Situación del mercado de vacuno de carne en España

La organización interprofesional Provacuno viene de presentar su barómetro del mes de mayo, en el que recoge las cotizaciones y movimientos de ganado y de carne en el sector vacuno español. El estudio se realiza en colaboración con Mercolleida y se emplean datos de, entre otras entidades, las lonjas de Binéfar, Lleida y Salamanca, la Comisión Europea, el Ministerio de Agricultura o el Instituto Nacional de Estadística

becerros carniceiros na poxa de Silleda o 2-12-25

Las cotizaciones registradas por el Ministerio de Agricultura en el mes de mayo confirmaron la tendencia a la baja en los precios del vacuno de carne que ya se venían apuntando en los meses previos. El desequilibrio estructural —con una oferta de animales superior a la demanda interna y externa, muy debilitadas— llevaron a los mercados a priorizar la salida de ganado.

En el mercado interno, la inflación y la pérdida de poder adquisitivo llevaron a que el consumo se decantara por opciones cárnicas más asequibles como el pollo y el cerdo. Los mataderos siguen teniendo las cámaras frigoríficas llenas de stock. De ese modo, no hay urgencia en las compras y las programaciones de sacrificio van con retraso.

En la exportación, la carne española pierde competitividad frente a otros grandes productores como Polonia, Alemania o Brasil, que ofrecieron precios más rebajados. La reactivación de la exportación en vivo fue insuficiente para aliviar las bolsas de ganado acumulado. Mercados diferenciales como Argelia se mantuvieron paralizados por cuestiones sanitarias.

Se complicó también la comercialización de animales pesados. Y no se descarta que los precios en ese segmento sigan bajando. El motivo: el mercado libre presentó ofertas por debajo de las referencias oficiales. De ese modo se aseguró la salida del ganado.

Hacia finales del mes, los ganaderos —asegura Provacuno— centraron sus esfuerzos en recuperar el flujo de ventas, pasando el precio a un segundo plano. La única parte positiva se centró en el mercado de reposición, que luego de meses de resistencia, comenzó a registrar descensos en los precios de pasteros y terneros lactantes (mamones).

La moderación en los costes de entrada dio un alivio económico a cebaderos. Algo importante de cara a un verano que se prevé complicado. Por categorías, los añojos fueron penalizados por su peso excesivo y lo que el MAPA califica de «falta de dinamismo en la exportación».

BEEFMASTER carne

Los añojos de R y pesos intermedios alcanzaron un precio medio de 7,06 €/kg, es decir, un incremento de 0,28 €/kg respecto a mayo de 2025 y 0,25 € [menos] que en abril de 2026. En la clasificación U, para ese mismo rango de peso, la cotización se situó en 7,27 €/kg; con una subida interanual de 0,30 €/kg y un retroceso mensual de 0,26 €/kg.

Por cuanto a las hembras cruzadas, no hubo una tendencia clara. Las de más calidad (E y U) resistieron. Pero las más pesadas y de categorías inferiores sufrieron depreciaciones rápidas por exceso de engrasamiento.

La ternera R de pesos intermedios alcanzó un precio de 7,28 €/kg, y la categoría U llegó a 7,50 €/kg. El MAPA asegura que estas cifras representaron aumentos interanuales de 0,41 €/kg y 0,44 €/kg, respectivamente. El frisón tendió a la tónica general y ajustó los precios para mantener un diferencial competitivo que evitara ser sustituido por los cruzamientos de tipo R. Así, el frisón se valorizó en 6,71 €/kg para animales de más de 220 kg. En el ámbito internacional, la carne de vacuno mostró una tendencia a la baja. En meses anteriores se registró un colapso del consumo europeo por la inflación y la entrada en vigor del acuerdo provisional UE-Mercosur.

Dentro de la UE, Francia, Polonia y Alemania lideraron los descensos, con una industria presionando para ser más competitiva en precios. Irlanda e Italia registraron retrocesos significativos ante la dificultad de dar salida a la carne. Portugal mantuvo una evolución más moderada a pesar de la contracción de la actividad.

Fuera de la UE, Estados Unidos llegó a precios récord por la escasez histórica de ganado. Brasil padeció tensiones comerciales con socios tradicionales. En Portugal, a pesar de la baja de añojos y novillas, mayo reflejó datos de producción con una mejora en la eficiencia por el aumento del peso medio de las canales.

En Estados Unidos, la disponibilidad de ganado bajó a mínimos, disparando los precios y con márgenes negativos en las grandes industrias. El gobierno estadounidense investiga presuntas manipulaciones de precios.

Brasil consolidó la estrategia exportadora con la construcción de un megacentro logístico pero la UE vetó sus carnes a partir de septiembre por el uso de antimicrobianos. China suspendió tres mataderos por el uso de hormonas prohibidas. Eso obligó a buscar mercados alternativos en Japón y Corea del Sur.

Exportaciones

Ya en marzo las exportaciones españolas de ganado bovino en vivo hacia terceros países tuvieron una actividad casi nula. El Servicio de Comercio Exterior Ganadero (Cexgan) certifica que en mayo solo se exportaron 13 animales. En el mismo periodo de 2025 fueron 3.250 cabezas registradas, lo que supone un descenso interanual del 100%.

Las restricciones sanitarias derivadas de la dermatosis nodular contagiosa (DNC) y la falta de competitividad en precios del ganado español para los mercados internacionales derivaron en un primer trimestre de 2026 que sitúa en 13 cabezas exportadas.

Esta diferencia señala la importancia de la contracción del comercio exterior de bovino vivo. En cuanto a destinos, la práctica ausencia de flujos comerciales alteró la estructura habitual de los mercados receptores.
Animales de cebo

El mercado de vacuno de cebo derivó en una fase de corrección gradual. La oferta de animales sigue siendo limitada y actúa como principal elemento de soporte. Mientras el mercado de la carne acumula semanas de descensos, la reposición no llega a corregir el encarecimiento de los meses anteriores.

La falta de oferta se manifestó en el segmento de los mamones, que muestra firmeza relativa. Los terneros pasteros reflejan correcciones y concentran descensos. En la demanda, los ganaderos mostraron cautela. La debilidad del mercado y la ocupación de cebaderos por la ralentización de las salidas a matadero, redujeron entradas.

La producción alcanzó 60.441 toneladas, con un crecimiento interanual del 7,08%. El peso medio de las canales se cifró en 303,50 kg, un 2,88% más que en el mismo mes del año anterior. En el comercio exterior, se mantuvo un saldo positivo. Las exportaciones totales de carne (fresca y congelada) alcanzaron las 19.218 toneladas. Las importaciones se situaron en 15.015 toneladas.

Ese dato señala que las exportaciones de carne fresca ascendieron a 16.306 toneladas, lo que representa un aumento interanual del 14,65%. Una vez más, los destinos fueron Portugal, Italia y Argelia. Las importaciones de carne fresca cayeron un 4%, hasta las 11.312 toneladas. En el segmento de carne congelada, las exportaciones se redujeron a 2.911 toneladas. Francia, Portugal y Marruecos fueron los principales destinos.

Pero las importaciones de carne congelada aumentaron a 3.703 toneladas, con Brasil como primer país importador en esta categoría. En comercio exterior de animales vivos se mantuvo la ausencia de exportaciones de bovino a terceros países. Pero las importaciones mostraron una evolución positiva, con un incremento del 8,03% en las entradas de mamones y el aumento del 59,86% en las importaciones de pasteros.

En resumen, las cotizaciones de vacuno de carne registraron una corrección en mayo. Pero el precio de la carne para el consumidor sigue al alza, como refleja el IPC de vacuno, que aumentó un 0,50% respecto a abril

Es posible consultar el informe completo en este ENLACE

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