
Presionar al Ministerio de Agricultura para que se autorice la utilización de drones para la aplicación de fitosanitarios en los viñedos y realizar un estudio de costes de producción. Son los dos principales puntos en los que mostraron su acuerdo el Consejo Regulador de la Denominación de Origen (DO) Ribeira Sacra y el Sindicato Labrego Galego (SLG) tras un encuentro mantenido en la sede del Consejo.
Los participantes trasladaron perspectivas positivas sobre la evolución del sector tras la grave crisis de la DO en 2024 y se mostraron en sintonía para consolidar una cierta estabilidad entre los viticultores.
Así, defienden que el marco normativo existente permitiría el empleo de drones y la aplicación de los fitosanitarios por ese medio en los viñedos de Ribeira Sacra, pero -aseguran- es necesaria una autorización que compete exclusivamente al Ministerio de Agricultura.
El Consejo Regulador ya está trabajando con la Xunta de Galicia para ejercer presión ante el Ministerio con la finalidad de conseguir la autorización de esta tecnología. «Que el Ministerio profundice en él y autorice la aplicación». El SLG se comprometió a verificar que la Xunta traslade este asunto de forma efectiva a los órganos correspondientes en Madrid.
Tanto el SLG como el Consejo Regulador insisten en la necesidad urgente de estudios oficiales e independientes que determinen los costes reales de producción en la DO Ribeira Sacra. «Esa información es vital para poder valorar objetivamente si el precio que se está percibiendo actualmente es suficiente y para identificar con precisión dónde está habiendo distorsión en la cadena de valor», explica el sindicato.
El SLG valora positivamente las decisiones del Consejo Regulador ante la crisis de excedentes. “La reducción de cupos a 7.500 kilos por hectárea y la implantación de ayudas destinadas a la conservación del paisaje fueron determinantes para normalizar la situación de la DO”, señalan.
También se constató que los precios de la uva están experimentando una mejoría gradual y tanto el SLG como el Consejo Regulador van a mantener una vigilancia conjunta para asegurar que la prioridad sea siempre la estabilidad económica del viticultor.
Ambas entidades coinciden también en la necesidad de que la DO Ribeira Sacra promocione la propia marca para poder competir en igualdad de condiciones en el mercado actual. El Consejo Regulador reconoce que el posicionamiento diferenciado de la denominación requiere de un impulso importante en los próximos meses.
Por parte del Consejo Regulador estuvo presente su presidente, Antonio Lombardía, y por parte del SLG acudieron Brais Álvarez, Secretario de Acción Sindical, David Álvarez, viticultor de Pantón y nuevo responsable del Sector del Vino del sindicato, y María Ferreiro, secretaria general del SLG.
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