Uso correcto del ácido oxálico contra la varroa

El investigador italiano Antoni Nanetti defiende la utilización del método por goteo con enjaulado previo de la reina para garantizar la eficacia del tratamiento en ausencia de cría

Antonio Nanetti, durante su intervención en las jornadas organizadas por la Agrupación Apícola de Galicia

Antonio Nanetti, durante su intervención en las jornadas organizadas por la Agrupación Apícola de Galicia

Antonio Nanetti es investigador del Centro de Agricultura y Ambiente de Bolonia (CREA) un organismo público heredero de la tradición del Instituto Nacional de Apicultura, toda una institución en Italia con casi 100 años de apoyo al sector apícola.

Antonio fue pionero en el uso del ácido oxálico frente a la varroa a finales de los años 90, como alternativa a los problemas de resistencia generados por los tratamientos usados entonces. Recientemente participó en Ourense en diversos actos, entre ellos una ponencia impartida en la sede de la Agrupación Apícola de Galicia en Barbadás sobre cómo usar correctamente el ácido oxálico por goteo.    

“El ácido oxálico funciona y no hay diferencia de eficacia entre aplicar el tratamiento sublimado o por goteo”, asegura. “Las condiciones de Galicia y del norte de Italia son parecidas y en Italia muchos apicultores tratan únicamente con ácido oxálico, realizando dos tratamientos, uno en invierno y otro en verano, con la única condición de que no haya cría, encerrando a la reina para lograrlo. De este modo minimizan las pérdidas al nivel de 2-5% de colonias, que es una mortandad equiparable a la natural”, asegura. 

En Italia muchos apicultores tratan únicamente con ácido oxálico y logran minimizar la pérdida de colmenas a un nivel de entre el 2 y el 5%

El ácido oxálico es mayoritario en estos momentos en Italia frente a otros tratamientos comerciales que utilizan como principio activo el amitraz, aunque hay apicultores que hacen un uso mixto: tratamiento con ácido oxálico en invierno, aprovechando el parón natural en la puesta, y con amitraz en verano para no tener que encerrar a la reina. Pero Antonio asegura que “los jóvenes en Italia que se incorporan a la apicultura entran dando por sentado el enjaulado y el tratamiento con ácido oxálico dos veces al año”.

¿Cómo actúa el ácido oxálico contra la varroa?

VARROA_ABELLASEl ácido oxálico (H2C2O4) es un compuesto natural que se encuentra de forma biológica en muchos organismos vegetales y en alimentos como las espinacas o el ruibarbo. “Es un compuesto compatible con la apicultura ecológica, porque se encuentra en nuestra dieta”, explica Antonio.

Es la forma más pura de ácido orgánico que podemos encontrar en forma ácida y se liga químicamente al calcio de forma muy fuerte. “La varroa no soporta el contacto con compuestos y soluciones ácidas. Cuanto más ácida es la solución, mayor mortandad”, asegura. 

El bajo pH de las soluciones de ácido oxálico tiene un efecto acaricida

El ácido oxálico es más ácido que el resto de ácidos orgánicos (cítrico, acético, propiónico, fórmico, tartárico, láctico) lo que permite hacer soluciones extremadamente ácidas a la misma concentración que los demás. “No se puede conseguir una acidez igual con ninguno de los otros aunque aumentemos la concentración”, explica.

El primer experimento con ácido oxálico se realizó en el año 1996 en Italia. “Hicimos dos pruebas: con una concentración del 4,2% tuvimos una eficacia del 96,8%, mientras que con una concentración menor, del 2,1%, tuvimos una eficacia menor, del 89,5%. Eso nos dijo que la concentración es importante”, asegura.

Llevamos usando ácido oxálico 30 años con el mismo nivel de eficacia, pero nada nos dice que no pueda aparecer resistencia en el futuro

“Pensábamos que con compuestos naturales era imposible conseguir valores de eficacia tan elevados. Estamos usando el ácido oxálico desde los años 90. La eficacia se mantiene en los mismos niveles desde entonces, con la misma eficacia original. El ácido oxálico ha mantenido su eficacia durante 30 años, pero nada nos asegura que en el futuro no podamos tener casos de farmacorresistencia, aunque actualmente no tenemos ningún signo de eso”, asevera. 

Desde la llegada del ácaro Varroa destructor a Alemania en el año 1977, lograr tratamientos eficaces que no creen resistencias ha sido una de sus prioridades. “El fluvalinato tardó 5 años en mostrar aparición de resistencia, el amitraz tardó un poco más y la flumetrina tiene también problemas de farmacorresistencia”, enumera. 

Dosis y nivel de eficacia

acido oxalico varroaEl ácido oxálico por goteo se usa en una concentración del 4,2%, mezclado en una disolución con sacarosa al 60%. La dosis recomendada es de 5 ml por panal con abejas. Antonio recomienda aplicar en zig-zag en sentido perpendicular a los panales y no en el sentido en el que están colocados. “Si aplicamos entre los cuadros, en los huecos, si no hay abejas parte del producto puede caer y no aprovecharse. De la otra forma, parte del producto cae sobre las abejas y parte queda en la madera de los cuadros y no se pierde”, afirma.

La aplicación en colonias sin cría consigue la máxima eficacia, ya que el ácido oxálico actúa sobre las varroas foréticas, las que se encuentran sobre las abejas, pero no sobre la varroa que se encuentra dentro de las celdillas de cría operculada, al igual que sucede con otros principios activos frente a la varroa, como el amitraz. 

Antonio insiste en la importancia de lograr la concentración correcta de ácido oxálico en las disoluciones porque, explica, “ la acidez depende de la concentración y también la eficacia, lo que quiere decir que no todas las formulaciones comerciales tienen la misma eficacia”, advierte. “Hay que elegir las que llevan esa concentración del 4,2%, que son las concentraciones máximas que se pueden conseguir. De los productos comerciales con una concentración del 3,5%, como Oxybee, nos esperamos unas eficacias más bajas”, añade. 

Lo importante en el ácido oxálico no es la cantidad, sino la concentración. De los productos comerciales con una concentración del 3,5% nos esperamos unas eficacias más bajas

El ácido oxálico es el ácido dicarboxílico más simple y se encuentra normalmente en forma de cristales dihidratos. Ese hecho tiene importancia a la hora de hacer las diluciones en agua porque afecta a la concentración.

“Una concentración más baja con dosis más alta no iguala la eficacia. Lo importante en el ácido oxálico no es la cantidad, sino la concentración. Podemos dar una cantidad un poco inferior, pero hay que dar la concentración máxima”, argumenta.

En cuanto a los efectos secundarios, ¿qué pasa en las colonias si el apicultor aplica una sobredosis, por ejemplo 15 ml/panal (tres veces más de lo indicado)? “Conseguimos una eficacia más alta, próxima al 100% pero hay un despoblamiento notable y significativo en esta colmena con sobredosificación”, advierte en base a los estudios y ensayos realizados. No se aprecian, sin embargo, diferencias significativas a nivel de mortalidad de abejas entre las distintas concentraciones aplicadas, pero sí al aumentar la dosis recomendada por panal.

Temperatura de aplicación

La prueba inicial llevada a cabo en 1996 se realizó a principios de noviembre, coincidiendo con el veranillo de San Martin. Al siguiente año se hizo la misma prueba en pleno invierno en fechas diferentes entre principios de noviembre y finales de diciembre, con una eficacia media del 98,1%, sin diferencias significativas de eficacia a pesar de condiciones de temperatura muy diferentes (entre 1 y -9 grados de temperaturas nocturnas y entre 18 y 10 grados diurnas). “Por tanto, no encontramos una relación significativa entre temperatura y eficacia y tampoco en el grado de hibernación de la colonia”, asegura Antonio.

No hay ninguna relación entre la temperatura a la que se aplica el tratamiento, la eficacia y la tolerabilidad

En 2003 se realizaron ensayos con esta técnica y con el mismo método para tener resultados comparables en otros países (Finlandia, Noruega, Suecia, Alemania, Suiza e Italia) dentro del Grupo Europeo para el Control Integrado de la Varroa. “Usando el mismo protocolo la eficacia se mostró siempre superior al 90%, a pesar de las diferencias de temperatura, así como diferencias técnicas de tipo de colmena, manejo, tipo de abeja”, indica.

A continuación, se estudió específicamente el tratamiento con ácido oxálico en condiciones de temperatura diferentes, concluyendo que “no hay ninguna relación entre la temperatura a la que se aplica el tratamiento, la eficacia y la tolerabilidad”.

El ácido oxálico funciona cuando se encuentra en forma de solución, no cuando se encuentra en forma de cristal

“No hay un límite de temperatura ni por abajo ni por arriba en el que el ácido oxálico deje de funcionar o no sea tolerado por las abejas. Las abejas son más resistentes de lo que pensamos. En invierno en Italia nosotros aplicamos la mezcla a temperatura ambiente, no calentamos la mezcla. La temperatura de aplicación no afecta a la eficacia siempre que no baje tanto que se formen cristales”, aclara.

Azúcar o glicerol como excipiente

La humedad relativa interna de las colonias influye en el resultado de eficacia del tratamiento con ácido oxálico. “El bajo valor de la humedad relativa causa que la solución pierda agua por evaporación y el ácido oxálico y el azúcar cristalicen. El ácido oxálico funciona por sus características de acidez, pero esa característica se encuentra en la solución, pero no en forma de cristal”, aclara Antonio.

Nunca hemos visto a las abejas comer la mezcla aunque la concentración de azúcar es muy alta, del 60%, debido a la acidez de la mezcla

“Bajo condiciones de humedad relativa bajas la eficacia es menor porque rápidamente cristaliza. Por eso usamos azúcar en la disolución, porque el azúcar es un compuesto hodroscópico que atrae agua. El azúcar chupa del aire humedad o, mejor dicho, se opone a la pérdida de agua de la solución. Por eso el azúcar estabiliza la solución”, indica.

Por eso, insiste, al reducir la concentración de azúcar en la solución a la mitad perdemos eficacia. En una prueba comparativa llevada a cabo en dos apiarios con 50 colmenas en Siena y Módena, en uno usando una concentración de ácido óxalico del 4,2% y en el otro del 3,2% y concentraciones de azúcar al 60% y 30% en la mezcla, se comprobó como los resultados de eficacia con menos azúcar en el excipiente (30%) hacen descender la eficacia del tratamiento al 70,3% (frente al 87,7% de la concentración original al 60%).

La mezcla de ácido oxálico, agua y azúcar hay que prepararla y usarla inmediatamente, no la podemos guardar durante días a temperatura ambiente porque se degrada y se convierte en tóxica para las abejas

Pero el azúcar tiene una particularidad que condiciona el modo de preparación y aplicación de la mezcla: “la sacarosa, el azúcar convencional que tenemos en casa, se degrada en ambiente ácido. Se parte en moléculas más pequeñas y se vuelve de color marrón, una reacción similar a cuando se quema, formándose HMF, que es tóxico para las abejas. A partir de 30 mg/kg de HMF ya encontramos señales de toxicidad en las abejas, pero con niveles de 150 mg/kg provoca mortandad. Por eso esa solución que preparamos hay que prepararla y usarla inmediatamente, no la podemos guardar durante días a temperatura ambiente”, advierte.

El glicerol permite preparar soluciones estables en el tiempo

“Por eso empezamos a valorar otros excipientes alternativos al azúcar y el más adecuado es el glicerol, que tiene una ventaja enorme frente al azúcar, ya que no se degrada con la acidez. El glicerol permite preparar soluciones estables en el tiempo que se puede guardar”, afirma.

“Con la misma concentración de ácido oxálico el glicerol usado como excipiente al 10% logra la misma eficacia que con el azúcar (sacarosa) al 60%. La tolerabilidad por parte de las abejas también es la misma”, añade.

Enjaulado de la reina

CICLO_VARROAEn Italia, explica Antonio, en la actualidad se hacen normalmente dos tratamientos con ácido oxálico frente a la varroa, uno en invierno y otro en verano (en julio), después de enjaular a la reina. “En Italia se empezó a usar este método en 2008 y cada vez se está usando más. Los apicultores que utilizan este método son los que minimizan la mortalidad el resto del año. Es un sistema muy eficaz, que permite que la colonia pueda preparar las abejas invernales con una infectación baja, para que sean abejas longevas”, asegura.  

“La reina se enjaula a principios de julio para que no pueda poner huevos y 25 días después, a finales de julio, se abre y ese mismo día tratamos por goteo con la misma concentración y dosis que en invierno (concentración al 4,2% y dosis de 5 ml/panal). En ese momento toda la cría ha nacido, incluso la de zángano, y la varroa está expuesta a los tratamientos. Es importante que el enjaulado no sea inferior a 25 días, porque en ese caso hay una reducción de eficacia. A los 18 días la eficacia es del 93,1%, a los 21 días del 97,5% y a los 25 días del 99%”, compara.

Enjaular a la reina no tiene incidencia en la cantidad de cría de la colmena de cara al momento de la hibernación

“Enjaular a la reina no tiene incidencia en la cantidad de cría de la colmena de cara al momento de la hibernación. Hay que adaptar las fechas a las condiciones locales, pero si se hace en el mes de julio la reina tiene tiempo para recuperar la puesta. La reina empieza a poner de forma normal a partir del día de su liberación y la colonia recupera el tiempo perdido. A pesar de estar en verano, después del enjaulado, la reina empieza a poner de una forma parecida a cuando se produce el desarrollo de la colmena en primavera”, afirma.

Además, asegura que a pesar de que a la colmena le falta un ciclo de puesta, no nota un efecto de despoblamiento, porque las abejas que han nacido en esos 25 días se mantienen jóvenes y viven más tiempo, supliendo así la falta de esas abejas que habrían nacido en ese período.

“Las abejas que han nacido en esos 25 días, se mantienen fisiológicamente jóvenes, como si fuesen abejas invernales, porque no han tenido que gastar sus energías en alimentar a la cría, son abejas que se mantienen jóvenes (en estado de nodrizas más tiempo) y longevas”, dice.  

El enjaulado de la reina en verano aumenta el bienestar de la colonia y la producción de miel

Antonio describe los efectos positivos del enjaulado de la reina en verano: “a finales de agosto vemos cuadros de puesta con cría homogénea, cera nueva y abejas jóvenes y sanas, con mayor concentación de vitellogenina en la hemolinfa, por su mayor condición de bienestar de las abejas después del enjaulado de la reina”.

“No hay diferencias significativas a nivel de número de abejas de cara al invierno entre tratar con ácido oxálico enjaulando a la reina en verano o con acaricidas sintéticos en otoño y cuando una reina aparece muerta en la jaula no quiere decir que haya muerto por el enjaulamiento, sino que, sobre todo en reinas viejas o en malas condiciones, puede morir dentro de la jaula por causas naturales, igual que lo haría si no estuviera enjaulada”, argumenta. “No encontramos relación estadística entre la duración del enjaulado y la proporción de reinas muertas. Es un sistema que no afecta a la supervivencia de las reinas ni al desarrollo posterior de la colonia”, insiste.

No hay alternativa al enjaulado; los núcleos sanitarios provocan un desequilibrio enorme en la colmena que no consigue recuperar

En Italia muchos apicultores están realizando el enjaulado también durante el invierno para conseguir la situación óptima de falta de cría que maximiza la eficacia del ácido oxálico. En invierno, el período de enjaulado es más corto, de 23 días, ya que no hay zánganos, por lo que no hay que esperar 25 días.

“No hay alternativa al enjaulado. Retirando toda la cría de golpe para tratrar, por ejemplo haciendo núcleos sanitarios, hace que la colmena después no consiga recuperar el nivel de equilibrio y población necesaria de cara al invierno”, defiende. 

Solo el momento del tratamiento tiene que coincidir con un momento sin alzas, que se pueden colocar al día siguiente

En cuanto a la producción de miel, ésta no se ve perjudicada, sino al contrario. En Italia realizan el tratamiento en medio de dos floraciones importantes y el hecho de que no haya cría al permanecer enjaulada la reina hace que la colonia se centre en hacer acopio de néctar, aumentando las entradas a la colmena y, por tanto, las reservas de miel.

Aunque se trata de un tratamiento ecológico, en el momento de realizar la aplicación por goteo, Antonio recomienda retirar momentáneamente las alzas. “En Italia después de la cosecha de primavera hay un parón en julio que permite hacer el tratamiento y muchos apicultores aprovechan para hacer una cosecha de miel. Al sacar las alzas se consiguen tratamientos limpios y evitamos que puedan quedar residuos en las alzas. Pero sólo el momento del goteo tiene que coincidir con un momento sin alzas, que se pueden colocar ya al día siguiente para que la colmena siga trabajando”, afirma.  

Tratamientos comerciales a base de ácido oxálico

Para acabar con la anarquía que había en las concentraciones y aplicaciones del ácido oxálico, desde el Ministerio de Agricultura italiano, del que depende el CREA, se impulsó el desarrollo de un producto comercial con las características establecidas en los ensayos realizados.

Cada apicultor hacía cosas diferentes con resultados también diferentes. Había que estandarizar y homogenizar el proceso”, explica Antonio, que fue la persona encargada para colaborar con la empresa farmacéutica y poner a punto el método.

Nació así Api-Bioxal, registrado en 2010, y que “se corresponde perfectamente a lo que habíamos establecido en los experimentos y teníamos ya muy probado”. La presentación comercial del producto es un ácido oxálico en forma de polvo que se disuelve en agua y azúcar.

Aplicar Api-Bioxal mediante sublimado (con un sublimador lento) o por goteo no aporta diferencias en cuanto a eficacia

Aplicado por goteo a una dosis de 5 ml/panal logra una eficacia del 94,5% y mediante sublimación (2,3gr) la eficacia es del 92,9%. Para aquellos apicultores que opten por el método del sublimado, Antonio recomienda utilizar un aparato que subministre calor muy lentamente. “Hay que usar un sublimador lento en el proceso de calentamiento pero que conserva en gran medida la integridad del ácido oxálico”, indica.

Existe también otra formulación comercial registrada de Api-Bioxal con glicerol (62 mg/ml). “Como investigador no tengo ningún interés económico en el producto, pero a día de hoy el Api-Bioxal, en sus dos presentaciones (en polvo para disolución en agua con azúcar y en forma líquida ya preparado y listo para usar mezclado con glicerol) es el producto comercial en el mercado que muestra una mayor eficacia porque tiene la formulación correcta”, asegura.

El tratamiento en tiras Calistrip Biox requiere que las abejas estén todavía activas antes de la formación de la piña invernal

Se ha desarrollado también ya la primera formulación registrada de ácido oxálico en tiras, bajo el nombre comercial de Calistrip Biox, aunque en este caso la mayor eficacia se logra en ausencia de cría pero con las abejas todavía activas, antes de la formación de la piña invernal.

“Por lo tanto, tiene límites de uso y tenemos que probarlo. Necesitamos pruebas objetivas antes de poder hacer una valoración. La eficacia y tolerabilidad para su autorización se midió en otoño en el sur de Europa y no tenemos datos de pruebas por ahora más allá de las que hay en el propio prospecto del producto”, indica el investigador italiano.  

En el caso del Varromed, que contiene una mezcla de ácido oxálico y ácido fórmico, está autorizado para repetir el tratamiento hasta en 5 ocasiones en la primavera, por lo que puede usarse para limpiar la colmena de varroa sin necesidad de enjaular a la reina. 

Eficaz frente a nosema

El ácido oxálico se ha mostrado también eficaz contra otro problema habitual de las abejas, el nosema (N. ceranae). “El Centro de Investigación Apícola y Agroambiental (CIAPA) de Marchamalo (Guadalajara) realizó un ensayo en los meses de octubre-noviembre, mediante una suministración por goteo de ácido oxálico con una concentración menor (2,3%) y una dosis de 50 ml con dos aplicaciones con un intervalo de tres semanas en el que demostró un posible uso del ácido oxálico frente a nosema”, relata Antonio.

El CREA realizó una prueba posterior en su apiario experimental en Bolonia midiendo la eficacia contra nosema de Api-Bioxal 75% y Api-Herb, un tratamiento específico que se encuentra en forma comercial en el mercado. El resultado fue que con Api-Herb la eficacia es del 98% y con Api-Bioxal del 75%. “Es decir, cuando utilizamos ácido oxálico no solo estamos tratando contra la varroa, sino también contra el nosema; así pues,  matamos dos pájaros de un tiro”, destaca.

“No estoy convencido de que la sublimación sea el mejor sistema de aplicación debido a la gran variabilidad de eficacia en función del sublimador que utilicemos”

DCIM100MEDIADJI_0201.JPG

Tras el uso inicial del ácido oxálico por goteo contra la varroa, empezó a popularizarse la técnica de la sublimación, que lleva ya casi 20 años realizándose, aprovechando que el ácido oxálico tiene la característica de pasar de estado sólido a vapor directamente, sin pasar por una fase líquida intermedia.

Sin embargo, Antonio Nanetti, advierte de los riesgos que conlleva este método, tanto para la salud de los apicultores, por la posible inhalación de microcristales hacia los pulmones, como para la sanidad de las colmenas, por la gran variabilidad de eficacia en función del tipo de aparato utilizado para la sublimación.

“No estoy convencido de que sea la mejor técnica para tratar con ácido oxálico, por dos motivos: En primer lugar porque esos vapores en realidad se convierten en microcristales. El ácido oxálico cristaliza al contacto con aire frío y esos microcristales, que flotan en el aire, son tan diminutos que pueden entrar en el aparato respiratorio del apicultor hasta llegar a las terminaciones bronquiales, por lo que el apicultor que hace sublimación debe protegerse con una máscara adecuada, con filtro de carbono”, insiste.  

El apicultor que hace sublimación debe protegerse con una mascarilla adecuada; no sirven las del covid

El otro motivo tiene que ver con las características físico-químicas del propio ácido oxálico. “Las moléculas de ácido oxálico cristalizan y se vuelven a juntar en forma anhídrica (sin agua). Una parte del ácido oxálico se degrada térmicamente, por lo que no todo el ácido oxálico termina el proceso. Cuanto más rápida es la suministración de calor mayor es la degradación y la pérdida. Por lo tanto, la eficacia depende el aparato de uso. Con la misma cantidad de ácido oxálico puesta en un sublimador de un tipo o de otro se consiguen eficacias muy diferentes porque lo que llega a veces a las abejas es una parte muy pequeña del ácido oxálico que el apicultor ha puesto en el sublimador”, relata.

Lo que llega a veces a las abejas es una parte muy pequeña del ácido oxálico que el apicultor ha puesto en el sublimador, ya que éste se degrada

Por eso, insiste, la eficacia del sublimado depende en gran medida del sublimador que el apicultor utilice. “No tenemos referencias sobre cuál de los aparatos comerciales existentes funciona mejor y degrada menos el ácido oxálico para que llegue en mayor medida a las abejas. El apicultor da por hecho que el tratamiento ha sido efectivo cuanto hay sublimadores que muestran una eficacia tan solo del 30%, que es muy baja”, advierte.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información