“El ganadero debe volver a tomar el control con vacas menos productivas y alimentadas con forrajes propios”

Entrevista a Philippe Jeanneaux, profesor de economía rural de VetAgro Sup, uno de los principales centros de formación agronómica y veterinaria de Francia. Considera “claramente excesivo” el uso de concentrado en la ración en Galicia.

“El ganadero debe volver a tomar el control con vacas menos productivas y alimentadas con forrajes propios”

Philippe Jeanneaux, profesor de economía rural de VetAgro Sup, en la Escuela Politécnica de Lugo

Las opiniones del profesor Philippe Jeanneaux pueden parecer heterodoxas o demasiado alternativas en Galicia o en España. “El objetivo del asesor ténico es que el ganadero sea quien controla la explotación, no los comerciales desde fuera”, «En este modelo intensivo son los comerciales, los veterinarios, los nutricionistas y la industria los que llevan las riendas del sector» o “Debemos volver a la hierba y apostar por vacas menos productivas pero más eficientes” chirriarán a más de uno.

Pero no así en Francia, donde el asesoramiento y la formación de los ganaderos siguen prácticamente en manos públicas. Este profesor de economía rural de la escuela francesa VetAgro Sup, uno de los principales centros de formación de agrónomos y veterinarios de Francia, es también co-creador del método PerfEA para la gestión estratégica de explotaciones agrícolas.

Estos días impartió en la Escuela Politécnica de Lugo un curso de sobre“Gestión estratégica de explotaciones agrícolas para una mejora global continua”, organizado por el Departamento de Producción Vegetal y Proyectos de Ingeniería de la Universidad de Santiago de Compostela (Usc), junto con la escuela francesa VetAgro Sup.

¿Que trabajo desarrollan en la escuela VetAgro Sup?
VetAgro Sup es un centro de enseñanza superior del Ministerio de Agricultura Francés y está dividido en dos campus : un campus veterinario en Lyon donde formamos a unos 600 veterinarios, a razón de unos 140 licenciados al año. En este campus también se forman cada año alrededor de una veintena de funcionarios del cuerpo de inspectores veterinarios.

Y por otra parte, VetAgro cuenta también con un campus agronómico en Clermont-Ferrand donde se forman unos 350 ingenieros agrónomos y unos 50 alumnos del master. El alumnado sigue tres especialidades que corresponden a los tres ejes de las unidades de investigación : producciones animales y vegetales, agroalimentaria y desarrollo rural.

¿En que consiste el método PerfEA para la gestión estratégica de las explotaciones agroganaderas?
PerfEA un enfoque que permite apoyar a los agricultores para poner en práctica la gestión estratégica de sus ganaderías para mejorar su rendimiento general. La idea es capacitar a los agentes de extensión agraria para que puedan hacer un seguimiento y un acompañamiento de los ganaderos. El agente de extensión está ahí para ayudar a los agricultores a llevar a cabo una profunda reflexión sobre su plan de negocios, la elección de las áreas estratégicas y construir la hoja de ruta para que el agricultor o ganadero pueda poner en marcha y pilotar el proyecto.

“Nuestro objetivo es que el ganadero sea quien controla la explotación, no los comerciales desde fuera”

El asesor agroganadero tiene como objetivo poner el ganadero en el centro de la toma de decisiones. De esta forma, la explotación ganadera ya no está controlada desde fuera, por los comerciales de pienso, de maquinaria o por los veterinarios. Se trata de capacitar a los ganaderos para que vuelvan a tomar el control de su granja. La clave es el control de las decisiones.

En Galicia, menos del 5% de las ganaderías de vacuno de leche están en un programa de gestión de costes ¿Como valora estos datos y cual es la situación en Francia?
En Francia, en la actualidad hay cerca de 450.000 explotaciones agrícolas y ganaderas, de las que 300.000 son profesionales y ocupan más del 90% de la superficie agrícola, representando más del 90% de la cifra de negocios del sector.

La gran mayoría de estos 300.000 hacen contabilidad y se calcula que una gran parte están en un programa de gestión técnica o económica, ya sea individual como colectivamente, estando en este último sistema unas 220 000.

En otras palabras, podemos considerar que aproximadamente la mitad de las explotaciones hacen gestión de sus datos económicos y técnicos en diferentes formas: el cálculo de los costes de producción, cálculo del margen o el establecimiento de herramientas de apoyo a la toma de decisiones.

Sería un error restringir las granjas en un solo modelo de desarrollo en el que el único criterio de excelencia sería la maximización de la producción o ganancia. Y es que sabemos que los agricultores tienen otros fines, otros criterios de decisión. Por tanto, probablemente es necesario encontrar el equilibrio adecuado entre los indicadores de los expertos y los indicadores de los agricultores para orientar y controlar la explotación y mejorar su rendimiento general.

“En Francia la mitad de las explotaciones ganaderas están en un programa de gestión”

¿Por que cree que los ganaderos no participan en los programas de gestión?
Los agricultores tienen sus razones para hacer lo que hacen. La toma de decisiones es un proceso complejo que no se basa en la visión que tienen los técnicos agrícolas. Los agricultores toman decisiones en base a sus valores, normas sociales, el papel que quieren jugar en la sociedad, su proyecto de vida y técnico, su patrimonio y su proyecto familiar, su proyecto empresarial…tec. En este sentido, los indicadores y el modelo de desarrollo de los técnicos y de la Administración no siempre está acompasado con los proyectos de los agricultores.

Si los agricultores no participan en el programa de gestión, esto no significa que no hagan gestión de la explotación, la hacen pero con sus propios indicadores, que tienen sentido para ellos. Comprender esto es esencial. El esfuerzo de adaptación debe partir sobre todo de los técnicos de extensión o de asesoramiento agrario. Esto es lo que tratamos de hacer con el enfoque PerfEA.

¿Falta un asesoramiento independiente a nivel comercial y de carácter público?
Es posible. La pregunta es ¿quién controla el proyecto agrícola regional: la administración autonómica, las organizaciones de asesoramiento y desarrollo rual, los comerciales de maquinaria e insumos agrícolas o la industria láctea?

En Galicia entre el año 1989 y el 2016, la producción de leche se duplicó, quedaron 10.000 de los 100.000 productores lácteos, al tiempo que la producción por explotación aumentó veinte veces y todo con una base territorial de 125 000 hectáreas menos. En otras palabras, en Galicia se ha pasado de 3.500 litros de leche por hectárea a 11500 litros por hectárea. Para establecer una comparación, en Bretaña la producción debe andar en los 7.000 litros por hectárea. Mi hipótesis es que Galicia se ha convertido en una especie de tierra de la leche, lo que ha permitido un desarrollo sin precedentes para los ganaderos.

Este crecimiento se explica probablemente por la industria láctea que vio esto como una manera de concentrar la producción para reducir los costos de transporte y hacer economías de escala. Esto me lleva a pensar que el sector lácteo en Galicia está probablemente controlado por la industria.

Pero para producir toda esta leche con poca base territorial y sin recursos forrajeros propios, obliga a los ganaderos a comprar la comida fuera. Al mismo tiempo, vacas de altas producciones como por las que se ha apostado son más frágiles y tienen menos longevidad, y en este modelo son los comerciales, los nutricionistas y los veterinarios los que llevan las riendas. Y un asesoramiento técnico independiente y no comercial no puede resistir con este modelo.

«En este modelo intensivo son los veterinarios, los nutricionistas y la industria los que llevan las riendas del sector»

Para los comerciales de piensos y de veterinaria, el crecimiento de la producción de leche debió de ser sinónimo de negocio y crecimiento de sus beneficios. No es realista pensar que se puede revertir este modelo muy implantado y que sin duda ha funcionado tan bien.

Pero sin embargo, este modelo se muestra incapaz de absorber los impactos sobre el clima, sobre la saluda y el mercado, y probablemente como fuente de contaminación del agua. El sistema actual no es autónomo y, probablemente, es muy sensible al menor cambio. Las crisis cíclicas que se van a seguir produciendo serán los únicos factores que van a cuestionar el modelo actual. Las fuerzas del mercado son demasiado fuertes para dejar paso a un asesoramiento de los ganaderos independiente y no comercial de carácter público. En este sentido, necesitamos ganaderos dispuestos a cambiar de modelo. Con PerfEA tratamos de que los ganaderos sean conscientes de los límites que tienen los sistemas intensivos, pero están tan atrapados en este modelo que no cambiarán si el sistema no cambia……

¿Cuales cree que son las áreas en las que existe más margen de mejora en las ganaderías de vacuno de leche en Francia y en Galicia?
Regiones como Galicia tienen un gran potencial porque tienen ganaderos, asesoramiento ganadero, empresas privadas, cooperativas …El margen de mejora es revisar el modelo para producir leche más en base a los recursos locales. Tenemos que volver a aprender a hacer crecer la hierba y aceptar tener vacas menos productivas pero más eficientes. Es decir, tener vacas lecheras de alta calidad territorial (VLHQT) en lugar de vacas de alta producción (VLHP). Estas regiones serán capaces de producir leche de forma autónoma.

 “Debemos volver a la hierba y apostar por vacas menos productivas pero más eficientes”

En Francia trabajan cada vez más en simulaciones con costes de alimentación ¿En que consiste y que importancia tiene?
El Institut de l’Élevage de Francia ha desarrollado muy bien una aplicación para simular los costes de producción. Es un enfoque interesante, pero tiende a limitar a los agricultores en un marco muy normativo. Además, es discutible como se calculan los costes de producción. Incluyen, por ejemplo, el costo de factores propios (trabajo, capital, tierra), para los que el valor de referencia puede variar bastante. ¿Cuál es el costo de la maquinaria y durante cuanto tiempo se va a amortizar? ¿Cual es el coste de la tierra si soy propietario y la heredé de la familia?

El análisis de los costes de alimentación es interesante, y es necesario pero no suficiente. Debemos hacer que los agricultores trabajen con sus propios indicadores: producción de leche, longevidad de las vacas, leche que producen de forma autónoma sin comprar piensos y forrajes…etc.

¿Es el pastoreo combinado con la producción de forrajes propias (maíz, hierba) el sistema de alimentación que más dinero deja al ganadero y le permite resistir mejor las bajadas de precios de la leche?
Sí y la respuesta está en la pregunta. La ganadería menos dependiente de insumos necesariamente sufre menos las fluctuaciones de precios del mercado. ¿Es sostenible producir leche en Galicia con soja de Brasil, la alfalfa de Castilla, fosfato de Marruecos, el maíz transgénico o cebada para elaborar el concentrado también de fuera de Galicia?. No estoy seguro de que la especialización y la teoría de las ventajas comparativas sean sostenibles a largo plazo. En Francia tenemos las mismas preocupaciones.

En su opinión, ¿Se está abusando del uso de piensos/concentrado en el vacuno de leche? ¿Que niveles de gramos por litro aconsejaría para las ganaderías de vacuno de leche?
El consumo de concentrado por litro de leche me parece excesivamente alto. He visto granjas con un consumo de 3.500 quilos al año de pienso por vaca y que producen alrededor del 10.000 litros; es decir, 330 gramos por litro de leche. Es mucho. Veo que las ganaderías de vacuno de leche en Francia son muy eficientes y resilientes produciendo con 120 gramos por litro y vacas que producen 7000 litros al año con un consumo de 840 kg de concentrado y que valoran al máximo en la ración la hierba y el maíz.

 “En Galicia consumen 330 gramos por litro de leche. Es mucho, en Francia se llega a 120 gramos”

De su experiencia, ¿Cual sería el tipo de explotación de vacuno de leche más resistente a las oscilaciones de precios de la leche y de las materias primas del nuevo escenario internacional?

Es difícil de responder, pero desde mi punto de vista, las granjas más resistentes o resilientes son las que son más eficientes y más autónomas en alimentación. Para ello, hay que potenciar la agronomía y aprender hacer crecer la hierba y otros cultivos forrajeros. Hay que asociar los cultivos, hacer agroecología, valorizar los purines mediante la metanización, volver a aprender a fertilizar la tierra y sobre todo considerar el suelo como un sistema vivo con un alto potencial para la producción de biomasa.

La tierra no es un soporte inerte sobre el que se vierten los fertilizantes. Y para ello hay que mejorar mucho la formación técnica. Tenemos que capacitar más a los agricultores en agronomía y en zooténica y fortalecer su pensamiento crítico para que entiendan que no son empleados de la industria láctea o de la maquinaria agrícola.

¿Algo más que quiera añadir?
El mundo se está acelerando, se globaliza, es cada vez más urbano y exige producir cada vez más y más barato. La primera etapa de la máquina fue la revolución industrial que multiplicó por diez la fuerza humana. Ahora hemos entrado en la segunda era de la máquina con la revolución digital. Drones, robots, aplicaciones online, algoritmos, inteligencia artificial..etc están construyendo un monstruo tecnológico.

Tres consecuencias son posibles: Un riesgo de pérdida de autonomía de decisión del ganadero, pues las máquinas, además de saber calcular, aprenden y son capaces de tomar mejores decisiones que el hombre. La segunda consecuencia es una revolución en el asesoramiento agrícola. ¿Qué ocurre con la persona de control lechero en un mundo de robots de ordeño y de alimentación, con vacas monitorizadas online?.

La tercera consecuencia posible es el fin de la granja familiar. Debido a que las tecnologías digitales son caras, varias granjas pueden colaborar y cooperar para compartirlas. La empresa agrícola más capitalista, más empresarial, debería también desarrollarse. Por último, se puede prever que el mundo de la maquinaria agrícola integrará cada vez más las ganaderías de forma vertical pues de esa forma los ingenieros tratarán los datos de forma masiva, y podrán tomar decisiones a gran escala.

En este escenario, el reto para el ganadero desde ahora mismo es adoptar un enfoque de gestión estratégica de su granja para mantener el control de la dirección de su explotación en situaciones complejas, y mejorar su rendimiento general.

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