Estrategias con el pasto de las vacas de leche en Irlanda

Jim Uprichard, ganadero y coordinador del departamento de rumiantes de Trow Nutrition Irlanda, expuso en una jornada técnica de Delagro el manejo habitual de forrajes en las granjas irlandesas

Estrategias con el pasto de las vacas de leche en Irlanda

El uso de pastos requiere un control de la cantidad y calidad de la hierba disponible.

Irlanda se caracteriza por producir leche con un sistema de alimentación basado en los pastos y en los forrajes. Trabajan con un promedio de producción de unos 5.000 litros por vaca y lo habitual es que cada animal consuma menos de 1.000 kilos de pienso. Jim Uprichard, ganadero y coordinador de Trow Nutrition Irlanda en rumiantes, participó recientemente en unas jornadas técnicas de Delagro para exponer las estrategias de trabajo con los pastos en Irlanda. Resumimos a continuación su intervención.

La hierba tiene un potencial significativo como componente de la ración a la hora de reducir los costes de producción. Los beneficios son considerables, si bien se requieren pastos de alta calidad y un bueno manejo de las tierras. También hay que tener en cuenta que el pastoreo no se adapta a todo tipo de granjas, pues el manejo en pastoreo de vacas de alta genética o de rebaños grandes presenta una mayor dificultad. Deben valorarse además posibles implicaciones del pastoreo en la calidad de la leche y en la fertilidad de los animales.

La hierba puede reducir costes de producción, pero se necesitan pastos de calidad y un buen manejo de tierras

Los factores clave del sistema pasan por optimizar la ingesta de materia seca y por minimizar la pérdida de condición corporal de las vacas. Los animales precisan de pasto en cantidad y calidad suficiente, pues si la calidad no es buena, perderán condición corporal. Es preciso suplementar energía adicional cuando sea necesario y se deben evitar desplazamientos excesivos de los animales de camino a los pastos. Por ejemplo, hacer pastoreo a tres kilómetros del establo no tiene sentido, pues se dispara el gasto energético del animal.

Calidad y rotación de pastos

El pasto de calidad de raigrás se caracteriza por mantener al menos un 65% de hojas vivas. El tallo del raigrás en condiciones óptimas tiene tres hojas vivas de manera simultánea y una muerta. Cuando finaliza el pastoreo en una parcela, hay que dejar pasar entre 20 y 30 días antes de volver a pastorearla, pues el raigrás produce una nueva hoja cada 7-9 días, por lo que antes de tres semanas no estará en condiciones óptimas para el pasto.

La altura óptima para el inicio del pastoreo en Irlanda se sitúa en 15-17 centímetros

Otra cuestión a considerar es no retrasar demasiado el pastoreo, pues si la hierba crece en exceso perderá proteína y carbohidratos. La altura óptima que se calcula en Irlanda para el inicio del pastoreo se sitúa entre los 15 y 17 centímetros de hierba, lo que representa unos 3.000-3.500 kilos de materia seca por hectárea. Al final del pastoreo, conviene dejar hierba de unos 5 centímetros, lo que supone unos 1.500 kilos de materia seca por hectárea.

Por tanto, el consumo de los animales por hectárea será de unos 1.500 kilos de materia seca en cada rotación. Calculando una ingesta diaria de 15 kilos de materia seca, la necesidad de pastos para un rebaño de 100 vacas se sitúa en una hectárea por día.

A la hora de manejar las parcelas, hace falta evitar tanto el sobrepastoreo como la acumulación de demasiada hierba. Si el raigrás creció en exceso, habrá que optar por el ensilado, a fin de evitar que el pasto pierda calidades.

Renovar praderas
Otros factores que afectan a la calidad son la estación del año, el tiempo o incluso la hora del día, ya que a la tarde la planta tiene menos azúcares.

En tiempo lluvioso, el porcentaje de materia seca del pasto se reducirá. Un día de lluvia, el porcentaje de materia seca rondará el 15%, cuando en una situación óptima, la planta tendría al menos un 18%. Por tanto, un día de lluvia, comiendo la misma cantidad de hierba, la vaca ingerirá un kilo menos de materia seca, lo que representa 2 litros de leche.

Desde el quinto año, una pradera pierde 1,2 toneladas de materia seca por hectárea, por lo que conviene renovarla

Las especies presentes en el pasto son otro factor a tener en cuenta. Si el pasto no se renueva, irán aumentando de manera progresiva las especies naturales, lo que puede llevar a una bajada de la producción de hasta 4 litros de leche diarios.

Una pradera de primer año en Irlanda puede producir alrededor de 11,3 toneladas de materia seca por hectárea. Su producción irá reduciéndose de manera progresiva. En el cuarto año, producirá 10,6 toneladas y a partir del quinto, las previsiones bajan a 10,1 toneladas por hectárea, por lo que se aconseja resembrarla para recuperar calidades.

Digestibilidad de la hierba
La digestibilidad de la hierba es otro de los principales aspectos a cuidar. Una baja digestibilidad llevará a que la vaca pase más tiempo digiriendo y, por tanto, habrá más tiempo entre comida y comida, lo que en definitiva lleva a que el animal coma menos. Se calcula que una reducción de la digestibilidad del 5% implica la ingesta de tres kilos menos de materia seca por animal, lo que representa unos 6 litros de leche.

Hierba con un 5% menos de digestibilidad implica la pérdida de producción de 6 litros de leche por vaca

La hoja verde tiene una digestibilidad del 75-85%, en tanto el tallo verde se sitúa en el 60-70 %, el tallo maduro en el 40-50% y la materia muerta en el 35-45%.

Medición de la hierba
Observar la hierba todos los días es una tarea importante para el ganadero, ya que el tiempo cambia y la condición de la hierba también. El objetivo es mantener dentro de lo posible un pasto uniforme, evitando picos y valles en la producción por las variaciones de la condición de la hierba. Conviene medir la altura y valorar también la frondosidad. Un sistema práctico consiste en hacer una marca en la bota que ayude a valorar la altura del pasto.

Ejemplo de cubiertas de hierba por hectárea, con distinta cantidad de materia seca (MS) por hectárea. / Imagen: JIm Uprichard.

Ejemplo de cubiertas de hierba por hectárea, con distinta cantidad de materia seca (MS) por hectárea. / Imagen: JIm Uprichard.

Disponibilidad de hierba
Junto con la calidad de la hierba, otro factor a considerar es la disponibilidad. Cuando puede hacerse un manejo en el que se restringe el acceso al pasto durante 3-4 horas al día, se comprueba que las vacas comen hasta un 30-40% más que si estuvieran en los pastos todo el día.

Cuestiones clave
Cada explotación debe conocer las vacas que tiene (rendimientos y condiciones), calcular las necesidades y definir la estrategia más conveniente en cada caso con una asesoría idónea.

Diferentes estrategias de manejo en Irlanda
El sistema de producción de leche en Irlanda se centra en obtener toda la alimentación posible de pastos y forrajes. Con vacas que rondan los 5.000 litros, lo habitual es utilizar menos de 1.000 kilos de pienso por animal y obtener alrededor de 3.500 litros de leche a partir de forrajes, sobre todo pastos. Se hace ensilado de hierba, pero muy poco ensilado de maíz.

En rebaños con más de 150 animales, con frecuencia se usa una estrategia mixta. Parte de las vacas permanecen estabuladas

Las estrategias son diversas. Con menos de 150 vacas y con producciones inferiores a 30 litros por animal, lo habitual es tener los animales siempre en pastoreo, sin usar carro de alimentación. Los partos se suelen agrupar entre febrero y abril.

Con rebaños de entre 150 y 250 animales, con frecuencia se usa una estrategia mixta. Las vacas con menos de 30 litros de producción van al pasto y las de más de 30 litros permanecen estabuladas.

Autocargador con segador. / Imagen: Jim Uprichard.

Autocargador con segador. / Imagen: Jim Uprichard.

También hay explotaciones con pastoreo cero, en muchas ocasiones por no tener superficie cerca de la granja. Entonces, lo habitual es llevarle hierba a los animales. Las vacas recién paridas tampoco se sacan al pasto durante unos 100 días para permitir que recuperen condición corporal. Las terneras permanecen también el primer año estabuladas para facilitar su desarrollo. Cuando salgan a los pastos, se les suministrará la hierba de mayor calidad.

Otro sistema de trabajo distinto es el seguido en Irlanda del Norte, donde para producciones de 7.500 litros de leche por cabeza, se usan unos 2.500 kilos de concentrado y sólo se producen unos 1.500 litros a partir de forrajes, bien como ensilados, bien pastando.

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