Ganadería heroica en la montaña lucense

Un recorrido por explotaciones de vacuno de carne de los montes de Baleira, organizado por la Sociedad Gallega de Pastos y Forrajes, constata el valor de la actividad ganadera en un territorio marcado por la despoblación, la orografía y el desamparo de las Administraciones

Ganadería heroica en la montaña lucense

Monte roturado para pastizales en la explotación de Amaro López, en Baleira.

La Reunión de Otoño de la Sociedade Galega de Pastos e Forraxes, que congregó este fin de semana en el municipio de Baleira (Lugo) a medio centenar de ganaderos y técnicos, puso de manifiesto el valor de la actividad ganadera en la montaña lucense. Si a los viñedos de los cañones de la Ribeira Sacra se les asocia con razón el nombre de viticultura heroica, la ganadería de los montes orientales de Lugo acumula también méritos suficientes para el calificativo de heroica.

Las explotaciones de vacuno de carne de la montaña oriental de la provincia trabajan en un contexto complicado. Tienen una orografía caracterizada por fuertes pendientes y tierras altas y ventosas, y un clima que tanto castiga con sequías como con nevadas tempraneras, como la de este otoño. Las nieves de finales de octubre han dejado en los Ancares y en los concellos del entorno un escenario casi bélico de árboles rotos y caminos cortados, pues el temporal cogió a los árboles aún con hoja, lo que provocó que la nieve se acumulara sobre ellos y que acabaran por romper.

Animales en la ganadería de Indalecio Neira.

Animales en la ganadería de Indalecio Neira.

A los problemas de la orografía y del clima hay que sumar los habituales en el rural gallego, la despoblación, la pérdida de servicios y un sentimiento de desamparo de las Administraciones. En tal contexto hay también motivos para el optimismo. La Sociedade Galega de Pastos e Forraxes realizó este sábado un recorrido por cuatro ganaderías de la parroquia de Córneas, en los montes de Baleira, que muestran un rural vivo y que mantiene la gestión del territorio.

Comenzó la visita por la ganadería Neira, que maneja alrededor de 80 animales de Rubia Gallega, entre vacas y recría, en unas 50 hectáreas de superficie. La explotación cuenta también con una moderna instalación para estabular el ganado en los meses duros de invierno e inició en los últimos años otra actividad, la cría de cerdos en extensivo. Habilitó para eso un cierre alrededor de una carballeira de unas 8 hectáreas en la que se mueven los animales.

Cerdos criados en extensivo.

Cerdos criados en extensivo.

El proyecto con los cerdos comenzó con cerdo celta, una experiencia de la que Indalecio Neira se declara satisfecho, si bien este año está haciendo una prueba con el cerdo convencional, en la búsqueda de mayores volúmenes de carne.

A continuación, se visitó la ganadería de José Manuel Villar, una explotación de 60 vacas rubias que está acometiendo en los últimos años importantes inversiones, como la roturación para prados de 12 hectáreas de un antiguo pinar o la creación de una nave con cama caliente de paja para estabular temporalmente a los animales. José Manuel, igual que el resto de los ganaderos, se muestra preocupado por la expansión que percibe en las acciones del lobo en la comarca, uno de los motivos que lo llevó a levantar la nueva nave.

Ni José Manuel ni Indalecio sufrieron por el momento ataques en su rebaño, pero Amaro López, la tercera explotación visitada, sí ha experimentado ya pérdidas. La ganadería de Amaro está conformada por 43 vacas vianesas y tres bueyes, contando también con 8 caballos para hacer rotaciones de desbroce, pues parte de las tierras que maneja Amaro se ubican en montes de elevada pendiente que fueron roturados para implantar pastos.

Visita a una de las ganaderías.

Visita a una de las ganaderías.

La explotación cuenta con un tractor de cadenas de 100 caballos que le permite ejecutar trabajos en condiciones orográficas complicadas y dedica también parte de su tiempo a la prestación de servicios en el entorno.

La ganadería de Amaro gestiona alrededor de 40 hectáreas de tierras, que se reparten desde el valle hasta la cumbre de un monte. Pese a las fuertes pendientes, todos sus pastos están circundados de un cierre electrificado que suma unos 12 kilómetros, un dato que da idea de todo el trabajo que hay detrás de la explotación.

Cierre con pastor en la ganadería de Amaro López.

Cierre con pastor en la ganadería de Amaro López.

Las visitas acabaron en las tierras de la explotación de Pepe de Montouto, también en la parroquia de Córneas, donde esta ganadería hizo una roturación de un antiguo pinar, desclasificado a favor de los vecinos, para la creación de pastos.

Hace unos años, Pepe trabajaba en la construcción, pero la crisis lo llevó a compatibilizar esa actividad con la ganadería. “Es un trabajo que me me gusta y en el que me pasan las horas sin darme de cuenta”, explica. Siempre le gustaron los animales, así que está dimensionando la explotación que tenían sus padres y en el horizonte, la ganadería tiene perspectivas de relevo, pues su hija ya se está incorporando. Nuevo motivo para el optimismo en un entorno complicado, el de las montañas orientales de Lugo, en las que se desarrolla una auténtica ganadería heroica.

Mesa redonda con los ganaderos Ovidio Mëndez (derecha), José Manuel Fernández (centro) y Amaro López.

Mesa redonda con los ganaderos Ovidio Mëndez (derecha), José Manuel Fernández (centro) y Amaro López.

Jornada sobre manejo del ganado y casos de éxito

El recorrido por ganaderías de Baleira de la Reunión de Otoño de la Sociedad Gallega de Pastos se complementó con una jornada en la tarde del viernes en la que se abordaron cuestiones de manejo del ganado, con ponencias a cargo del nutrólogo Josep Roquet (Alltech), también ganadero de vacuno en Cataluña, y de Daniel López (Ion), que habló sobre los cierres eléctricos de parcelas.

La sesión contó también con una explicación de Quico Ónega (Universidad de Santiago) sobre las perspectivas de futuro de la Política Agraria Común (PAC) y con la presentación de tres casos de éxito a cargo de ganaderos de la comarca: Amaro López, una de las ganaderías visitadas el sábado; Ovidio Méndez, que gestiona una ganadería ecológica de vacas vianesas en A Fonsagrada, una actividad que complementa con el restaurante Cuatro Vientos, en el que ofrece la carne de su propia explotación; y José Manuel Fernández, ex-presidente del Consello Regulador de Agricultura Ecolóxica, que cuenta con una explotación de vacuno de carne que complementa con 5 hectáreas de sotos de castaños y con la producción de manzanas.

La Sociedad Gallega de Pastos y Forrajes aprovechó también la Reunión para nombrar dos nuevos socios de honra, Juan Piñeiro, investigador jubilado de Mabegondo, y un ganadero de A Gudiña, José Manuel Pérez.

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