
Momento dulce para las ganaderías lecheras. Con los precios de las materias primas y los costes de producción contenidos, toca renovar los contratos con las industrias, en muchos casos con más de una opción sobre la mesa, una mayor competencia que está favoreciendo la subida de precios en el campo.
Tras las subidas propuestas en días pasados por Entrepinares, Inleit y Lactalis, esta semana están firmando sus contratos Larsa y el Grupo Lence, segunda y tercera empresa por volumen de recogida en Galicia después de la multinacional francesa.
En el caso del Grupo Lence el incremento es de 2,5 céntimos en el precio base, que pasa de los 41,5 céntimos del actual contrato a 44 céntimos hasta abril del año que viene, más un céntimo adicional de fidelidad que cobran todas las granjas, por lo que el precio de Leche Río y Leyma parte de 45 céntimos y llega a superar los 52 en el caso de las explotaciones de mayor tamaño.
La leche escasea y las empresas tratan de asegurar el suministro para los próximos meses con precios al alza
Con esta subida, Leche Río busca fidelizar a sus granjas proveedoras, evitando en primer lugar fugas a otras industrias, pero también buscando en lo posible captar alguna explotación, procedente fundamentalmente de Lactalis, Reny Picot o Celta.
Leche Río ya había subido medio céntimo en enero y 1,8 en abril y es esta vez una de las empresas que está haciendo una propuesta de contrato de las más agresivas. El precio base de Río se coloca así por encima del de Lactalis, que lo tiene establecido en 42,5 céntimos, aunque la multinacional francesa paga aparte el bienestar animal (hasta 1,2 céntimos en función de la puntuación obtenida) y la empresa lucense no.
El Grupo Lence exige bienestar a sus granjas pero no establece prima alguna por la certificación
El Grupo Lence, sin embargo, exige a sus granjas superar la auditoría Welfair de bienestar animal, pero no lo gratifica con una prima variable en función de la puntuación obtenida, como también hace Larsa, sino que opta por incluir ese concepto dentro del precio base de la leche y no hacer ninguna diferenciación entre explotaciones.
Giro hacia las grandes explotaciones
La empresa lucense seguirá aplicando además en los nuevos contratos una gratificación en concepto de fidelización que es variable y llega a ser de 3 céntimos por litro, que se suma a la prima por volumen de entregas, donde Leche Río mantiene los 6 grupos establecidos en abril en su prima por cantidad, que arranca en 20.000 litros y termina en 300.000 y va de 1 a 4 céntimos, pero incrementando ligeramente ahora los pagos a algunos de los grupos intermedios, al igual que también hizo Lactalis.
La estrategia de suministro de materia prima en campo del Grupo Lence ha cambiado notablemente en los últimos años, reduciendo a más de la mitad el número de granjas al pasar de estar enfocada la empresa a recoger la leche fundamentalmente en granjas pequeñas y medianas a hacerlo en explotaciones de volumen importante.
Con menos de 300 explotaciones el Grupo Lence recoge unos 940.000 litros diarios de leche
De hecho, algunas de las ganaderías más grandes de Galicia están entregando su producción en este momento a Río, tanto en la provincia de Lugo como en la de A Coruña. De esta manera, con menos de 300 explotaciones en cartera en este momento (menos de la mitad de las que tenía en 2018), el Grupo Lence logra recoger unos 940.000 litros diarios de leche, una quinta parte de ellos procedente de una docena de grandes granjas que producen más de 400.000 litros al mes.
Búsqueda de mayores porcentajes de grasa
Aunque el precio de la mantequilla cayó con fuerza (-4,3%) la primera semana de julio en la subasta de Fonterra, en la UE cotiza a 7.390 euros y lleva por encima de la barrera psicológica de los 7.000 euros desde agosto del año pasado.
El Grupo Lence busca incrementar los niveles de sólidos en la leche que recibe en sus plantas de Lugo y Arteixo
Los ingresos por la venta de nata siguen representando una parte importante de la facturación del Grupo Lence. Por eso, en la parte de los sólidos, en el nuevo contrato la empresa lucense vuelve a incrementar el valor de la grasa, como ya hiciera el verano pasado, de manera que entre el 3,70% y 3,80% pagará a 0,4 céntimos en vez de a 0,3 y a partir del 3,80% cada décima de incremento se incentivará con 0,5 céntimos. La empresa seguirá aplicando en los nuevos contratos una penalización de 0,6 céntimos en cada décima por debajo de 3,50% y entre el 3,50% y el 3,70% no habrá prima ni tampoco penalización, como hasta ahora.
Leite Río está apostando también por nuevos productos con altos contenidos en proteína, tanto de marca propia como para terceros, obtenidos mediante ultrafiltración, un proceso de concentración donde el contenido base inicial en proteína de la leche tiene también importancia. Sin embargo, en el nuevo contrato no se toca la bonificación de la proteína, que se sigue pagando a 0,3 céntimos la décima por encima de 3,20%.
El mercado está consolidando en los lineales las leches con alto contenido en proteína, una nueva gama que Leche Río ya fabrica
En cuanto a la calidad higiénico-sanitaria de la leche, el Grupo Lence sigue pagando de forma independiente tanto las células como la bacteriología, con dos niveles en cada categoría establecidos por primera vez en el contrato que entró en vigor el 1 de abril: un pago de medio céntimo por litro a las granjas que se mantengan por debajo de 190.000 células y otro de 0,1 para las que se sitúen entre 190.000 y 249.000 y, en el caso de la bacteriología, las que estén por debajo de 25.000 gérmenes reciben otro medio céntimo y cuando se sitúan entre 25.000 y 29.000 el importe es de 0,1 céntimos.
Crecimiento condicionado a la disponibilidad de materia prima
El incremento en el peso de la marca blanca en los lineales de los supermercados está impulsando en los últimos años el crecimiento del Grupo Lence, que pretende duplicar la facturación actual en un plazo de 5 años.
La capacidad industrial de sus tres plantas, sobre todo la de Ceao II, permitiría afrontar este crecimiento, pero la disponibilidad de materia prima se antoja como el factor limitante. Río acaba de perder, por ejemplo, tres granjas en A Mariña, que se marchan para Royal A-Ware y opta por suspender esta ruta, la única que tenía en la comarca, dejando de recoger a un grupo de pequeñas granjas con las que llenaba el viaje. La compañía holandesa que compró la planta de Danone de Salas para hacer mozzarella ofrece contrato por 6 meses (hasta el 31 de enero) a un precio base de 52,5 céntimos más calidades.
Leche Río se queda sin ruta de recogida en A Mariña, después de que tres de sus granjas se marcharan para Royal A-Ware
Conscientes de que las posibilidades de captar nuevas explotaciones en este momento son escasas, la estrategia actual del Grupo Lence pasa por fidelizar a sus ganaderías proveedoras e incentivar su crecimiento orgánico.
Pero la falta de superficie agraria disponible en las zonas donde se está concentrando la producción lechera en Galicia y las dificultades para encontrar mano de obra se están convirtiendo en los principales hándicaps para lograr este objetivo.
La falta de materia prima disponible podría dar al traste con el objetivo del Grupo Lence de duplicar su facturación actual en 2030
El momento actual, con precios de la carne en máximos históricos (lo que hace rentable la eliminación de vacas de desvieje y no fomenta su aprovechamiento lechero), sumado al problema endémico no resuelto de falta de relevo generacional, juega también en contra del incremento de la producción, que se resintió con una caída del 2,2% en abril y del 3,4% en mayo en Galicia.
Larsa incrementa un céntimo el precio base y aumenta el pago por la leche de pastoreo

La empresa asturiana CAPSA, propiedad de la cooperativa Central Lechera Asturiana y dueña de las plantas de Larsa en Outeiro de Rei y Vilagarcía, también está haciendo llegar los nuevos contratos a sus proveedores de leche gallegos, con una subida de un céntimo en el precio base, que pasa de 42 a 43 céntimos y un aumento de la prima por pastoreo, que se incrementa de 1,5 a 2 euros.
Larsa vuelve a tocar la prima por volumen, como ya había hecho en abril, estableciendo un tramo más por encima, para granjas con entregas de más de 4 millones de litros anuales, y subiendo también algunos de los tramos intermedios.
La empresa asturiana, que recoge en Galicia en este momento algo más de 1 millón de litros al día en más de 800 granjas, tiene menos ganaderías de volumen, en comparación por ejemplo con el Grupo Lence, por lo que el nuevo estrato para grandes explotaciones, más que para gratificar a sus granjas, iría destinado a presionar a la competencia encareciéndoles el precio de compra de la leche.
Larsa fija un pago por volumen para granjas de más de 4 millones de litros anuales
Otra de las novedades del nuevo contrato de Larsa es la mejora en la diferenciación de la leche de pastoreo, que certifica la propia empresa en granjas que sacan las vacas al exterior un mínimo de 720 horas al año. La bonificación máxima actual pasa de 1,5 a 2 céntimos por litro, siempre que la ganadería se mantenga, en base a las analíticas del Ligal, en el Registro Gallego de Calidad Diferenciada (RECALDI), lo que permite a la empresa usar el logo Galega 100%. Para ello las células deben mantenerse por debajo de 400.000 y la granja en cuestión no puede incumplir la norma de presencia de inhibidores en la leche, que se penaliza con la expulsión del registro.
En lo que respecta a la prima por bienestar animal, Larsa sigue manteniendo el baremo progresivo establecido por primera vez en el mes de abril, a razón de 0,01 céntimo por litro por punto Welfair obtenido en la certificación, con un mínimo de 45 puntos (equivalentes a 0,45 céntimos por litro) y pudiendo llegar a 0,8 céntimos para granjas que obtengan más de 80 puntos, aunque lo habitual en la mayoría de granjas es lograr entre 0,5 y 0,6 céntimos por este concepto.
A la espera de Leche Celta
Entre las principales lácteas que operan en Galicia, una de las que falta por sacar nuevo contrato es Leche Celta, que está visitando granjas estos días para tratar de recuperar volumen de recogida de cara a los próximos meses.
La leche en este momento es un bien escaso. Lo sabe bien la planta de Pontedeume, que sufrió en primavera un importante descenso de materia prima, que solventó en parte gracias al acuerdo de suministro que mantiene con Naturleite.
La fábrica de Meira propiedad de la cooperativa andaluza Covap, que envasa leche de marca Hacendado para Mercadona, también sufrió en carne propia un episodio de desabastecimiento en el año 2022 y desde entonces tiene las espaldas cubiertas comprando más leche de la que envasa (unos 115 millones de litros en 2024).
Naturleite ha estado suministrando leche en los últimos meses a la planta de Lactogal en Pontedeume
Así, el excedente de las 130 granjas que recoge Naturleite, en función de las necesidades de Lactiber, o bien es enviado a la planta de León, también propiedad de COVAP, o bien es vendido a otras industrias en Galicia, como en los últimos meses hizo con Celta, aunque COVAP también tiene un acuerdo estable con Inleit para suministrar leche a la planta de Teixeiro.
Naturleite y Reny, mirando a noviembre y aguantando la presión
Reny Picot, que se reforzó en abril a costa de Celta, está también renovando estos días una parte de sus contratos, los que vencen el día 31 de este mes, aunque la otra mitad de sus explotaciones tienen contrato hasta diciembre.
La estrategia de la empresa asturiana ILAS consiste en subir precios, pero no de manera estandarizada ni a través de una propuesta única, sino un poco a demanda, llegando a los 51 céntimos en algún caso.
ILAS está subiendo el precio a las granjas que finalizan contrato este mes con propuestas a la carta
Naturleite, por su parte, tiene contrato en vigor hasta noviembre, con un precio base de 49 céntimos. En el mes de abril pagó 3 céntimos de golpe de atrasos y fijó una prima de medio céntimo por litro para las ganaderías que le compren el pienso que comercializa con la marca MatuRego.
Además, las granjas grandes están incluidas en un programa de huella de carbono que se bonifica con un céntimo por litro de leche en concepto de bonus ambiental. En lo que respecta a las calidades, la planta de Meira paga la grasa a 0,3 céntimos desde 3,70% y la décima de proteína entre 3,10% y 3,20% también a 0,3 céntimos.
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