Como mejorar la comodidad de las vacas en la explotación (I)

Resumen de la ponencia de la veterinaria Yolanda Trillo sobre “El bienestar entre animales, ambiente y personas” dentro del II Encontro da Mocidade Gandeira.

Como mejorar la comodidad de las vacas en la explotación (I)

Vaca indecisa ante la entrada en el cubículo debido a un a un diseño incorrecto al tamaño del animal

El ambiente de los animales normalmente se limita a lo que ocurre en el establo y alrededores, con lo cual se debería tener en cuenta hasta seis áreas distintas: descanso, alimentación, ordeño, circulación, ventilación y bioseguridad. En este capítulo nos centramos en los parámetros a monitorizar en las áreas de descanso, alimentación y circulación de los animales.

Área de descanso: material de las camas

Es necesario nivelar las camas, retirar las heces y reponer el material (carbonato cálcico o marmolina), al menos dos veces al día para que el material esté nivelado, blando y seco.

En el estudio realizado por Yolanda Trillo en 73 ganaderías de la provincia de Lugo el 61% de las ganaderías hacían las camas de las vacas 2 veces al día, mientras que un 12,3% que realizaban esta tarea diariamente.

En cuanto a los tipos de camas, el material más frecuente en las ganaderías analizadas fue la goma.

Área de descanso: diseño de los cubículos

Para evitar la sobrepoblación en los cubículos todas las vacas deben de ser libres de elegir una zona de descanso, para reducir el estrés por competencia de espacio. Lo ideal es que el número de cubículos sea igual al número de vacas, aunque se acepta un 10% menos de cubículos.

Es importante también que las medidas del cubículo se adapten al tamaño de las vacas para evitar lesiones (roces y lesiones) o malas posturas. Debemos hacer una selección genética del rebaño que nos lleve a un tamaño homogéneo que nos permita hacer un diseño adecuado de los cubículos.

En el cubículo la vaca también debe contar con un espacio frontal libre, independientemente de la posición del mismo (cabeza-cabeza o cabeza-pared). Lo ideal es que la distancia hasta la pared o la mitad central del cubículo de enfrente sea igual o superior a 90 centímetros individuales (1,80 metros entre vacas si están enfrente), para favorecer el descanso y la rumia.

Para mejorar el bienestar del ganado, y por tanto reducir su estrés, también hay que tener en cuenta la pendiente del cubículo. Lo ideal es entre un 2 y un 3% de pendiente hacia fuera del cubículo.

Área de circulación: pasillos y pasos laterales

El ancho del pasillo de circulación trasero debe ser igual o superior a 3,5 metros para permitir la circulación de dos filas de vacas.

En cuanto al pasillo de alimentación debe tener un ancho igual o superior a 4,5 metros, para permitir la circulación de dos filas de vacas por detrás de las que están en el comedero.

La pendiente de los pasillos debe favorecer el drenaje de los fluídos y del estiércol y será del entorno del 4% hacia fuera del cubículo, variando según el método de limpieza empleado.

Los pasos laterales deben favorecer la circulación lineal y libre alrededor del establo, con un ancho igual o superior a 2,5 metros y, al menos, 4,2 metros de distancia con los bebederos. La altura del bordillo de los pasos laterales no debiera superar los 15 centímetros, con el objetivo de reducir los obstáculos a una circulación fluida.

Evitar pasillos ciegos que cortan la circulación lineal y libre con vallas o cadenas y puede desencadenar una situación estresante en el momento en el que las vacas se sientan acorraladas.

Área de circulación: manejo

Peldaños de 40 cm y paso lateral con pendiente, junto con lo resbaladizo que resultó en la evaluación, puede constituir un riesgo de caídas al paso de los animales e incluso un rechazo a querer cruzarlo por malas experiencias previas.

Peldaños de 40 cm y paso lateral con pendiente, junto con lo resbaladizo que resultó en la evaluación, puede constituir un riesgo de caídas al paso de los animales e incluso un rechazo a querer cruzarlo por malas experiencias previas.

En cuanto al tipo de suelo este debe ser plano por igual para evitar el desgaste desigual del casco. El rayado del suelo favorece la tracción. El material del suelo debe ser antideslizante y no abrasivo.

El suelo debe limpiarse diariamente para mantener unas condiciones higiénicas y evitar salpicaduras de estiércol a las ubres. Como objetivo el lodo no debe superar los 2 centímetros de alto en todo el recorrido.

Es recomendable la instalación de goma en los suelos en el pasillo de alimentación y en la sala de espera para aumentar la seguridad al caminar y, sobre todo, para aumentar el confort de las vacas cuando están de pié.

Los pediluvios deben colocarse donde se asegura el paso de todas las vacas. Hay que renovar el producto con frecuencia para evitar que la acumulación de materia orgánica lo haga ineficaz. Se puede colocar el pediluvio a la salida del ordeño con sulfato de cobre diluído al 5%, con un tratamiento preventivo una vez por semana. En caso de que en el rebaño existiese más del 5% de casos de dermatitis se recomienda el paso por el pediluvio tres o cuatro veces por semana.

Área de alimentación: bebederos

En primer lugar, debe realizarse un análisis químico y bacteriológico del agua al menos dos veces al año: uno en verano y otro en invierno, para evitar enfermedades por microorganismo y deficiencias o excesos de minerales, incluso cambios de pH.

En los bebederos debe estar disponible agua limpia y fresca y se deben limpiar al menos dos veces al día.

Debe haber un bebedero al menos cada 25 vacas, con un mínimo de entre 8 y y 15 centímetros por vaca, según las condiciones ambientales. En cuanto a la altura del suelo, debe estar ajustado al animal más bajo del corral, situándose a entre 70 y 90 centímetros del suelo.

Área de alimentación: comederos

En cuanto al espacio del comedero por vaca, a mayor espacio menor competencia por el alimento, por lo que el número de cornadizas debiera ser igual al número de vacas. Lo ideal es un espacio de comedero igual o superior a 60 centímetros por cornadiza o vaca, elevándose a 75 centímetros para las vacas en transición.

La parte superior de la cornadiza debe estar inclinada hacia el comedero entre 10 y 15 centímetros para facilitar la postura del animal cuando accede al alimento. El comedero también debe estar entre 10 y 15 centímetros por encima del pié de la vaca, ya que favorece la ingesta de alimento.

Bolas de alfalfa que puede deberse a un un escaso tiempo de picado / mezclado, cuchillas desgastadas o adición de la alfalfa como último ingrediente.

Bolas de alfalfa que puede deberse a un un escaso tiempo de picado / mezclado, cuchillas desgastadas o adición de la alfalfa como último ingrediente.

En lo que respecta a la limpieza, los comederos deben limpiarse previamente a cada descarga. Se debe eliminar los restos de comida del día anterior para evitar la fermentación de la nueva ración. Los restos alimenticios deben ser arrastrados sin dejar humedad.

El alimento debe estar disponible las 24 horas para favorecer la ingesta de materia seca.

El comedero debe estar libre de alteraciones climáticas, protegiéndolo contra la lluvia y el sol. Se recomienda la iluminación del comedero, de forma que tenga luz natural o artificial entre 16 y 18 horas al día. Esta mayor visibilidad del comedero respecto al resto del establo favorece el desplazamiento de las vacas hasta el mismo y, por tanto, una mayor ingesta de materia seca.

Es muy importante el vaciado y la limpieza del carro mezclador, evitando que queden restos del día anterior. Se debe cuidar el tiempo de mezcla de los ingredientes en el carro, así como el orden de mezcla. También es necesario cuidar el mantenimiento del frente del silo, retirando aquel que esté en mal estado. Asimismo, se debe distribuir de forma uniforme la ración a lo largo del pesebre para permitir el mismo acceso a todas las vacas en cualquier punto y evitar competencias.

Reparto desuniforme de la ración a lo largo del pesebre

Reparto desuniforme de la ración a lo largo del pesebre

Yolanda Trillo

Yolanda Trillo es licenciada en veterinaria por la Universidad de Santiago (USC). Comenzó su doctorado en el 2011 (USC) realizando auditorias de bienestar animal en ganaderías de vacuno de leche de Lugo y que completó con una estancia de investigación de dos años en la UC Davis, California profundizando en temas de manejo alimentario. Parte de estos resultados de investigación y su experiencia está publicada en su página web http://lideresenbienestar.com . Actualmente trabaja como International Distribution Manager para la multinacional escocesa proveedora de ecógrafos, BCF Technology.

El pasado día 30 participó en Silleda en el II Encontro da Mocidade Gandeira, organizado por el Clube de Xóvenes Gandeiros de Galicia, con una ponencia sobre “El bienestar entre animales, ambiente y personas”.

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