El municipio invirtió 150.000 euros en comprar una casa a punto de caerse en el centro del pueblo y arreglarlaEl sistema está totalmente informatizado y automatizado y cada productor se encarga de reponer y mantener actualizado su espacio en la tienda, que se distribuye por estanterías para productos no perecederos y neveras para los que precisan frío. “Llevamos dos años funcionando y estamos muy contentos. La tienda funciona bien porque cada miembro está implicado. Cada uno de nosotros decide qué productos pone a la venta y tiene la obligación de tener en orden su hueco en la tienda”, explica Stefan Waldherr, que es el presidente de la cooperativa de productores.
Cada productor se encarga de reponer los productos en el espacio de la tienda que tiene asignadoÉl tiene una granja de vacas lecheras y hace quesos. Thomas Schwarz, el vicepresidente, produce huevos y patatas, uno de los grandes productos austríacos, junto con los lácteos, el vino, los cereales, las peras y manzanas o los productos de la huerta. Buenos precios para productores y clientes Son en total 56 miembros los que forman la cooperativa, aunque no todos son productores y artesanos que venden en la tienda. Cada socio paga una cuota de 25 euros al año por formar parte de la cooperativa y además un porcentaje del valor de venta de cada producto (10% en el caso de los productos no refrigerados y entre un 12 y un 14% en el caso de los refrigerados y congelados) revierte también en la cooperativa para hacer frente a los gastos del local. El resto, va directamente a los productores.
El precio que recibimos es muy bueno: de cada euro, 90 céntimos son para nosotros“Como los gastos son bajos, lo que recibimos es muy buen precio, porque de cada euro, en mi caso 10 céntimos van para la cooperativa y los otros 90 céntimos los recibo yo directamente”, explica Thomas. “Existían otras cooperativas de productores de este tipo que también vendían productos locales pero esas tiendas estaban atendidas por una persona y como los salarios subieron mucho en los últimos 3 años, y ese coste tiene que trasladarse al precio del producto, acaba encareciéndose mucho para el cliente final, por lo que las ventas caen y esas tiendas tuvieron que cerrar porque no eran viables”, indica. Autoservicio
No tuvimos ningún caso de robo en los dos años que llevamos funcionandoTienen una media de entre 50 y 60 clientes al día. La mayoría son del pueblo o de un radio de 20 km a la redonda, pero también reciben consumidores de Viena que ya venían antes al mercado de productores mensual. “Es algo que seguimos haciendo, porque es importante no perder el contacto directo con los clientes”, razona Thomas. La edad de las personas que compran en la tienda va desde niños a personas de 80 años. “No tuvimos ningún caso de robo en los dos años que llevamos funcionando. En alguna ocasión alguna abuela se equivoca a la hora de escanear algún producto, pero esa pérdida no es significante, no es algo que nos haga daño. Ese riesgo lo asume cada productor”, indica Thomas. Ahorro energético Al no tener personal, los costes corrientes son muy bajos. Con el porcentaje con el que se queda la cooperativa se pagan gastos comunes como el de la luz o el de la limpieza general. Una persona contratada va 3 horas a la semana a limpiar y una vez al año se juntan todos los miembros de la cooperativa para hacer limpieza general. Como la cooperativa es sin ánimo de lucro y no puede tener beneficios, con lo recaudado mediante las cuotas de los socios y el porcentaje sobre las ventas en los dos años que lleva en funcionamiento la tienda van a acometer una inversión para instalar placas solares y baterías para ser autosuficientes energéticamente. “Es el mayor gasto que tenemos, debido al consumo de las neveras”, explican. Revitalización del pueblo
Pese a la variedad de productos, en la tienda no hay de todo, por lo que su oferta se complementa con la del supermercado de la localidadCuando desde el Ayuntamiento decidieron arreglar el local en el centro del pueblo y alquilárselo a la cooperativa de productores tenían miedo de perjudicar al otro supermercado que hay en la villa. Pero fue al revés. “Incluso aumentó su clientela, porque la tienda de productores es también un reclamo para otro tipo de público, que busca productos más artesanos y que después también va al supermercado a acabar de hacer la compra de aquello que no hay en la tienda. El supermercado pensaba que caerían sus ventas al abrir la tienda, pero fue al revés, incluso le aumentaron”, dice.
En Austria, si eres productor, no necesitas nada para vender directamente a los consumidoresComo complemento, esta granja ubicada también en Lichtenegg cultiva también patatas en ecológico, sin uso de fertilizantes ni fitosanitarios de origen químico. “Es más difícil, pero de este modo es el clima y el suelo de la montaña lo que aporta el sabor único a nuestras patatas de montaña”, dice Thomas, que defiende el sistema de venta directa como el más rentable y justo para el productor y, antes de marcharse, deja un consejo a los ganaderos gallegos que los visitaron: “Hablad con vuestros alcaldes para que os den también esta oportunidad”.
No hay estudios contrastados que midan la cantidad de sulfitos que consumimos, los hay de la cantidad presente en los alimentos“Los sulfitos que tienen un código numérico de entre 220 y 228 son moléculas pequeñas, activas y con gran capacidad antioxidante y antimicrobiana. Se utilizan en el vino y en otros muchos alimentos. Desde hace años, su empleo está cuestionado por los posibles efectos negativos que puedan tener sobre la salud.”, dijo Morata. El catedrático quiso dejar claro que no se ha calculado la cantidad media de sulfitos que consumimos y que el vino no es precisamente el alimento donde más están presentes. Aunque también reconoció que un informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) estima que la presencia de sulfitos en los alimentos es un 12,5% superior a lo recomendable.
Los sulfitos ralentizan el deterioro natural de los alimentos y combaten la aparición de microorganismosEn la intervención, explicó otros aspectos vinculados con los derivados del azufre empleados en enología y viticultura. El dióxido de azufre ($SO_2$) es el más utilizado y se clasifica en tres formas: - Sulfuroso Libre: la fracción activa que protege al vino de la oxidación y la aparición de bacterias - Sulfuroso Combinado: La parte del sulfuroso que ya ha reaccionado con otros compuestos del vino (azúcares, antocianos, acetaldehído) y, por tanto, ha perdido efecto protector - Sulfuroso Total: La suma exacta del sulfuroso libre y el combinado La actuación de los sulfitos frente a procesos oxidativos en el vino estará asociada siempre al pH. “Estimando una pérdida por debajo del 20% de la actividad máxima de los sulfitos, una dosis de 50 mg/litro de sulfuroso total sería la más adecuada. Eso para pHs ´normales´, es decir por debajo de 3,5.” Sin embargo, dijo Morata, cuando el pH está por encima de 3,5 la efectividad del 80% para 50 mg/litro no está garantizada.
Para sustituir los sulfitos hay herramientas físicas, mecánicas, químicas y biológicas. Lo más habitual es combinarlas“Tenemos también la filtración, muy eficiente ante microorganismos. Aunque también con un fuerte impacto sensorial. Porque reduce aromas y matices en vinos de estructura fuerte. Y después están las tecnologías no térmicas emergentes como la presurización o los campos eléctricos pulsados (breves ráfagas de alto voltaje en el mosto o en el vino), que tienen menores impactos pero menor eficiencia.” Por cuanto a alternativas químicas a los sulfitos, hay diferentes productos que ofrecen diferentes resultados. “Algunos tienen alta capacidad antimicrobiana pero no antioxidante. Y con otros sucede al revés. Y puede haber algunos muy efectivos frente a levaduras pero que implican riesgos de toxicidad.”
Desde hace años, el pH de los vinos está creciendo y eso hace que sea preciso aumentar las dosis de sulfitosCentrándose solo en la acción antioxidante, el ácido ascórbico puede cumplir esa función. Pero su tamaño es superior al de los sulfitos y puede desestabilizar los vinos. O el glutatión, de efectividad baja. Incluso lías, taninos y fenoles pueden ser antioxidantes pero sin los resultados de los sulfitos y con notorio impacto sensorial. Morata explicó que su departamento lleva tiempo experimentando con técnicas de ultrahomogeneización a altas presiones. “Son tecnologías compresivas que no introducen aire en el vino. En válvula alcanzan altas temperaturas pero con un tiempo de exposición inferior a 0,2 segundos. Con impacto sensorial bajo y buena efectividad antioxidante y antimicrobiana.”
Un principio fundamental es que empleemos alternativas a los sulfitos que no dejen impacto sensorial en el vinoPorque los elementos oxidativos del vino, especialmente las enzimas, pueden permanecer latentes e incluso reproducir procesos de oxidación una vez terminada la fermentación. “En ese sentido, garantizan una barrera antioxidante de más duración que los sulfitos.” El profesor destacó también, en la parte de control de bacterias, el ácido fumárico. “Lleva muchos años empleándose en alimentación como acidificante, para bajar el pH. Es poco soluble pero ya hay tecnologías para ajustarlo. Reduce la acción de los microorganismos y no se perciben desequilibrios en el vino después de usarlo.”
El ozono está pasando de ser un elemento de limpieza de instalaciones y equipos a funcionar como antibacteriano en el vinoEl catedrático indicó que se puede emplear el ozono en tratamientos en viñedo para sanitizar la uva. Porque consigue que se desarrollen levaduras no saccharomyces, que son las que frenan la fermentación alcohólica. También se mencionó la quelación, una técnica química para eliminar o bloquear los metales pesados (principalmente el hierro y el cobre). Porque el exceso de estos metales puede provocar alteraciones graves en el vino, como la turbidez o el cambio de color. Proteínas de guisante, o ferrocianuro potásico son agentes quelantes. Lachancea thermotolerans Desde hace años, la reducción de sulfitos es algo que buscan las bodegas que hacen elaboraciones en barrica. Porque, después de décadas de empleo, son cada vez menos efectivos y acaban diluidos por otros principios activos. Y el vino queda poco protegido, especialmente si presenta un pH alto.
El uso de la Lachancea está creciendo en todo el mundo debido a los beneficios contrastados en la vinificaciónLa Lachancea tiene una capacidad única de producir ácido L-láctico a partir de los azúcares de la uva. De ese modo se eleva la acidez del vino de forma biológica y se baja su pH sin necesidad de añadir ácido tartárico químico. Y también se reduce el grado alcohólico al desviar parte de los azúcares a la producción de ácido láctico en lugar de etanol. Otra aportación de la Lachancea es la mitigación de los efectos del cambio climático que suele provocar uvas con mucho azúcar y muy baja acidez, especialmente en zonas cálidas. Con la levadura se alcanzan vinos más frescos al reducir azúcares. Y también se mejoran los aromas. La capacidad fermentativa de la levadura Lachancea es limitada. Por eso, las bodegas la utilizan habitualmente en un proceso de fermentación secuencial, introduciendo primero la Lachancea para acidificar el mosto y después la levadura Saccharomyces cerevisiae tradicional para completar la fermentación alcohólica. Conclusiones Después de repasar todas las alternativas y combinaciones, Morata aseguró que mejor que suprimir los sulfitos es racionalizar su uso. “Es muy difícil sustituir todas las funciones que cumplen los sulfitos. Y más ahora que los pH de los vinos están subiendo. Si esa subida implica un mayor uso de sulfitos, también implicará un aumento de dosis de productos alternativos.” El especialista adujo que una sola molécula de sulfito cumple las funciones antioxidante, antimicrobiana y antioxidásica (inactivar enzimas que aceleran la oxidación). Y no hay otros productos que cumplan esa triple función por sí solos, hay que combinarlos con otros y en dosis más elevadas que los sulfitos. A medio plazo, considera, se irán disminuyendo las dosis de sulfitos en el vino a medida que se vayan perfeccionando las actuales técnicas y sustancias alternativas o que vayan apareciendo otras nuevas. Pero, a día de hoy, la eficacia de los sulfitos no se ha llegado a alcanzar con elementos y procesos diferentes.
La Semana Verde de Galicia fue el escenario elegido para la presentación de resultados y avances de los diferentes grupos operativos nos que está colaborando la Fundación Empresa-Universidad Gallega (FEUGA). En la actualidad, están inmersos en 6 grupos operativos autonómicos, 1 proyecto de la Convocatoria Nexos 2025 de GAIN y 15 grupos operativos supraautonómicos.
Beatriz Moure, Beatriz Calviño, Gabriel Santos, Adrián Prol e Ignacio Barroso son gestores en innovación y proyectos nacionales de FEUGA y fueron los encargados de realizar las presentaciones de los diferentes grupos operativos. Feuga es miembro de la Red PIDI del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación.
Los técnicos explicaron que los grupos operativos son actores principales de la implementación de la AEI-Agri (Asociación Europea de Innovación en agricultura productiva y sostenible). Y que son herramientas clave en la ejecución del Plan Estratégico de la Política Agraria Común (PEPAC) 2023-2027 para impulsar la innovación en el sector agroalimentario y forestal en el ámbito europeo.
Una de las ventajas de los grupos operativos es que afrontan los problemas y proyectos desde ópticas y disciplinas muy diferentes.
“Se trata de agrupar agentes de diferente perfil con intereses comunes. Agricultores, ganaderos, empresas, centros de investigación o de formación y divulgación, que se asocian para poner en marcha un proyecto de innovación con el objeto de dar una respuesta conjunta y multisectorial a un problema o necesidad.”, dijeron.
Los proyectos en los que FEUGA colabora en la actualidad se articulan en cinco grandes bloques:
1. Valorización de subproductos agroganaderos
2. Soluciones innovadoras para mitigar los efectos del cambio climático
3. Innovación forestal y aplicación de nuevas estrategias en la gestión de recursos
4. Aplicación de estrategias innovadoras en el ámbito vitivinícola
5. Impulso a la digitalización y la sostenibilidad en el sector agroganadero
Si bien los cinco bloques son esenciales para el desarrollo rural, los técnicos de FEUGA comenzaron dando más relevancia a aquellos que pueden tener una influencia más global en el sector agroganadero y entre el conjunto de la población rural.
Valorización de subproductos
Dentro de ese primer bloque se encuentra el proyecto Simbav (simiosis agroavícola) que busca la modernización del sector a través de estrategias de digitalización y de economía circular. Un proyecto que surge del hecho de que la carne de ave supone el 40% del consumo mundial y de que España es el segundo productor europeo de pollo y el quinto de pavo.
Lo que se persigue es la valorización de deyecciones generadas en explotaciones avícolas de pollo y de pavo y residuos agrícolas (restos de poda de vid) para su aprovechamiento energético en forma de biocombustibles y biofertilizantes.
Para eso, se controlan los procesos productivos digitalizándolos, mejorando las condiciones de bienestar animal y los consumos ligados a esas condiciones, para implantar un sistema de gestión inteligente que facilite la toma de decisiones. Y todo mediante acciones de economía circular para reducir el impacto medioambiental y el consumo de energía y agua.
La economía circular, la creación de empleo en el rural y la reducción de impactos medioambientales están presentes en buena parte de los proyectos.
Los resultados que se esperan van en la línea de reducir el número de bajas en las granjas a través de la eficiencia energética; la recuperación de todo el potencial energético de los residuos y su uso en todo el sector; la reducción del uso de fertilizantes no orgánicos y del empleo de agua de red.
Olivebiome es otro proyecto de revalorización de residuos. En este caso para el desarrollo biotecnológico de pre y probióticos para alimentación de aves y cerdos a partir de fibras de los restos que quedan al moler las olivas para hacer aceite.
Así, lo que se hace es caracterizar químicamente la fibra de los olivos y otros subproductos hortícolas, evaluando la capacidad prebiótica y fermentativa. Y establecer un modelo de fermentación que permita optimizar el crecimiento de cepas probióticas.
También se desarrolla el escalado de un biorreactor para la producción semiindustrial de probióticos y medir el impacto de los pre y probióticos sobre la salud intestinal de animales de granja y su efecto en la reducción de antibióticos. Y, finalmente, promover una gestión sostenible de los subproductos del olivo, mediante la implementación de un modelo de economía circular en la industria olivarera española.
Agri-Resval busca emplear residuos de agricultura vertical para obtener extractos naturales de alto valor para conseguir una mayor vida útil de los productos de pesca congelados. Para eso se están empleando descartes y restos de albahaca, que tienen un alto poder antioxidante.
Trabajamos como catalizadores para estrechar lazos y fomentar la transferencia de tecnología e innovación
Por ahora, los mejores resultados se obtuvieron en la conservación de langostinos. Ahora se están comparando la efectividad de los antioxidantes naturales y la de los sintéticos. El siguiente paso será evaluar en productos pesqueros congelados la capacidad de escalar más allá de los laboratorios y de transferir los resultados al sector y comprobar su capacidad de replicabilidad.
En el caso de Alganut, la finalidad es impulsar soluciones nutricionales innovadoras basadas en macroalgas para mejorar la salud, eficiencia productiva y calidad de los productos, reduciendo emisiones y aprovechando recursos locales con un enfoque de economía circular.
Se busca desarrollar suplementos ricos en selenio y otros minerales a base de macroalgas para ganado vacuno que reduzca las emisiones de metano. Y también un suplemento para aves que mejore la salud y la producción. Para eso se seleccionan las macroalgas, se ajustan los protocolos para servírselas a los animales y se va a actuar en función de los resultados de los ensayos.
Biomarterra se centra en determinar el efecto de la aplicación de bioestimulantes elaborados con algas a estreses abióticos y bióticos en variedades autóctonas de huerta, patata y viña. El proyecto surge en un contexto climático que somete a estrés a las plantas y de abundancia de descartes sin uso en la industria de las algas. Una opción que tiene en el punto de mira la generación de oportunidades económicas en las comunidades costeras gracias a la diversificación del uso de algas marinas.
Ofrecemos desde la búsqueda de financiación a la creación de consorcios o la tramitación de propuestas
El grupo operativo -totalmente gallego- aspira a demostrar el efecto beneficioso de los bioestimulantes elaborados con algas marinas en las situaciones de estrés abiótico (altas temperaturas, sequía y salinidad) y biótico (ataques de hongos patógenos) en distintos cultivos de interés para Galicia. El uso de bioestimulantes puede reducir la dependencia de insumos químicos y pesticidas agrícolas. Y fortalecer el sistema inmunológico de las plantas y la absorción de nutrientes.
Los sueros lácteos y la harina de castaña son los productos empleados en SueroVal. Básicamente, lo que se hace es desecar sueros de quesería y, en combinación con la harina, elaborar una nueva gama de productos: barritas funcionales, copos y snacks. Para eso, se emplea un deshidratador híbrido solar de huella de carbono casi nula.
Los lactosueros y las castañas no aptas para venta pasarían así de ser residuos a convertirse en alimentos de alto valor añadido. Los sueros de los ensayos proceden de la Quesería Castelo, de la DOP Cebreiro. Por ahora se emplearon dos deshidratadores de suero diferentes, con resultados también diferentes.
El trabajo realizado llevó a la elaboración de recetas para unos productos equilibrados, nutritivos y de óptimo perfil sensorial. También se realizaron catas para determinar la apariencia, textura, sabor y grado de aceptación global. Y se hizo una caracterización nutricional pareja a las mediciones de la posible vida útil de los alimentos.
Mitigación del cambio climático
Aunque englobado en el apartado de mitigación del cambio climático, el grupo operativo Guiprogal tiene como base los residuos de las cosechas de guisantes como son vainas y ramas que no tenían utilidad. Lo que se pretende con ellos es elaborar piensos de calidad para alimentación de ganado bovino y de personas.
Paralelamente, buscan recuperar y validar el potencial agronómico y tecnológico de variedades tradicionales de guisante a través de la evaluación en climas controlados, permitiendo una selección segura de cultivares regionales bien adaptados y evaluados en diferentes localizaciones.
Documentamos y presentamos ante las distintas administraciones públicas todos y cada uno de los pasos que se dan en los grupos operativos
Aunque los resultados principales se van a producir en Valencia, FEUGA quiso estar presente en el grupo operativo Maxi-CoberLeg. La mejora de rendimientos en el cultivo de cítricos es el objetivo final. Para alcanzarlo, emplean leguminosas como cultivos de cobertura en las plantaciones.
Lo que se puede obtener es una mejora de los suelos a través de la retención de agua y de nutrientes; la prevención de la erosión y el consiguiente aumento de materia orgánica y de la actividad microbiana y fijación de nitrógeno. También disminuye la aparición de plagas. La aportación gallega se centra en el empleo de altramuces propios de Galicia en la cobertura de los suelos.
Olivitech es un Grupo Operativo Supra-autonómico para la mejorada predicción de enfermedades fúngicas y la reducción del número de tratamientos químicos en los olivares. Van a utilizar captadores aerobiológicos automáticos que permitirán monitorizar la concentración de esporas en el olivar a tiempo real y enfrentar con herramientas predictivas como el repilo, el emplomado o la antracnosis.
La creación de empleo agrícola joven, cualificado y diverso es uno de los objetivos principales de FEUGA
Olivitech desplegará técnicas de minería de datos para desarrollar una herramienta de alerta temprana sobre el riesgo de infección y recomendaciones adaptadas a cada olivar sobre los tratamientos a implementar. También se va a evaluar el impacto del cambio climático sobre la producción de oliva. Y con la mira puesta en crear un sector más sostenible y competitivo reduciendo los tratamientos y mejorando la calidad del fruto.
El bloque de mitigación del cambio climático se completa con el grupo operativo Aquapur. Un proyecto en los que participan 7 entidades de Cataluña, Aragón y Galicia. Impulsar sistemas innovadores de gestión de purines que permitan obtener agua reutilizable y productos de valor agronómico, adaptándose a cada territorio es el objetivo del grupo.
Los resultados que se esperan obtener en Aquapur pasan por elaborar un Manual de selección de las tecnologías adaptadas a cada granja. Los sistemas de tratamiento buscan la obtención de productos de alto valor agronómico, la recuperación del 70% del agua presente en el purín y el incremento de la transferencia de conocimiento al sector. Y, en último término, la mejora de la percepción social del sector.
Divulgación
Y es que, según explicaron los técnicos de FEUGA, la divulgación de las actividades de los grupos operativos es tan importante como cualquier otro paso del trabajo. Porque, insistieron, las acciones solo tienen sentido si el conjunto de la sociedad las conoce y si resultan de utilidad para quien las va a aplicar.
En esa línea, cada uno dos grupos tiene establecido una serie de destinatarios a los que se debe informar de cada paso que se da. Mediante medios de comunicación, redes sociales, cartelería y cualquier otra herramienta divulgativa.
En todos los grupos operativos de los bloques de valorización de subproductos agroganaderos y de soluciones innovadoras para mitigar los efectos del cambio climático, agricultores, ganaderos, cooperativas y empresas específicamente dedicadas al sector son -junto con los consumidores finales- los destinatarios principales.
Pero sin olvidar a las administraciones públicas y las universidades y centros de investigación. Y, por la propia naturaleza de FEUGA, es necesario acercar la información al mayor número posible de empresas que tengan algún vínculo con la materia objeto de trabajo de cada uno de los grupos operativos.
Estrena nuevo imagen del producto con un distintivo que resalta su origen gallego y la trazabilidadLa conselleira de Medio Rural, María José Gómez, puso en valor la capacidad de la firma para innovar manteniendo los principios de sostenibilidad, bienestar animal y respeto por el territorio. Además, señaló que proyectos como este contribuyen a construir un rural más competitivo, dinámico y atractivo para las nuevas generaciones. Casa Grande de Xanceda produce kombucha desde hace tres años utilizando infraestructuras externas, pero la apertura de la nueva planta permitirá centralizar la actividad en la propia granja y reforzar su compromiso con la creación de riqueza en el entorno. Coincidiendo con la inauguración, la compañía lanzó al mercado una nueva variedad, Pasión Tropical, elaborada con melocotón y fruta de la pasión, que se suma a las referencias Lemon Verbena, con cítricos, y Maxical Berries, con frutos rojos y hibisco. La empresa aprovechó también la presentación para estrenar una nueva imagen del producto, incorporando un distintivo que destaca su origen gallego y la trazabilidad. Con este proyecto, Casa Grande de Xanceda busca consolidar su presencia en el segmento de los fermentados y demostrar que el rural gallego puede liderar iniciativas de vanguardia ligadas a la innovación alimentaria, a la sostenibilidad y al desarrollo económico del territorio.
Tiene especial interés aumentar el consumo de lácteos para que la población tenga un buen acceso a una fuente tan importante de nutrientes como magnesio y vitamina B2En el caso de los niños en edad preescolar y escolar, se recomiendan dos o tres raciones a la semana, que se elevan a tres o cuatro en la adolescencia, ha especificado. En los adultos, es de destacar, que el cumplimiento de consumo de lácteos ayuda a cubrir el aporte recomendado de calcio, de potasio, con su importante papel en el control de la tensión arterial, de vitamina A, que preserva las mucosas, la piel y la visión, y de proteínas, que favorece el aumento y conservación de la masa muscular, un beneficio que destacan como importante también en personas ancianas, según añade la doctora Leis. Asimismo, la doctora Leis ha remarcado el especial interés que tendría aumentar el consumo de lácteos para que la población tenga un buen acceso a una fuente tan importante de nutrientes como magnesio y vitamina B2. Por su parte, el presidente de InLac, Javier Roza, ha destacado la trascendencia de esta publicación porque “se ha convertido en todo un referente en España para poner en valor, no solo la importancia del sector lácteo para la economía y el empleo, sino también para la nutrición y el cuidado de la salud, en el marco de una dieta variada y equilibrada”. Roza también ha defendido la compra de productos lácteos de origen nacional por su profunda contribución a la sostenibilidad social, económica y medioambiental en el medio rural.