Ternera Gallega aumenta ventas en 2020 e incorpora un certificado de bienestar animal

La Indicación Geográfica Protegida (IGP), que tiene su principal vía de consumo en el hogar, incorporó el pasado año más de un centenar de establecimientos nuevos a su red de distribución. Los precios, sin embargo, cayeron de promedio unos 25 - 30 céntimos por Kg. canal

Ternera Gallega aumenta ventas en 2020 e incorpora un certificado de bienestar animal

Presentación de la nueva certificación en bienestar animal de Ternera Gallega.

Ternera Gallega ha presentado su tradicional balance de actividad de cada año con una novedad salientable. Desde este mes de abril, toda la carne de la Indicación se comercializa con un certificado de bienestar animal, un sello con el que busca principalmente “adaptarse a las demandas de los consumidores y de las cadenas de distribución”, según explicó el presidente del consejo regulador, Jesús González.

La certificación en bienestar animal de Ternera Gallega garantiza que los animales tienen los adecuados cuidados durante su crianza. El sistema establecido por la Indicación Geográfica se centra en la observación y evaluación de los animales en campo, pues los inspectores de la IGP auditan el 100% de las granjas e industrias.

En las granjas, se comprueban un total de 66 parámetros, correspondientes a 8 bloques (Alimentación, Bebida, Ambiente, Supervisión y documentación, Instalaciones, Manejo, Sanidad Animal y Comportamiento).

En el caso de detectarse aspectos a corregir, se le marca un plazo a la ganadería para efectuar los cambios oportunos, valorando también si se trata de incumplimientos leves o más serios. El presidente de la IGP, Jesús González, subrayó que el proceso refuerza las garantías de calidad y origen de la carne de Ternera Gallega.

Otro beneficio de la certificación, que se destaca en el nuevo etiquetado de Ternera Gallega, es que prepara a las granjas para adaptarse a las futuras exigencias europeas en la materia, esperadas para el próximo ciclo de la PAC, actualmente en negociación.

Nuevo etiquetado de la carne de la IGP.

Nuevo etiquetado de la carne de la IGP.

Aumento de canales certificadas y de 1.300 toneladas en ventas

La pandemia de la Covid tuvo un impacto limitado en las ventas de las industrias ligadas a Ternera Gallega. Los números del 2020 de la IGP revelan que logró un crecimiento del 6% en volumen de carne comercializada, llegando a 22.562 toneladas, lo que supone 1.327 toneladas más que el año anterior. También hubo subida en las canales certificadas, que llegaron a 99.238 (+ 3.134), y en las ganaderías inscritas en el sello, que son 8.354 (+56 en el último año).

Los primeros meses del 2021 confirman la continuación de la tendencia del pasado ejercicio, pues el primer trimestre del 2021 se cerró con una subida de ventas del 5% en relación al primer trimestre del 2020, que ya había sido positivo.

La explicación de la buena evolución de la IGP en plena pandemia, con restricciones y cierres en la restauración, la centra Jesús González en el aumento de la red de distribución de la Indicación, que se basa principalmente en los supermercados. Ternera Gallega llegó a acuerdos en el 2020 para comercializar en Lidl y en los supermercados Masymas, con lo que logró más de un centenar de nuevos establecimientos de venta.

Los supemercados suponen ya más del 70% de las ventas de Ternera Gallega, en tanto carnicerías (11%) e hipermercados (11%) completan los principales canales para el sello, quedando un 2,2% para otras vías (restauración, cash & carry, etc.).

En cuanto a las ventas a nivel geográfico, hay que destacar que continúan las exportaciones a Alemania y Portugal, que se podrían reforzar en próximos meses con algún país más de Centroeuropa. En volumen de mercado, las ventas al exterior representan alrededor del 3%. Galicia continúa siendo el principal mercado (50%), seguido del resto de España (47%).

Bajada de precios
Las buenas ventas contrastan, sin embargo, con una bajada significativa de los precios de la IGP, con caídas de 30 – 50 céntimos la pasada primavera y sin una suficiente recuperación posterior. De promedio, las cotizaciones fueron unos 25-30 céntimos más bajas en el 2020, según los datos de la Mesa de Precios de la Indicación, que se reúne semanalmente en Amio.

«Los precios de la carne en el campo bajaron más de lo justificado» (Jesús González)

El presidente del consejo regulador reconoce que los precios de los terneros “bajaron más de lo justificado”, principalmente por las complicaciones derivadas de la pandemia, que dificultaron la comercialización de las piezas tradicionalmente consumidas en la restauración, sobre todo en el periodo abril – junio.

Otra dificultad añadida se debió a que el confinamiento del pasado año coincidió con la primavera, la época en la que más ganado hay para comercializar, debido a la falta de planificación de los partos.

Desde la Indicación Geográfica se marcan el objetivo de avanzar en la planificación de partos, de cara a tener una oferta más regular todo el año que le permita a las industrias mantener un suministro estable con los puntos de venta.

De todas formas, la salida de la carne se mantiene en general fluida todo el año, quitando la pasada primavera, pues “apenas se empleó” la autorización vigente para la congelación de piezas de carne de la IGP -que deberán precisar en su posterior comercialización que fueron sometidas a congelación-, según explica Jesús González.

Más margen por el cambio en el pliego de condiciones
Como elemento que palió la pasada primavera los altos stocks de ganado, Ternera Gallega recuerda que en febrero del 2020 se había modificado el pliego de la IGP para permitir en la categoría Ternera Gallega la comercialización de canales con menos de 12 meses, lo que hizo que no se depreciasen los terneros de 10 y 11 meses, que normalmente quedaban fuera o tenían que comercializarse como Añojos.

“En todo caso, esta medida está pensada para mejorar la salida de los animales en los meses de más abundancia (primavera), no para que sea utilizada con regularidad todo el año”, precisan.

Año difícil para la IGP Vaca Gallega / Buey Gallego

La carne de vacuno mayor fue la más afectada por el cierre de la restauración, lo que derivó en un estancamiento de la IGP Vaca Gallega / Buey Gallego en el 2020, que sólo identificó 2.071 animales en el campo, por los 4.982 del año anterior. En comercialización, el volumen de carne certificada fue de 186 toneladas, por las 192 del 2019.

La naciente Indicación, sin embargo, continuó creciendo en las cifras de adhesión, con 89 ganaderías más inscritas, llegando a 1.014, y con 4 industrias más, llegando a 32. En cuanto la pandemia comience a superarse, la perspectiva del consejo regulador es impulsar la campaña de captación de nuevas ganaderías e industrias.

Como ya había hecho el pasado año, el presidente del consejo regulador aprovechó la presentación del balance de actividad para llamar a la industria a implicarse en el uso de la certificación Vaca Gallega / Buey Gallego, “pues se trata de una apuesta para generar riqueza y para acabar con la picaresca comercial de un mal uso del nombre de Galicia”, valora.

Para este 2021, se espera también que Bruselas le conceda la autorización definitiva a la IGP, pues por el momento está funcionando con una protección nacional transitoria.

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