Seis cuestiones que abre la planta de Altri en Palas: pros, contras y oportunidades

Analizamos el impacto que la factoría de fibras textiles puede tener en el monte y en la industria forestal y de la madera, así como sobre el medioambiente

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Seis cuestiones que abre la planta de Altri en Palas: pros, contras y oportunidades

Reunión celebrada este mes entre Altri y el sector forestal gallego, con participación del conselleiro de Economía, Francisco Conde, y del de Medio Rural, José González.

El anuncio de Altri de que proyecta ubicar una planta de celulosa y fibras textiles (lyocell) en Palas de Rei (Lugo) ha generado en las últimas semanas un amplio debate social y político. Primero, por la ubicación elegida, en detrimento de otras opciones, como la Mariña lucense o As Pontes. Segundo, por las críticas ecologistas al posible impacto ambiental de la planta. Y tercero, por el apoyo que despierta en el sector forestal y economíco, con empresas gallegas que previsiblemente entrarán en el accionariado de la nueva planta.

Analizamos seis cuestiones a tener en cuenta en el nuevo proyecto, incidiendo en pros, contras, oportunidades y amenazas.

1) Demanda de madera en el monte

La factoría proyecta consumir en un comienzo más de un millón de metros cúbicos de eucalipto al año, lo que representa alrededor de un 18% de la madera de eucalipto que se corta en la actualidad en Galicia. Es además previsible que a corto plazo llegue a superar el consumo de 1,5 millones de metros cúbicos anuales.

Para los propietarios forestales, en principio es una buena noticia que una nueva industria introduzca mayor competencia por la materia prima, pues hasta el momento el eucalipto gallego tenía como comprador mayoritario a Ence (Pontevedra y Navia), con cantidades menores que partían para las plantas de Navigator en Portugal, para la propia Altri (Portugal) y, de manera residual, para otras plantas del resto del Estado y del extranjero.

Queda por ver qué sucede y cómo se reorganiza el mercado si cierra Ence Pontevedra y si la compañía decide compensar esa pérdida con el aumento de la capacidad productiva de Navia, en lugar de con una nueva planta en Galicia. En cualquier caso, una cuestión que demuestra la planta de Altri es que habría ubicaciones alternativas en Galicia para la planta de Ence Pontevedra.

2) Abastecimiento de eucalipto a Palas de Rei: un emplazamiento estratégico

Desde el punto de vista del emplazamiento de la planta, Palas de Rei puede considerarse estratégico, pues en un radio de 60 km. tiene el principal ‘granero’ de eucalipto de Galicia, el Distrito Forestal Santiago – Meseta interior, que este año superó a la Mariña lucense en talas de eucalipto. Basta con un recorrido por carretera por la N-634 (Lavacolla-Teixeiro) o por el trecho de autovía Santiago-Arzúa para comprobar la dimensión alcanzada en los últimos años por los eucaliptales en la zona.

Sólo el Distrito Forestal Santiago – Meseta interior tala ya cada año cerca de un millón de toneladas de eucalipto, prácticamente la necesidad de materia prima que tendría la planta de Altri. El Distrito de Bergantiños – Mariñas Coruñesas, el segundo en importancia en eucalipto en la comunidad, también estaría relativamente próximo a la planta (Betanzos está a 66 km. por carretera de Palas) e incluso el eucalipto de Ferrol – Ortegal y el de la Terra Cha tendrían destinos alternativos a Navia en la planta de Palas.

Otra cuestión a considerar es si la planta tendrá un efecto a la hora de incentivar nuevas plantaciones de eucalipto en el interior de Lugo, en especial en el Distrito Forestal Lugo – Sarria, que hasta ahora lidera la tala de pinos en Galicia y tiene escasas talas de eucalipto. Con la moratoria del eucalipto y con la actual legislación forestal, está prohibido sustituir masas de pinos o frondosas caducifolias por eucalipto. ¿Pero se va a mantener esa situación legislativa de cara al futuro?, ¿y se va a controlar el cumplimiento de la normativa?.

3) ¿Es posible producir lyocell con otras especies forestales, además del eucalipto?

Cuando se anunció el proyecto de una planta de fibras textiles para Galicia, la Xunta eludió indicar que se abastecería principalmente de eucalipto e informó de que se podría abastecer de diversas especies forestales e incluso de materiales para reciclar. En la práctica, la expectativa del sector forestal a día de hoy es que la planta de Altri se abastezca exclusivamente de eucalipto, con posibilidad de que Altri trabaje también en el futuro el reciclaje de textiles.

El lyocell, sin embargo, se puede producir también a partir de otras especies habituales en Galicia, como el roble o el abedul. Uno de los mayores productores de lyocell a nivel mundial, la austriaca Lenzing (marca Tencell) produce lyocell en Centroeuropa principalmente a partir de madera de haya obtenida en claras forestales. Lenzing defiende que se trata de un modelo que promueve una silvicultura más ambiental que las talas a mata rasa de toda una masa forestal.

En el caso de Galicia, ese modelo podría ser aplicable a plantaciones mixtas de eucalipto para madera y para la celulosa.

La opción del abedul
También cabe preguntarse si en la comunidad sería posible un modelo similar al de la haya en Lenzing con una frondosa caducifolia más adaptada a Galicia, como el abedul.

Desde un punto de vista técnico, sería posible. El abedul es una especie habitual en la Galicia atlántica. Se trata de un árbol pionero, que se da bien en suelos pobres con climas húmedos. Si se cultivara para madera, precisaría de turnos de tala de alrededor de 40 años, con varias claras intermedias. Esa madera de las claras podría tener salida en la planta de lyocell.

Si se contesta a la pregunta desde una perspectiva económica, el interés probablemente sea escaso por parte de propietarios y de la industria. Atendiendo a los precios del abedul para pasta de papel en Escandinavia, no llega a los 20 euros / tonelada (madera en pie) -frente a los 30 que ronda en Galicia el eucalipto globulus-. El motivo es que se trata de una especie que ofrece menores rendimientos para celulosa que el eucalipto, esto es, se precisan más toneladas de madera para obtener la misma celulosa que en el caso del eucalipto.

Otro factor a tener en cuenta es la necesidad de una silvicultura periódica (podas, claras) en el cuidado de una plantación o regenerado de abedules, lo que es más exigente para el propietario. También es preciso considerar la ausencia de una demanda actual para serrado de abedul por parte de la industria y si habría interés en una oferta de madera como esa.

Sobre la hipótesis del uso de otras especies forestales para lyocell, una última cuestión. Ya que como es notorio, la planta de Altri aspira a una importante inyección de fondos públicos, ¿sería posible que esos aportes de dinero público se ligaran a compromisos en la diversificación de materias primas?. Si se considera que eso es posible y deseable, quedaría la parte de cómo convencer a los propietarios de que es interesante para ellos tal esfuerzo de diversificación.

4) Lyocell, fibras ambientalmente sostenibles

El lyocell es un tejido procedente de una fuente natural y renovable, la madera. Su principal ventaja es que su producción presenta un menor impacto ambiental que en el caso de otros tejidos, como el polyester (con origen en el petróleo) o el algodón, que precisa de regadíos, uso de pesticidas y ocupación de tierras cultivables.

Por poner un ejemplo, unos pantalones de algodón comprados en España tienen de promedio una huella de agua de entre 2.800 y 4.900 litros, de los cuales un 86% procede de regadío. En cambio, unos pantalones de lyocell tendrían una huella de agua de entre 1.200 y 1.900 litros, de los cuales el 95% procederían de agua de la lluvia, según las conclusiones de un estudio de Daniel Chico (2013) y otros investigadores.

A eso hay que añadir el papel de sumidero de carbono que juegan los árboles de los que se obtienen las fibras textiles, permaneciendo parte del carbono en la propia ropa, que una vez acabada su vida útil, sería compostable o reciclable.

5) ¿Qué impacto ambiental puede tener la planta de Altri en Palas de Rei?

Es una cuestión por aclarar. Altri dice que descartó la ubicación de As Pontes por el impacto sobre el río Eume, pero a la vez niega posibles impactos sobre el río Ulla. Si el Eume tiene río abajo de As Pontes el parque natural de las Fragas del Eume, el Ulla tiene el espacio de Red Natura sistema fluvial Ulla-Deza, tres cotos salmoneros y playas fluviales, aparte de los aprovechamientos marisqueros de la ría de Arousa.

Las plantas de celulosa costeras, como las de Ence (Navia y Pontevedra) o las portuguesas de Navigator y Altri, suelen emplear emisarios submarinos que alejan los efluentes de la factoría varios kilómetros mar adentro. Con las plantas del interior, eso no es posible, lo que suele generar problemas en el entorno, sobre todo en épocas estivales en las que baja el caudal de los ríos y los efluentes se hacen más visibles. Es el caso por ejemplo de la planta de celulosa y papel de Torraspapel en Aragón.

6) Valorización de la lignina: el cierre del círculo

En el proceso de fabricación de pasta de papel y fibras textiles, se descarta la lignina, uno de los principales componentes de la madera, que normalmente se quema en sistemas de cogeneración energética. Otra alternativa que proporcionaría mayor valor es el empleo de la lignina como una materia prima para biorrefinería. Por el momento, Altri no se pronunció sobre la posibilidad de crear una biorrefinería en paralelo a la planta de Palas, aunque la puesta en marcha de una biorrefinería piloto sí es uno de los proyectos para los que la Xunta aspira a captar fondos Next Generation.

Ence también tenía sobre la mesa la posibilidad de montar una biorrefinería en Pontevedra para extraer de la lignina materiales como espumas y adhesivos verdes, orientados a la industria de la automoción, o bioaceites y aromas, entre otras sustancias; pero no llegó a ponerla en marcha por el momento por la incertidumbre sobre el futuro de su ubicación al pie del Lérez.

En el resto de Europa, industrias de fibras textiles como Lenzing tienen sus propias biorrefinerías para extraer el máximo potencial de la madera. En el caso de Lenzing, produce sustancias para la industria alimentaria y farmacéutica, como ácido acético o xilosa (azúcar de la madera), entre otras. Las Landas francesas, otra zona de gran producción maderera, llevan también años con una biorrefinería en marcha.

Una de las asignaturas pendientes que arrastraba el sector forestal y de la madera en Galicia era el de lograr un mayor valor añadido para sus producciones. Proyectos como la planta de fibras textiles o iniciativas que están desarrollando las industrias de la madera (la planta de CLT de Xilonor, líneas de madera termotratada, etc.) están avanzando en esa línea, pero sobre la mesa quedan otros retos pendientes, como el de la biorrefinería.

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