¿Cómo mejorar la rentabilidad del monte para los propietarios?

La cadena forestal de Portugal, que comparte similitudes con la gallega, aspira a captar fondos europeos del Plan de Recuperación Económica para impulsar plantaciones y mejores prácticas silvícolas, así como para obtener plantas de alta genética

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¿Cómo mejorar la rentabilidad del monte para los propietarios?

De derecha a izquierda, Antonio Amorim (Corticeira Amorim), Rui Correia (Sonae Arauco), José Pina (Altri), Antonio Redondo (Navigator) y el orador principal y la moderadora del debate.

Portugal enfrenta retos forestales similares a Galicia, como el minifundio, la falta de gestión del monte, las plagas o los incendios forestales. Es un escenario que dificulta la rentabilidad para el propietario forestal y que también supone una traba para la industria, que carece de suficiente oferta de madera de calidad. ¿Cómo mejorar la situación?.

Un debate organizado en la feria portuguesa Agroglobal (Santarém) analizó los desafíos para el monte con los directores ejecutivos de cuatro de las principales empresas forestales del país vecino: Rui Correia, de Sonae Arauco, una competidora internacional de la gallega Finsa en el sector del pino; Antonio Redondo, de Navigator Company, una pastera con plantaciones y compras de madera en Galicia; José Pina, de Altri, la otra gran pastera lusa; y Antonio Amorim, de la Corticeira Amorim, el principal grupo productor de corcho a nivel mundial.

El encuentro abordó la oportunidad que representan para el sector forestal los fondos europeos destinados a la recuperación económica por la Covid, que parten con un enfoque verde que debería beneficiar al campo y a la cadena monte – industria.

«Queremos que el propietario perciba al pino como una especie rentable y con un retorno similar a otras» (Rui Correia, Sonae Arauco)

“Hay dos cuestiones importantes para impulsar la competitividad del sector forestal»-valora Rui Correia, de Sonae Arauco-. «En primer lugar, gestionar mejor el monte, con prácticas silvícolas idóneas, con formación para los propietarios y con esquemas de certificación forestal. En segundo lugar, identificar las especies y plantas más productivas, adaptadas a nuestro clima y necesidades. En el eucalipto, eso es un tema que está trabajado desde hace tiempo, pero en el pino no», lamenta.

Como ejemplo de lo que se puede hacer en mejora genética, Correia apunta el trabajo que ya está desarrollando su empresa: «En Sonae Arauco importamos hace un año de Chile semillas de 136 familias de pino insigne y las sembramos en nuestros viveros. Este año ya están en el monte, con el objetivo de identificar las familias más interesantes para las condiciones existentes en Portugal. Esas plantas se multiplicarán y se pondrán a disposición de los propietarios forestales”.

“El objetivo final -concluye Correia- es lograr mayores crecimientos de los árboles en monte y más rentabilidad. Queremos que el propietario vea el pino como un árbol rentable y con un retorno comparable al de otras especies», valora en alusión al eucalipto.

El pino insigne (Pinus radiata), con un turno de tala menor que el pino del país (Pinus pinaster), tiene en países como Nueva Zelanda o Chile un desarrollo genético avanzado, unos resultados de los que ahora se quiere beneficiar Portugal. En Galicia, donde el sector forestal también está invirtiendo en la mejora genética del pino, se valoró este año la importación de semillas de pino insigne, pero ya no fue posible, al expirar los plazos permitidos por la normativa, por lo que el sector se orientará a una mejora genética a partir de las masas de pino insigne que ya hay en Galicia, como ya se hizo y se continúa haciendo en el caso del pino del país.

Reducción de los pinares en Portugal
Portugal perdió en el último medio siglo la mitad de sus pinares, en parte por incendios y abandono, y en parte por el aumento de superficie de los eucaliptales. Desde 2017, los eucaliptos tienen vetado en el país vecino su crecimiento en superficie, una restricción que implantó también Galicia el pasado verano. Es una normativa que en teoría debería favorecer la recuperación del pino en monte.

Rui Correia reconoció que Sonae se ve obligada a importar madera por la falta de materia prima en Portugal y criticó que la madera de pino se esté quemando para usos energéticos. «Hay que decirlo claro, se quema madera, no se quema biomasa. Se quema madera que podría tener otros aprovechamientos de mayor valor», cuestionó.

La conclusión del director ejecutivo de Sonae Arauco es que la rentabilidad para el propietario forestal pasa por aumentar la productividad del monte y la calidad de la madera que obtiene. «Si se espera que la industria pague más (por la actual madera), no va a haber industria. Toda la cadena tiene que ser competitiva a nivel global. En el 2020, el precio de la madera que adquirió la planta de Sonae Arauco en Alemania fue un 60% del precio que pagamos en Portugal, si bien también es cierto que Alemania tiene salarios más altos», compara Correia, que nada comentó sobre la escalada de precios de la madera del pino a nivel global en los últimos meses.

Eucalipto
El director general de Navigator, Antonio Redondo, abogó también por mejorar el trabajo en monte para lograr mayores productividades. «Necesitamos proteger los montes de los incendios y de las plagas y mejorar en productividad»-defendió-. «Dentro de una misma región en Portugal, con similares condiciones de suelo, hay productividades muy distintas en función de la planta empleada y de la gestión forestal del monte», subrayó.

«La rolla de eucalipto a la puerta de fábrica en España y Portugal es la más cara del mundo» (Antonio Redondo, Navigator)

Junto con la mejora de las prácticas silvícolas, Redondo considera preciso ahondar en la certificación forestal, una exigencia creciente de los mercados, que demandan productos con los sellos FSC o PEFC, garantes de la sostenibilidad ambiental de los aprovechamientos. «Fuimos la primera empresa del mundo en pagar un «plus»en la compra de madera certificada. Ese es el camino para el propietario», valoró.

«La rolla de eucalipto a la puerta de fábrica en España y Portugal es la más cara del mundo. Otros países con los que competimos tienen un coste muy inferior, por lo que existe escaso margen de maniobra»-argumentó Redondo-. «Estamos en un mercado global donde el producto final de las pasteras es una commodity con precios que marca el mercado», recordó.

Alcornoques
La extracción de corcho para alcornoques es un sector potente en Portugal, principalmente en la zona centro y sur del país vecino. Es una cadena forestal que la moderadora del debate definió como la «hermana buena del sector», pues tiene una imagen más positiva entre la opinión pública que las cadenas del eucalipto o del pino. Antonio Amorim, el director ejecutivo de la Corticeira Amorim, la mayor empresa mundial de corcho, expuso en el debate algunos de los desafíos de futuro de los alcornocales del país vecino.

«Tendríamos la potencialidad de plantar 40.000 o 50.000 nuevas hectáreas de alcornoques en diez años. Nuestro objetivo deben ser los alcornoques con regadío, que pueden acortar el tiempo de la primera saca de corcho de 25 años a 10 años»-explicó-. «Quizás el Plan de Recuperación Económica, que tiene una vida de pocos años, no pueda afrontar ese cambio estructural en la cadena del alcornoque ni otros cambios estructurales en el resto del sector forestal, pero sí se pueden dar unos primeros pasos en la dirección correcta. Un objetivo para el Plan podría ser la plantación de 7.000 hectáreas de alcornoque con regadío en los próximos tres años», apuntó Amorim.

El director ejecutivo de la Corticeira abogó también por una mayor mecanización de los aprovechamientos, lo que reduce los costos y permite aumentar la rentabilidad para los propietarios, así como por avanzar en nuevas aplicaciones de la corteza y por remunerarle al propietario las externalidades ambientales que aportan los alcornocales.

Estrategia Forestal Europea, montes productivos y protectores

El debate sobre la compatibilidad de aprovechamientos productivos en el monte con la conservación ambiental fue uno de los principales puntos abordados en el debate. Entre los responsables de las principales empresas portuguesas del sector, hubo consenso en afirmar que no serían posibles las áreas protectoras, orientadas a la conservación, si no hubiera áreas productivas. «El monte productor tiene que ser gestionado y cuidado. No sería posible si no hubiera un monte productivo que compensara al propietario», valoró Antonio Amorim.

Los empresarios fueron críticos con la Estrategia Forestal Europea, en la que perciben una «ideología ecologista», e incidieron en la importancia de diferenciar los montes públicos de las propiedades privadas. «Hay países en Europa en los que la mitad del monte es público, pero en Portugal sólo es un 2%», analizó Antonio Redondo, que cuestiona la legitimidad de las políticas públicas que quieren intervenir en el monte.

También el director ejecutivo de Altri, José Pina, señaló que es partidario de «menos intervención pública y más colaboración». Los empresarios apuntaron la importancia de actualizar el Catastro en Portugal, a cara descubierta a potenciar el asociacionismo y poner en producción árelas abandonadas.

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