EDV, una bodega de la Ribeira Sacra que apuesta por los vinos blancos

Pablo González es viticultor y catador profesional. Lleva 25 años haciendo vinos blancos en una zona caracterizada por los tintos y que está atravesando en este momento problemas importantes para dar salida a la producción tras la pandemia

Publicidade
Pablo, nun dos viñedos a carón do río Lor

Pablo, en uno de los viñedos de la bodega familiar en Margaride

En la aldea de Margaride, perteneciente a la parroquia de Quintá de Lor (Quiroga) está EDV Viticultores, un proyecto familiar de elaboración y comercialización de vino que está creciendo, con la plantación de cepas de variedades como godello, treixadura, blanco legítimo o loureiro y la construcción de una nueva bodega enfocada también hacia el enoturismo.

En la casa de Pablo, la Casa do Cosme, siempre se hizo vino, igual que en la mayoría de las de la zona. Su padre, José González Losada, se marchó de funcionario a Ponferrada pero mantuvo las vides hasta que en el año 1999 Pablo decidió que quería vivir en el rural y apostó por profesionalizar la producción.

“Cuando empezamos teníamos unos 5.000 metros cuadrados en 3 o 4 parcelas”, recuerda Pablo. Hoy trabajan más de 10 hectáreas (6,5 propias y 4 mediante otro tipo de tenencia) y están preparando el terreno para plantar otras 4 hectáreas, tres de ellas pegadas a la bodega por la parte de arriba.

Trabajan 10 hectáreas y están plantando otras 4. Hacen diferentes tipos de vino, desde vino de mesa a vinos especiales

Además de decantarse por los vinos blancos dentro de una Denominación de Origen caracterizada por los tintos, EDV busca diferenciarse a través de sus vinos de guardia y de barrica y, a nivel productivo, lleva a cabo medidas culturales en la viña para reducir el uso de fitosanitarios.

Apuesta por los blancos en la tierra de los tintos

Pablo ha apostado siempre por las variedades blancas en sus viñedos. “La primera planta de godello que compramos la trajimos en el año 1992”, destaca. En las nuevas hectáreas que están plantando el 95% van a ser también variedades blancas, sobre todo godello, pero también treixadura, blanco legítimo y loureiro. En la actualidad ya cuentan con un 85% de godello y con un 15% de treixadura.

La primera planta de godello que compramos la trajimos en el año 1992

La nueva plantación da sentido a muchos años de trabajo. Lograron hacerse con 26 parcelas para juntar en una pieza 4 hectáreas pegadas a la bodega por la parte de arriba, entre las casas y el monte. Es también de este modo el mejor cortafuegos que tiene hoy la aldea de Margaride, que se salvó por poco del incendio que afectó a la zona hace 3 años.

“En esta finca había tojos y maleza, esa era la vegetación espontánea que tenía, y la capa de suelo eran 3 dedos, pero el suelo puede hacerse encalando y abonando, lo más importante es la orientación, sobre todo pensando en poner godello”, dice.

El viticultor tiene que buscar optimizar la parcela al máximo

El diseño de la plantación está pensada para optimizar la parcela y también para facilitar el trabajo, sobre todo teniendo en cuenta los problemas de mano de obra, que ya se están dando en momentos como el de la vendimia.

“En una parcela profesional lo que tienes es que optimizarla al 100% sin perder los ratios de calidad”, defiende. Entre hileras están dejando entre 2,15 y 2,20 metros para poder mecanizar y optaron por colocar espalderas a 45 grados en los perímetros (suman 1 km todo alrededor de la finca) y parrales a 3,5 metros de altura en las zonas de volteo de la maquinaria para no perder esos espacios para la producción. “Esas zonas ocupan en total unos 7.000 metros cuadrados, que equivalen a unos 8.000 o 9.000 kilos de uva, que pasado a dinero son unos 15.000 o 16.000 euros”, calcula Pablo.

Pensando en la barrica

EDV madura parte do seu viño entre 6 e 14 meses

Parte del vino elaborado por EDV pasa en barrica entre 4 y 14 meses

Tienen previsto también arrancar unos 8.000 metros cuadrados de mencía y reestructurar las variedades tintas con la plantación de caíño, con la intención de “apoyar en los vinos de guardia y ayudar a la uva mencía en los procesos de barrica”, explica. “Nuestra intención es reducir vinos jóvenes e irnos más a vinos de guardia y barrica y el caíño tiene más estructura y más cuerpo que la mencía y también más taninos y más color”, explica Pablo.

“Pienso que el futuro de la Denominación de Origen pasa por reducir los vinos jóvenes y apostar más por la barrica. Ribeira Sacra tiene vinos para competir en ese mercado con Borgoña, con Brasil, con Chile, con EEUU o con grandes zonas de Italia”, asegura.

El mercado de los vinos jóvenes se está reduciendo; hay que buscar otras alternativas a la hora de elaborar

“El mercado de los vinos jóvenes se está reduciendo; hay que buscar otras alternativas a la hora de elaborar y posicionar en el mercado otras alternativas porque la tendencia mundial no es la de los vinos jóvenes y nosotros tenemos que entrar en la Champios League de los vinos tintos, no podemos seguir en Segunda División. Ahora somos los primeros de la Segunda División y lo que tenemos que tratar es de ascender e ir hacia los primeros puestos de la Primera División”, compara Pablo.

“Los grandes vinos se logran a base de mezclar uvas de distintas parcelas, donde cada una de ellas aporta la riqueza que tiene”, dice. Con esa idea, se hicieron también con una hectárea de terreno en O Carballo, a 700 metros de altitud, tratando de buscar vinos con menos graduación alcohólica y con más acidez. “Con esa uva buscamos frescura, vinos de 12 grados más expresivos en boca”, explica.

“El godello no se da en todos los sitios ni vale para todo el mundo”

Nova plantación realizada na ladeira situada detrás da adega, con orientación nordeste e o río Lor ao fondo. Margaride sitúase en primeiro termo e Freixeiro enfronte, na outra marxe

Nueva plantación realizada en la ladera situada detrás de la bodega, con orientación nordeste y el río Lor al fondo. Margaride se sitúa en primer término y Freixeiro enfrente, en la otra orilla

Pero en ese proceso para complementar la uva mencía Pablo alerta de la complejidad que supone trabajar con variedades como el merenzao, al igual que pasa con algunas variedades blancas. “Ahora que está muy de moda el godello hay que pensar que es una variedad que no se da en todos los sitios y aquí en la Ribeira Sacra hay que escoger muy bien donde se planta”, dice, porque “hay que tener mucho cuidado con las orientaciones, con las isolaciones y con los tipos de suelos”. “Al mencía le vale todo, pero al godello no”, remarca.

Al mencía le vale todo, pero al godello no; hay que tener mucho cuidado con las orientaciones, con las isolaciones y con los tipos de suelo

“Nosotros estamos en una de esas zonas en las que se da y tenemos experiencia de muchos años manejando esta variedad”, añade. Aun así, reconoce, “no estamos en el godello a un 70 u 80% de producción como podemos estar en una variedad tinta, estamos mucho más bajos”. Eso hace que los precios de la uva sean más altos a respecto de la mencía, tanto por la menor producción como por la necesidad de mayores cuidados. “De un día para otro el godello cambia por completo y en menos de 24 horas puedes perder la cosecha, mientras que en el mencía pasan 9 o 10 días para empezar a notar los síntomas”, asegura.

Tú no puedes meter a la gente a una variedad que desconoce y que requiere de muchas más atenciones cuando aquí la mayoría de la viticultura es de fin de semana

Por eso, dice, “tú no puedes meter a un viticultor no profesional a una variedad que desconoce y que precisa de una profesionalización altísima porque hay que estar atendiéndola al 100% cuando aquí la mayoría de la viticultura es de fin de semana”, advierte.

40.000 kg de uva

La producción actual de EDV es de unos 40.000 kilos de uva al año en sus parcelas, más algo que compran a mayores a otros viticultores locales. De esa producción más del 85% son variedades blancas y el 15% restante tinto.

Pablo, que es una persona observadora y que gusta de trabajar con datos, pone números a las producciones medias en la Denominación de Origen y sus costes. “El máximo que está permitido son 9.000 y pico kilos por hectárea de mencía y hay que andar detrás de los viticultores porque todos se van a 10 o 12.000 kilos y sin grandes atenciones, porque la mencía es una variedad super agradecida”, asegura.

Con la mencía u otra variedad tinta puedes dormir tranquilo; el godello es para no dormir

Sin embargo, dice, la producción máxima para el godello está establecida en 11.800 kilos, pero “el año que consigues 8.000 eres un fenómeno”, admite. “Cuando se habla de que el godello se paga tanto hay que echar cuenta también de los costes de producción, porque duplicas tratamientos y duplicas trabajo en viñedo haciendo podas en verde, varando, atando, recortando, que es algo que no lo haces en la mencía. Por eso, la diferencia entre los 15.000€ por hectárea que le puedes sacar a una parcela de godello con respecto a los 11.000€ de una de mencía está en eso, en los gastos a mayores, el trabajo y los dolores de cabeza”, razona.

Sumiller en certámenes internacionales

Pablo lleva unos 10 años asistiendo a catas internacionales, a las que acude tanto con sus vinos como también como sumiller y destaca la gran valoración que tanto los blancos como los tintos de la Ribeira Sacra alcanzan en certámenes como CERVIM, considerado el más importante para la viticultura heroica a nivel mundial.

Acudir a estos certámenes le sirve para hacer contactos pero también para conocer de primera mano cómo están evolucionando las tendencias en el sector del vino. “Hago unas 8 o 10 catas todos los años, tanto en España como en otros países, como Francia, Italia, Alemania o Bélgica y eso me permite estar al día de los cambios en el sector y ver cómo se está trabajando en las distintas zonas. Eso me ayuda después a acabar de perfilar nuestros vinos y tomar decisiones en nuestra bodega”, razona.

El año pasado lograron un Gran Oro en blancos y un Oro en tintos en CERVIM en Italia

El año pasado lograron con sus vinos 16 premios, entre ellos un Gran Oro en CERVIM en Italia para Inseparables godello y un Oro para el Don Cosme mencía. En los tintos, hacen dos vinos jóvenes (Don Cosme e Inseparables) y dos más en barrica (A Conchousa y As Covas), lo mismo que en los blancos (los jóvenes Don Cosme e Inseparables y O Robledo y A Carreira, que maduran 4 y 14 meses en barrica respectivamente). A mayores, tienen la marca 40 años, de la que los beneficios obtenidos son donados a la investigación contra la enfermedad degenerativa del ELA.

Diferenciación

Inseparables godello e mencía de EDV, premiados en distintos certames nos últimos anos

Inseparables godello y mencía de EDV, premiados en distintos certámenes en los últimos años

En esa apuesta por la diferenciación, la bodega EDV destina el 50% de su producción a vinos de rotación anual y la otra mitad a elaboraciones especiales. “En los blancos, por ejemplo, tenemos un godello joven con mucha intensidad aromática, muy fácil de beber, y en las cepas más viejas hacemos vinos más estructurados y más complejos en nariz que van a estar 2 o 3 años en botella y que son vinos de cuerpo como los que se hacen en Francia o en Italia. Y en los tintos, lo mismo, mezclamos garnacha con mencía hasta en un 15% para sacar vinos jóvenes y los vinos más estructurados se meten a barrica. Buscamos vinos de largo recorrido, que puedan estar 2 o 3 años en barrica pero que no evolucionen”, explican.

Los vinos de rotación anual son los que te permiten pagar las facturas y los vinos más marquistas, con mayor margen, son los que te permiten invertir en la explotación

Esos vinos especiales, dice, “no tienen un mercado local tan fácil, sino que se van sobre todo al mercado nacional e internacional, posicionados en tiendas gourmet y restaurantes con una carta de vinos más compleja, pero ahí hay que pelear mucho el mercado y salir fuera”, asegura.

En mercados donde la oferta supera a la demanda vende el más hábil

“La gente quiere probar algo distinto, esa es la tendencia a nivel mundial y si queremos vender tenemos que irnos a eso”, defiende. As Covas, por ejemplo, es un vino tinto elaborado por EDV en el año 2019 con un 85% de uva mencía muy madura de cepas viejas y un 15% de garnacha que dio un rendimiento próximo al 20%, en la que no se pudo mecanizar el despalillado y que estuvo después 14 meses en barrica.

“Fue una apuesta muy personal mía, una apuesta arriesgada porque o te encanta o no te gusta nada. Ha logrado ya dos Grandes Oros y llegó a 99 puntos. Es un vino que está aún nervioso en cata, pero que ya se puede beber, pero hay que esperar aún al 2025 para que esté en plenitud. Es decir, son 5 o 6 años en total para que esté en el momento óptimo”, destaca.

Si un vino no nos convence lo bajamos de categoría y lo vendemos como vino de mesa fuera de la Denominación de Origen para no devaluar nuestras marcas principales

Pero además de esos vinos top, también trabajan en el sector del vino de mesa fuera de la Denominación de Origen en formato bag in box. “Eso te permite acercarte a un público que no quiere gastarse 10 o 12 euros en una botella de vino y al mismo tiempo seleccionar más la uva y ganar calidad en el resto de nuestros vinos, porque cuando un vino no nos convence para incluir en la Denominación de Origen lo bajamos de categoría y lo vendemos como vino de mesa”, explica Pablo. De este modo trabajan los tres segmentos de mercado: el del vino de mesa, el del vino joven y el del vino especial.

Descenso en el uso de fitosanitarios

A nivel de viñedo, EDV lleva muchos años apostando por medidas culturales para reducir el uso de fitosanitarios. “Hay que modificar la manera de trabajar en la viña, porque si podamos en febrero es muy probable que nos llueva en abril o en mayo, por lo que vamos a tener floración con mucha humedad y en los días buenos mucha infección por hongos; mientras que si podamos en marzo el ciclo de la planta irá más retrasado y la floración coincidirá más hacia junio, cuando seguramente tendremos mejor tiempo y así podemos ahorrar ya dos tratamientos”, argumenta.

El cambio climático acelera los ciclos naturales de la planta y ayuda a que esas vides podadas más tarde sean capaces de coger a las otras y llegar al mismo tiempo a la vendimia, dice, y el hecho de podar más tarde también les permite no tener que emplear tampoco productos fitosanitarios antibotríticos, algo importante a la hora de elaborar el vino, considera Pablo. “Es lo que te permite trabajar más tranquilo en bodega y, excepto en los vinos blancos, no usamos tampoco levaduras”, destaca.

Llevamos más de 20 años sin usar herbicidas

En sus viñedos no emplean tampoco herbicidas. “Llevamos más de 20 años sin usarlos”, destaca Pablo. “O bien tenemos cubiertas vegetales o bien desbrozamos o aramos, pero no usamos glifosato de ningún tipo”, explica. Otra de las claves en el trabajo que hacen en la viña son las analíticas de suelo para ajustar mejor el abonado, y las enmiendas que hacen al suelo son siempre de abono orgánico.

Apoyarse en la tecnología y en el saber popular

Además de reducir el número de tratamientos fitosanitarios que aplican, otro de sus objetivos es maximizar su eficacia cuando los echan. Por eso van a montar dos estaciones meteorológicas con las que podrán medir la humedad del suelo, la humedad de la hoja y el punto de rocío.

Teniendo en cuenta las condiciones orográficas y para tener datos fiables de las distintas zonas, una va a estar situada en la zona alta de la parcela, con un 30% de pendiente, y la otra en el fondo, cerca del río, donde la finca es llana.

Además de proporcionarles datos valiosos y en tiempo real a ellos, estas estaciones también van a ser útiles a otros viticultores, ya que están dentro de una red de alertas que hay creada a nivel de toda Europa para tener una previsión certera de cómo viene el tiempo.

El godello es muy caprichoso para el sol, no puede cogerlo el atardecer porque sino lo quema, por eso no se le pueden sacar las hojas de poniente

Las condiciones climatológicas son especialmente relevantes en el caso del godello. “Aquí tenemos 3 grados menos que en Quiroga, la planta hidrata la hoja con esa llovizna de la noche, por eso aquí se da el godello, porque no sufre ese estrés”, asegura.

En variedades como el godello tienen también muy en cuenta la orientación con respecto a la puesta de sol, tanto en el momento de hacer la plantación como después a la hora de trabajar con ella. “El godello es muy caprichoso para el sol, no puede cogerlo el atardecer por el lateral porque sino lo quema. La clave del éxito del godello es esa”, dice Pablo. Por eso, explica, “al godello no se le puede sacar la hoja en el poniente”. “Son medidas que vas aprendiendo a base de perder cosechas”, reconoce.

Variedades resistentes

“Cada vez estamos teniendo más enfermedades y las plantas son menos resistentes, por lo que cada vez son necesarios más tratamientos, pero ahora la Agenda 2030 nos pide que tenemos que rebajar a la mitad el uso de fitosanitarios. Hay que decirle a Bruselas que eso es imposible en este momento”, insiste Pablo, que mantiene esperanzas en que se pueda lograr más a largo plazo a través de la investigación en variedades resistentes.

“Desde hace 2 o 3 años se están haciendo ensayos en España sobre variedades resistentes a enfermedades como el hongo del mildiu o al oídio, pero por muy prometedores que sean los resultados hay que esperar por lo menos 5 años más para que esas variedades estén disponibles para plantar y otros 10 para que alcancen su producción máxima”, explica.

Pablo se queja del conformismo del sector, más aún en la zona noroeste, más dependiente del uso de fitosanitarios. “En la Mancha con dos manos de azufre resuelven y eso es barato y se puede echar sin problemas, pero en la Ribeira Sacra estamos con 7 u 8 tratamientos tranquilamente y si te vas al Ribeiro ya son 10 o 12 y en las Rías Baixas 17 o 18 tratamientos”, indica.

En la Mancha con dos manos de azufre tienen el año resuelto, pero en la Ribeira Sacra estamos con 7 o 8 tratamientos, en el Ribeiro con 10 o 12 y en Rías Baixas con 17 o 18

“Tenemos las medidas más restrictivas de la historia en fitosanitarios, pero mientras los viticultores franceses estaban cortando las autovías y eran parte activa en las protestas de los agricultores del país, nosotros estábamos en casa”, compara.

“Se están sacando las materias activas que funcionan. Las que se retiran por alertas de salud me parece normal y lógico, pero las que se sacan por capricho o porque no son rentables a las farmacéuticas ya no me parece bien”, protesta.

El reto de las enfermedades de la madera

Uva mencía da adega nunha das últimas vendimas

Uva mencía de la bodega en una de las últimas vendimias

A finales del siglo XIX a filoxera afectó de lleno a la zona de Quiroga. “No quedó nada”, relata Pablo. A raíz de su paso, poco a poco se fueron cambiando las variedades autóctonas prefiloxéricas por otras. “Después de la filoxera, las primeras cepas que vinieron para aquí las trajo el abuelo de mi padre, no se sabe de qué variedades pero es muy probable que fuesen alicante o palomino”, cuenta.

Después de la filoxera, las primeras cepas que vinieron para esta zona las trajo mi bisabuelo

La filoxera, dice, continúa presente. “Se ve aún en la tierra, sigue siendo un problema que no está solucionado pero es secundario porque tenemos otros más graves”, afirma. “Las enfermedades de la madera son la gran filoxera del siglo XXI”, asegura.

Actualmente, las enfermedades de la madera en viñedo que presentan una mayor incidencia en plantas jóvenes son la enfermedad de Petri, el pie negro de la vid y el decaimiento por Botryosphaeria. Esta última enfermedad también puede afectar a vides adultas, junto con la yesca y la eutipiosis.

Las enfermedades de la madera son la gran filoxera del siglo XXI

Pablo alerta de la dificultad para encontrar planta en los viveros libre de los hongos que provocan estas enfermedades así como el reto que para el sector supone la falta de tratamientos efectivos para combatirlas. “No tenemos ninguna herramienta eficaz para luchar contra ellas y provocan daños muy importantes”, dice, convencido de que van a condicionar la rentabilidad de las explotaciones vitivinícolas en los próximos años.

“Se está hablando de crear variedades resistentes al mildiu, al oídio y al black rot, pero para eso tenemos tratamientos. A lo mejor hay que apostar por medidas culturales y dejar algún año con menos tratamiento, asumiendo ciertas pérdidas en la cosecha, para que las plantas vayan perdiendo resistencia y los tratamientos sean más efectivos. Pero para la yesca o para la virosis no tenemos nada y esas enfermedades se están contagiando en los viveros, por lo que nos llegan las plantas ya enfermas. A nosotros nos certifican que la variedad es mencía y el patrón 110, pero no que ese patrón venga libre de enfermedades. Hay 8 o 10 enfermedades víricas de la madera que hacen que plantes las cepas hoy y se sequen a los 4, a los 6 o a los 10 años”, alerta.

Es necesario investigar más en las enfermedades víricas, porque para el mildeu y el oídio tenemos tratamientos; para donde no los tenemos es para la yesca o para la virosis

“Estamos buscando una cosa sin tener solucionada la otra. Yo pienso que lo primero que hay que solucionar es lo de abajo, el pie franco que vas a poner, el portainjertos, porque para las enfermedades de arriba tenemos tratamientos; para donde no los tenemos es para las de la tierra”.

Pensando en el futuro

Don Cosme é un viño que pretende facer unha homenaxe á tradición

Don Cosme es un vino que pretende hacer un homenaje a la tradición

EDV es un proyecto familiar que está dando los pasos necesarios para garantizar su viabilidad futura y el relevo generacional, un reto al que se tendrán que enfrentar en los próximos años muchas de las 96 bodegas que hay en la Ribeira Sacra.

Además de Pablo y su mujer Sandra, ya está incorporado también su hijo, Geovanni, que estudió Viticultura y Enología, lo mismo que tiene pensado hacer Sandriña, su hija, que estudia en estos momentos Servicios, algo pensado para complementar con el turismo la parte productiva.

En el sector primario hay que trabajar siempre a 10 años vista

“Una de las intenciones que tenemos con las obras que estamos haciendo en la bodega es meternos de lleno en el enoturismo; queremos profesionalizarnos también en ese campo”, avanza Pablo. “En la aldea de As Covas, perteneciente a la parroquia de Augasmestas, tenemos otra hectárea de godello que da al río Sil y hay una ruta de senderismo que une esas dos cuencas con la bodega”, explica.

EDV es un proyecto que mira al futuro pero que bebe de la tradición. Por eso, acaban de cambiar la imagen de una de sus marcas principales, Don Cosme. El diseño fue hecho mediante inteligencia artificial pero quiere representar el pasado de la producción de vino en la zona. “Es un hombre de espaldas. Ese hombre es mi padre, mi abuelo o cualquier persona mayor del sector primario de espalda ancha y trabada por trabajar la tierra”, dice Pablo. Un homenaje en definitiva a toda una historia, la de los hombres y mujeres que mantuvieron el rural vivo y la tradición del vino en el valle de Quiroga y en toda la Ribeira Sacra.

¿Es posible reconvertir la Ribeira Sacra hacia el godello?

EDV leva moitos anos apostando polo godello como caste principal na adega xunto coa mencía

EDV lleva muchos años apostando por el godello como variedad principal en la bodega junto con la mencía

En este momento en el que parece que los vinos tintos están pasando una crisis, al menos a nivel español, Pablo, que apostó por las variedades blancas desde sus inicios, reflexiona sobre la posibilidad real de reconvertir una zona de producción tradicionalmente vinculada al mencía, como es la Ribeira Sacra, hacia los vinos blancos.

“No considero que la solución para la DO Ribeira Sacra sea que todos arranquemos el mencía para plantar godello”, afirma. “Tratar de cambiar ahora el sector al blanco puede suponer meter a los productores en un camino sin salida, más aún teniendo en cuenta que la edad media de los 1.200 viticultores de la Ribeira Sacra es de 70 años”, recuerda.

No considero que la solución para la DO Ribeira Sacra sea que todos arranquemos el mencía para plantar godello

En el territorio que abarca la Denominación de Origen hay en este momento unas 1.200 hectáreas amparadas por el sello de calidad, en las que se producen unos 5 millones de kilos de uva tinta y un millón de blanca, “de los que medio millón provienen de los últimos 5 años, porque los ratios hace una década eran de 4 millones de kilos de uva tinta y 200.000 de uva blanca”, matiza Pablo.

“No podemos organizar una charla y decir que el camino es el blanco, tenemos que reflexionar por qué nuestros antepasados hicieron esa distribución ya que, o bien eran tontos y se les olvidó poner godello o, por el contrario, eran listos, probaron y vieron que no era efectivo poner esa variedad en esta zona”, razona.

Pasarse al godello, donde las condiciones de suelo y orientación lo permitiesen, requeriría de una profesionalización total de los productores

Por eso, dice, hay que ser cautos a la hora de sustituir unas variedades por otras en función de la demanda puntual del mercado, aunque esté subvencionado el injertado y los dos años de pérdida de producción, porque “puede ser tirarse a un pozo sin fondo”.

“¿Queremos caer de nuevo en el error en el que se cayó en el año 2000 de la industrialización, en el error de arrancar variedades por que sí para plantar otras por que sí y que después no sean viables?”, pregunta.

“En aquel momento se arrancaron variedades muy buenas que se perdieron y que hoy se están empezando a recuperar, como la garnacha, que estaba implantada aquí sin problema, pero llevamos 20 años para deshacer aquel error de plantar tempranillo, que hoy se está sacando porque no da”, asegura, por lo que insiste, “¿vamos ahora a aconsejarle a la gente pasarse al godello por el hecho de que tengamos un problema puntual con el mencía?”.

Lo que tenemos es que resolver el problema de los tintos y mejorar por ese lado, porque tenemos cepas con unas edades brutales de las que podemos sacar una calidad única

Las consecuencias de eso, dice, sería “dejar a Galicia sin tintos”, toda vez que la Ribeira Sacra es la única Denominación de Origen de Galicia centrada principalmente en los vinos tintos, por lo que Pablo propone “aprovechar esta diferenciación en vez de pasarse a la moda de los vinos blancos”.

“Lo que tenemos es que resolver el problema de los tintos y mejorar por ese lado, porque tenemos cepas con unas edades brutales de las que podemos sacar una calidad única”, defiende.“Hay que seleccionar más porque el mercado se ha hecho más exquisito y los mínimos de calidad que nos pusimos en la Denominación de Origen hace 30 años hoy ya no valen. El problema de la Ribeira Sacra fue la masificación de la producción sin saber dar el salto al mercado, centrándose solo en los vinos jóvenes”, argumenta.

Además, asegura, en este momento existe mayor competencia porque se rebajaron precios en otras denominaciones de origen con vinos tintos, como puede ser Rioja o Ribera del Duero, donde se aumentó mucho la producción, al igual que en zonas de Francia o Italia donde también tienen sobreproducción.

Borgoña arrancó 8.000 hectáreas de viñedo para plantar olivos y en Rioja va a pasar lo mismo

“Borgoña arrancó 8.000 hectáreas no hace mucho tiempo, tuvieron una subvención para eso y plantaron olivos”, explica. “Y en España se habla de que en Rioja posiblemente también tengan que arrancar otras 8.000 hectáreas, pero de momento es un globo sonda y estaremos 2 o 3 años hablando de eso y con una sobreproducción de vino en las bodegas que va a bajar los precios y afectarnos también a nosotros, porque Rioja está copando el mercado con excedentes y tirando los precios”, denuncia.

“Los nuevos hábitos tras la pandemia favorecen a los blancos”

En la Ribeira Sacra, reconoce, también se están notando esos problemas de acumulación de stocks en las bodegas, aunque considera que se trata de una situación puntual. “Se dieron dos años de una muy buena producción y venimos de la pandemia, en la que las bodegas asumimos todas las uvas para no dejar al viticultor tirado y cuando comenzamos a vender vimos que la cosa arrancó más ralentizada, porque coincidió con el verano y las terrazas son más de vinos blancos, porque cuando hace calor se piden cosas frías”, asegura.

¿Se ralentizó el consumo de vinos tintos o es que no hicimos los deberes para volver a ponerlos en el mercado?

La incorporación de la mujer como consumidora de vinos también está ayudando al despegue de los blancos en detrimento de los tintos y Pablo es crítico con la estrategia seguida por el sector. “Es muy fácil echar los balones fuera y buscar el culpable en otro lado pero también tenemos que ser objetivos y mirar lo que nosotros hicimos”, dice.

“¿Se ralentizaron los tintos o es que no hicimos los deberes para volver a ponerlos en el mercado? Porque durante la covid se cogieron unos hábitos que no había antes, como el de mayor consumo en casa y el del gusto por probar cosas nuevas y ante esas nuevas tendencias la estrategia de las bodegas, las Administraciones y las Denominaciones de Origen fue cero”, opina.

La Denominación de Origen está en este momento en una encrucijada importante y quizás tenga sobre la mesa el mayor problema en sus 30 años de historia

Ante la “lentitud” en la salida de vinos tintos las bodegas tienen los depósitos ocupados, por lo que Pablo considera necesario “buscar fórmulas para dar salida a ese stock de producto porque en pocos meses estamos vendimiando de nuevo”, advierte.

“Yo pienso que de la Denominación de Origen está en este momento en una encrucijada importante y quizás tenga sobre la mesa el mayor problema en sus 30 años de historia, pero también toda la comarca de la Ribeira Sacra, porque corremos el riesgo de perder bodegas pero, sobre todo, a una parte importante de los viticultores y, con ellos, la imagen para el turismo; el momento es crucial”, asegura Pablo.

El cambio climático pone en el mapa a Galicia

Con todo, es optimista sobre el futuro del sector del vino en Galicia, entre otras cuestiones por los efectos del cambio climático sobre muchas zonas productoras a nivel mundial. “Es cierto que por la sequía estamos en un lugar privilegiado, en una de las zonas óptimas para la producción de vinos hoy y en las próximas décadas”, dice. “¿Por qué las grandes firmas de vinos en España se están viniendo a la zona noroeste, del Bierzo para aquí?”, reflexiona.

Las grandes bodegas de Rioja o Ribera del Duero están comprando aquí porque con el vino blanco gallego quieren vender su tinto

Ese aterrizaje en Galicia de importantes bodegas procedentes de la Rioja o Ribera del Duero está provocando también una cierta fiebre del vino blanco gallego. “Tienen en su portfolio unos tintos muy buenos de los otros lados y quieren meter también uno de los mejores blancos del mundo, porque eso es lo que les va a ayudar a vender sus tintos en mercados como los EEUU, porque tú tienes 2 millones de botellas de vino tinto y 300.000 de blanco pero con esas 300.000 vas a entrar para vender los otros 2 millones de tinto”, razona. “Esa misma estrategia también se puede hacer aquí en la Ribeira Sacra con el godello y el mencía”, asegura.

Pablo llama además la atención sobre los riesgos que lleva aparejados la llegada al sector del vino gallego de grandes bodegas foráneas. “Debemos cuidar y mantener el tejido productivo, porque no es lo mismo que una bodega compre 100.000 kilos de uva a 10 pequeños viticultores que que produzca ella esos 100.000 kilos de uva porque no fija población ni crea riqueza en la zona de igual manera. Ese fue el modelo que implantaron en Rueda o en Ribera del Duero y allí todo viene de fuera, porque las grandes bodegas tienen centrales de compras y no compran a la tienda local. En Galicia eso de momento es diferente y no se debería perder”, defiende.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información