La planta de fibras textiles que Altri proyecta en Palas de Rei consumiría el 10% de la madera que se corta en Galicia

La factoría necesitaría más de un millón de toneladas de eucalipto, según las previsiones con las que trabaja la multinacional portuguesa, que descartó como ubicaciones A Mariña por la falta de agua dulce disponible y As Pontes por las afectaciones al río Eume

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José Soares de Pina estreita a man do vicepresidente da Xunta, Francisco Conde, en presenza do conselleiro do Medio Rural

José Soares estrecha la mano del vicepresidente Francisco Conde, en presencia del conselleiro de Medio Rural

La fábrica de pasta soluble y lyocell que la celulosa portuguesa Altri pretende construir en Palas de Rei consumiría entre 900.000 y 1,2 millones de toneladas de madera al año, fundamentalmente eucalipto, lo que equivale aproximadamente a una de cada 10 toneladas de madera que se corta en los montes gallegos (10 millones de metros cúbicos el año pasado, la mitad, eucalipto).

Con esa materia prima, el complejo industrial, que ocupará una parcela de más de 200 hectáreas, fabricaría unas 200.000 toneladas anuales de pasta soluble (DWP), que es la materia prima para diversas fibras textiles, entre ellas el lyocell, según detalló este martes en Lugo el director ejecutivo de la compañía, José Soares de Pina, en una rueda de prensa acompañado por los conselleiros de Medio Rural, José González y de Economía, Francisco Conde, que destacaron la “oportunidad” que supone para desarrollar el sector forestal gallego cerrando el ciclo productivo.

La planta precisa de un consumo de entre 3,5 y 4 metros cúbicos de madera para fabricar una tonelada de lyocell

“En el mundo ya se consumen bastantes millones de toneladas de madera transformadas en fibras textiles y es un sector con un importante potencial de crecimiento en un mercado que evoluciona con una dinámica extraordinaria”, aseguró Soares de Pina, que destacó que se trata de un proyecto “referente a nivel mundial”, dijo, porque no hay ningún complejo en este momento que cubra todo el proceso desde la madera cortada hasta el producto final.

La producción irá destinada tanto a fábricas de ropa de Galicia y el norte de Portugal como al mercado internacional (Marruecos, Turquía)

La ubicación de la planta de fabricación en Galicia busca cercanía tanto de acceso a la materia prima como de comercialización de la producción. “Tenemos el único cluster textil que queda en Europa y tenemos que aprovecharlo”, aseguró el responsable de Altri, que consideró el proyecto “estratégico para Galicia y la península ibérica”.

Produciendo en 2025

La planta comenzaría a construirse el próximo año y estaría ya produciendo dos años más tarde, según el calendario previsto, aunque el responsable de la empresa advirtió que “son proyectos muy complejos que requieren de la certidumbre de una serie de variables, pero en este momento de acuerdo con nuestras expectativas, a finales de 2024 o principios de 2025 estaríamos empezando a producir si todo ve bien. En este tipo de proyectos siempre hay imprevisibles, pero lo estamos planeando todo en este sentido”, aseguró.

Altri confía en que entre el 25 y el 30% de los 800 millones de euros que cuesta la planta procedan de los fondos Next Generation

La decisión definitiva de invertir o no los 800 millones de euros que requiere la construcción de la planta será tomada a finales de este año y en ella, el acceso a los fondos europeos Next Generation podría ser determinante. “Confiamos en captar una parte importante de recursos, entre un 25 y un 30% de la inversión total necesaria, en función del encaje que tenga el proyecto dentro de los criterios de baremación que se hagan, pero nos sorprendería mucho no tener acceso a esos fondos”, afirmó Soares de Pina.

Medio metro cúbico de agua dulce por segundo

La empresa estudió 46 posibles ubicaciones en Galicia, 31 de ellas en la provincia de Lugo, antes de decantarse por Palas de Rei. Teniendo en cuenta que el 85% de las cortas de madera de eucalipto de Galicia tienen lugar en el norte de las provincias de Lugo y A Coruña, tanto A Mariña como As Pontes fueron algunas de las opciones barajadas, aunque descartadas finalmente por no cumplir con alguno de los condicionantes técnicos de la elección.

La cercanía a la materia prima no es tan determinante como el acceso garantizado al agua dulce en cantidad suficiente

“A Mariña fue una de las zonas estudiadas desde el inicio. Hay bastantes criterios importantes, pero la cercanía a la materia prima no es determinante, mientras que el acceso al agua dulce es algo básico y crítico. Revisamos los datos históricos y en A Mariña no conseguimos garantizar el suministro de agua dulce con caudal suficiente 7 días consecutivos sin colocar en peligro el abastecimiento doméstico. Si miramos los datos históricos de los últimos 10 años tendríamos cerca de un 20% del tiempo que no se podría cumplir con los requisitos de la planta, que precisa medio metro cúbico por segundo”, detalló Soares de Pina. En la zona del río Ulla, por contra, mapeando datos históricos habría disponibilidad, dijo. “Eso fue determinante”, insistió.

No condicionados por Ence

La cercanía a otras plantas, caso de la de Ence en Navia, no fue un factor determinante, aseguró Soares de Pina, para descartar la ubicación de A Mariña. Tampoco considera relevante la continuidad o no de Ence en Pontevedra para el futuro del proyecto. “La decisión va a ser con base al acceso que podemos tener al recurso disponible, no lo que puedan hacer otros competidores”, aseguró.

Se estudiaron ubicaciones en tres provincias: A Coruña, Lugo y Pontevedra

La compañía lusa posee actualmente tres fábricas de pasta de papel en Portugal con una capacidad para producir anualmente un millón de toneladas y da empleo directo a 750 personas. En el caso de la factoría de Palas de Rei, Soares de Pina calculó que daría empleo directo e indirecto a unas 2.500 personas.

Impacto ambiental y paisajístico reducido

En Galicia, Altri estudió posibles ubicaciones en Pontevedra, Lugo y A Coruña, donde se barajó la posibilidad de As Pontes. Sin embargo, en este caso se descartó por el nivel de protección del río Eume y las Fragas do Eume. “Es una zona sensible desde el punto de vista ambiental”, argumentó.

El argumento del Eume no sirve sin embargo para el Ulla, según el criterio de Altri, que en el caso de Palas de Rei descarta impactos relevantes sobre el territorio, tanto desde el punto de vista patrimonial y paisajístico, por el paso del Camino de Santiago, como sobre el río Ulla. “El impacto ambiental va a ser muy reducido”, dijo.

La puesta en funcionamiento de la planta implica la construcción de infraestructuras para captar y devolver agua al río Ulla

La puesta en funcionamiento de la planta implica la construcción de infraestructuras para captar y devolver posteriormente agua al río Ulla y se prevén medidas para reducir el consumo y la afectación sobre el caudal del río. “La captación de agua se va a hacer aguas abajo de la planta para aprovechar la que resulta de la recirculación de la planta, y se establecerán medidas para minimizar el consumo de agua. En algunas de nuestras plantas ya tenemos recirculando cerca de un 20% en algunos de los complejos y en este proyecto estamos planteando tener un nivel de recirculación sensiblemente mayor”, avanzó.

El tratamiento que se da al agua es tecnología limpia que nos permite reutilizarla en el proceso. El impacto va a ser muy pequeño

También aseguró que las emisiones a la atmósfera serán “adecuadas”, con medidas para minimizar las emisiones de carbono y aprovechar parte de esas emisiones para generar energía para la propia planta. “La mayor parte de las emisiones son de vapor de agua, al igual que las de las plantas de celulosa, y nosotros intentamos minimizarlas porque es energía perdida. Por eso, usar la menor cantidad de agua posible supone menor pérdida en emisiones”, razonó.

“La fibra textil sostenible exige que la madera esté certificada; este proyecto nos tiene que ayudar a avanzar en la certificación de nuestros bosques”

El conselleiro de Medio Rural, José González, destacó el impacto positivo que la planta de Altri va a tener en el monte gallego. “Partimos de un recurso propio de Galicia, donde se producen el 50% de las talas de toda España, que suponen más de 10 millones de metros cúbicos de madera al año y tenemos aún potencial de crecimiento, así se lo hemos trasladado a Altri”, explicó José González.

“Este proyecto viene a cerrar el ciclo de la madera en Galicia y tiene que contribuir a la sostenibilidad del recurso porque toda la materia prima tiene que proceder de montes ordenados. Es fibra textil sostenible y exige que la madera esté certificada, por lo que nos tiene que ayudar a avanzar en la certificación de nuestros bosques, dentro del Plan Forestal 2021-2040”, argumentó el conselleiro, que confió en que la inversión de 800 millones de euros traiga consigo también el desarrollo de industria auxiliar en el ámbito forestal.

Este es un caso de éxito de colaboración público-privada, un ejemplo de la Administración amistosa que tratamos de impulsar

José González explicó que la materia prima que la planta de Altri va a consumir es fundamentalmente madera de eucalipto, “pero hay la posibilidad de utilizar otros mix de especies y también aprovechar residuos textiles, que se podrían reaprovechar en este proceso”, indicó.

“Esta planta no tiene parangón a nivel mundial, porque se cierra el ciclo y está cerca de donde se produce la madera, por lo que es financiable con fondos Next Generation porque cumple dos condiciones: sostenibilidad y economía circular”, defendió.

Tramitación administrativa exprés

Los responsables de la Xunta insistieron en que el proyecto presentado “cumple todos los requisitos que nos pide la UE para el acceso a los fondos Next Generation”. Así lo indicó también el vicepresidente y conselleiro de Industria, Francisco Conde.

“Lograr fondos europeos va a servir para garantizar su viabilidad financieira. Cumple con los criterios establecidos por la Comisión Europea y es un proyecto que ya conoce el Gobierno de España porque fue uno de los proyectos priorizados por la Xunta delante del Ministerio de Economía, tal como le trasladé la semana pasada a la vicepresidenta Nadia Calviño, con la que tenemos prevista una reunión”, explicó.

Esta biofábrica de fibras textiles va a generar valor en toda la cadena monte-industria y a cerrar el ciclo del monte en Galicia

“Tenemos una enorme oportunidad y la confianza que está trasladando Altri a Galicia tiene que ser correspondida por las Administraciones y que todas podamos colaborar para que este proyecto de enorme impacto en la transformación forestal de Galicia pueda culminar con éxito porque esta biofábrica de fibras textiles va a generar valor en toda la cadena monte-industria y cerrar el ciclo del monte en Galicia”, afirmó el vicepresidente económico de la Xunta.

Altri va a tener toda la colaboración por parte de la Xunta para que este proyecto pueda culminar con éxito

Una vez identificada la ubicación y en paralelo a la captación de fondos europeos, el proyecto entra en la fase de tramitación de los permisos administrativos necesarios para la construcción de la planta. Se utilizará por primera la figura de Proyecto Industrial Estratégico, creada para agilizar la tramitación de proyectos de más de 20 millones de euros de inversión y más de 100 puestos de trabajo. “Va a permitir la reducción de los plazos a la mitad, incluida la evaluación de impacto ambiental y patrimonial y la tramitación urbanística para su construcción”, avanzó Francisco Conde.

La sociedad Impulsa Galicia, creada después de la pandemia de la covid-19 y participada mayoritariamente por la Administración gallega junto con Abanca, Reganosa y Sogama está «acompañando y ayudando” a Altri en todo el proceso de tramitación.

Procederemos de manera inmediata al inicio de la tramitación administrativa, reduciendo los plazos a la mitad

El complejo que pretende construir Altri se sitúa a 2 km del Camino de Santiago pero el vicepresidente de la Xunta descartó que esto pueda echar por tierra el proyecto. “La tramitación incluirá los informes preceptivos y se analizará y se evaluarán los diferentes impactos y en su caso se solicitará a la empresa las correcciones precisas porque el complejo tiene que adaptarse a los requerimientos ambientales y patrimoniales, pero hay voluntad de la empresa de cumplir y de la Administración de ser garantista”, concluyó.

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