Señorio de Rubiós, la referencia en tintos de la DO Rías Baixas

La bodega de As Neves se distingue por poner en valor los tradicionales vinos del Condado y por una colección de cuatro monovarietales tintos, a los que sumará este año el brancellao, una oferta singular en la denominación

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Señorio de Rubiós, la referencia en tintos de la DO Rías Baixas

Vendimia en Rubiós. / Imágenes: Archivo Señorio de Rubiós.

La comarca del Condado, ubicada en el sur de la provincia de Pontevedra, se caracterizó de siempre por la elaboración de vinos multivarietales, tanto blancos como tintos, en los que destacaban variedades como albariño, treixadura o loureira en blancos, y sousón, mencía o espadeiro en tintos. Señorio de Rubiós, una bodega constituida por un centenar de socios de la comarca, la mayoría viticultores, inició en el 2005 la puesta en valor de los vinos del Condado en el marco de la denominación de origen (DO) Rías Baixas. Es además la principal referencia en tintos de la DO.

Rías Baixas tiene en los monovarietales de albariño su buque insignia, pero la denominación cuenta también con otros potenciales que con frecuencia pasan desapercibidos. En Rubiós (As Neves), existía la inquietud de poner en valor en el mercado los vinos tradicionales que se elaboraban en las casas, con énfasis en los tintos y en la recuperación de las variedades autóctonas. Fruto de ese interés, nació en el 2003 la bodega Señorio de Rubiós, que elaboró en el 2005 su primera cosecha.

«Los vinos del Condado son de carácter afrutado y mineral. En blancos, destaca su acidez equilibrada»

El trabajo de la bodega se plasmó en vinos singulares en Rías Baixas, como el Condado blanco, un multivarietal de albariño, treixadura, loureira y torrontés, o el Condado tinto, un multivarietal que incluye variedades como sousón, mencía, espadeiro o caíño tinto.

“Son los vinos que mejor expresan las características de la zona y de la tierra”, explica Natalia Rodríguez, la responsable de comunicación de la bodega. “Los vinos del Condado se caracterizan por su carácter afrutado y por su toque mineral. En los blancos, destaca su acidez equilibrada y su final alargado en boca”, valora.

vendima brancos rubios vertical

La evolución de los vinos del Condado en el mercado es positiva, tanto en blancos como en tintos. “La principal demanda del mercado es el albariño, es lo que le interesa en un primer momento al cliente, pero cuando prueba el Condado blanco, le gusta también, lo que nos va abriendo puertas”.

La bodega, que cuenta con el sello Galicia Calidade, recibió destacadas puntuaciones para sus vinos, así como premios en certámenes nacionales e internacionales. El galardón del que está más orgullosa es la distinción del Señorio de Rubiós Condado blanco como mejor vino blanco gallego en el 2011 y en el 2013.

“En tintos, el crecimiento de las ventas es más lento pero progresivo. Notamos que fuera de España sí hay interés por probar nuestros tintos y sí que gustan, pero a nivel español el consumo se mantiene en los tintos clásicos”, comparan.

Viticultura en el Condado
La potenciación de los vinos del Condado en la bodega es un aliciente para la viticultura de la comarca, que se está manteniendo y experimentando un cierto relevo generacional. “Esta zona fue de siempre de cultivo de las viñas y se caracteriza por el minifundio y por el trabajo manual, tanto en el cuidado de las cepas como en la vendimia. La viticultura es una actividad complementaria, que la gente practica en su tiempo libre, y sí que nos tiene preocupado la posibilidad de que fuera a menos, pero estamos viendo que hay relevo, probablemente en parte porque hay una bodega que tira del sector”, destacan.

Los viticultores que colaboran con Señorio de Rubiós gestionan alrededor de 60 hectáreas, conjuntamente con el personal técnico de la bodega, en tanto la propia empresa maneja también directamente unas 40 hectáreas de viñedos propios o alquilados.

Parte de todos estos viñedos sufrieron el pasado octubre los efectos de la ola de fuegos que afectó a Galicia y más en concreto al concello de As Neves. La parte positiva fue que la vendimia ya había concluido unos días antes y que los viñedos estaban segados, lo que dificultó la entrada del fuego. Aun así, hubo viñedos afectados, lo que obligó a podas agresivas este invierno. Con la brotación de la primavera, se está ya comprobando que la mayor parte de las cepas superaron el episodio correctamente.

Viñedo de la bodega.

Viñedo de la bodega.

Recuperación de la Pedral, una variedad tinta de la subzona del Condado

Señorio de Rubiós está protagonizando en los últimos años la recuperación de la variedad Pedral, autorizada en el 2011 en la DO Rías Baixas tras los estudios realizados por la bodega. “Es una uva peculiar y con unos matices que no aparecen en otras variedades tintas de la denominación”, valora Natalia Rodríguez.

La bodega elabora alrededor de 3.000 litros de un monovarietal de Pedral, un trabajo que exigió de la localización en las viñas de las cepas de Pedral, de cara a hacer una vendimia individualizada, pues lo habitual en la comarca son las pequeñas parcelas con mezcla de variedades.

Colección Manuel D’Amaro
El monovarietal de Pedral forma parte de la colección de tintos de la bodega, que lleva el nombre de Manuel D’Amaro, en recuerdo de un socio que se caracterizó por la defensa de la potencialidad de los tintos en Rías Baixas.

Señorío de Rubiós elabora otros tres monovarietales tintos, sousón, espadeiro y caíño tinto, y en los próximos meses prevé sacar el mercado un monovarietal de brancellao.

En conjunto, los monovarietales tintos y el Señorio de Rubiós Condado tinto representan una producción anual de alrededor de 100.000 litros, una oferta de tintos jóvenes singular en el contexto gallego y español. “Son vinos con unos matices propios, diferentes a los tintos de otras zonas, y preferimos no pasarlos por madera para resaltar sus características. Sí estamos haciendo una prueba de madera de roble con un vino blanco, el Condado blanco, pero en pequeña cantidad, con unos 500 litros. En tintos no pasamos nada por barrica”, explican en la bodega.

En conjunto, la producción anual de vinos de la bodega supera el medio millón de litros, con un mercado centrado en Galicia y en el resto de España, destacando la zona norte, Madrid y Levante. A nivel internacional, la bodega tiene especial presencia en Estados Unidos, Reino Unido y Suiza. El amparo de la denominación de origen Rías Baixas, consolidada en el mercado a nivel internacional, y el sello Galicia Calidade, que distingue a los productos gallegos de calidad, contribuyen a reforzar el posicionamiento de la bodega en el mercado.

Espumosos
Otro punto singular de la oferta de Señorio de Rubiós es la elaboración de dos espumosos con la base del vino Condado blanco. Es un producto que desde la bodega defienden como adecuado para combinar con platos principales de un menú. “Los espumosos suelen ligarse a celebraciones o a postres, pero estamos hablando de un vino de calidad que armoniza mejor con un plato principal que con un postre”, explica Natalia Rodríguez.

La bodega elabora un espumoso brut nature y otro brut, más afrutado. Las ventas de los espumosos de Señorio de Rubiós se orientan al mercado gourmet. El producto sigue manteniendo una alta estacionalidad en torno a la Navidad, pero ya registra ventas durante todo el año.

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