¿Y si la PAC 2028 fuera mejor que la actual para el campo?

Organizaciones agrarias, cooperativas y administraciones temen la pérdida de un 25% de los fondos fijos destinados al sector, pero en la propuesta de la Comisión Europea existe una parte variable de fondos que abre incógnitas

¿Y si la PAC 2028 fuera mejor que la actual para el campo?

El 1 de enero de 2028 entrará en principio en vigor el nuevo ciclo de la Política Agraria Común (PAC), que se prolongará hasta el 2034. De cara a iniciar la negociación sobre cómo será la futura PAC, la Comisión Europea presentó esta primavera una propuesta que alarmó al conjunto del sector, tanto a organizaciones agrarias y cooperativas como a administraciones públicas. Uno de los temores principales era la pérdida de fondos, pero fuentes de la Comisión Europea consideran errado ese punto de vista.

En el actual ciclo de la Política Agraria Común, la UE destina 386.000 millones de euros anuales a ayudas al campo, 300.000 en las ayudas directas del primer pilar de la PAC y 86.000 en las medidas de desarrollo rural del segundo pilar.

¿Cuántos de esos fondos mantendría el campo?. La respuesta no es sencilla. La propuesta de la Comisión para el agro se enmarca en el nuevo marco financiero plurianual de la UE 2028 – 2034, para el que se diseñaron tres grandes bloques de inversión: planes de asociación nacionales, en los que estarían los fondos de la actual PAC, Europa global (política exterior y seguridad) y Competitividad, un bloque este último en el que también habría fondos accesibles para el campo.

Analizamos a continuación el futuro de los apoyos al agro.

¿Qué se sabe de los planes nacionales de alianza?

La Comisión Europea propone dedicar un total de 865.000 millones de euros anuales a los planes nacionales de alianza, en los que entraría un amplio abanico de políticas (cohesión territorial, desarrollo rural, pesca, gestión de fronteras y migraciones, etc.)

En el marco de estos planes de asociación nacionales, habría garantizados un mínimo de 293.000 millones de euros anuales de ayudas directas para el campo, según fuentes de la Comisión Europea. A esa cantidad habría que añadir una parte variable anual para medidas de desarrollo rural.

¿Se mantienen los fondos para ayudas directas al campo?

Sobre las ayudas directas para el campo, se pueden avanzar dos conclusiones. Primera, si la propuesta de la Comisión llegara a buen puerto, agricultores y ganaderos tendrían garantizadas las principales partidas de ayudas directas que vienen cobrando a día de hoy.

Es decir, seguirían recibiendo los fondos de lo que es hoy en día el primer pilar de la PAC, como la ayuda a la renta, los ecorregímenes o los derechos asociados a vacuno. Quedaría por concretar cómo serían a partir del 2028 las líneas, condiciones e incentivos para hacer el reparto de tales fondos.

Segunda conclusión. Podría haber una cierta merma de las ayudas directas, pues de los 300.000 millones de euros actuales se pasaría a 293.000 millones garantizados, una reducción a la que habría que sumar el efecto de la inflación de los últimos años.

Los fondos de desarrollo rural pasan de fijos a variables

La cuestión clave a analizar es qué sucederá con los fondos destinados en la actualidad a medidas de desarrollo rural (86.000 millones de euros anuales), el llamado segundo pilar de la PAC.

Con los fondos de desarrollo rural, se abonan actualmente una parte menor de las subvenciones anuales que perciben agricultores y ganaderos, como las agroambientales (ayudas de medioambiente y clima) o las ayudas para zonas con limitaciones naturales o de montaña.

Los principales capítulos de los fondos de desarrollo rural, cofinanciados con partidas Feader y estatales y autonómicas, consisten en convocatorias competitivas de líneas de apoyos para el conjunto del sector agrario, como las de incorporación al campo y planes de mejora, las ayudas para industrias agroalimentarias o los apoyos dirigidos en Galicia a prevención de incendios en el monte y a tratamientos silvícolas.

También se incluyen en estos fondos los planes Leader, para financiar actividades no agrarias en el rural, y otras medidas de desarrollo.

¿Qué sucede con los actuales fondos de desarrollo rural en la propuesta de la Comisión Europea?. Pasan a estar englobados en el plan de alianza nacional en un fondo rural de carácter multisectorial, que incluye un abanico más amplio de objetivos y sectores (cohesión territorial, infraestructuras, pesca, etc.).

La Comisión Europea destinará 237.000 millones de euros anuales a ese fondo, pero la parte que llegará cada año al campo será variable, en función de las asignaciones de fondos a cada Estado y de cómo ese Estado decida repartir los fondos, previo visto bueno de Europa.

Fondos para innovación

En la propuesta para el nuevo marco financiero comunitario 2028 – 2034 está prevista además una nueva partida de fondos de investigación e innovación a la que tendrá acceso el campo.

En el presupuesto del área de Competitividad, habrá un fondo dotado de 40.000 millones de euros anuales para proyectos de investigación en salud, biotecnología, agricultura y bioeconomía (valorización de residuos y de la biomasa).

En la actualidad, en el marco de los fondos de desarrollo rural, Europa destina poco más de 3.000 millones de euros anuales a la investigación e innovación agraria. De esa partida, se pasaría a un fondo de competividad de 40.000 millones, con dos capítulos (agricultura y bioeconomía) a los que pueden concurrir proyectos en los que participen agricultores y ganaderos, así como centros de innovación y empresas vinculadas al campo.

“Parece razonable pensar que agricultura y ganadería pueden llegar a captar en el entorno de los 11.000 – 12.000 millones de euros anuales para proyectos de investigación”, valoran fuentes comunitarias.

Conclusiones

En definitiva, desde la Comisión Europea se niega la mayor. “No se puede decir que el agro vaya a tener menos fondos a partir de 2028 que en la actual PAC, es como comparar peras con manzanas”, valoran fuentes de la Comisión.

Las cuentas, dicen, habrá que echarlas año a año, sumando los fondos fijos más la parte variable que va la agricultura y ganadería. Pueden destinarse la agricultura y ganadería más fondos que los actuales?. Sí. Pueden ser menos?. También.

Desde la Comisión apuntan otros tres factores a tener en cuenta. Primero, a partir del 2028 habrá una corrección de las ayudas en función de la inflación anual, algo que no se hacía hasta ahora en los anteriores ciclos de la PAC.

Segundo, habrá apoyos adicionales para promoción de exportaciones a terceros países, vistas las crisis comerciales de los últimos años.

Y tercero, la posibilidad de pescar fondos adicionales para el campo en un fondo para las regiones desfavorecidas que proyecta la UE a partir del 2028, en el marco de los planes nacionales de alianza. Será un fondo de 218.000 millones de euros anuales dirigido principalmente a las regiones que tengan menos de un 75% del PIB per cápita comunitario.

En España, con los datos del 2021, podrían optar a ese fondo Andalucía, Extremadura y Castilla La Mancha, si bien habrá que ver qué regiones están en esa clasificación en el 2028.

Perspectivas

Las propuestas de la Comisión Europea para el nuevo marco financiero plurianual entran ahora en un periodo de negociaciones, tanto en el propio Parlamento europeo como con los Estados miembros. Quedan por delante dos años de negociaciones. La única seguridad en el proceso es que la Comisión Europea descarta mantener el status quo actual.

La Comisión quiere más flexibilidad, para poder destinar fondos a crisis y necesidades que vayan surgiendo durante los próximos años. La incertidumbre geopolítica, con las crisis comerciales desatadas por Estados Unidos y China o la amenaza bélica rusa, son algunos de los factores que preocupan a la Comisión. A eso hay que unir las crisis migratorias o las meteorológicas – climáticas (inundaciones, incendios), a las que hay que hacer frente cuando ocurren.

Por ese motivo, la Comisión aspira a reordenar el presupuesto comunitario y quiere contar con mayor flexibilidad para su gestión. El mismo criterio se aplica a los fondos de desarrollo rural, hasta ahora consignados en la PAC y que pasan a los planes nacionales de alianza. Esos fondos mantienen una parte del dinero con uso variable, en función de las necesidades anuales de cada Estado (medidas contra incendios, infraestructura hidráulica, apoyo a empresas, digitalización, etc.).

¿Qué se sabe de las ayudas directas al campo a partir de 2028?

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