La Consellería do Medio Rural publicó el pasado 29 de junio en el DOG una Orden por la que se restringe la utilización de la maquinaria agrícola y forestal durante el verano, en el periodo comprendido entre el 1 de julio y el 30 de septiembre, en la franja horaria comprendida entre las 12 del mediodía y las 6 de la tarde, en caso de riesgo muy alto o extremo de incendio, en terrenos forestales o fincas agrarias que estén a menos de 400 metros del monte, salvo que se adopten medidas de prevención adicionales, como disponer de depósitos de agua.
Desde el sector se acusa a la Xunta de falta de diálogo y aseguran que esta norma dificulta enormemente la realización de tareas agrícolas como la recogida de la hierba seca y trabajos forestales como los desbroces.
Manuel Francisco, que sustituyó el pasado mes de diciembre a Manuel Rodríguez como director general de Defensa del Monte, alega que la orden deriva de una norma estatal de obligado cumplimiento aprobada en agosto del pasado año y asegura que el Gobierno gallego buscó una solución para no paralizar la actividad agrícola, estableciendo una serie de condiciones genéricas para poder seguir utilizando tractores y aperos en fincas próximas al monte sin tener que solicitar una autorización expresa para cada trabajo.
– ¿Cuáles son los objetivos que se persiguen con la aprobación de esta orden?
– Es una norma que trata de minimizar los impactos, porque veníamos observando accidentes provocados por actividad de tractores en los últimos años y vimos que la mitad de los incendios de maquinaria estaban en esa franja horaria entre las 12 del mediodía y las 6 de la tarde.
Ya el año pasado tuvimos cierta incidencia con los incendios provocados por maquinaria que está trabajando. Tuvimos algún apuro importante. Y este mismo miércoles en el municipio de Lugo se generó un incendio, que obligó a desplazar medios, por una máquina que estaba segando hierba seca en un campo. No por una negligencia, sino como consecuencia de la actividad, aunque en este caso fue ya después de las 6 de la tarde.
En los últimos diez años se contabilizaron 411 incendios forestales provocados por el uso de maquinaria
El Real Decreto 716/2025, por el que se aprueban las directrices y criterios comunes de los planes anuales para la prevención, vigilancia y extinción de incendios forestales, en su artículo 15 apartado 2, nos dice que en función de la meteorología tiene que haber unas prohibiciones para este tipo de actividades.
En base a ello decidimos hacer una orden no que prohíba sino que regule estas actividades, dada la importancia del sector agrario y forestal en Galicia. Por lo tanto, todo esto viene como consecuencia de esta normativa estatal del Ministerio, no deriva de la Xunta.
– Son fundadas las quejas del sector, mostradas tanto desde el ámbito agrario como forestal?
– La norma estatal salió el pasado 26 de agosto y es de inmediato y obligado cumplimiento, y nosotros intentamos aportar una solución a esta exigencia de hacer una autorización expresa tractor a tractor. Porque eso sería una locura de trámites para los agricultores. Ahí sí que se paralizaría absolutamente el campo y el mundo forestal.
Hacer una autorización expresa tractor a tractor sería una locura, por lo que optamos por establecer una regulación genérica
De este modo en esas horas no se para la actividad, se puede seguir llevando a cabo siempre que se cumplan una serie de medidas de prevención. Y no es todos los días ni en todos los ayuntamientos, sólo en municipios con riesgo muy alto o extremo y en esa franja central del día. Parece que es para todo Galicia y la norma no dice eso. No estamos paralizando la actividad agraria y forestal.
– Otras comunidades autónomas han aplicado ya el Real Decreto, pero la realidad del territorio gallego es distinta, porque aquí buena parte de las fincas agrarias están a menos de 400 metros del monte.
– Madrid, Aragón o Castilla y León tienen normativas más restrictivas a las que tiene Galicia. Por ejemplo, en Castilla y León, se para la actividad en esas horas esos días y se requiere de una autorización expresa para usar maquinaria.
Aquí nosotros pensamos en hacer algo genérico, mejor que dar autorizaciones individuales. Galicia tiene 3 millones de hectáreas y no es fácil de hacer de otra forma. Y aquí, evidentemente, el paisaje y la distribución agrícola está muy mezclada con el monte. Son zonas de mosaico que desde el punto de vista de incendios nos favorece.
– ¿Considera que ha habido el suficiente diálogo y consenso con el sector? Lo digo porque la mayoría de organizaciones agrarias y del ámbito forestal se quejan de que la norma no fue consensuada con ellos.
– Hicimos contactos con alguna asociación pero siempre se puede hacer más. En todo caso, estamos abiertos a cualquier sugerencia o aportación que quieran hacer. Esos contactos los estamos teniendo en estos momentos aclarando dudas o situaciones concretas. Nos han llegado consultas que estamos contestando.
Las procesadoras y autocargadores que trabajan en el monte no tienen esta limitación
Y en la propia página de la Consellería se han publicado una serie de aclaraciones. Por ejemplo, en el monte las procesadoras y autocargadores no tienen esta limitación, ya hubo una aclaración en este sentido. La norma no está orientada a este tipo de máquinas o equipos. Es solo para aperos que pueden generar incendios, por ejemplo el desbroce forestal. La norma se aplica sólo a máquinas o aperos que puedan generar deflagración, chispas o descargas eléctricas.
– Dicen los sindicatos agrarios que la hierba seca hay que recogerla con buen tiempo y en las horas centrales del día. ¿Qué les diría?
– Pues tirando de la sabiduría popular (mis abuelos eran agricultores), tradicionalmente en las horas centrales del día lo que se hacía era descansar y buscar las horas frescas del día, la primera de la mañana y la última de la tarde, para hacer esos trabajos.
No estamos diciendo que de 12 a 6 no se pueda trabajar, pero si quieren trabajar en estas horas centrales del día, tendrán que tomar esta serie de medidas extraordinarias. Y también hay riesgos por golpes de calor que tendrían que tenerse en cuenta a la hora de trabajar en verano, aunque las cabinas de los tractores estén climatizadas.
– Dada la aprobación de esta orden con su publicación en el DOG el pasado 29 de junio y la inmediatez de la entrada en vigor dos días después, el 1 de julio, cree que las empresas de servicios agrícolas y forestales y las explotaciones agroganaderas han tenido tiempo material para comprar los equipos que se les exigen: depósitos de agua de 400 litros, un extintor de espuma de 6 kg, dos batefuegos y una mochila extintora de 15 litros? ¿Y qué coste aproximado podrían tener?
– Lo del depósito de agua de 400 litros y el vigilante sí es novedoso, pero el resto de material ya estaba contemplado en el Pladiga de otros años y ya tendrían que tenerlo.
En cuanto al coste, no lo hemos calculado. En todo caso, no creo que sean equipos muy costosos. E insisto, el Pladiga de estos años atrás, independientemente de este Decreto estatal estatal de agosto pasado, ya apuntaba a este tipo de herramientas.
– Si miramos el IRDI de mañana sábado, por ejemplo, gran parte de la provincia de Ourense y la montaña oriental de Lugo se encuentran en riesgo muy alto o extremo. En todas esas zonas no se podría trabajar sin tener al lado un depósito de agua.
– Sí, eso es así. Yo como lo resolvería, pues o bien otro tractor con una cisterna, una pick up con un pequeño depósito o uno de esos recipientes de 1 metro cúbico de los que se usan para trasladar agua al ganado y que son relativamente baratos. Existen también ya aperos específicos, como depósitos de agua que van acoplados al propio tractor en la parte delantera. Es una posible solución para trabajar en estas zonas. La cuestión es intentar minimizar estos riesgos.
El Índice de Riesgo Diario de Incendio (IRDI) puede consultarse por municipios en la web de la Consellería do Medio Rural
– La persona observadora, destinada a alertar en caso de detectar un conato, entiendo que no puede estar trabajando.
– No. Tendría que estar vigilando, supervisando las labores realizadas con la maquinaria. Cuando se produce un accidente de este tipo, lo que detectamos es que el agricultor u operador forestal no es consciente de que se ha generado un incendio como consecuencia de su actividad.
La persona que vigila no debe estar metida dentro del tractor
La persona que vigila no debe estar metida dentro del tractor. Podría estar haciendo una labor complementaria o un trabajo de tipo manual en el campo, pero siempre que le permita estar alerta y vigilante en todo momento, para avisar en caso de producirse un fuego y apagarlo cuanto antes, a lo mejor ya ellos mismos en ese mismo momento. Es decir, debe ser un vigilante en colaboración activa.
– Tiene previsto la Consellería hacer algún tipo de curso para formar a los agricultores e en la utilización de estos equipos? Podrían ser un apoyo interesante en la extinción de incendios.
– Los agricultores ya colaboran mucho con nosotros en la extinción, es algo que hay que valorar y poner encima de la mesa. La extinción está profesionalizada, pero en ese primer ataque al fuego es útil e interesante. Este año hemos sacado la aplicación ALume para facilitar la colaboración ciudadana.
Los agricultores colaboran mucho con nosotros en la extinción; es algo que hay que poner encima de la mesa
En cuanto a la formación, con la empresa Finsa hemos hecho un convenio de colaboración con ellos para formar a los equipos de trabajo que tienen en el monte para evitar incendios y cómo actuar si detectan un conato.
Estos días estamos en Monforte de Lemos con esa formación y también se ha hecho en Queimadelos en Ourense y en O Campiño en Pontevedra. Nos ha pedido también colaboración otra entidad del sector forestal, Lugomadera, y estamos abiertos a ampliar esta formación a quien nos la solicite, por ejemplo comunidades de montes, etc.
– En caso de producirse un incendio y no contar con estas medidas e estos equipos, ¿cuáles serían las consecuencias?
– Los gastos de extinción con medios aéreos, por ejemplo, se le pasan a la persona que ha causado el incendio por este tipo de accidentes. La compañía de seguro o el propio agricultor tendría que hacerse cargo de estos gastos. Merece la pena ir de la mano con esta normativa.
Los gastos de extinción con medios aéreos se le pasan a la persona que ha causado el incendio
El cumplimiento de estas medidas no exime de la responsabilidad, pero es un agravante. Son medidas que podrían ser mucho más limitativas, no permitiendo trabajar bajo ningún concepto en esas horas centrales.
– ¿Quién se va a encargar de vigilar y supervisar el cumplimiento de la norma?
– Los agentes forestales de la Xunta y cuerpos y fuerzas de seguridad. Entiendo que si, en el desempeño de sus funciones, ven que alguien no cumple, pararán la actividad por no contar con estos equipos.
Pero creo que va a ser un momento muy puntual. Las labores del campo están muy concentradas en esta época en la hierba seca, pero este año ha venido adelantada por la climatología y ya se está acabando con la siega en gran parte de Galicia tal como ha venido el tiempo.
“Tuvimos que adelantar la campaña de extinción por las altas temperaturas que hubo en el mes de junio”

Manuel Francisco tomó posesión en diciembre pasado como director general de Defensa do Monte de la Consellería do Medio Rural en sustitución de Manuel Rodríguez
Antes de su toma de posesión el pasado mes de diciembre como director general de Defensa del Monte, Manuel Francisco era el jefe del servicio de Prevención de Incendios Forestales en Pontevedra y fue coordinador del Grupo de Expertos en Incendios Forestales creado en el Parlamento de Galicia durante los años 2018 y 2019 a raíz de los incendios que cercaron la ciudad de Vigo en el año 2017.
– El verano comenzó en Galicia con sequía y temperaturas inusualmente altas para esta época. ¿Se prevé una campaña de incendios complicada este año?
– La época de máximo riesgo empieza el 1 de julio pero este año ya adoptamos medidas extraordinarias desde el 16 de junio. Las medidas son siempre progresivas y en función de la situación concreta y este mes de junio hemos tenido tiempo seco y temperaturas muy elevadas.
– ¿Cómo se está desarrollando la situación por el momento?
– Hemos notado un adelanto de los incendios. Normalmente la campaña empezaba un poco más tranquila pero este año hemos tenido un pico la semana pasada coincidiendo con temperaturas próximas a los 40 grados en buena parte de Galicia.
En cuanto a las casuísticas, hemos tenido ya un poco de todo. Hemos tenido un pico de incendios por los rayos y las tormentas que son siempre incendios difíciles de localizar y de extinguir. También ha habido ya algún incendiario detenido que ha pasado a disposición judicial. Y estamos teniendo también algún accidente, a pesar de la norma de este año.
– Usted presidió el Grupo de Expertos en Incendios Forestales creado en el Parlamento de Galicia a raíz de los incendios del año 2027. ¿Qué destacaría de las conclusiones del dictamen elaborado?
– El año 2017 fue excepcional por la situación provocada por el huracán Ofelia, que hizo que los fuegos tuviesen un comportamiento explosivo e inusual. Pero ésa es cada vez más la tendencia.
Estamos con nuevos escenarios, viendo que los incendios tienen especial virulencia, como vimos el año pasado en Ourense y el sur de Lugo, y nos estamos preparando para este nuevo escenario, con medidas de cara a la vigilancia y extinción.
Nos estamos preparando para los nuevos escenarios de incendios, con fuegos más virulentos y de mayor envergadura
Por ejemplo, se ha creado la UDEX, que es una unidad específica de directores de extinción para incendios de más envergadura, que necesitan una especial incorporación de directores técnicos.
Tenemos también este año 42 brigadas más para tener un refuerzo en zonas de especial incidencia, 4 medios aéreos más (pasando de 20 a 24 a este año), 16 medios pesados más, y se ha hecho un esfuerzo en vigilancia y detección temprana, mediante la aplicación ALume, para completar los teléfonos 085 y 112.
Se ha incorporado también la IA en la detección automática complementando la red de vigilancia de la Xunta y se ha aumentado un 30% más el número de cámaras.
– Sin embargo, a pesar de que se aumentan año tras año los medios de extinción, da la sensación de que con este tipo de nuevos incendios nada es suficiente. ¿Sería necesario hacer otro tipo de cambios en el sistema de lucha contra el fuego en Galicia, con un enfoque más preventivo, por ejemplo?
– La política antiincendios se está enfocando también a la prevención, no sólo a la extinción. Paralelamente a todos estos medios de extinción con los que contamos, de cara a la prevención tenemos una orden de subvención para trabajos en Comunidades de Montes para crear áreas cortafuegos, devasas, apertura de pistas, etc, y este año se ha aumentado de 15 a 25 millones de euros el presupuesto para limpieza y gestión de biomasa. Es un plan preventivo muy ambicioso, que es novedoso porque en el resto de España no hay nada parecido.
La limpieza de biomasa en núcleos de población es un plan preventivo muy ambicioso; en el resto de España no hay nada parecido
Y yo destacaría también las quemas prescritas que se hicieron este año durante el invierno en zonas concretas muy sensibles para reducir la carga de biomasa y que nos han servido como formación para los bomberos forestales de cara al verano.
– De cara al futuro, en relación a los incendios forestales, ¿qué es más preocupante: el cambio climático o el abandono y despoblamiento del rural?
– Es una buena pregunta. El cambio climático y sus efectos cada vez van a ser más significativos y eso nos va a obligar a estar mejor preparados todavía. De ahí, por ejemplo, la creación de la UDEX y la ampliación de los medios aéreos este año, porque cada vez necesitamos más fuerza y más cantidad de agua para que el agua pueda llegar al suelo y apagar el fuego.
Cada vez necesitamos echar más cantidad de agua para que pueda llegar al suelo
En cuanto a la lucha contra el abandono, también se están haciendo cosas, desde pasteros, por ejemplo, para tener gestión dinámica y activa del territorio por medio de ganado en el monte. Y esta misma semana se ha entregado una nueva concentración parcelaria en el concello de Verín. Son acciones importantes para poder dar una opción productiva y buscar una alternativa para evitar ese posible abandono.
Se ha aumentado también la gestión forestal del monte. Con las últimas cifras de 2025 hemos crecido en aprovechamiento de madera y estamos ya cerca del 60% de las cortas de madera de toda España.
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