“De forma individual no haces nada en el monte, cualquier ordenación pasa por zonas agrupadas”

La Asociación de Propietarios del Morrazo es una iniciativa singular en Galicia. Nació en el 2015 en una comarca de un minifundio forestal extremo con la idea de recuperar un monte vivo. Entrevistamos a su presidente, Luciano Guimeráns (Marín) y a su vicepresidente, José Manuel Carracelas (Bueu)

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“De forma individual no haces nada en el monte, cualquier ordenación pasa por zonas agrupadas”

Luciano Guimeráns (izquierda) y José Manuel Carracelas (derecha) encabezan la Asociación de Propietarios do Morrazo.

El monte particular de la comarca del Morrazo (Pontevedra) se ha convertido en las últimas décadas en un espacio con escasas perspectivas. Hay un minifundio forestal extremo, con parcelas medias que rondan los 700 – 800 metros cuadrados, y una mayoría de propietarios que ya no vive de la tierra y que es incapaz de situar buena parte de sus parcelas. “Mucha gente piensa que el monte no vale para nada”, resumen en la Asociación de Propietarios del Morrazo, un colectivo que surgió en el 2015 con la idea de recuperar el monte.

Hablamos con el presidente de la Asociación, Luciano Guimeráns, de Marín, y con el vicepresidente del colectivo, José Manuel Carracelas (Bueu), sobre el trabajo que están haciendo. “Queremos dejar un monte vivo”, enuncia Luciano.

– ¿Cómo nació la Asociación, una iniciativa que es singular a nivel de Galicia?
Luciano: La Asociación nació por iniciativa de un grupo de propietarios que veíamos que la situación del monte era a cada paso de más abandono. Nos sentamos un grupo de gente de Marín y Bueu y decidimos constituir una asociación para animar a los propietarios a sumarse. El objetivo era abrir un debate sobre lo que hacer en el monte. La idea inicial era llegar a todo el Morrazo, pero enseguida vimos que era muy complicado, así que finalmente nos centramos en Bueu y Marín.

– ¿Qué se puede hacer frente a ese abandono del monte del que habláis?
Luciano: Cualquier iniciativa tendría que pasar por crear zonas agrupadas. En el Morrazo, individualmente no haces nada en el monte porque está muy dividido, en parcelas muy pequeñas.

José Manuel: Nuestros socios, que son 160, tienen más de 1.400 parcelas, con un promedio de 700-800 metros por tomada, pero dentro de eso, tenemos parcelas de 50 metros cuadrados. El monte aquí está con mucho minifundio por las particiones que había en las herencias. Un propietario puede tener 10 parcelas dispersas y en muchos casos, tienen identificadas algunas fincas y otras no saben ni por donde están.

– ¿Qué respuesta encontrasteis a vuestra inquietud entre los propietarios forestales?
Luciano: Cada vez que hacemos una asamblea en una parroquia, a la gente le parece muy buena idea la Asociación y está interesada, pero tampoco podemos ofrecer soluciones concretas, ya que por el momento la Xunta no apoya figuras de gestión del monte que se adapten a nuestra realidad.

También hay propietarios que dicen: ‘A mí no me interesa porque tengo mis tomadas limpias y están localizadas’. Igual a él no le interesa, porque tiene por ejemplo 60 años y aún va al monte, pero cuando tenga 70 o 75 dejará de ir al monte y sus hijos igual no quieren saber nada. Entonces, tenemos que buscar remedio y ese remedio tiene que ser de manera agrupada.

¿Pensasteis en promover una Sociedad de Fomento Forestal (Sofor) para agrupar la gestión de las fincas?
José Manuel: Se pensó en una Sofor, pero no es viable. Las dimensiones mínimas que se exigen para las Sofor, de 50 hectáreas, están pensadas para otras zonas, no para el Morrazo. En A Estrada, hay una Sofor de 30 propietarios que suma 50 hectáreas. Aquí 30 propietarios sumamos poco más de 4 hectáreas.

Luciano: La Sofor es la figura que apoya actualmente la Administración, pero para el Morrazo la vemos difícil. Nosotros apostamos por agrupar la gestión en unidades que tengan un mínimo de 3 hectáreas en coto redondo, con continuidad entre las parcelas, que es algo que nos parece más factible. Estamos trabajando en varias zonas concretas en las que tenemos socios y otra parte de propietarios que estarían interesados. Lo que precisamos es que la Administración apoye este tipo de agrupaciones.

Si vamos a una zona y le decimos a los propietarios, vamos a valorar la madera de cada uno, cortar y plantar en conjunto, es algo que puede salir adelante. Trabajar en conjunto permitiría además satisfacer las distintas visiones que hay sobre el monte. Hay propietarios que defienden el eucalipto, otros el castaño, el cerezo o el roble. Si tienes varias hectáreas en conjunto, puede haber diversidad de especies, eucaliptos, pinos, castaños… y no como ahora, que en el Morrazo caminamos hacia un monocultivo del eucalipto.

– José Manuel: Con una ordenación del monte y plantaciones diversas, estarían todos los propietarios contentos. Pensamos que el monte tiene que tener rentabilidad porque se no tiene rentabilidad, mal vamos. Me lo decía una propietaria estos días: ‘Le hablo a los hijos del monte y los hijos me dicen que el monte no vale nada’.

Luciano: Uno de los motivos del abandono es ese. No hay manera de rentabilizar parcelas pequeñas. Por eso nosotros decimos que trabajando de manera agrupada, puede haber precios al alza y una mejora de rentabilidad.

Entonces, ¿vuestra idea sería la creación de agrupaciones de más de 3 hectáreas en las que mantendríais la propiedad individual y gestionaríais en conjunto?
José Manuel: Exactamente, pero no llega con crear sólo zonas agrupadas porque hay muchas fincas que tienen muros de separación o carecen de accesos. Tenemos también que superar el minifundio interno.

Luciano: Uno de los objetivos sería la concentración. Dentro del mismo polígono, hay propietarios que tendrían varias parcelas. Una primera medida sería limpiar, medir toda la zona, investigar la propiedad y hacer un plan de reordenación, que debería ser aprobado por los propietarios antes de su inscripción notarial. Si un propietario tiene cuatro parcelas en un polígono, puede acabar teniendo una, lo cual le favorece.

José Manuel: Esa es nuestra propuesta, pero tiene que ser asumida por la Administración. Hasta el momento, tuvimos cero apoyos de la Administración a nuestras propuestas y necesidades. La cuestión de fondo es que somos una zona muy pequeña en el conjunto de Galicia y nos ignoran.

Luciano: Si tu le dices al propietario que tiene que salir todo de su bolsillo, el propietario es reacio.

Hablabais de investigar la propiedad. Aparte de las fincas de vuestros socios y de propietarios que tenéis identificados, ¿hay mucha propiedad desconocida?
Luciano: A la hora de identificar las propiedades, contábamos con que Catastro colaborase más con nosotros, pero nuestra sorpresa es que, aunque ya lo intuiamos, la información que hay en el Catastro está muy atrasada. Hablando con Catastro, nos confesaron que hay alrededor de un 20% de parcelas de propietarios desconocidos. Eso dificulta mucho el trabajo.

Tiene que haber alguna norma que respalde a las entidades que quieran ordenar una zona para que lo puedan hacer incluyendo las parcelas de propietario desconocido. Si un día aparece el propietario, pues se buscará una solución, pero de otro modo es imposible hacer nada.

José Manuel: Hay parcelas que están a nombre de una persona que a día de hoy tendría 130 años. Esa es la realidad. Tenemos dificultades para localizar a los propietarios reales de esas parcelas y no tenemos ninguna ayuda. Si vas a Catastro buscando información de los lindantes de una parcela, tienes que pagar por esa información, cuando es información sin actualizar y que no te resuelve nada.

Y si vas a pedir una corrección, te piden que aportes un informe técnico, que en algunos casos va a valer más que la propia parcela, y un acuerdo con los lindantes. Ese es el papel que juega la Administración, cuando debería intervenir ella directamente para buscar soluciones.

En la Asociación estamos haciendo un trabajo de hablar con los propietarios y de investigar la propiedad que no tiene ningún respaldo. Una vez nos dijo un propietario que el trabajo que estábamos haciendo era de apostolado y no le falta razón. Vamos llamando a las puertas y hay gente que nos dice: ‘Menos mal que alguien se ocupa de esto’.

Luciano: También hay que decir que en alguna zona, como Marín, tenemos gente que nos combate, gente que igual tiene sus intereses e ingresos del monte y piensa que le va a ir peor si los propietarios nos agrupamos y trabajamos en conjunto. Eso también deriva en que tengamos dificultades en agrupar a los propietarios.

José Manuel: Hay mucha picaresca en el monte y también hay que entender a la gente. Hubo muchos engaños y la gente se vuelve desconfiada.

«¿Qué monte queremos dejarle a nuestros hijos? ¿Diez parcelas pequeñas que no sabemos ni donde están o tres más grandes y bien gestionadas?»

Luciano: Al final, lo que estamos haciendo es un planteamiento de futuro y todo el mundo se va dando de cuenta del sentido que tienen nuestras propuestas. ¿Qué queremos dejarle a nuestros hijos? ¿Diez parcelas de monte pequeñas que no sabemos ni donde están o 3 – 4 parcelas agrupadas y bien gestionadas?. Por eso pensamos que puede triunfar.

En vuestros casos concretos, en qué situación se encuentran vuestras parcelas?
José Manuel: Tengo unas 16 parcelas que suman unos 8.000 metros y que se encuentran en tres ayuntamientos distintos. De todas esas, sólo tengo perdidas 2 pequeñas, me las enseñaron alguna vez, pero no fui capaz de volver. Y eso es algo que le sucede a mucha gente.

En mi caso, cuando era pequeño, mi padre andaba al mar y cuando venía, recuerdo que me llevaba al monte a pasar el día, llevábamos una mochila con comida y bebida, me enseñaba los marcos y los pintaba. Es un recuerdo maravilloso que tengo de aquello y por eso yo sigo con esto. Mi padre me decía, ‘Vosotros vais a perder el monte’. Pero no lo perdimos, tenemos una asociación para recuperarlo.

Luciano: En nuestro caso, yo soy un pequeño propietario y mi mujer tiene unas 12 tomadas, sumando 6.000 metros, todas en el ayuntamiento de Marín, pero no sabríamos identificarlas. Tenemos estado en alguna de ellas hace años, pero ahora ya no se entra con la altura de matorral que hay. Esta es la realidad de muchos propietarios. Por eso la asociación es tan importante y es la esperanza que tenemos.

“Las franjas de protección no son la solución, limpias la ribera y dejas un polvorín detrás”

Estamos ahora en plena época de fuegos. Como veis la situación del monte en el Morrazo ante los incendios?
Luciano: La realidad es que tenemos un peligro muy serio. Nosotros vivimos en zonas rurales, pegadas al monte, y hay un peligro serio no solo para el monte sino para la vida de la gente.

José Manuel: Si hay una ola de calor, con circunstancias extremas, tenemos miedo. Así de claro.

Luciano: Piensa que si entra un fuego en Moaña con viento del sur o del suoeste, el incendio llega a Pontevedra. Con viento y calor no hay quien lo apague.

¿Cómo veis la normativa que obliga a la creación de franjas de protección alrededor de los núcleos de población? ¿Es una solución?
Luciano: La Xunta debería ser consciente de que por esa vía no va a resolver el problema de los incendios en Galicia. El problema para nosotros está en el interior del monte. Si tú tienes la ribera limpia, pero detrás tienes un polvorín, no es solución. ¿Vamos a seguir invirtiendo en apagafuegos o planteando medidas preventivas?

José Manuel: Una asociación como la nuestra podría jugar un papel importante en prevención, pero de momento nunca tuvimos apoyos.

Luciano: Las franjas son además algo tremendamente costoso para el propietario. Al que le cae, si tiene amenaza de multa, no le queda otra, pero si un propietario que tenga una tomada del lado de una zona urbana tiene que estar gastando todos los años y no puede tener arbolado, al final el monte representa una carga constante.

Una idea sobre ““De forma individual no haces nada en el monte, cualquier ordenación pasa por zonas agrupadas”

  1. Alberto

    Eu son dos que pensan que o problema do monte galego é a falta de respeto pola propiedade privada, por parte da xunta e da sociedade en xeral.
    Sorprendeme moito como a algúns lles ten sorbidos os sesos a Ley Contra Incendios de Galicia, é preciso a limpeza dos montes de xeito racional (unha vez a o ano), pero Administración e propietarios de vivendas deben ter deberes e axudar coma os demás, dispoñendo sistemas de protección das vivendas en zona de risco e dispoñendo además de cortalumes axeitados en torno a zonas urbanas.
    Tampouco non vexo tan grave o das novas xeracións, alí pode ser que sexa así; pero eu coñezo moitos casos que sí coñecen os terreos dos pais (eu entre eles).
    E por último, eu penso que demos traballar en conxunto, pero respetando os dereitos do propietario, eu non quero ter os montes nunha especie de comunidade de veciños do tipo das casas.

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