
Aitor Matute Rubio lleva solo unos meses manejando su rebaño de vacas fleckvieh de alta genética en el municipio burgalés de Santa María del Invierno, en la comarca de La Bureba. A pesar de ser una zona donde la principal actividad ganadera es la cría de ovejas y donde las vacas que más abundan son las mestizas o las casinas, este joven apostó desde el principio por la raza pura fleckvieh.
Asesorado por Ganados Barreira Bascuas, se desplazó hasta Austria para conocer los ejemplares que mejor podían adaptarse a su proyecto. En el país centroeuropeo pudo valorar los animales y los programas de geneticAustria y desde entonces trabaja con esa empresa tanto en la compra de las vacas como en cuestiones de manejo, alimentación y genética.
EL REBAÑO Y SU GENÉTICA
«El principal motivo para optar por las fleckvieh fue su rusticidad. Son animales que aguantan bien el frío de esta zona, que se adaptan a los pastos disponibles y que consumen sin problema y con excelentes resultados todo lo que cultivamos aquí. Desde la cebada molida hasta la esparceta o la veza. Que cojan kilos e infiltren grasa sin tener que utilizar concentrados es una enorme ventaja sobre otras razas», explica Aitor.
A día de hoy, este joven ganadero maneja un rebaño de 70 animales, de los que 35 son madres reproductoras. Sin embargo, la intención es ampliar el rebaño. Para eso está comprando diferentes terrenos en los tres pueblos colindantes con el suyo y ya tiene en mente alquilar con derecho a compra una nave de 1.000 m² para convertirla en cebadero.
El trabajo genético fue básico desde el inicio. «Dado que traje ejemplares de alto valor genético, quiero mantener esas líneas. Así, ya cuando comencé adquirí un toro reproductor de la ganadería de Raimund Kreil, uno de los más prestigiosos criadores austriacos de fleckvieh, que cría en la zona de Weng, en la Alta Austria».
Las fleckvieh se adaptan perfectamente a las condiciones de esta zona y se alimentan con los diferentes cultivos de La Bureba. (Aitor Matute, Aires de la Bureba)
Por ahora, en La Bureba no hay especialistas en sanidad, genética y nutrición de las fleckvieh. «Eso no es un problema ya que contamos con visitas periódicas de técnicos de geneticAustria y de Barreira Bascuas que nos aclaran cualquier cuestión. Y, si hay algo urgente, se ponen a disposición de los técnicos de aquí para solucionar cualquier problema».
Con la mediación de Barreira Bascuas y geneticAustria, además del toro se hizo con dos vacas preñadas de las de mejor calificación genética que hay en el mercado. «Las crías que nacieron de esas dos vacas fueron machos y van a quedarse de sementales en la explotación porque, ya desde que nacieron, se les percibe que van a dar muy buen resultado», dice Matute.
A diferencia de lo que sucede con otras razas, los ejemplares de alta genética fleckvieh no precisan de unos cuidados especiales ni de un manejo delicado. Precisamente la rusticidad, docilidad y capacidad de adaptación son parámetros genéticos muy valorados en las fleckvieh. Otro rasgo de las vacas que introdujo Aitor es que ya vienen sin cuernos al nacer, con lo que no se lastiman unas a las otras. Son animales homocigotos que ya traen esa característica.
La comunicación con Barreira Bascuas y geneticAustria es constante desde que comencé con el proyecto, en el que fueron decisivos.
En esta ganadería utilizan un sistema de collares que funcionan como vallados electrónicos -en lugar de los tradicionales alambres- para que las vacas se mantengan en la zona que tienen destinada a pasto en cada momento. «La docilidad de estos animales es impresionante en cualquier manejo. Pero con los collares aún más. En cuanto notan el primer sonido y la primera descarga, actúan como los perros, haces con ellas lo que quieras y las llevas donde desees».

El pastoreo mediante collares electrónicos es una apuesta firme de Aires de la Bureba
COMERCIALIZACIÓN Y PLANES DE FUTURO
Por las características del rebaño actual, Aitor tiene dos opciones de comercialización. Una es la venta para vida. Todos los ejemplares -tanto machos como hembras- cuentan con una extensa carta genealógica y documentación acreditativa. Esta es una opción muy interesante porque la fleckvieh es una raza en auge en España y solo en lo que va de año geneticAustria ya envió a ganaderías españolas alrededor de 500 animales.
La otra posibilidad es vender los terneros para mataderos. «Por ejemplo, Barreira Bascuas puede venir y recoger todos los terneros de cuatro meses. Ahora mismo se están pagando muy bien. O puedo aguantarlos más y hacerles un cebadero en campo. Les pongo en los terrenos una tolva con cebada molida y coloco un vallado metálico con una anchura calculada para que los terneros puedan entrar a la tolva pero las vacas no».
Estos animales, de altísima genética austriaca, tienen mucha salida en venta para vida por su rusticidad y docilidad.
Una tercera opción pasaría por terminar el engorde de los animales en ese cebadero que tienen pensado para el futuro. En resumen, las fleckvieh de Aitor irían o para vida o para mataderos, sin tener que negociar con carnicerías, restaurantes o con la distribución. Esos canales quedarán para cuando el rebaño esté mucho más dimensionado.
SUPERFICIE, MANEJO Y ALIMENTACIÓN
Para alimentar a sus vacas, este ganadero cuenta con más de 500 hectáreas de terreno. Durante la primavera, los animales pacen sin comer nada más que pasto. Cuando el pasto se seca, les sirven paja de cebada que cultiva la familia y otros cultivos como la veza, que pueden cosechar ellos o que pueden comprar en la zona a un precio muy bajo, de unos 95 euros la tonelada. Por otro lado, también se cosecha trigo y los animales comen el rastrojo que queda una vez recogido.
Las zonas donde pacen las fleckvieh de Aires de La Bureba están situadas en el entorno del Puerto de la Brújula y a una altitud de unos 1.000 metros sobre el nivel del mar. Un entorno que, según los técnicos de geneticAustria, recuerdan a ciertas zonas de Austria y que, por su ventilación y salubridad, mantuvieron a raya enfermedades como la EHE.
El empleo de collares electrónicos hace más cómodo pero también más efectivo el pastoreo. Y las fleckvieh se adaptan a ellos desde el primer día.
Aitor insiste en su particular modelo de pastoreo. «Yo empleo collares electrónicos que me permiten manejar el rebaño desde el teléfono móvil. Porque guío las vacas hasta donde quiero que pasten en cada momento. También es cierto que puedo hacerlo por tener las 500 hectáreas concentradas. En otras zonas no sería posible».
La decisión de Aitor de quedarse en el campo se vio recompensada al tener acceso a esas 500 hectáreas, que son de titularidad pública. Por ser oriundo del pueblo, menor de 40 años y el único aspirante pudo conseguirlas y poner en marcha el proyecto.

El rebaño de Aitor pace en zonas elevadas y muy ventiladas que refuerzan su salud
«Yo me moví para conseguir el terreno que manejo y cumplí todos los requisitos que se me pidieron. Porque aquí no es fácil el acceso a la tierra. Por cada finca que queda libre hay numerosos aspirantes a hacerse con ella. Se están llegando a pagar 500 euros por hectárea al año. Algo desproporcionado, a mi juicio. Eso sí, las tierras de pasto no las quiere casi nadie. Porque la agricultura es menos trabajosa que la ganadería».
La Bureba, y más aún el área en la que opera Aitor es rica en manantiales, de forma que el agua no debería suponer un problema para que los pastos estén hidratados y para que las vacas puedan beber. Con todo, el ganadero solicitó a la Confederación Hidrográfica del Ebro permisos para ubicar puntos de toma y que los animales puedan beber en diferentes zonas.
La fauna salvaje siempre constituye una preocupación en las explotaciones ganaderas. En el caso de Aires de la Bureba tuvieron un ataque de lobo que les mató dos becerros. «Entonces retiré tres mastines que tenía en una finca cerrada vigilando gallinas y los pasé para donde las vacas. Desde entonces, no hubo más problemas con el lobo». El jabalí está presente en la zona pero no causa daños más allá de pequeños agujeros en alguna parcela.
PROYECTOS Y CONDICIONANTES
Otra idea en la mente de Aitor es establecer una alianza con su vecino. «Yo soy autónomo y tengo mi explotación de vacas, el terreno que manejo y la maquinaria que empleo. Pero puedo llegar a acuerdos muy provechosos tanto para mí como para mi vecino. De hecho ya colaboramos en 70 hectáreas de cultivos. Ahora estamos hablando de que él adquiera un camión de vacas de Barreira Bascuas. De esa forma seríamos complementarios».
Además de la cebada, la veza y otros forrajes, en Aires de la Bureba cultivan trigo y otros cereales para vender el grano y la paja. Para todos esos trabajos emplea tractores, cultivadores, arados, máquinas de herbicida y acaba de comprar un tractor grande y una cosechadora a medias con el vecino.
Y es que en esta zona no hay demasiadas empresas de servicios. «Lo que se hace son los llamados ‘labores verbales’, que consisten en intercambiar unas tareas por otras entre los vecinos. Por ejemplo, yo le siembro el trigo a un vecino y él me siega la hierba. Así evitamos facturas y trámites».
La docilidad de la fleckvieh también reduce la carga de trabajo. Algo importante porque no tenemos ni mano de obra ni empresas de servicios.
Como en todos los sectores, Aitor detecta una alarmante falta de mano de obra. «Yo asumo todo el trabajo de la explotación. Si quisiera empleados, tendría muy difícil encontrarlos. Porque las personas contratadas y sobre todo la gente joven no están dispuestas a echar doce horas en las épocas de picos de trabajo o a asumir que hay momentos delicados en los que hay que priorizar el trabajo por encima de todo».
Esa falta de mano de obra es la que llevó a Aitor a proponerle a su vecino establecer colaboraciones y ampliar tanto la base territorial como la cantidad de cabezas de ganado. Y a seguir manteniendo el sistema de labores verbales con los vecinos más viejos que quedan en la zona.
A pesar de las excelentes cualidades de la raza fleckvieh para la producción de leche, el ganadero no contempla esa opción. «Tendríamos que comprar robots de ordeño en campo, modificar la genética con la que trabajamos y cambiar el plan de negocio, que está centrado en la producción de carne cada vez a mayor escala. No lo vemos factible». Por otro lado, la leche que producen las vacas actuales es necesaria íntegramente para alimentar a los terneros.
EL ENTORNO
Aires de la Bureba forma parte de la Cooperativa Ebro Bureba pero tiene la libertad de comprar y vender sus productos, insumos o aperos a quien ellos decidan. «Aquí nadie se casa con nadie aunque tenemos servicios comunes, no se nos obliga a nada que abarque a la política comercial de cada explotación».

Aitor anima a la gente joven a que apueste por la ganadería con vacas fleckvieh
Aitor anima a gente joven y no tan joven a iniciar proyectos de producción de carne con vacas fleckvieh. «La carne está ahora muy bien pagada y parece que va a seguir así porque cada vez hay menos vacas y menos explotaciones. Quizás se tiene la imagen de hace años cuando los animales grandes estaban mal pagados y los recién nacidos no valían nada. Hoy eso cambió».
La situación actual del mercado de vacuno de carne y la que se vislumbra para el futuro hace muy recomendable apostar por la ganadería con esta raza.
Además, los cebaderos y mataderos pagan mejor la fleckvieh que otras razas. «Porque son animales criados en el monte, que no comen concentrados, que alcanzan un peso excelente y que tienen muy buena salida en los puntos de venta».
Tanto es así que, a pesar de ser el único criador de fleckvieh en la zona, recibe continuamente visitas de personas interesadas en comprarle ejemplares o en ponerse en contacto con Barreira Bascuas y con geneticAustria para tener información de primera mano sobre las posibilidades de los ejemplares austriacos.
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