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9300 hectáreas puestas a producir en el primero año de la Ley de Recuperación de Tierra Agraria de Galicia

De este total de superficie, 8.788 hectáreas corresponden a 21 polígonos agroforestales y 574 a 21 aldeas modelo. Además, la Consellería de Medio Rural -a través de la Agencia Gallega de Desarrollo Rural- recibió un total de 34 solicitudes para polígonos agroforestales de iniciativa privada, las cuales suponen más de 1.300 hectáreas a movilizar

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9300 hectáreas puestas a producir en el primero año de la Ley de Recuperación de Tierra Agraria de Galicia

Cartel de la aldea modelo de Meixide, en el ayuntamiento ourensano de A Veiga

La Ley de recuperación de la tierra agraria de Galicia entró en vigor el 22 de mayo de 2021. Desde entonces, con los diferentes instrumentos creados al amparo de esta norma, se están movilizando más de 9.300 hectáreas en toda Galicia.

De este total de hectáreas, 8.788 ha corresponden a polígonos agroforestales y 574 ha a aldeas modelo. Entre ambos instrumentos de recuperación se está beneficiando a más de 9.600 propietarios de más de 35.000 parcelas.

Estas iniciativas se ponen en marcha en aplicación de esta norma, con el fin de recuperar grandes espacios productivos según el tipo de cultivo más apropiado o de mayor tradición en cada zona. El objetivo es dinamizar el territorio y generar actividad económica, al tiempo que se avanza en la anticipación a los incendios forestales.

Polígonos de iniciativa pública

A día de hoy, de los 21 polígonos de iniciativa pública existentes en Galicia, 10 están ya iniciados y 11 se encuentran en fase de actuaciones previas. Estos 10 polígonos ya iniciados suponen la recuperación de 4.114 ha.

Así, los más adelantados son los de Cualedro (con 64 hectáreas y unas 72 parcelas de 70 propietarios) y Oímbra (cerca de 22 hectáreas y unas 72 parcelas de 73 propietarios), para los que ya se tramitó la declaración de utilidad pública. En ella se establecen como usos y actividades admisibles para el polígono de Oímbra los cultivos agrícolas de ciclo corto y la ganadería en extensivo, además de árboles frutales como actividad secundaria. En el caso de Cualedro, se establecen como actividades a ganadería en extensivo y los cultivos complementarios.

En los otros ocho polígonos, se tienen prácticamente finalizados los estudios de viabilidad, en los que se proponen diferentes usos o actividades para cada uno de ellos, destacando los cultivos de huerta, viñedo y forestal. Estos polígonos son los de Remuiño, en Arnoia (224 ha y 6.753 parcelas), Barzamedelle, en Leiro (146 ha y 183 parcelas), Pousada, en Riós (94 ha y 663 parcelas), Vences, en Monterrei (22 ha y 535 parcelas), Solbeira, en Paderne de Allariz (43 ha y 317 parcelas), Vilalén-Tomonde, en Cerdedo-Cotobade (68 ha y 1.534 parcelas), Mandelos, en Crecente (45 ha y 391 parcelas) y Santaia-Foxado, en Curtis (3.386 ha y 6.161 parcelas).

11 polígonos más en fase inicial

Además, hay otros 11 polígonos de iniciativa pública en los que se ha iniciado un procedimiento de actuaciones previas, los cuales suman 4.674 hectáreas y 9.750 parcelas de 5.013 propietarios. Se trata de los de Ver, en Bóveda; Barcia, en Navia de Suarna; Prado, en Castrelo de Miño; Freixido, en Larouco; Panascos, en Tomiño; Alta Limia, Corno do Monte y Lamas Ganade (todos ellos en Xinzo de Limia); San Salvador de Sabucedo (Porqueira); A Graña de Seoane (Montederramo) y Soutopenedo (San Cibrao das Viñas).

En cualquier caso, hace falta matizar que la Xunta busca desarrollar polígonos en zonas en las que exista voluntad e interés por parte de los propietarios y de la gente del lugar, ya que la Ley de recuperación establece como un tipo de zonas preferentes para el desarrollo de polígonos agroforestales de iniciativa pública aquellas en las que desde el inicio se cuenta con el acuerdo de los propietarios de más del 70% de la superficie. Por este motivo, la Xunta colabora con las distintas administraciones locales con el fin de localizar ámbitos en los que se pueda dar esta condición.

Se da prioridad a las explotaciones gallegas instaladas que demanden base territorial

Al amparo de los polígonos, se reestructurarán las parcelas para que tengan un tamaño suficiente que garantice la rentabilidad en función de los cultivos, dando prioridad a las explotaciones gallegas instaladas que demanden base territorial.

También, en el caso de los polígonos agroforestales de iniciativa pública, serán zonas prioritarias aquellas de concentración o reestructuración parcelaria finalizadas que presenten un abandono superior al 50%; las áreas cortafuegos, que se delimitarán con criterios técnicos con el fin de generar discontinuidades de la biomasa que frenen o atenúen el avance de los incendios mediante la implantación de la actividad agrícola, ganadera o forestal; aquellas en las que se acredite la disposición de compromisos de adhesión al proyecto, que deberán suponer una superficie mínima del 70% de las tierras incluidas en el perímetro propuesto del polígono agroforestal.

Entre las restantes zonas, se dará carácter preferente al desarrollo de proyectos de polígonos agroforestales cuando concurran algunas de las siguientes circunstancias:

-Zonas de elevada aptitud agropecuaria delimitadas en el catálogo de suelos agropecuarios y forestales de Galicia que se encuentren en situación de especial abandono.

-Ampliación de la base territorial de las explotaciones existentes mediante el acceso a tierras límites en situación de abandono o infrautilización o con usos u orientaciones no conformes con la cualificación hecha en el catálogo de suelos agropecuarios y forestales de Galicia.

-Y recuperación y puesta en valor de tierras apropiadas para producciones acogidas a Indicaciones Geográficas Protegidas y Denominaciones de Origen Protegida, así como para producciones que estén optando a ese reconocimiento o cualquier otra marca de garantía de calidad.

Polígonos de iniciativa privada

En abril del año pasado, la Consellería de Medio Rural lanzó una Manifestación de Interés en la que se preguntaba expresamente por la necesidad de tierra para el desarrollo de las actividades agrarias.

A través de esta convocatoria se recibieron un total de 1.244 encuestas simplificadas sobre demanda de tierra agraria y 255 proyectos completos para el sector agrario gallego. A partir de los datos incluidos en estas propuestas se pudieron geolocalizar 991 solicitantes y 21.321,7 ha delimitadas geográficamente. En este sentido, cabe señalar que un total de 34 iniciativas mostraron interés por desarrollar polígonos agroforestales de iniciativa privada, que suponen más de 1.300 hectáreas a movilizar.

Aldeas modelo

Vacas na aldea modelo de Meixide, en A Veiga

Vacas na aldea modelo de Meixide, en A Veiga

Asimismo, cabe indicar que otro instrumento de movilización y recuperación de tierras que ofrece la Ley de recuperación son las aldeas modelo.

La Agencia Gallega de Desarrollo Rural, dependiente de la Consellería de Medio Rural, acaba de resolver la declaración de tres nuevas aldeas modelo, en el marco de la Ley de recuperación de la tierra agraria de Galicia. Se trata de las de Soutogrande, en el ayuntamiento ourensano de Vilariño de Conso; Cortegazas, en el también municipio ourensano de Avión; y Ferreiros, en la localidad coruñesa de Ames.

Así, la aldea modelo de Soutogrande, en Vilariño de Conso, tiene una superficie de 33,50 hectáreas, distribuidas en 99 parcelas de 46 titulares catastrales. Cuanto a la de Cortegazas, en avión, abarca 15,11 ha, repartidas en 727 parcelas de 99 propietarios. Por último, la de Ferreiros, en Ames, tiene una superficie de 8,55 hectáreas, con 128 parcelas implicadas de 52 titulares catastrales.

Las nuevas aldeas modelo se declaran en colaboración con los ayuntamientos correspondientes, todos ellos situados en zonas de alto riesgo de incendios (ZAR) y adheridos al sistema público de gestión de la biomasa en las franjas secundarias.

Cabe recordar que el objetivo principal de esta figura recogida en la Ley de recuperación es devolver a la producción tierras con buena aptitud agronómica que se encuentren en estado de abandono o infrautilización, impulsando de este modo nueva actividad económica agroforestal que no solo fije población y genere riqueza en el entorno, sino que -al tiempo- reduzca el riesgo de incendios forestales y mejore la calidad de vida de los vecinos de los núcleos que se busca poner en valor.

Las nuevas aldeas modelo declaradas se suman a las ya en marcha y hacen un total de 21. Por provincias, hay una en A Coruña, otra en Pontevedra, cinco en Lugo y 14 en Ourense que, conjuntamente, alcanzan las 574,27 ha de superficie de actuación, 9.346 parcelas y 2.359 titulares catastrales.

Las aldeas modelo de Lugo son las de Trascastro (O Incio), Parada dos Montes (A Pobra de Brollón), Moreda (Folgoso do Courel), Bustelo de Fisteus (Quiroga) y Francos de Proendos (Sober). La ubicada en la provincia de Pontevedra es la de Mouteira-Parado, en el municipio de Cerdedo-Cotobade.

A mayores, se sigue con los trabajos de recogida de firmas de otras siete aldeas modelo de cara a su aprobación: una en A Coruña, otra en Lugo, una más en Pontevedra y cuatro en Ourense. En total, representarán otras 194,84 ha de superficie de actuación, 3.395 parcelas y 901 titulares catastrales.

Uso eficiente y sostenible de la tierra

Todos estos instrumentos de movilización de tierras regulados por la Ley de recuperación, entre ellos los polígonos agroforestales y las aldeas modelo, contribuyen a un uso más eficiente y sostenible de la tierra agraria a través de la ordenación de los usos del suelo rural y de la minoración de los predios abandonados (con el beneficio que esto supone para la lucha contra incendios y el medio ambiente). De esta forma, se contribuye a la orientación de las explotaciones hacia una producción competitiva y sostenible que eleve, consecuentemente, el nivel de vida de los profesionales del sector primario de Galicia.

En definitiva, se trata de distintas fórmulas, pero todas con un mismo objetivo: dinamizar el territorio y generar actividad económica para que sea posible vivir en el y del rural. Y también para anticiparse a los incendios y disminuir los daños que puedan causar.

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