Ventajas de las leguminosas anuales para la producción de leche en Galicia

Resumen de la ponencia “Rotaciones con leguminosas anuales para la producción de leche en Galicia”, presentado por el investigador del CIAM, Gonzalo Flores Calvete en el último congreso de la Sociedad Española para el Estudio de los Pastos.

Ventajas de las leguminosas anuales para la producción de leche en Galicia

Trabajos de ensilado de leguminosas anuales en uno de los ensayos realizados en la finca de Mabegondo del CIAM

En la ponencia se presentaron los principales resultados obtenidos en el CIAM en el marco de los proyectos PGDIT -09MRU012Y (1) e INIA RTA2012-0065-C05-02 (2). Los ensayos estaban dirigidos a la mejora del sistema de producción agrícola de las explotaciones lácteas gallegas. Se orientaban a la producción de ensilados de elevada calidad nutricional para la alimentación del ganado vacuno de leche incorporando nuevas especies de leguminosas anuales en cultivo monofito o en mezclas con raigrases como cultivo invernal en rotaciones de dos cultivo por año con maíz como cultivo de verano.

Las especies evaluadas fueron trébol alejandrino (Trifolium alexandrinum L.), trébol rojizo (T. incarnatum L.); trébol migueliano (T. michelianum Savi.); trébol persa (T. resupinatum L.) ssp. resupinatum y ssp. majus, trébol vesiculoso (T. vesiculosum Savi.) y serradella (Ornithopus sativus Brot.) y los raigrases utilizados en las mezclas fueron raigrás italiano (Lolium multiflorum L.) y raigrás híbrido (Lolium x boucheanum K.).

Contexto de los estudios

la) Interese por la recuperación del cultivo de leguminosas en los sistemas de producción de leche. La atención acerca de la recuperación del cultivo de leguminosas forrajeras en Europa viene en parte obligada por la necesidad que tienen los agricultores de adaptar su modelo de manejo a las nuevas condiciones económicas y políticas que recogen las demandas de los agentes sociales relativos al desarrollo de una agricultura productora de alimentos de calidad, seguros, a precios asequibles y con modelos de producción de impacto reducido sobre el medio ambiente.

A eso no es ajeno el sector productor de leche, cuyo futuro se ve gravemente comprometido en una situación de bajos precios de la leche y de inputs caros y volátiles en un comprado cuya producción ya no está contingentada.

b) En Galicia la producción de leche sigue mayoritariamente un modelo intensivo, dependiente del cultivo del maíz. Galicia produce aproximadamente el 40% de la leche de vacuno y concentra el 53% de las explotaciones lecheras del total del Estado español, en áreas climáticas de marcada influencia oceánica, con temperaturas en general suaves y precipitaciones abundantes repartidas de forma irregular a lo largo del año, más frecuentes en el período otoño-primavera y con un período de déficit hídrico centrado en los meses de verano. Este carácter de mediterraneidad, menos marcado en la zona costera, se va acentuando hasta llegar al clima de tipo mediterráneo-atemperado del interior de Lugo.

Comparando la información obtenida en encuestas realizadas en el CIAM a explotaciones lecheras gallegas en los años 1996 y 2013 observar que, en dicho período, el número de explotaciones se redujo a una cuarta parte (de 47 mil a algo menos de 12 mil), la producción de leche total había aumentado en un 68% (de 1.6 a 2.4 millones de toneladas) y la producción por explotación se multiplicó por seis (de 35 mil a 201 mil kg de leche/explotación).

Estos cambios, en ausencia de las dificultades para acomodar el incremento de tamaño de las explotaciones que permanecieron en el sector con el correspondiente aumento de la base territorial forrajera motivaron un aumento de la carga ganadera y de la dependencia del suministro de concentrados.

En paralelo, se produjo una mayor intensificación forrajera de la SAU disponible, centrada en un incremento del cultivo del maíz forrajero, el predominio de los ensilados sobre el consumo de forrajes frescos y una merma del uso de hierba de pradera, lo cual se pone de manifiesto sobre todo en las explotaciones de mayor dimensión. Para las granjas con más de 300.000 kg de cuota láctea, el cultivo de maíz forrajero ocupaba de promedio en 1996 el 11% de la SAU y aportaba el 22% de la materia seca forrajera producida, mientras que en 2013 estos porcentajes se elevaban al 44% de la superficie y al 63% de la materia seca forrajera obtenida en la explotación. La contribución de la hierba de pradera al total de los recursos forrajeros de estas explotaciones se redujo proporcionalmente desde el 78 al 37% en este período.

La rotación más popular es la de maíz con raigrás italiano anual (60% de las explotaciones), pero casi un 30% de los agricultores dejaban el terreno sin cultivar durante el invierno. Por otra parte, menos del 2% de las granjas que cultivaban maíz en rotación incluyen una leguminosa en la misma. El raigrás italiano, manejado en un único corte, con frecuencia presenta contenidos en proteína muy bajos y no es infrecuente el encamado.

Los estudios realizados hasta la fecha para encontrar especies leguminosas que encajen en las rotaciones con maíz, como vezas, guisantes y habas señalaron diversos problemas relativos a la variabilidad anual de los rendimientos y calidad del cultivo invernal y a la incidencia ocasional del encamado de la cosecha. Estos inconvenientes, junto con la dificultad del manejo de las mezclas de estas leguminosas con cereal, hacen que hasta el momento su incorporación a las explotaciones no se realizara con éxito.

Resultados medios de los ensayos realizados en explotaciones colaboradoras entre  2010 y 2014: 

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n: número de fincas (de aproximadamente 1 ha de superficie) sembradas en las explotaciones

c) Se hace necesario mejorar la rotación de cultivos forrajerros predominante (raigrás italiano anual-maíz) toda vez que, siendo de alta productividad y alto valor energético, tiene un bajo contenido proteico, lo que obliga a un alto uso de materias primas proteicas importadas para equilibrar la ración. Se postula que la introducción de las leguminosas forrajeras llamadas “de segunda generación” permitirían aumentar la producción de proteína en la explotación y reducir el coste de producción. Estas leguminosas forrajeras, aunque mejoradas muchas de ellas en el hemisferio sur, proceden de área mediterráneo europea y algunas eran utilizadas no hace mucho en la agricultura gallega, habiendo hoy desaparecido. Adaptadas a un amplio rango de climas y suelos diversos fueron objeto de selección, entre otros atributos, en base a su productividad en primavera, la profundidad de su sistema radicular, amplia estación de crecimiento y asociación simbiótica adaptada a suelos ácidos. Hasta la fecha no existían estudios previos con información local acerca de su comportamiento productivo en los sistemas forrajeros intensivos de la zona atlántica española, la calidad de sus ensilados ni tampoco de su utilización en las dietas del ganado vacuno lechero.

Estructura de la exposición de resultados y conclusiones de los estudios realizados

Los resultados que se expusieron, se estructuraron en cuatro partes, relativas a:

1) Caracterización agronómica y nutricional de siembras monofitas de leguminosas anuales y sus mezclas con raigrases aprovechadas para ensilar en primavera, realizada en pequeña parcela

2) Extensión de resultados a explotaciones colaboradoras

3) Productividad de las rotaciones con maíz, en gran parcela

4) Evaluación de la respuesta, en términos de producción y composición en ácidos grasos de la leche, a la inclusión de ensilados de nuevas leguminosas forrajeras anuales en la dieta del ganado vacuno lechero.

Conclusiones

_Los ensayos en pequeña parcela evidenciaron la buena productividad y apreciable valor nutricional del cultivo invernal de leguminosas anuales sembradas o no en mezcla con raigrás.

_Las leguminosas anuales presentan una alta productividad y un elevado valor nutricional, adaptándose a un aprovechamiento en un único corte para ensilar a finales de abril-comienzos de mayo, compatible con las labores de preparación del terreno y siembra del maíz.

_Los tréboles migueliano y persa resupinatum para aprovechamientos más precoces y el trébol encarnado en los más tardíos parecen ser las especies de leguminosas anuales más interesantes para rotar con el maíz como cultivo de verano en las explotaciones lecheras gallegas.

_Se recomienda la asociación de las leguminosas con raigrás italiano o híbrido con el fin de asegurar la implantación del cultivo y mejorar la ensilabilidad de la mezcla, que podría estar comprometida por el alta humedad de las leguminosas en el momento del corte.

Rendimiento de la rotación de dos cultivos por año obtenidos en gran parcela (8 ha), medias de los años 2012 a 2014: 

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Gcal ENL: Gigacalorías de energía neta leche

_Los raigrases pueden presentar valores muy bajos de proteína, por lo que es esencial asegurar una proporción adecuada de leguminosas en la mezcla, que como mínimo debería ser del 50% de la materia seca (MS) total. A este respecto, la menor agresividad del raigrás híbrido lo hace preferible al raigrás italiano cuando la cosecha se realiza a finales de abril-comienzos de mayo.

_Los resultados obtenidos en explotaciones colaboradoras muestran que las mezclas múltiples de leguminosas con raigrás híbrido son las más equilibradas y productivas, siendo la opción preferida por los agricultores.

_En estas condiciones, son de esperar rendimientos del cultivo invernal comparables a los del cultivo monofito de raigrás italiano, próximos a 5 t MS/ha, con un contenido de proteína superior al 12%.

_La inclusión de leguminosas anuales como cultivo de invierno mejora en un 30% el rendimiento total de proteína bruta por hectárea de la rotación con maíz sin penalizar la productividad de materia seca y de energía neta leche, comparadas con la rotación habitual raigrás italiano anual – maíz. Se pueden esperar, para el conjunto de la rotación, producciones de entre 18 y 20 t MS/ha, aportando el cultivo de invierno aproximadamente 1/3 del total y el de maíz los 2/3 restantes.

_A estas ventajas habría que sumar la reducción del coste de la fertilización nitrogenada en el caso de utilizar mezclas de leguminosas anuales, comparadas con el raigrás italiano. En el caso de utilizar abonos sintéticos el ahorro se cifra en un 10-12% del coste total del cultivo.

_Los resultados obtenidos con los ensilados realizados en gran parcela muestran que es posible obtener una fermentación aceptable de las mezclas de leguminosas solas o con raigrás cuando se realiza un presecado ligero, de 24 h con buen tiempo, suficiente para alcanzar un nivel de materia seca del 27-30%. La adición de un inoculante a base de bacterias lácticas homofermentativas asegura la buena conservación de los ensilados.

_Los ensayos de alimentación realizados con vacas lecheras evidencian la potencialidad de las raciones forrajeras en base a ensilados de hierba y de maíz para producir leche con uso reducido de concentrados, en el entorno de 160-190 g de pienso/litro.

_El relevo de ensilados de raigrás por ensilados de leguminosas anuales permite reducir la proteína del concentrado y, en consecuencia, abaratar el coste de la ración, sin que la ingestión voluntaria ni la producción de leche se vean afectadas. La cuantía económica de la reducción dependerá de la relación de precio entre las materias primas proteicas y el cereal en cada momento, estimándose en la actualidad alrededor de un 6% del coste de la ración.

Resultados de los ensayos de alimentación de vacas de leche (2012 a 2014): 

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Composición de la ración (sobre MS): 50% ensilado de raigrás o de leguminosas, 25% ensilado de maíz, 25% concentrado. Proporción de tarta de soja en el concentrado: variable según el contenido en PB de los ensilados (media Raigrás: 7.4 %MS, promedio Leguminosas: 14.6 %MS) para lograr un 16% PB en la ración unifeed. Ensayos realizados con vacas Holstein del rebaño experimental del CIAM de potencial medio (8.000-9.000 kg/lactancia) entre los días 60 y 150 de la lactancia, con un 15-20% de primíparas en cada grupo.

-El perfil graso de la leche es mejorado, desde el punto de vista de la salud humana por:

El cambio de ensilados de raigrás por los de leguminosas anuales

La utilización de un inoculante a base de bacterias lácticas homofermentativas con ensilados presecados ligeramente

El corte directo frente al presecado

_Frente a las ventajas mencionadas de la inclusión de leguminosas en los cultivos de invierno se deben contraponer, entre otras:

La delicada implantación de las leguminosas exige una preparación del terreno muy cuidadosa, que a veces es dificultada por las lluvias de otoño

Su poca agresividad en el establecimiento suele requerir el uso de herbicidas

Hay escasez de materias activas autorizadas para este cultivo

En aprovechamientos precoces los rendimientos pueden ser bajos, por lo que es necesario esperar a finales de abril-comienzos de mayo para obtener un rendimiento adecuado.

(1)Financiado por la Dirección General de Investigación (Consellería de Economía, Xunta de Galicia)
(2)Proyecto coordinado entre los centros de investigación de Galicia (CIAM), Asturias (SERIDA), Cantabria (CIFA), País Vasco (NEIKER) y Navarra (INTIA), cuyo objetivo central es mejorar la competitividad del sector productor de leche en las comunidades de la Cornisa Cantábrica y Galicia ligada a la calidad, a la seguridad alimentaria y a la innovación de los sistemas de producción de leche con base forrajera.

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