Terras da Mariña, un proyecto para valorizar la ‘faba’ de Lourenzá

La creación de la cooperativa, que comenzó la actividad con 20 productores, abre perspectivas para la profesionalización del cultivo de huerta en la zona norte de Lugo. La estabilización de los precios, uno de sus primeros objetivos

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Terras da Mariña, un proyecto para valorizar la ‘faba’ de Lourenzá

Bodegón de productos de la cooperativa.

La ‘faba’ de Lourenzá se caracteriza por ser una legumbre de calidad, de buen tamaño, piel fina, textura mantecosa y que absorbe los sabores de los productos que la acompañan. Esa calidad del producto, reconocida desde 2008 por la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Faba de Lourenzá, no se corresponde con su situación comercial, ya que buena parte de la faba de Lourenzá finaliza en comercializadoras asturianas.

Con la idea de poner en valor su producción, un grupo de agricultores de la Mariña lucense constituyó hace un par de años la cooperativa Terras da Mariña. El proyecto lo integran 20 productores de distintos concellos de la Mariña, principalmente de Lourenzá y Ribadeo, que se juntaron con la idea de profesionalizar el sector y de lograr un precio más justo para la faba de Lourenzá.

«Antes de la cooperativa, el productor no sabía si iba a cubrir gastos o tan siquiera si iba a vender» (José Cuadrado, presidente)

Uno de los objetivos de la cooperativa pasa por lograr una estabilización de los precios del producto, pues la faba de Lourenzá con frecuencia oscila mucho de un año para otro, en función de lo que marca el mercado asturiano.

«Asturias sigue siendo el primer mercado de la faba que se comercializa en la comarca, pues la cooperativa, con una producción anual de 20-25 toneladas, representa aún poco en el conjunto de la comarca, pero sí tenemos la impresión de que desde que surgió la cooperativa el precio de la faba es más estable, al alza» -destaca el presidente de Terras da Mariña, José Cuadrado.- «Antes el productor no sabía si iba a cubrir gastos o tan siquiera si iba a vender».

Diversificación
Otra de las ideas con las que nació Terras da Mariña fue la profesionalización del sector. «El cultivo de la faba era a menudo en la comarca un complemento de la renta» -explica José Cuadrado-. «La cooperativa busca una mayor profesionalización, que la gente joven pueda tener un respaldo y ver una alternativa de futuro en la faba. De hecho, desde que constituimos la cooperativa, gente que está trabajando en otros sectores ya se interesó por las posibilidades del cultivo», cuenta Cuadrado.

«Buscamos que la gente joven tenga un respaldo y pueda ver una alternativa de futuro en la faba»

La cooperativa la integran tanto agricultores de toda la vida como gente más joven en el mundo de la faba, una mezcla que casa bien, según explica el presidente de Terras da Mariña. «Tenemos por un lado la experiencia y por otro ilusión y nuevas ideas», valora.

Terras da Mariña proyecta también introducirse en otros cultivos de huerta, como los grelos, de cara a posibilitar que los agricultores mantengan trabajo y producción todo el año, no sólo en la campaña de su cultivo estrella.

Posibles fraudes en la venta a granel
La labor de la cooperativa es un paso más para prestigiar en el mercado la producción de la Mariña lucense. «En muchas fruterías de Galicia, se vende haba a granel con un letrero que dice que es faba de Lourenzá, pero sobre esa faba no hay garantías ni de origen ni de calidad» -cuestiona el presidente de Terras da Mariña-. «Tenemos un producto de fama que se está desprestigiando en el mercado», critica.

«Envasamos cada parcela por separado, pues cada una de ellas puede tener características y calidades distintas»

Frente a ese panorama, Terras da Mariña se enfocó al cuidado del producto y a su comercialización envasado. «Para nosotros es muy importante la seguridad alimentaria y la trazabilidad. Tenemos un control de la faba en todo el proceso productivo y nos caracterizamos por procesar la producción de cada finca por separado», explica Cuadrado.

«Si un socio tiene varias fincas, que es lo habitual, no se mezclan las producciones de sus parcelas, pues cada una de ellas puede tener calidades y características distintas. Con eso logramos que haya una cocción más homogénea», señala.

Ese cuidado trabajo de la cooperativa hace que el producto tenga muy buena aceptación en la restauración y en tiendas gourmet, si bien le cuesta entrar más en el gran consumo por una cuestión de precio. «El producto de la IGP Faba de Lourenzá tiene un coste a mayores porque presenta unas garantías que no cumple la producción a granel. El consumidor se debería concienciar sobre eso», valora el presidente de Terras da Mariña.

Procesado
La cooperativa cuenta con unas instalaciones propias que le permiten acometer la selección y envasado del producto. Dispone también de unas cámaras de congelación, un paso imprescindible, obligado por la normativa de la IGP, para garantizar la sanidad de la haba y su buena conservación.

Tras la recogida de las habas, la cooperativa las congela durante un mínimo de cuatro días. Después, una mesa de selección, con participación de varios socios, analiza manualmente todas las fabas y descarta las que presentan defectos. De entre las que pasaron la criba, se hará una elección por calibres. Las fabas de mayor tamaño serán las de calidad extra, que se venderán con el sello de la IGP.

Terras da Mariña produce también la faba verdiña, de color y verde y más pequeña, conocida como la faba del marisco por acompañar con frecuencia pescados y mariscos.

Conserva de fabas con bacalao.

Conserva de fabas con bacalao.

Proyección
El objetivo de Terras da Mariña pasa por consolidar mercados primero en Galicia y después en el resto de España. También comenzó a participar este año en misiones en el extranjero junto con otros productos gallegos de calidad.

La cooperativa estuvo ya presente en Bruselas, Berlín, Londres y Suiza, países en los que encontraron nichos de mercado para su producto. De cara a próximos años, se piensa en el inicio de la exportación. Con esa perspectiva en mente, Terras da Mariña ya obtuvo el sello Galicia Calidade, que le permite una mayor diferenciación en el mercado.

Fabas preparadas para su consumo

La cooperativa llegó a un acuerdo con una industria del sector para la comercialización conjunta de una línea de platos preparados, listos para el consumo. Se ofrecen cinco opciones: fabas acompañadas de bacalao, de setas, de callos o de pulpo; y ensalada de habas.

El producto, que se comercializa con una doble marca (La familia de Lola – Terras da Mariña), está teniendo buena recepción en el mercado. «Tiene una calidad excepcional. Parece hecho por la abuela», concluye José Cuadrado.

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