Corona de Andrade, 20 años dando valor a la repostería tradicional

La empresa vilalbesa Dispravia cumple dos décadas fabricando dulces y tartas con huevos y leche de Galicia. Hablamos con su creador, Tino Graña, de cómo cambiaron los gustos del consumidor en este tiempo

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Tino cunha tarta de améndoa, unha das 40 referencias que fabrican, no obradoiro da empresa en Vilalba

Tino con una tarta de almendra, una de las 40 referencias que fabrican, en el obrador de la empresa en Vilalba

Almendra, huevo, azúcar y ralladura de limón. Son los ingredientes que lleva el roscón de Vilalba, un dulce tradicional de A Terra Chá que Tino Graña decidió fabricar y comercializar en enero del año 2000. Hoy su empresa, Dispravia SL, elabora 40 recetas distintas de dulces y tartas que vende en toda Galicia, Madrid o Cataluña.

«Comenzamos con la mitad de la superficie que tenemos hoy haciendo únicamente roscón de Vilalba, pero con un producto solo era imposible sobrevivir. El roscón es un dulce muy local y con demanda limitada. Así que fuimos ampliando y diversificando a medida que lo demandaba el mercado y hoy disponemos de 40 referencias», explica el gerente de Corona de Andrade, la marca comercial que emplea Dispravia.

Sus productos (roscones, roscas azucaradas, melindres, bizcochos, tartas de queso o de almendra) se encuentran en las principales cadenas de distribución de nuestra comunidad pero además de estar por toda Galicia también se venden en Madrid o Cataluña. «Nuestro fuerte es Galicia, donde tenemos una fuerte implantación a través de los supermercados Gadis y Eroski», aclara Tino.

Millón y medio de euros de facturación

Dispravia cerró el año 2019 con un millón y medio de euros de facturación, lo que da idea el volumen de trabajo de esta empresa. «Son productos asequibles, de un precio de venta al público reducido, por lo que tienes que mover muchas unidades de venta para hacer una cifra decente», indica el gerente.

El huevo natural se lo compran la Avícola O’Viso y el pasteurizado a Granja Campomayor, mientras que el preparado lácteo para sus tartas de queso lo produce la empresa Quescrem

Cuando en el año 2000 Tino se lanzó a la fabricación de repostería tradicional no tenía experiencia «ni de pastelero ni de panadero», reconoce. Se dedicaba al sector de la distribución alimentaria, actividad que mantuvo en paralelo al de la fabricación hasta hace cuatro años, por lo que conocía el mercado de la alimentación desde esta otra perspectiva, algo que le ayudó a abrir mercado a aquello que iba fabricando en el obrador situado en el polígono industrial de Vilalba.

Aún hoy sigue siendo él el que se encarga del trabajo comercial y del contacto con los clientes, algo que reconoce que se le da bien. El 90% de la producción la comercializan en la actualidad a través de cadenas de distribución. «Venta al detalle ya prácticamente no hacemos», explica el gerente de Dispravia, que reconoce que «en estos 20 años el mercado de la alimentación cambió muchísimo». «La tienda tradicional está desapareciendo casi por completo, queda alguna que otra de especialidad y algún pequeño supermercado rural o de barrio, pero cada vez menos», asegura.

Recuperar recetas tradicionales

A empresa dá traballo a 20 persoas

La empresa da trabajo a 20 personas

En este tiempo los hábitos de consumo también cambiaron, lo mismo que los gustos del consumidor. «Lo nuestro no es bollería industrial, son productos artesanales, y de hecho normalmente nuestros productos no están situados en el supermercado en medio de la bollería industrial, sino con el pan», describe Tino.

Corona de Andrade nació con la idea de recuperar recetas tradiconais gallegas y sigue manteniendo esa filosofía. «Queremos seguir conservando las recetas autóctonas, hay mucha gente que vuelve a valorar ese tipo de productos», asegura el responsable de esta empresa chairega.

Para eso ponen especial énfasis en el cuidado de la materia prima que utilizan. «Lo que podemos comprar en Galicia lo compramos aquí. El azúcar o la almendra no pueden ser gallegos porque aquí no hay, pero el huevo o los derivados lácteos sí», argumenta Tino. El huevo natural se lo compran a Avícola O’Viso y el pasteurizado a Granja Campomayor, de Palas de Rei, mientras que el preparado lácteo para sus tartas de queso lo produce la empresa Quescrem, de Castro de Rei.

Dar confianza al consumidor

El etiquetado de todos los productos de la marca Corona de Andrade incluye toda su composición detallada porque «se trata de dar confianza al consumidor», afirma Tino, que da mucha importancia a la seguridad alimentaria. «Deben hacerse todos los esfuerzos en hacer productos seguros y saludables, productos cada vez más adecuados, por eso nosotros no usamos aceites de palma y estamos reduciendo el nivel de azúcares», dice.

Todos sus dulces y tartas pasan por un detector de metales antes de ser envasados para evitar que cualquier elemento extraño que pueda venir en la materia prima pueda llegar al consumidor

Todos sus dulces y tartas pasan por un detector de metales antes de ser envasados. «Al principio nos parecía una medida exagerada cuando nos la empezó a pedir alguna cadena pero hoy pienso que no está de más, que es bueno extremar las medidas de seguridad, porque evitas sorpresas que muchas veces no dependen solo de ti, porque puede venir algún elemento extraño en medio de la materia prima, en la harina o en la almendra, por ejemplo, y esta es una manera de detectarla y evitar que ese producto llegue al consumidor. Todo lo que sea trabajar en la seguridad alimentaria es positivo», razona.

Versatilidad para adaptarse al mercado

Rosquiñas como as que se venden nas romerías en Galicia

Rosquillas como las que se venden en las romerías

Dispravia cuenta hoy con 2.000 metros cuadrados en la zona de fabricación y otros 1.000 metros cuadrados a mayores en la zona destinada a las materias primas y embalajes. «Las materias primas entran todas por atrás y el producto finalizado, listo para salir al mercado, sale por la parte de delante», explica Tino.

Aunque nació con la idea de fabricar roscón de Vilalba, la tarta de almendra es hoy uno de los productos principales de Corona de Andrade. «Es nuestra bandera durante todo el año, la llevamos haciendo también desde el año 2000 y tiene un consumo estabilizado durante los 12 meses con pequeñas variaciones», indica. Así, en los meses de más demanda, que coinciden con los del verano, Dispravia fabrica unas 35.000 unidades cada mes de tarta de almendra, cifra que se reduce a unas 25.000 en los meses más bajos, donde sin embargo se consumen más otro tipo de elaboraciones.

Una empresa como la nuestra tiene que ser muy ágil y muy polivalente. Somos muy sensibles a la hora de ir viendo lo que el mercado demanda y los mensajes que el consumidor va lanzando

Adaptarse a los cambios en los gustos del consumidor y cuidar al cliente que distribuye y vende sus productos son algunas de las claves del éxito de esta empresa vilalbesa. «Somos muy sensibles a la hora de ir viendo lo que el mercado demanda y los mensajes que el consumidor va lanzando y cualquier sugerencia que unos u otros nos puedan hacer tratamos de atenderla y de dar respuestas satisfactorias siempre. Somos muy versátiles. Una empresa como la nuestra tiene que ser muy ágil y muy polivalente. Intentamos fidelizar mucho el cliente y conservamos a muchos de ellos desde que comenzamos nuestra andadura», indica.

Panettone italiano fabricado en Vilalba

Dispravia panetone

Las recetas tradicionales son la razón de ser de Corona de Andrade, pero la empresa vilalbesa también se atreve a innovar. Desde el año 2015 elaboran panettone, un pan con pasas de origen italiano que se está convirtiendo en otro de los emblemas de la empresa chairega. «Hace 5 años un cliente nuestro que hace muchas cestas de Navidad tenía una necesidad puntual, porque le faltaba una partida de panettones que le mandaban desde Italia y ya no daba tiempo a que se los sirviesen y habló con nosotros para ver si se lo podíamos resolver, así que nos pusimos con el tema y logramos hacer un producto que tiene mucho éxito», explica Tino.

Ese primer año Dispravia hizo únicamente 4.000 unidades por encarga para ese cliente pero tras el éxito conseguido la producción no dejó de incrementarse de manera exponencial en la fábrica vilalbesa año tras año hasta fabricar en la última campaña un total de 200.000 unidades de este producto estacional.

Dispravia es de las pocas empresas que hay en España que fabrican este dulce italiano, del que vendieron 200.000 unidades la Navidad pasada

«Incluso pudimos vender un 20% más de lo que fabricamos en la última Navidad, así que vamos a ampliar los medios con los que contamos para seguir aumentando, porque hay posibilidades de crecer con este producto que sigue viniendo casi todo de Italia. Año a año aumenta su consumo y ya hay muchas pastelerías que lo hacen para vender pero de forma industrial en Galicia solo lo hacemos nosotros y solo somos dos o tres las empresas que lo fabricamos en toda España», cuenta Tino.

La apuesta de  Dispravia por este postre originario de Milán es clara y hace dos años ya invirtieron más de 100.000 euros en nueva maquinaria destinada expresamente a su fabricación, en la que se emplea harina, huevos, azúcar, margarina, levadura, agua, mantequilla, frutas pasas o confitadas y bolitas de chocolate. La receta consiste en hacer la masa madre el día antes. Después de pasar la noche en la cámara, por la mañana se mezcla con el resto de ingredientes y, tras fermentar tres horas, se mete al horno 30 minutos. Hacen dos formatos, de medio kilo y de un kilo, y su fabricación les permite mantener el pico de producción en la fábrica hasta la Navidad, algo que antes no sucedía, pues decaía en los meses finales del año.

El éxito del panettone de Corona de Andrade vuelve a estar en las dos claves por las que apuestan en todos sus productos: receta tradicional y materia prima de calidad. «Desconocíamos totalmente ese producto pero contacté el primer año con un italiano que se ofreció a servirnos la materia prima y a venir aquí a enseñarnos a elaborarlo», explica el gerente de la empresa de Vilalba.

Producción estacional

Desde Reis até o Entroido fabrican orellas

Desde Reyes hasta el Carnaval fabrican orejas

Dispravia fabrica panettone desde el mes de septiembre hasta Navidades, que es cuando se vende de manera mayoritaria. Después de Reyes cambian la receta italiana por la gallega y se ponen a hacer orejas para el Carnaval. Empezaron a hacerlas hace dos años y, al igual que sucede con los panettones, la empresa vilalbesa es de las pocas que fabrican orejas de manera industrial en grandes cantidades. «Aprovechamos muy bien las campañas», indica el responsable de Corona de Andrade.

Corona de Andrade cuenta con doce empleadas fijas todo el año en la parte de producción pero desde el mes de julio hasta el Carnaval, la época de más trabajo, llegan a las 20 personas en la fábrica

La plantilla de la empresa también se adapta a esa producción estacional. «Tenemos 12 personas contratadas todo el año en producción pero desde julio hasta el Carnaval, que son los meses de más trabajo en la fábrica, llegamos a 20 personas trabajando», explica Tino.

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