícil que los cazadores puedan ser la solución a este problema. No es su función. Más bien tendrá que ser la administración la que desarrolle medidas para frenar la peste -bien sea con capturas, bien con otras opciones- y que los Tecores se encarguen de gestionar las poblaciones una vez resuelto el problema. Sobre todo en las zonas de concentración de explotaciones porcinas.”
En Galicia el jabalí tiene un hábitat perfecto por el despoblamiento y los amplios montes, explica el miembro de UUA. “Lo que está haciendo la UME en Cataluña es eficaz en zonas muy reducidas y con mucha tecnología. Aquí no sería muy viable. Habría que ir a medidas como el uso de jaulas, trampas profesionales o la extracción de grandes manadas completas. Y, aun así, no estaría garantizado el éxito.”
En territorio gallego se capturan 18.000 jabalíes anuales en una superficie de 3 millones de hectáreas. En Cataluña llegan a 70.000 al año en el doble de superficie. Es una cuestión de adaptación. El jabalí puede crear grandes concentraciones en hábitats muy diferentes.

La llegada de la peste porcina a Galicia supondría un duro golpe al mercado de la carne de cerdo
“La experiencia en los últimos 30 años en países como Suecia o Bélgica demuestra que puede haber peste en los jabalíes pero conseguir que no llegue a entrar en las explotaciones. Eso nos lleva a pensar que, si se actúa correctamente en todas las fases, podemos evitar que afecte. La detección rápida y la acotación inmediata de las zonas donde aparece un animal muerto son pasos clave.”
La peste porcina afecta a toda la sociedad. Altera los mercados y la alimentación de las familias
Desde UUAA aseguran que si la peste afecta a las explotaciones gallegas, el golpe va a ser tremendo para el sector. “Por eso conviene aplicar todos los protocolos de prevención posibles. Y también podemos aprovechar esta crisis para abordar a fondo el problema estructural que supone el jabalí. Sería necesario un pacto social. Porque no olvidemos que la voracidad del jabalí está perjudicando seriamente los ecosistemas.”
“Este no es solo un problema de los ganaderos. Afecta a toda la sociedad ya que si cerrasen las explotaciones de porcino se privaría a buena parte de las familias de su principal fuente de proteína junto con el pollo. Porque puede haber escasez y precios desorbitados.”, concluye Feijóo.
El bulo sobre la correlación entre la presencia del lobo y la del jabalí
En los últimos días salieron en medios de comunicación colectivos y personas que aseguran que la población de jabalíes está disparada porque la de lobos es supuestamente muy reducida. Desde el ámbito de los biólogos que estudian al lobo, señalan que esa idea no tiene base científica ni está demostrada. De hecho, los sucesivos censos del lobo de las últimas décadas apuntan a una cierta recuperación de la especie e incluso expansión, desde sus zonas tradicionales del norte, hacia otros puntos de la península.
Pedro Alonso, uno de los biólogos especializados en el lobo en España, lleva décadas estudiando el comportamiento de las manadas loberas. “Analizando las dietas y la presencia en áreas de fototrampeo de Lugo y Ourense, está comprobado que el jabalí forma parte de la dieta del lobo en algunas zonas. “Y luego está el caso de la dorsal gallega y el norte de la provincia de Lugo, donde hay una gran presencia de lobo y de jabalí, pero la dieta del cánido se compone de ejemplares de potros y terneros que pastan libres en el monte.”, dice Alonso.
Alonso afirma que no hay datos, ni estudios ni evidencias que indiquen que una menor presencia de lobos implique una mayor presencia de jabalíes. Y viceversa. “Y hay que tener en cuenta que los jabalíes tienen una gran movilidad. No se apegan a un territorio. Y no son fáciles de censar.”
No hay estudios que avalen que la presencia masiva de jabalíes en una zona se deba a la escasez de lobos en la misma (Pedro Alonso, biólogo)
A pesar de esa inexistencia de estudios avalados, Alonso cree que la lógica indica que, en las áreas donde hay una intervención humana intensa para reducir la presencia del jabalí, el lobo tiende a marcharse. “Porque pierde uno de sus recursos alimenticios. Estamos viendo que en las zonas que ardieron este verano está habiendo ataques de lobos al ganado cuando antes no los había.”

No hay ningún estudio que avale que la población de jabalí aumenta por la escasez de lobos
El biólogo señala que los ejemplares de jabalí que caza el lobo son habitualmente de entre 6 y 18 meses y con unos 30-40 kilos de peso, y que apenas comienzan a moverse con independencia de la manada. Y también individuos enfermos o lisiados y de edad avanzada. “Eso puede resultar en manadas más pequeñas pero con mayor salud.”
Antonio Mota explica que precisamente la abundancia de lobos es la que empuja los jabalíes hacia las zonas urbanas y semiurbanas, donde tienen recursos alimenticios, lugares donde cobijarse y no están amenazadas por el depredador. En esas zonas es donde tienen más posibilidad de entrar en contacto con carnes y otros elementos contaminados procedentes de otros lugares.
Luis Fidalgo ironiza con esta idea que se estuvo esparciendo por las redes. “También hay terraplanistas y personas antivacunas. Cada uno puede creer lo que quiera. Ni siquiera merece mucho la pena comentar esto. En fin…yo prefiero guiarme por la evidencia científica.”
Propuestas de la Xunta
La Consellería de Medio Ambiente emitió un comunicado en el que anunciaba posibles medidas de carácter cinegético para hacer frente a la crisis de la peste porcina y que piensa trasladar en los próximos días a los colectivos afectados y vinculados tanto con la dolencia como con la caza.
Algunas de las opciones que baraja la administración autonómica son las batidas, la instalación de jaulas trampa o bonificar las tasas a aquellos Tecores que realicen capturas por encima del cupo establecido. También se propondrá llevar a cabo la conocida como caza al salto, que realiza una persona, con o sin auxilio de perros; caza al rececho, también individual pero sin perros; y caza al contado, con cuadrillas más reducidas que en las batidas, de hasta seis personas, con un máximo de tres perros por participante.
Las Direcciones Territoriales de la Consellería realizan una valoración de los Tecores que cumplen íntegramente el cupo de capturas asignado -más de cien-. Se va a instar a los titulares de Tecores de las zonas con mayor número de granjas porcinas que no hayan cubierto su límite de capturas a que lo hagan.
La Xunta insiste en que “tratándose de un problema de índole nacional, las acciones y el esfuerzo económico no pueden proceder únicamente de las comunidades autónomas”. Por eso, solicitó la convocatoria inmediata de una Conferencia Sectorial específica y conjunta, con los ministerios de Agricultura y de Transición Ecológica.
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