Ventajas de la rotación de leguminosas con maíz y girasol

Con una rotación previa de raigrás más leguminosas de invierno el cultivo de maíz rinde un 10% más y el de girasol un 12%. Resumen de la ponencia de Juan Valladares en la jornada técnica del CIAM.

El cultivo de forrajes durante el invierno, especialmente de raigrás híbrido combinado con distintas variedades de trébol, es una alternativa muy interesante y recomendable para mejorar la rentabilidad de las explotaciones lácteas gallegas al reducir la compra de proteína vegetal, principalmente soja.

Además, permite el incremento de la cosecha del siguiente cultivo en un 10% en el caso del maíz y en un 12% si es girasol. Y todo con un menor aporte de fertilizante nitrogenado.

Estas fueron algunas de las conclusiones de la jornada técnica que se celebró el pasado 19 de diciembre en el Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo (CIAM) sobre «Nuevas leguminosas anuales en las rotaciones forrajeras para la producción de leche: Aspectos Agronómicos y nutricionales».

Juan Valladares Alonso, tecnólogo del Departamento de Coordinación y Desarrollo Tecnológico del CIAM, explicó en su ponencia los resultados de la investigación obtenidos en los ensayos llevados a cabo en la finca experimental que el CIAM tiene en el Ayuntamiento de Abegondo.

Para la investigación se probaron dos combinaciones, una fórmula R6L con un Raigrás Italiano Promenade y 6 leguminosas y otra únicamente con raigrás, tal y como se detalla en este cuadro:

VALLADARES_VARIEDADES_ENSAIO_LEGUMINOSAS_01_STANDAR

La siembra se realizó a mediados de octubre y la cosecha a mediados de mayo. El abono de fondo que se empleó fue 40-60-200 (N  P205  K20). Después del primer corte, el 7 de marzo, se realizó un abonado de cobertera en las parcelas sembradas sólo con raigrás a razón de 60 UF N.

Y los resultados no dejan lugar a dudas: las leguminosas rinden unos valores de proteína bruta de 14.5 frente al 6.2 del Raigrás italiano, mientras que en la composición de azúcares el resultado es a la inversa: 9.5 y 28.1, respectivamente.

La producción final de materia seca fue de 10.401 kg de materia seca por hectárea para el cultivo monofito de Raigrás y de 8.957 kg para la mezcla de Raigrás italiano con 5 leguminosas.

El máiz rinde un 10% más después de cultivar raigrás con leguminosas

Tras el cultivo de las dos tipologías de forrajeras se sembró maíz en esas parcelas y el resultado de la cosecha en función del cultivo precedente fue el siguiente:
VALLADARES_VARIEDADES_ENSAIO_LEGUMINOSAS_03_STANDAR

Es decir, los resultados muestran un rendimiento casi un 10% superior en la producción de máiz forrajero en las parcelas con un cultivo previo de Raigrás más leguminosas en relación a las sembradas sólo con Raigrás. Además, se ahorró el abonado de cobertera con nitrógeno.

El cultivo de girasol rinde un 12% con un cultivo previo de Raigrás más leguminosas

El siguiente paso de Juan Valladares Alonso fue comprobar en qué medida el cultivo de leguminosas mejora un cultivo posterior de girasol, una planta cuyo cultivo está aumentando en Galicia tanto por su interesante contenido en proteína como por su aptitud para los suelos menos profundos.

Los dos tipos de forrajeras que se ensayaron durante los años 2013 y 2014 fueron un Raigrás híbrido más 5 tipos de treboles y una fórmula sólo con Raigrás.

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La siembra de los forrajes se hizo a primeros de noviembre y la corta a mediados de mayo. El abono de fondo que se empleó fue 0  60 -200 (N- P205  K20). En la segunda quincena de marzo se hizo un abonado de cobertera de 0N  50N- 100N y 150N para ver la influencia de la dosis de nitrógeno en los cultivos

A continuación, una vez recogido el forraje, en la primera quincena de junio de 2013 se hizo la siembra del girasol. Se ensayaron tres dosis de abonado de fondo con 50, 80 y 150 kg por hectárea de N-P205 y K20.

La cosecha de girasol se hizo en septiembre, en la quinta semana tras la floración de la planta. Y los resultados de la investigación realizada en el CIAM fueron que las leguminosas expresan su potencial productivo con aportes bajos de nitrógeno(0 o 50 kg/ha N) frente al raigras que necesitaria aportes mayores (100 o 150 kg/ha N).
Y este fue el resultado:

VALLADARES_VARIEDADES_ENSAIO_LEGUMINOSAS_05_STANDAR

Es decir, el rendimiento del girasol con un cultivo previo de Raigrás híbrido más 5 leguminosas es un 12% superior en relación a un cultivo precedente solo de raigrás.

Si analizamos el valor nutricional del girasol los resultados son mejores con un cultivo previo RH-5L en proteína bruta (6.5 frente a 6.0) con unas UFL similares sí bien el contenido en aceites (EE) es alto en los dos casos, lo que implica que el forraje de planta enterar de girsaol puede formar parte de la ración de las vacas pero mezclado con otros forrajes para rebajar el contenido de aceite por debajo del 6%.

Necesidad de menos fertilizantes en una rotación de Raigrás más leguminosas con girasol

Por otra parte, Juan Valladares analizó los distintos rendimientos en materia seca de las rotaciones Raigrás-Girasol y Raigrás y Leguminosas-Girasol en función de los aportes de fertilizantes, llegando a la conclusión de que esta última produce cantidades semejantes a la primera con menos aportaciones de fertilizantes. Así se recoge en esta gráfica:

VALLADARES_VARIEDADES_ENSAIO_LEGUMINOSAS_06_STANDAR
Conclusiones:

En la rotación de Raigrás más leguminosas con maíz las conclusiones que extrae Juan Valladares son las siguientes:

– La siembra del forraje debe hacerse temprano, en octubre.

– Interesa cierto establecimiento invernal del raigrás, pero que permita expresarse a las leguminosas.

– La mezcla de Raigrás con leguminosas debe ser rica en estas últimas, oscilando entre un 60 y un 80% para conseguir una proteína bruta superior a 10 y un valor de azúcares superior a 12.

– El rendimiento del maíz se incrementa cuando el cultivo precedente fue una mezcla de Raigrás con leguminosas.

En cuanto a la rotación con girasol las conclusiones que extrae son las siguientes:

– El incremento de la fertilización con nitrógeno tiene un efecto positivo en el rendimiento y en el contenido de proteína bruta del raigrás mientras que no es tan acusado en la mezcla R 5Ls.

– El girasol tiene un rendimiento inferior al maiz forrajero en terrenos en los que habitualmente se cultiva este. Puede ser una alternativa para obtener forraje de verano en terrenos más secos donde el crecimiento del maíz forrajero se vería afectado.

– La cosecha del girasol en la quinta semana tras la floración suponen obtener un %MS próxima al 25% , con un valor energético ligeramente superior a 1 UFL/KgMS, si bien su uso en la ración se ve limitado polo su contenido en aceite.

-El rendimiento del girasol se ve incrementado en un 12% si el cultivo anterior fue una mezcla de Raigrás y 5 – leguminosas.

Puedes descargar en este enlace la ponencia completa de Juan Valladares.

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