Garantizar que lo ocurrido en la renovación de contratos de abril, con una fuerte bajada de precios impuesta por la industria sin razones de mercado, no vuelva a repetirse. Ese es el objetivo que persigue Uniones Agrarias y que la organización quiere alcanzar con el desarrollo de la Comisión especial de estudio sobre el precio de la leche puesta en marcha por el Parlamento de Galicia. Así lo reclamó esta mañana el secretario general, Roberto García, en la que fue la primera de las comparecencias previstas en un foro que Unións Agrarias aspira a que permita no solo «diagnosticar un problema ya bien conocido, sino poner en marcha medidas concretas, bien diseñadas y presupuestadas, que tengan una incidencia real en la próxima negociación de contratos».
Acabar con las desigualdades en la cadena de la leche, blindar la negociación colectiva y los derechos del sector productor. Esas son las premisas en torno a las que Uniones Agrarias insta a los grupos con representación en el Parlamento gallego a alcanzar un consenso que se traduzca en acciones, herramientas y modificaciones legislativas concretas.
«El día 1 de abril las industrias forzaron una fuerte bajada de precios en un momento de aumento de costes y sin que existiera ninguna razón de mercado para ello. Y lo hicieron en la comunidad que ya tenía el precio más bajo de España y mientras publicaban resultados con beneficios históricos, arrebatando a las explotaciones lácteas 19 millones de euros al mes. Una realidad que se produce a pesar de las modificaciones introducidas en la Ley de la Cadena Alimentaria para acabar con la venta a pérdidas y pasando por encima de las organizaciones de productores y de la negociación colectiva», expuso Roberto García.
Conseguir que el marco legal vigente deje de ser una mera declaración de intenciones y disponga de las herramientas necesarias para hacerlo efectivo es lo que Uniones Agrarias pretende lograr con la Comisión de estudio parlamentaria inaugurada este martes. Un instrumento con el que la organización aspira a conseguir el máximo consenso: no solo de los grupos políticos, sino también de las industrias y de la distribución.
«Teniendo bien claro cuáles son los problemas, es necesario implementar medidas que corrijan la debilidad del sector productor en la cadena», reclamó el secretario general de la organización, que instó a los grupos a trabajar por encima de las siglas y anteponiendo el interés del sector productor.
Uniones Agrarias insta a «tomar ejemplo del modelo francés para implementar cuanto antes la figura del mediador; evitar la posibilidad de que las industrias firmen contratos individuales con ganaderos que formen parte de una organización de productores; y evitar que la recogida de la leche pueda paralizarse en los casos en los que no exista un acuerdo para la renovación de las condiciones contractuales». «Necesitamos fortalecer la posición de los ganaderos y ganaderas y regular para blindar la negociación colectiva y aumentar la estabilidad y la seguridad del sector», reclama la organización; que también insta a poner en marcha un Observatorio de Costes y a convertir los resultados de la Cuenta Láctea en referencias que permitan trazar líneas rojas a la hora de establecer precios.
«Necesitamos contar con herramientas que garanticen una formación de precios transparente para que las bajadas o subidas se realicen de acuerdo con datos objetivos y no de manera arbitraria como hasta ahora», afirma la organización.
Además de las medidas para mejorar la negociación y la formación de precios a corto plazo, Uniones Agrarias destacó la necesidad de implementar acciones para garantizar el relevo generacional y fijar población, impulsando servicios y calidad de vida e implementando equipos de sustitución para mejorar las condiciones laborales y suplir la carencia de personal que afecta a las explotaciones.
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