Riego por goteo en castaño, una tendencia que se asienta en Galicia por el cambio climático

El cambio climático está reduciendo las precipitaciones y volviéndolas más irregulares a lo largo del año, lo que tiene un efecto evidente en producciones como la de castaña. Galicia no se está librando de estos problemas en las últimas campañas

Pablo, nun momento do curso sobre poda de castiñeiro impartido no souto das Gándaras, en Lugo

Pablo, en un momento del curso sobre poda de castaños impartido en el castañal de As Gándaras, en Lugo

La instalación de sistemas de riego es algo que ya se está llevando a cabo de manera sistemática en las nuevas plantaciones de castaño que se hacen en países como Francia o Portugal, pero que no está aún interiorizado en Galicia.

Pablo Antonio Fraga Gontán, que trabajó durante años en la mayor empresa de transformación de castaña que hay en Galicia como técnico de campo y que hoy sigue ligado al sector a través de CampoLab, con la que presta asesoramiento a propietarios, es un firme defensor de la instalación de riego por goteo en el cultivo de castaño.

En el transcurso de un curso de formación sobre poda de castaño para fruto llevado a cabo en Lugo, dio además otros consejos prácticos a tener en cuenta a la hora de realizar nuevas plantaciones para garantizar su éxito en un momento de condiciones alteradas por el efecto del cambio climático. “En los últimos años se están viendo ya dos floraciones en el castaño”, evidencia.

Pienso que las condiciones edafoclimáticas de Galicia en general son aún buenas o muy buenas a día de hoy para el castaño

Aun así, asegura que Galicia es un lugar idóneo para el castaño y defiende su rentabilidad. “Pienso que las condiciones edafoclimáticas de Galicia en general son buenas o muy buenas a día de hoy, aunque es cierto que hace 20 años yo diría que eran más idóneas, sobre todo por las precipitaciones. Pero vistas en el contexto global siguen siendo buenas”, asegura.

Ejemplo extremo: el polvorín de As Gándaras

CURSO PODA CASTINHEIRO plantacion para froito nas Gandaras (Lugo)

Durante su etapa en la Universidad, Pablo fue uno de los responsables de la plantación de un soto en el antiguo polvorín del Ejército en As Gándaras, donde se hizo un destierre para realizar el polígono industrial.

“Era una zona de relleno, una especie de escombrera. El castaño de fruto necesita más suelo, por lo que se hizo un hoyo de 1 metro de fondo por 1 metro de ancho y de largo y se rellenó con tierra vegetal. La segunda medida fue instalar riego localizado mediante sistema de goteo. No se hizo en todas las parcelas ni en todos los árboles y el tiempo demostró que hubo diferencias notables en la implantación y crecimiento debido a este motivo”, asegura.

Necesitamos aportar agua a los castaños al inicio de la plantación

La necesidad del riego por goteo se hace más evidente en un contexto de cambio climático. “Ahora no llueve en un mes y lo que tenía que llover en ese mes llueve después todo junto en un día. En Lugo llovía de media unos 2.200 mm de precipitaciones al año, pero a día de hoy está lloviendo menos de la mitad. Necesitamos aportar agua a los castaños al inicio de la plantación”, dice.

Ahora no llueve en un mes y lo que tenía que llover en un mes llueve después todo en un día

En zonas de Francia o Portugal ya no se plantean nuevas plantaciones, dice, sin ir acompañadas de riego por goteo, por lo que una parcela sin acceso a agua no se vería ya como viable en estos lugares para plantaciones de castaño de fruto.

“En Galicia aún tenemos que cambiar el chip. Cuando llegué a Monterroso hace años de un viaje de Francia y les empecé a hablar del riego por goteo, la mitad del auditorio se levantó y se marchó. Decían, este chico está loco, regar en Galicia. El tiempo está dando la razón a aquella propuesta”, asegura.

En Francia tienen mucha más tecnificación y recogida mecanizada que aquí, pero si no hay agua descartan la parcela; es el factor determinante

La plantación realizada en As Gándaras, a 440 metros de altitud, cuenta además con varios hándicaps: por un lado un suelo pobre y por otro una zona que no está protegida, de brisa constante, que reduce la humedad del suelo y reseca el terreno por evapotranspiración. “Si se reseca el suelo por el viento y no riegas, la supervivencia y crecimiento de la plantación está en entredicho”, afirma. Además de eso, la orientación de la parcela no es la más idónea.

Momento de la plantación

CURSO PODA CASTINHEIRO cogomelo

“La plantación del soto de As Gándaras se hizo en abril de 2017 con cepellón. De abril de 2017 a octubre de 2017 hubo que regar todos los días, sábados y domingos incluidos, porque si no la plantación no iba para adelante. Es mejor esperar un año o unos meses antes que tener que hacer eso”, asegura Pablo.

El castaño es un árbol de semisombra, por lo que suele tener una resistencia elevada a la humedad aunque se plante en pleno invierno. Sin embargo, tolera mal terrenos donde se encharca el agua. En ese caso una solución sería hacer canales de drenaje en la parcela.

Zonas de vaguada, más sombrías y protegidas, mantienen mejor la humedad

“La mejor época para hacer una plantación de castaño es en invierno, con plantas con la raíz desnuda y sin hoja, es decir desde diciembre a febrero”, explica. “En marzo planta ya si tienes una garrafa de agua al lado de cada castaño para echarles y en cepellón yo no lo recomiendo, porque la planta suele estar en la maceta y después no desarrolla bien”, dice.

Los castaños injertados a partir de patrones híbridos, usados frente a la tinta en zonas de costa o altitudes inferiores a 500 metros, en ocasiones pueden recepar. “Hay clones de híbrido que recepan muy fácil. Es un problema del patrón y obliga a tener que estar cortando continuamente hasta que se canse de rebrotar. No es un problema de incompatibilidad”, indica.

Marco de plantación

Competencia entre un castiñeiro e un freixo

Competencia entre un castaño y un fresno

“El castaño tiene siempre una doble aptitud, fruto y madera, y el error de mucha gente es pensar en él solo para una de las dos cosas. Por ejemplo, hay personas que lo ponen pensando en obtener madera, y cuando empiezan a dar castañas y les saca un rendimiento a esas castañas se vuelven locos y empiezan a clarearlos para ponerlos a 10×10. Y después hay otra gente que los pone para castañas a 3×3 y hace poda en vaso. Eso da muchos problemas. Ni una cosa ni la otra”, resume Pablo.

Para mí 10×10 es un marco de plantación excesivo; lo más adecuado sería 8×8

En el soto de As Gándaras los castaños están plantados a 10×10 metros, que es el marco de plantación recomendado tanto por la Xunta como por la IXP. En Portugal incluso plantan a 12×12, pero Pablo indica que marcos de 9×9 u 8×8 son adecuados. “Para mí 10×10 es un marco de plantación excesivo; hoy por hoy lo que se está viendo como más adecuado es 8×8”, afirma.

A la hora de definir el marco de plantación deben tenerse en cuenta factores como la composición y calidad del suelo, la disponibilidad de agua o la disposición de la parcela y no tanto la variedad elegida.

Tutores y protectores

Unha vez que a árbore vai medrando, faise necesario retirar os protectores

Una vez que el árbol va creciendo, se hace necesario retirar los protectores

Pablo recomienda colocar alrededor de la planta protectores tipo malla para proteger el árbol frente a roedores o frente a corzos y jabalíes. Debe ser un protector de malla que deje respirar a la planta.

“Hay unos tipos de protectores, que actúan como tubos invernadero y que no son adecuados para castaño. Son buenos para viña o para olivos, pero no sirven para castaño porque no crece bien dentro y puede incluso darle un golpe de calor y quemar la planta”, dice Pablo.

Los tubos invernadero que se venden para viñedo no sirven para castaño

Existen también mallas biodegradables de cartón, pero son bastante tupidas y tampoco funcionan bien en plantaciones de castaño.

Todos estos protectores deben ser retirados a medida que crece la planta, ya cuando no le permitan el crecimiento, pero no antes, ya que evitan cortes a la hora de desbrozar, por ejemplo.

Abonado

En cuanto a la fertilización de nuevas plantaciones, Pablo recomienda emplear un abono para eucalipto en la fase de implantación y después un abono para frutales cada 1 o 2 años, en función de las necesidades de la planta y los nutrientes existentes en el suelo.

El abonado inicial con un granulado NPK 11-22-9, el usado en los eucaliptos, favorece el arranque y enraizamiento, porque contiene elementos como boro, pero usado en cobertera tiene un problema, que es que atrae al jabalí, por lo que se recomienda hacer unos hoyos de unos 15-20 cm de profundidad a los lados para depositarlo.

En el soto de As Gándaras se abonó un año con 11-24-9 y dos años más con 8-24-16

En los años siguientes, para favorecer el crecimiento y desarrollo de la planta, lo recomendable sería hacer una fertilización de mantenimiento con poco nitrógeno, por ejemplo un abono químico NPK 8-24-16, que favorece la producción de fruto y evita un crecimiento desmedido de las ramas de madera. “Si alguien le echa triple 15, que compre tijera de podar, porque el castaño no necesita tanto nitrógeno y se desmadra”, alerta Pablo.

¿Cómo colocar el riego?

Exemplo de maior vigor no enxerto que no patrón

Ejemplo de mayor vigor en el injerto que en el patrón

El riego por goteo no debe estar muy pegado al pie del castaño, sino separado de él entre medio metro y un metro. “En la vertical de donde acaba la copa es donde suele llegar la raíz. Ahí es donde debe estar el riego para ayudar a que la raíz se expanda. Lo interesante es poner alrededor del árbol 3 o 4 goteros, pero si eso no se puede porque encarece la instalación del riego se dejarían dos goteros en la línea, uno a cada lado del árbol”.

Enterrar el riego es muy caro y además no permite localizar de forma sencilla las posibles fugas, por lo que Pablo recomienda dejarlo en superficie. A medida que los castaños van creciendo incluso se puede colgar la tubería de riego de las primeras ramas, de manera que quedaría suspendida y facilitaría limpiar o desbrozar alrededor del árbol. Sustituyendo en estos casos los goteros por microaspersores se logra un riego más uniforme alrededor del castaño cubriendo un área mayor.

Cuando no es posible instalar riego puede hacerse un alcorque con un saco de patatas lleno de carbón vegetal para mantener la humedad y aprovechar el agua de la lluvia

En zonas donde no hay posibilidad de colocar riego por goteo, por ejemplo por distancia o pendiente, otra posibilidad son los llamados suelos infiltrados, que consiste en hacer un alcorque en el que enterrar un saco con carbón vegetal a una distancia de un metro o metro y medio del árbol y a una profundidad también de un metro (dejando una zona de grava en la parte superior) para luego regar ahí con una cisterna, por ejemplo, poco a poco, pero solo en el lugar donde se encuentra el infiltrador, que retendría esa agua y la iría dosificando según las necesidades de absorción de la raíz del castaño.

El carbón vegetal o biochar actúa como una esponja y el agua va directamente a la raíz del castaño, sin estar regando la hierba, como ocurriría en el caso del riego en superficie. El infiltrador facilitaría también el aporte de fertilizante líquido, bioestimulantes e incluso de micorrizas. Dispone de una patente de este sistema la Universidad de Granada y se está usando mucho en el sur de España en plantaciones de olivar, pero podría adaptarse también bien al castaño.

¿Cuánto regar?

A rega en exceso pode provocar que a pel da castaña fenda e perda valor comercial

Regar en exceso puede provocar que agriete la piel de la castaña y pierda valor comercial

El riego debe ponerse desde el inicio, en el momento de hacer la plantación, para garantizar la supervivencia de las plantas y un mayor crecimiento en los primeros años. “El castaño necesita suelos profundos, pero no tiene unas necesidades nutricionales muy altas; lo que sí necesita es agua”, asegura.

La cantidad de agua necesaria dependerá de la capacidad de retención que tenga el terreno. En el caso del soto de As Gándaras, se comenzó con una dosis de 5 litros por castaño y día para que los castaños no se secaran. Luego, una vez establecida la plantación, se pasó a 8 litros una vez a la semana y en la semana que llueve no se riega.

Yo más de 8 litros por castaño a la semana no regaría, porque corres el riesgo de que se raje la castaña

“Este es un caso especial por el tipo de terreno, pero en un terreno normal en un soto ya establecido sería suficiente con 5 litros por castaño cada semana o 10 días”, afirma. “El riego tiene un riesgo grande, porque si se riega de más puede rajarse la piel de la castaña, por lo que perdería su valor comercial. Más que regar es aportar el agua necesaria para que sobreviva la plantación y lograr un 10 o un 15% más de producción de fruto”, insiste.

Si queremos un aumento mayor de producción, se puede incrementar la cantidad de riego antes del cuajado del fruto, es decir, desde el 15 de mayo hasta el 15 de septiembre, reduciendo después esta cantidad hasta el 15 de octubre, teniendo siempre en cuenta las predicciones meteorológicas a la hora de regar para no pasarse en el conjunto de la cantidad total y evitar el rajado de las castañas.

Trampeos

CURSO PODA CASTINHEIRO trampa feromonas

 

 

Los hongos y enfermedades que afectan al castaño van en aumento, por lo que empieza a ser necesario hacer trampeos en las parcelas para detectar posibles plagas, que tanto pueden afectar al fruto como al propio árbol, y poder actuar sobre ellas. “Es un factor más de merma de la producción, porque si tienes un 90% de bicho, no tienes producción”, evidencia Pablo.

Estos trampeos se realizan colocando trampas de feromonas específicas que se dejan durante una semana en la finca y luego se realiza un recuento de los individuos capturados. “Para hacer un trampeo, 1 o 2 placas por hectárea te llegan, pero si en 2 días están llenas de curculio y quieres hacer una captura masiva son necesarias más, casi una por castaño”, explica.

La principal recomendación frente al gusano es retirar todos los erizos y castañas del suelo para que no quede reservorio para el año siguiente

La época de trampeo varía en función de la temperatura y de las condiciones meteorológicas de cada zona. Como referencia puede decirse que alrededor de mediados de marzo sería el momento de colocar las trampas, teniendo en cuenta que el efecto de las feromonas puede durar unos 45 días.

Además del gusano de la castaña (Curculio elephas) otras plagas que afectan al castaño que sería necesario monitorizar en Galicia serían la Cydia splendana, una larva blanquecina y alargada de mariposa que también estropea el fruto, e insectos minadores como el taladro amarillo (Zeuzera pyrina) o el barrenador de la madera (Xyleborus dispar).

Contra todos estos insectos existen trampas con feromona sexual sintética que pueden reducir las poblaciones. Una de las empresas que las producen y que garantizan disponibilidad es Econex, surgida como una spin off de la Universidad de Murcia y líder en soluciones de biocontrol de plagas.

Las trampas de feromonas sirven tanto para medir el nivel de infestación de una parcela como para reducción de la carga y erradicación de la plaga

Aunque no existe costumbre en Galicia de hacer monitorizaciones de este tipo, “porque no hacía falta”, aclara Pablo, en la actualidad comienza a ser necesario adoptar este tipo de medidas. “No estaba de más trampear frente al barrenador, por ejemplo, en plantaciones nuevas de entre 3 y 5 años porque puede estropearla; después en árboles adultos no suele afectar tanto”, aclara.

También insiste en la necesidad de recoger todos los erizos y restos de poda para evitar la transmisión de plagas y enfermedades. “El curculio ataca incluso antes de que se forme el erizo pero si cuando cae la castaña no limpiamos bien y no retiramos todos los erizos el gusano pasa del fruto al suelo, donde inverna para comenzar el ciclo de nuevo al año siguiente”, indica.

Elección de variedades pensando en el aprovechamiento comercial

CURSO PODA CASTINHEIRO exemplo de arbore equilibrada

En Galicia hay 81 variedades de fruto reconocidas por la IXP Castaña de Galicia. Entre ellas hay 8 consideradas variedades típicas, de las que se conocen sobre todo 4: Longal, Amarelante, Famosa y Judía. “Llegará un momento que pase como en el vino, que pedirás una variedad concreta de castañas, igual que en el vino pides un mencía o un godello”, pronostica.

Longal, Famosa y Amarelante son castañas más grandes que la Parede

En el caso del soto experimental de As Gándaras, en Lugo, para escoger cuáles plantar, se eligieron en primer lugar las que corresponderían por altura y por zona. “Garrida y Ventura, a priori, deberían ser las más idóneas para aquí”, explica Pablo.

“Luego necesitábamos un polinizador, Negral, que es siempre el polinizador por excelencia; no cabe duda ni discusión al respecto, es el mejor polinizador que hay”, asegura. “Además se plantó también Parede, que es una castaña más pequeña pero suele pasar que cuanto más pequeña más dulce y más sabrosa. Es además una castaña que pela bien y que se conserva bien”, añade.

La variabilidad genética entre la variedad Parede del Bierzo y la del Courel es mínima

Lo normal en una plantación comercial sería plantar la mitad de la parcela con una variedad y la otra mitad con otra, pero en este caso se fueron mezclando por filas siguiendo el orden Garrida-Negral-Parede-Ventura, para poder estudiar dentro de 20 o 30 años la variabilidad genética de la plantación.

Negral se repite cada 4 veces por ser la variedad polinizadora. “Cuando se hacen plantaciones se dice que con un 10% de polinizadores llega, cuando aquí tenemos un 25%. No pasa nada por aumentar ese porcentaje porque la negral es una variedad comercial como cualquier otra”, dice.

La Negral es la variedad polinizadora por excelencia

La variedad polinizadora debe ponerse siempre a favor de los vientos dominantes, para que de este modo se polinicen el resto de árboles que hay en la parcela. En caso de colocar también abejas en la finca, deberían ponerse en el extremo opuesto, para que las abejas vengan en busca del polen y en el camino de vuelta hacia las colmenas vayan polinizando también el resto de los castaños. Por ejemplo, en una parcela de una hectárea donde el viento dominante es el sur, se colocarían 10 o 15 castaños de la variedad negral en el extremo sur y las colmenas irían en la zona norte.

Parcelas demostrativas

Pablo insiste en las ventajas de contar con parcelas experimentales demostrativas como esta. “Si hubiese un soto como este con las 8 variedades típicas en cada concello de Galicia sería muy fácil saber cuál plantar en cada zona, porque solo habría que ir allí y ver cuál se da bien en ese lugar”, razona.

Chile cuenta con parcelas de este tipo en distintas zonas. En todas se replican las mismas variedades, tanto de castaño como de otras especies forestales y de fruto, para poder comparar su comportamiento en los diferentes lugares. En todo caso, Pablo aclara que “en Chile juegan en otra liga porque juegan sin enfermedades”.

Si hubiese un soto con las 8 variedades típicas en cada municipio de Galicia sería muy fácil saber cuál plantar en cada zona

Un factor clave a la hora de determinar el éxito de una plantación es la producción y el precio alcanzado en el mercado. “Las plantaciones de castaño, si tienen rentabilidad no se abandonan y si no la tienen se abandonan. El 2025 fue un mal año de castañas con mermas de producción de hasta un 90%”, explica Pablo.

Diversificar las variedades aporta una mayor garantía de cosecha y facilita su manejo y la realización de los trabajos. “Con un marco de plantación 10×10, en una hectárea cabrían 100 castaños. Si no tienes mucho tiempo para recoger las castañas, poniendo una variedad temprana y otra tardía no te vienen todas juntas”, razona.

Desde el punto de vista del aprovechamiento comercial, dice, “hay que aprovechar las variedades que funcionan bien localmente, pero dentro de ellas también hay que tener en cuenta las que funcionan mejor comercialmente, porque es distinto que tenga unos castaños para consumir yo las castañas que para venderlas”, insiste.

Las plantaciones de castaño, si tienen rentabilidad no se abandonan y si no la tienen se abandonan

Su recomendación en este momento es plantar siempre alguna variedad tardía, ya que las empresas que venden y transforman castaña demandan cada vez más este tipo de castaña, dado que la llegada del frío se está retrasando y el pico de consumo de castañas también. La variedad elegida también será diferente en función del uso del fruto, bien sea para consumo en fresco o para uso industrial.

También se deben adaptar las variedades elegidas a las condiciones de la zona y de la persona que va a atender el soto. “En la zona de Amandi, por ejemplo, lo único que les preocupaba era que las castañas no vinieran mientras se estaba con la vendimia, porque entonces las castañas quedaban sin recoger. Es decir, en aquella zona las castañas tempranas no son una buena elección”, añade.

Los objetivos de la selección genética que se hizo históricamente no necesariamente coinciden con los que tenemos hoy

Con todo, y en función de la superficie a plantar, no recomienda tener más de 2 o 3 variedades diferentes y nunca mezcladas entre sí, sino distribuidas por zonas, para facilitar su manejo y la recogida del fruto.

“En la montaña de Lugo, las familias más pobres solo tenían un castaño. Para que les durara más tiempo la castaña, que era un producto básico para la alimentación de la población en su momento, injertaban ese castaño con 3 o 4 variedades diferentes, para de este modo tener castañas desde el mes de septiembre hasta noviembre. Hoy, ese tipo de castaños son muy difíciles de explotar”, dice.

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