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Fruga demanda «una voz gallega» en las negociaciones de la PAC 2028-2034

Bernardo Baldés y Mar Pérez Fra, durante su intervención en la jornada sobre la PAC celebrada en Visantoña El pasado 17 de julio la Federación Rural Galega celebró en Visantoña, Santiso, un seminario para evaluar la situación de cara al nuevo período de la Política Agraria Común después de 2028. En él participaron representantes parlamentarios que explicaron los debates y posiciones que se están dando en los ámbitos legislativos, así como dos profesores de la Universidad de Santiago que analizaron los enfoques que se esconden tras la propuesta presentada por la Comisión Europea en febrero de 2025 y que dio inicio a las deliberaciones para el diseño presupuestario de la UE para el período 2028-2034. "Varias son las cuestiones que quedaron claras. En primer lugar, que la propuesta de la Comisión parte de la idea de liquidar la PAC como parte sustancial y diferenciada de la política europea al diluirla en un paquete más amplio donde también se integrarían la política pesquera, las políticas de seguridad y control de fronteras y otros ámbitos de actuación europeos", afirma Elís Somoza, presidente de Fruga.
La propuesta de la Comisión parte de la idea de liquidar la PAC como parte sustancial y diferenciada de la política europea
"Queda clara la apuesta de los actuales líderes europeos por priorizar el gasto armamentístico en las grandes corporaciones estadounidenses, manteniendo la posición de sumisión de las élites europeas a los mandatos del imperialismo, para lo que es preciso seguir alimentando la campaña de intoxicación informativa sobre el peligro ruso y chino para continuar avanzando en la escalada armamentística en detrimento de otro tipo de gastos, como en este caso la política agraria. Menos recursos para el medio rural y la actividad agraria y eliminación de la política agrícola como uno de los ejes fundamentales y singulares de la política común europea", argumenta. Mayor poder de decisión de los Estados Otra de las modificaciones sustanciales para el nuevo período es la práctica eliminación de unas normas y orientaciones comunes para el conjunto de los Estados miembros y el traspaso de las decisiones sobre esas orientaciones y la determinación de los objetivos de gasto a los propios Estados. "Así pues, será en nuestro caso el Estado español el que defina los objetivos y prioridades en el diseño del reparto de fondos. Cabe señalar que el Gobierno del Estado ya ha iniciado contactos con organizaciones de ámbito estatal para ir avanzando en ese diseño y en las negociaciones necesarias para definirlo", aclara Fruga. "En Galicia sabemos perfectamente, por aprendizaje histórico, que cuando las negociaciones se realizan a nivel estatal las prioridades gallegas quedan olvidadas. Sabemos que las organizaciones de ámbito estatal (Asaja, UPA-Unións Agrarias o COAG-SLG) defienden prioritariamente otras realidades y sectores que nada tienen que ver con los nuestros. Que solo la presencia de una voz gallega en las negociaciones permitirá que nuestra realidad diferenciada sea escuchada y tenida en cuenta", reclama Elís.
Cuando las negociaciones se realizan a nivel estatal las prioridades gallegas quedan olvidadas
Por ello, la Federación Rural Galega demanda al Gobierno gallego que ejerza como tal y defienda los intereses del agro y del medio rural gallego en las negociaciones que se están iniciando para determinar el diseño de la PAC para el nuevo período. "Es preciso que el Gobierno gallego convoque a las organizaciones sociales gallegas y a los representantes de los distintos sectores para elaborar una propuesta gallega para la PAC 2028-2034 y que esa propuesta, elaborada con la participación de los sectores afectados, sea defendida en el ámbito de la negociación estatal", pide. Del mismo modo, Fruga iniciará contactos con los distintos grupos del Parlamento gallego y con los representantes gallegos en el Congreso de los Diputados para que exijan la participación de la voz gallega en las negociaciones y la defensa de la propuesta gallega para la nueva PAC.

Esta semana se pagarán 23,5 millones en ayudas agroambientales de la PAC a cerca de 6.000 agricultores y ganaderos gallegos

La Consellería de Medio Rural realizará esta misma semana el pago de 23,5 millones de euros correspondientes a las ayudas agroambientales de la Política Agraria Común (PAC), una medida de la que se beneficiarán cerca de 6.000 agricultores y ganaderos gallegos. Con esta transferencia se completan los abonos vinculados a la solicitud única de la campaña de la PAC 2025, que alcanzan un importe global prójimo a los 211 millones de euros y llegan la alrededor de 22.000 perceptores en toda Galicia. Las ayudas agroambientales están dirigidas a las personas titulares de explotaciones que asumen de forma voluntaria compromisos destinados a mejorar la sostenibilidad ambiental de su actividad. Entre sus objetivos figuran la protección de la biodiversidad, la conservación de los hábitats y del paisaje, así como el uso eficiente de los recursos naturales, especialmente del agua, del suelo y del aire. La Xunta destaca la importancia de la PAC para el sector primario gallego, al considerar que estas aportaciones resultan fundamentales para garantizar la viabilidad económica de las explotaciones agrarias y ganaderas, contribuir al mantenimiento de la actividad productiva y favorecer la fijación de población en el medio rural. En relación con la futura reforma de la PAC a partir de 2028, el Gobierno gallego mantiene su rechazo a la propuesta presentada por la Comisión Europea, al entender que supone una reducción superior al 22 % de los fondos destinados a la política agraria y que no garantiza el actual modelo de financiación basada en dos pilares diferenciados: las ayudas directas y los programas de desarrollo rural. La información conocida también destaca que Galicia recibió recientemente más de 1,4 millones de euros adicionales procedentes de fondos europeos. La comunidad se sitúa así entre las que mejor aprovecharon estos fondos, siendo la sexta autonomía que más recursos recibe por este concepto.

Jornada este lunes en Chantada sobre nuevas tecnologías para las ganaderías de vacuno

Rumi genera de manera automática el cuaderno de pastoreo para certificar las horas que las vacas pasan en el prado El Sindicato Labrego Galego organiza el próximo lunes 15 de junio, de 10:30 a 14:30 horas, una jornada de formación en Chantada sobre la PAC y las nuevas tecnologías disponibles para facilitar el manejo de las ganaderías de vacuno, tanto de leche como de carne. “En el sector del vacuno de leche y de carne ha entrado en vigor mucha normativa que todavía no conocemos: obligación de anotar en el cuaderno digital los tratamientos fitosanitarios, visitas zootécnicas de un veterinario o veterinaria, sistema integral de gestión de explotaciones, sistemas de aplicación de purines, etc.”, justifican desde el SLG. La formación contará además de con la participación de una persona técnica del SLG, con la de un representante de Innogando, empresa gallega que fabrica collares digitales para el ganado. “Cada vez más granjas que realizan pastoreo están interesadas en los vallados virtuales o en los collares para localizar el ganado, detectar celos, etc.”, argumentan desde el SLG. La actividad, financiada al 100% por la Unión Europea y el Ministerio de Agricultura, tendrá lugar en las instalaciones de Adegas Lareu, en Sabadelle, e incluye almuerzo en la propia bodega. Este viernes 12 finaliza el plazo de inscripción, que es gratuita y puede realizarse a través del correo electrónico chantada@sindicatolabrego.gal y del teléfono 664 583 507.  

Balance de la PAC 2026 en Galicia: un 71% de los productores se acogen a ecorregímenes

Este 1 de junio ha concluido el periodo de solicitud de las ayudas de la PAC en Galicia y lo hizo con un balance similar al pasado ejercicio. Unións Agrarias, que tramitó un 24% de las solicitudes presentadas en Galicia (5.130 de un total de 21.000) advierte de un exceso de burocracia y de un funcionamiento mejorable de los ecorregímenes, una prima ambiental que se convertió desde el 2023 en un complemento a tener en cuenta por los productores. En Galicia, el 71% de las solicitudes y 7,6 de cada 10 hectáreas están acogidas a algún ecorregimen, si bien continúan siendo cifras inferiores al promedio estatal, donde ya en el 2023, en el primer año de su funcionamiento, 9 de cada 10 hectáreas habían entrado en ecoesquemas. Los principales ecoesquemas solicitados en Galicia son los siguientes: - Pastoreo extensivo en pastos húmedos: 9.210 solicitudes. - Rotación de cultivos con especies mejorantes: 5.427 solicitudes. - Islas de biodiversidad: 3.635 solicitudes. - Cubiertas vegetales en cultivos leñosos: 1.463. - Siega sostenible en pastos húmedos: 1.308 solicitudes. - Cubiertas inertes de poda en cultivos leñosos: 40 - Siembra directa: 6 “En las solicitudes que tramitamos nosotros, un 81,4% de los solicitantes se acogió a algún ecorregimen” -destaca Javier Iglesias, responsable de la PAC en Unións Agrarias-. “En Galicia tenemos el problema de que hay ecorregímenes que se demuestra que no están adaptados a nuestras necesidades, como el de siega sostenible en pastos húmedos, que solo pidieron a nivel de Galicia 1.300 personas, y entre las PAC que tramitamos nosotros, solo 170”, subraya. Los ecoesquemas que tienen más éxito son el de pastoreo extensivo en las ganaderías de carne y el de rotación de cultivos en leche. La organización agraria tramitó 2.700 ecorregímenes de pastoreo extensivo y 720 de rotación de cultivos. “En leche, la rotación de cultivo maíz - raigrás facilita adoptar este ecoesquema, con la introducción de manera secundaria de cultivos mejorantes como el nabo, que se está empleando mucho como abono en verde, la veza y avena, o el sorgo”, destaca Iglesias. Otro ecorregimen importante es el de islas de biodiversidad, que de manera general consiste en incluir un 7% de barbechos y márgenes de ribera que no se siegan antes de 31 de agosto. Es el tercero en número de solicitudes y en hectáreas, con 49.000. En viñedo también tiene cierta incidencia el ecoesquema de cubiertas vegetales, con cerca de 4.000 hectáreas, en tanto que la siembra directa es muy residual en la comunidad, con solo 6 productores acogidos. Burocracia de las solicitudes La campaña de la PAC de este año se saldó con un ingente trabajo burocrático por detrás, aunque como nota positiva, este año la aplicación informática de solicitud falló menos que la campaña pasada, cuando se había convertido en un suplicio para las entidades que tramitan las ayudas. “Uno de los principales problemas es que hay que consignar todos los datos de cultivo de todas las parcelas de cada solicitud. Con el minifundio que tenemos en Galicia, eso se vuelve un trabajo exagerado. En nuestro caso, fueron más de 360.000 parcelas, un promedio de 70 parcelas por solicitud (con un tamaño medio de 0,3 hectáreas)”, explica Iglesias. “Tuvimos también una solicitud con más de 1.000 parcelas y 150 con más de 300”. La organización agraria considera que a partir del próximo ciclo de la PAC (2028), es necesario que las Administraciones adopten métodos de control satelital para monitorear las tierras de cultivo, sin que sea preciso tal nivel de burocracia en las solicitudes. DNIs y fotos georreferenciadas Otra incidencia de la campaña estuvo marcada por la petición de DNIs para parcelas arrendadas. “Fue preciso recabar 29.000 DNIs de propietarios de esas parcelas, así como más de 31.000 fotos georreferenciadas para justificar cultivos”, subraya Iglesias. Ayudas de la PAC post – 2028 Desde Unións Agrarias no ven un acuerdo próximo en Europa para la próxima PAC, pues la postura de los países nórdicos y de los mediterráneos está muy lejana. Para Unións, lo prioritario es que haya un aumento de fondos tanto para la PAC como para las medidas de desarrollo rural, que peligran como tales. El vicesecretario de Unións, Félix Porto, considera también que en la próxima PAC hay que acabar con las personas jubiladas que cobran las subvenciones. “Las ayudas tienen que dirigirse a quien trabaja de verdad, en tanto que a las personas jubiladas hay que darles pensiones dignas”, valora Porto.

Pérdida de 17 millones de euros al mes en las granjas de leche por la bajada de precios

El vicesecretario general de Unións Agrarias, Félix Porto, aprovechó la rueda de prensa de hoy para cuestionar la bajada de precios de la leche en Galicia. Con los datos que se vienen de hacer públicos, a partir del 1 de abril aumentó el diferencial de precios entre Galicia y el resto de España. “Ya nos sacan un promedio de 5 céntimos” -advierte Porto-. “Y si miramos a Asturias, son 8,5 y 10 en el País Vasco”, cuestiona. “Las industrias hablan mucho de igualar el precio español al europeo, pero sería importante también igualar el precio gallego al medio en el resto de España. Esperamos que la Comisión de estudio que se viene de crear en el Parlamento gallego contribuya a avanzar en esta línea”, valora Porto. “También nos gustaría saber qué resultados tuvieron las inspecciones en las industrias que había anunciado la conselleira en el mes de marzo”, concluye.

Ayudas de la PAC: Galicia amplía hasta el 15 de mayo el plazo para presentar las solicitudes

La Xunta de Galicia ampliará el período de plazo de presentación de la solicitud única de la PAC hasta el 15 de mayo, fecha máxima a la que pueden ampliar las autoridades regionales este período. La Orden con estas modificaciones será publicada mañana lunes en el Diario Oficial de Galicia. Así lo avanzó este viernes el director general de la PAC y del Control de la Cadena Alimentaria de la Consellería de Medio Rural, Juan José Cerviño, durante su comparecencia en la Comisión de Agricultura del Parlamento de Galicia. Flexibilizaciones de la PAC Cerviño presentó el nuevo paquete de flexibilizaciones de la Política Agraria Común (PAC) destinado a minimizar los efectos de los temporales de este pasado otoño, que tiene como objetivo aliviar las cargas de obligaciones a las que los beneficiarios deben hacer frente para cobrar estas ayudas. Debido a causas de fuerza mayor, las autoridades competentes pueden establecer flexibilizaciones adicionales para paliar los efectos de fenómenos catastróficos, y así, estas nuevas vienen a sumarse a las que ya había en el ámbito de la PAC. Dentro de estas modificaciones destacan, entre otras, la reducción de la exigencia de la carga ganadera en el ecorregimen de pastoreo extensivo o las flexibilidades en la condicionalidad reforzada. Se suavizó también la BCAM 7, con la posibilidad de declarar como barbecho aquellas parcelas en las que por causa de los temporales no resultara  viable el cultivo sembrado o que no se pudiera haber realizado la siembra. 

Agricultura de carbono en Galicia: cómo aprovechar los ecorregímenes de la PAC para obtener créditos verificables

Qué es la agricultura de carbono y por qué importa ahora La agricultura de carbono es un concepto sencillo: ciertas prácticas agrarias (como el pastoreo extensivo, las cubiertas vegetales en cultivos leñosos o la siembra directa) hacen que el suelo capture dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera y lo almacene en forma de materia orgánica. Esto contribuye a luchar contra el cambio climático y, además, mejora la salud del terreno: retiene más agua, reduce la erosión y aumenta la biodiversidad. Hasta ahora, estas prácticas eran promovidas a través de los ecorregímenes de la Política Agraria Común (PAC), que pagan a los agricultores por realizarlas. Pero desde diciembre de 2024, con la entrada en vigor del Reglamento (UE) 2024/3012 (marco CRCF), se abre una nueva posibilidad: el carbono capturado gracias a esas prácticas puede certificarse y venderse en el mercado voluntario como "créditos de carbono". Una empresa que tenga que descarbonizar para compensar sus emisiones paga a un agricultor por capturar ese CO2. El reglamento europeo establece normas muy estrictas para que la certificación sea fiable. El objetivo es evitar el "greenwashing" (lavado verde) y garantizar que cada crédito corresponda a una tonelada de CO2 realmente capturada y almacenada a largo plazo.
Para que un crédito de carbono sea válido, hay que demostrar que la práctica se ha realizado realmente, cuánto carbono se ha capturado y que esa captura es adicional (no se produciría sin el incentivo del mercado).
El marco europeo: QU.A.L.ITY como pasaporte al mercado El Reglamento (UE) 2024/3012 establece cuatro criterios que toda práctica debe superar para generar créditos de carbono válidos, conocidos como QU.A.L.ITY:
  • Quantification (Cuantificación): la captura debe medirse con precisión, descontando las emisiones del propio proyecto (fertilizantes, combustible) y aplicando un descuento mínimo del 10% por la incerteza estadística.
  • Additionality (Adicionalidad): la actividad no puede ser obligatoria por ley ni rentable por sí misma. Debe demostrarse que sin el ingreso del carbono, la práctica no se llevaría a cabo.
  • Long-term storage (Almacenamiento a largo plazo): el carbono debe permanecer almacenado. Se establecen períodos de monitorización que oscilan entre los 10 años posteriores a la actividad en pastos y los 40 años en forestación. Se crea además un fondo de garantía donde se retiene entre el 2% y el 50% de los créditos para cubrir posibles pérdidas por incendios, plagas o abandono.
  • Sustainability (Sostenibilidad): la práctica no puede causar daño significativo y debe generar cobeneficios como la mejora de la biodiversidad o la reducción de la erosión.
La PAC como infraestructura de datos: un punto de partida Para que un crédito de carbono sea válido, hay que demostrar que la práctica se ha realizado realmente, cuánto carbono se ha capturado y que esa captura es adicional (no se produciría sin el incentivo del mercado). Esto requiere sistemas de monitorización, reporte y verificación (MRV). Aquí es donde la PAC juega un papel clave. Los agricultores ya están obligados a declarar sus parcelas en el Sistema de Información de Parcelas Agrícolas (SIGPAC), que proporciona la base georreferenciada. Además, el Cuaderno Digital de Explotación (CUE) y el Sistema de Información de Explotaciones (SIEX) registran las fechas de siembra, las aplicaciones de fertilizantes y los movimientos de ganado. Esta interoperabilidad, que el reglamento europeo promueve expresamente, permite establecer la línea base de carbono y verificar las prácticas, sin obligar al ganadero a duplicar tareas burocráticas. Como explica Francisco Pedras Saavedra, ingeniero técnico agrícola con amplia experiencia en proyectos de investigación en agricultura de carbono: "las herramientas que están utilizando para la PAC ya están. Hay que aprovechar los recursos tecnológicos". El caso de Galicia: predomina el pastoreo extensivo Los datos oficiales del FOGGA correspondientes al período 2023-2025 dibujan el perfil agrario de Galicia. El pastoreo extensivo (ecorréxime P1) es la práctica hegemónica, con 9.644 solicitudes que abarcan 203.810 hectáreas netas, el 60% de la superficie total acogida a ecorregímenes. Lugo concentra el 61% de esa superficie, actuando como el gran bastión de este modelo. La rotación de cultivos con especies mejorantes (P3) ocupa un segundo lugar con 73.512 hectáreas, mientras que las prácticas de mayor potencial de secuestro de carbono, como la siembra directa (apenas 139 hectáreas) o las cubiertas inertes de restos de poda (41 hectáreas), tienen una penetración marginal. La estructura de minifundio, la orografía compleja y la falta de maquinaria adaptada explican esta brecha. Este punto de partida es crucial: Galicia parte de una posición de fuerza en pastoreo extensivo, pero con una debilidad estructural en las prácticas agrícolas de conservación que más carbono pueden secuestrar en cultivos.
La solución es la auditoría grupal, que contempla el reglamento: varias explotaciones se agrupan en un mismo proyecto, diluyendo los costes.
La agrupación como clave: montes comunales y cooperativas La principal barrera para Galicia es el tamaño de las explotaciones. Con el minifundio, los costes fijos de certificación (muestreos, análisis, auditorías) pueden absorber el valor de los créditos. La certificación individual puede resultar inviable. La solución es la auditoría grupal, que contempla el reglamento: varias explotaciones se agrupan en un mismo proyecto, diluyendo los costes. Pero hay también una razón de mercado. "Una empresa que quiera descarbonizar 500 toneladas tiene que hablar con 50 interlocutores", explica Francisco Pedras. "Si le ofertas 1.500 hectáreas a través de una cooperativa, asociación o comunal, es mucho más atractivo. Necesitan interlocutores claros, con capacidad de interlocución". Según el experto, Galicia tiene una figura con un potencial extraordinario: los montes vecinales en mano común. "Hay comunales con 300 o 400 hectáreas y 15 o 20 vecinos. En el pastoreo extensivo, puedes tener muchas hectáreas en una sola parcela. Eso facilita la monitorización". La agrupación hace los proyectos viables y atractivos, aunque también existe el riesgo de convertirse en un mundo de intermediarios donde el productor quede confuso y perdido. Para evitarlo, Francisco insiste en la necesidad de divulgación y acompañamiento, porque los agricultores "ya están sobrecargados. Pasaron de tener un mínimo impacto de la sociedad digital a tener casi todo digitalizado, y estar permanentemente monitorizados y verificados por la PAC y empleando herramientas digitales".
Los primeros resultados a nivel europeo, del Joint Research Centre y de la Universidad de Wageningen, estiman que los pastos permanentes bien gestionados capturan una media de 1,1 toneladas de carbono por hectárea y año.
El proyecto Carbo-PAC-to: comparación de datos reales El reglamento exige cuantificación precisa. El proyecto Carbo-PAC-to (MAPA y CSIC-INIA) monitoriza 16.000 parcelas emparejadas en toda España. En cada zona se comparan dos parcelas de contraste próximas: una con ecorregímen y otra con manejo convencional, extrayendo muestras de suelo para comparar el carbono almacenado. "La idea es cuantificar la capacidad de secuestro de CO2 entre las distintas prácticas", explica Pedras Saavedra. "Eso da una información muy valiosa". El objetivo es establecer factores de secuestro específicos para cada práctica y territorio. Una vez validados, el agricultor podría certificar el carbono sin muestreos costosos en cada parcela. El proyecto presentó primeros resultados en diciembre de 2025. En Galicia son unas 600 parcelas, con resultados previstos para finales de 2026. Los primeros resultados a nivel europeo, del Joint Research Centre y de la Universidad de Wageningen, estiman que los pastos permanentes bien gestionados capturan una media de 1,1 toneladas de carbono por hectárea y año. En Galicia, una parte importante de la superficie de pastoreo no son pastos permanentes en sentido estricto, sino praderas que se resiembran cada 5-7 años. En estos casos, la normativa europea considera "pasto permanente" a partir del quinto año sin rotación. Para que estas praderas sean elegibles y generen créditos adicionales, las prácticas clave son la renovación mediante siembra directa (sin laboreo, que evita la liberación del carbono almacenado) y la prolongación de la vida útil de la pradera mediante manejos que eviten el arado.
Elegibilidad de Praderas y Superficie de Pastos en Galicia Según la normativa europea de la PAC (FOGGA, 2025), se define como "pasto permanente" cualquier tierra dedicada a la producción de hierba u otros forrajes herbáceos que no haya sido incluida en la rotación de cultivos de la explotación durante cinco años o más. Por lo tanto, una pradera gallega que se mantiene 6 o 7 años antes de ser resembrada, pasa a considerarse legalmente un pasto permanente a partir del quinto año. El Problema del Carbono en la Resiembra. El dato de 1,1 toneladas de captura de carbono (Martinez Garcia, L.B., et al., 2023) suele referirse a pastos que no se tocan. En la realidad gallega, cuando a los 5 o 7 años se decide renovar la pradera, suele hacerse un laboreo (arado, fresado). El laboreo oxigena el suelo y provoca la liberación brusca de parte del carbono almacenado durante los años anteriores (una "deuda de carbono"). Cómo se adaptan al Sistema de Carbon Farming. Para que estas praderas generen créditos de carbono adicionales e ingresos para el ganadero, los proyectos se centran en modificar cómo y cuándo se hace esa renovación. Las prácticas elegibles y financiables en estos casos son: Renovación sin volteo (Siembra Directa / Intersiembra): Es la práctica estrella. Consiste en renovar la pradera sin arar el suelo, usando sembradoras de siembra directa. Esto evita la liberación masiva del carbono acumulado y está ampliamente aceptado en las metodologías de certificación. Prolongación de la vida útil de la pradera: Si un ganadero que tradicionalmente resiembra cada 5 años adopta un manejo que le permite alargar la vida útil hasta los 8 o 10 años sin perder rendimiento, esa "evitación" del arado genera créditos de carbono. Mejora de mezclas pratenses: La inclusión en las siembras de leguminosas (tréboles) y especies de enraizamiento profundo (achicoria, raygrás inglés de alta persistencia) aumenta el secuestro de carbono en profundidad y reduce la necesidad de abonos nitrogenados.

Estimación de la superficie de Pastos Permanentes en Galicia (Datos PAC 2025)

Contabilizar la superficie exacta en Galicia es complejo debido a las rotaciones, pero los datos oficiales más recientes del FOGGA (Campaña PAC 2025) ofrecen una radiografía muy precisa del potencial del Carbon Farming. La superficie agraria solicitada específicamente para el Ecorréxime P1 (Pastoreo Extensivo en pastos húmedos) en Galicia alcanza las 203.549 hectáreas. Su desglose por provincias demuestra dónde está el mayor potencial de captación:
  • Lugo: 123.514 ha (61% del total, el gran motor del pastoreo permanente).
  • A Coruña: 33.454 ha (16%).
  • Ourense: 32.533 ha (16%).
  • Pontevedra: 14.048 ha (7%).
El papel de la tecnología: satélites y modelos Para abaratar los costes de monitorización, la apuesta es por la teledetección. "Hay que aprovechar los satélites que utiliza la PAC", afirma Pedras Saavedra. "El reglamento pide ya una resolución de 10 por 10 metros, que se consigue con estos satélites. Esos datos son públicos y cualquier certificador podría aprovecharlos". Proyectos europeos como MRV4SOC están desarrollando sistemas que combinan imágenes Sentinel con inteligencia artificial para reducir los trabajos de campo.
Este horizonte temporal genera efectos positivos más allá del carbono: aumento de la materia orgánica, mejora de la estructura del suelo, aumento de la retención de agua y reducción de la erosión.
Compromisos a largo plazo y mejora agronómica El reglamento exige compromisos de 5 a 15 años. "Eso compromete al agricultor a mantener esa práctica durante un tiempo relevante a nivel agronómico, y eso tiene mucha importancia a nivel de estructuración del suelo", subraya Pedras Saavedra. Este horizonte temporal genera efectos positivos más allá del carbono: aumento de la materia orgánica, mejora de la estructura del suelo, aumento de la retención de agua y reducción de la erosión.
La oportunidad existe, pero requiere construir puentes entre la PAC y el mercado privado, entre la administración y las cooperativas, entre la ciencia y la práctica agraria. 
Un camino posible Galicia tiene factores a su favor: una masa crítica de superficies en pastoreo extensivo (203.000 hectáreas), una administración con datos detallados de las explotaciones, un tejido cooperativo que puede articular proyectos agrupados y una figura jurídica, los montes comunales, que permite concentrar miles de hectáreas. El Decreto 95/2025 de la Xunta regula además el sistema voluntario de créditos de carbono autonómico, permitiendo adaptar metodologías a la fragmentación territorial. La oportunidad existe, pero requiere construir puentes entre la PAC y el mercado privado, entre la administración y las cooperativas, entre la ciencia y la práctica agraria. Y hacerlo con una estrategia de acompañamiento que evite que el productor se sienta abrumado. Como concluye Pedras Saavedra, "los agricultores que hacen estos regímenes saben que las prácticas están dando resultado, sobre todo en zonas vulnerables, todo lo que lleve una gestión de ese suelo va a redundar en la resiliencia de ese territorio".

Futuro de las ayudas agrarias a partir de 2028: “Va a haber más dinero y un reparto más justo”

Uno de los objetivos de la nueva PAC 2028-2034 será fomentar el relevo generacional en el sector La Comisión Europea asegura que la próxima PAC 2028-2034 dejará más dinero en España. Según los cálculos del Ejecutivo comunitario, serán 800 millones de euros más que en el período actual 2021-2027, a razón de casi 100 millones de euros más por año. Diego Canga Fano, director general adjunto de la Dirección General de Agricultura de la Comisión Europea, aseguró durante un encuentro con periodistas celebrado recientemente en Madrid que “la nueva Política Agrícola Común seguirá siendo una de las piedras angulares de la financiación de la UE”. “La política será más específica y eficaz, al tiempo que preservará la estabilidad esencial de la que dependen los agricultores españoles, desde los olivares de Jaén hasta los viñedos de La Rioja. Nuestras propuestas reconocen plenamente el papel fundamental de los agricultores: no solo como productores de alimentos, sino también como guardianes de nuestros paisajes, custodios de nuestras tradiciones y una fuerza vital en nuestras comunidades rurales. Los agricultores necesitan previsibilidad y con esta PAC la tendrán”, aseguró.
Los agricultores necesitan previsibilidad y con esta PAC la tendrán (Diego Canga, Comisión Europea)
Diego Canga se refirió también específicamente a los Planes de Asociación Nacional y Regional (NRP) propuestos por la Comisión Europea: “Los Planes marcan un cambio de rumbo: en lugar de una financiación fragmentada, estamos derribando barreras entre los instrumentos de la UE para generar sinergias reales sobre el terreno. Esto implica abordar los desafíos de forma holística. Ya se trate de empleo, modernización de infraestructuras o mejora de la calidad de vida en la España rural, los Planes NRP reúnen políticas y fondos para responder a las necesidades reales de los territorios. Esto ayuda a garantizar que las inversiones se refuercen mutuamente, ofreciendo un mayor impacto para más personas, incluyendo tanto a los agricultores como a los ciudadanos”, expresó. Objetivo: aprobación del Reglamento y del Presupuesto antes de final de año La Comisión Europea, junto con los 27 Estados miembros, trabaja en estos momentos, durante la presidencia de turno irlandesa, con el objetivo de aprobar tanto el Reglamento como el Presupuesto de la nueva PAC en diciembre de este año para facilitar su entrada en vigor el 1 de enero de 2028. El objetivo sería aprobar tanto el Reglamento como el Presupuesto de la PAC en diciembre de este año, pero estamos en marzo y no se sabe cuándo se va a producir el acuerdo entre los jefes de Estado y de Gobierno de los 27. La idea, en principio, es terminar en diciembre de este año para dejar un año de transición y que la nueva PAC pueda entrar en vigor en enero de 2028. 100 millones de euros más cada año para el campo español El primer mensaje de la Comisión es que habrá más dinero. Frente a las quejas generalizadas en el sector en los últimos meses, en la Comisión Europea se mantiene que España recibirá casi 800 millones de euros más en el próximo período. España recibió 45.200 millones de euros en el actual período 2021-2027 y pasaría a recibir 45.980 millones en total en el período 2028-2034, unos 100 millones más por año. Incremento de fondos sobre las previsiones iniciales Los cálculos actuales de Bruselas incluyen distintas ampliaciones del presupuesto para la próxima PAC realizadas en los últimos meses, ya que tras la propuesta inicial de la Comisión de 37.240 millones de euros (que levantó críticas unánimes en España por suponer un recorte considerable en las ayudas al sector), la presidenta de la Comisión Europea amplió en un 20% el presupuesto inicial, con dos partidas de 4.220 millones de euros destinadas a la ampliación del objetivo rural y a la consignación anticipada del importe de flexibilidad establecido. Son dos cartas de la presidenta que hay que incorporar en el texto jurídico final, que aún no se ha hecho, para dar garantías de claridad y certeza a los agricultores y ganaderos que van a percibir esos fondos. Inflación y más fondos para investigación agrícola aplicada Para garantizar que los productores europeos no pierdan poder adquisitivo en las ayudas que reciben, se ha establecido también un mecanismo corrector en el caso de que la inflación supere el 3%, algo probable si continúa el actual escenario de incertidumbre e inestabilidad bélica. En ese caso, se revisará el presupuesto de la PAC incorporando las cuantías derivadas del incremento de precios, algo que no ocurre con la PAC actual, lo que supone otro de los aspectos importantes que no figuraban en la propuesta inicial de la Comisión presentada en 2025.
Si los precios aumentan más de un 3% se actualizará el presupuesto de la PAC
Además de los fondos destinados directamente a la futura PAC en el presupuesto comunitario, desde el departamento de Agricultura que dirige el comisario Christophe Hansen esperan un incremento de fondos destinados a la investigación agraria. En el conjunto del presupuesto de la UE se reservan 40.000 millones de euros para los distintos ámbitos de innovación dentro del llamado fondo de competitividad. Falta el reparto de esos fondos entre las distintas áreas, pero se espera que la producción agroganadera pueda alcanzar una parte importante. Hoy el presupuesto de investigación agrícola es de 3.000 millones y se quiere superar en el próximo período los 10.000 millones. Es decir, habrá mucho más dinero que en la actualidad para investigación agrícola, que se realiza actualmente de la mano de los productores, tras las recomendaciones del Tribunal de Cuentas de la UE, que pidió una mayor transferencia de la investigación agrícola desde los centros de investigación al campo. Fondo único para ayudas directas y desarrollo rural Uno de los principales cambios de la próxima PAC respecto a la actual es la fusión de los dos pilares vigentes actualmente en un único fondo con mayor protagonismo de los Estados miembros en su gestión. El Ejecutivo comunitario quiere que la PAC sea más flexible, pues la Comisión considera que el presupuesto actual es rígido y compartimentado, lo que impide mover partidas para hacer frente a cambios imprevistos. Por eso, cuando hay problemas o urgencias, como ocurrió con la covid y con la guerra de Ucrania, a la lenta y burocrática maquinaria europea le cuesta responder y adaptarse con rapidez.
Bruselas quiere dar a partir de 2028 mayor flexibilidad para que los Estados miembros atiendan a sus necesidades específicas y regionales
Una Política Agrícola que seguirá siendo Común A pesar de la nacionalización de la PAC, con un mayor protagonismo de los Estados miembros y un mayor peso de los objetivos nacionales en los criterios de reparto del dinero, no desaparece la Política Agrícola Común como tal, defiende la Comisión Europea, que asegura que hay muchísima continuidad respecto a la PAC actual y que lo único que cambia es la arquitectura financiera. Se está discutiendo el Reglamento actualmente en Bruselas bajo la premisa de que la PAC seguirá siendo una política comunitaria, pero otorgando más responsabilidad a los Estados en su diseño y ejecución, aunque desde la Comisión se darán recomendaciones a cada país para garantizar la igualdad de trato y asegurar la homogeneidad de las políticas agrarias en los 27, insisten desde el Ejecutivo de Von der Leyen.
La Comisión Europea hará recomendaciones a cada Estado miembro sobre cómo tiene que gastar el dinero asignado a cada país
Todos los Planes de la PAC nacionales tienen que respetar el Reglamento común. En el caso de España, Moncloa propondrá un Plan Nacional y Regional a Bruselas, un documento que deberá aprobar la Comisión Europea y, para ello, tiene que ver reflejadas en él sus recomendaciones, reiteran. Una PAC centrada en los agricultores profesionales La nueva PAC busca centrar sus esfuerzos en los agricultores profesionales y en las explotaciones de tamaño más viable y rentable, que Bruselas considera también las más eficientes y las que garantizan una mayor producción de alimentos a la población y, por lo tanto, una mayor seguridad alimentaria y autoabastecimiento a la población europea. Dentro de este objetivo, se propone una simplificación de las ayudas a las explotaciones, mediante la fusión de los dos pilares actuales en un único fondo. Se busca también evitar los solapamientos y reducir la carga administrativa, con procedimientos simplificados y un menor número de controles.
Habrá menos programas, más sencillos y un menor número de controles con el objetivo de simplificar las ayudas a las explotaciones
Se busca hacer más sencilla la PAC. Por eso se introducen, por ejemplo, los pagos a tanto alzado para los pequeños agricultores, que recibirán 3.000 euros y podrán olvidarse de trámites y justificaciones. Actualmente no se dan este tipo de ayudas a tanto alzado en la PAC. Ayuda decreciente a la renta por superficie y prácticas sostenibles voluntarias Para garantizar la homogeneidad de las políticas agrícolas en todos los Estados miembros, la Comisión Europea establecerá numerosas intervenciones obligatorias y realizará recomendaciones individualizadas a cada país que deberán ser tenidas en cuenta a la hora de la aprobación del Plan Nacional y Regional correspondiente:
  • El 43% del presupuesto deberá destinarse obligatoriamente a medidas agroambientales y climáticas. Habrá más incentivos para prácticas sostenibles pero los agricultores podrán optar voluntariamente entre las herramientas que más les convengan.
  • Ayuda decreciente a la renta por superficie, con una ayuda media mínima y máxima por hectárea.
  • Ayudas asociadas con un presupuesto máximo y una carga ganadera máxima fijada
  • Ayudas para servicios de sustitución en las explotaciones, buscando mejorar la calidad de vida de los agricultores y el relevo generacional.
Fomento de los seguros agrarios Asimismo, se pretende fomentar el uso de herramientas de gestión de riesgos por parte de las explotaciones, como por ejemplo la contratación de seguros agrarios, para fomentar su resiliencia en un contexto de cambio climático creciente. La sequía, el exceso de precipitaciones, las heladas y el granizo provocan que cada año se pierda alrededor del 6% de la producción agrícola de la UE (cultivos + ganado).
Será obligatorio para todos los Estados miembros el establecimiento de ayudas para servicios de sustitución en las explotaciones
Esto supone unas pérdidas económicas medias de 28.300 millones de euros al año. Solo están aseguradas entre el 20 y el 30% de estas pérdidas. Se prevé que en el futuro (hasta 2050) las pérdidas económicas medias aumenten hasta los 40.000 millones de euros al año, debido principalmente a la intensificación de la sequía. A mayores, en años considerados catastróficos las pérdidas económicas potenciales serían superiores a 90.000 millones de euros.

Rueda defiende en Bruselas una nueva PAC y un acuerdo con Mercosur que no perjudiquen al campo gallego

O titular do Executivo galego, Alfonso Rueda, mantivo unha reunión co comisario de Agricultura e Alimentación da Comisión Europea, Christophe Hansen. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, mantuvo hoy una reunión con el comisario de Agricultura y Alimentación de la Comisión Europea, Christophe Hansen, al que trasladó la posición de la Xunta ante el escenario que abre para el agro gallego el acuerdo comercial con Mercosur y la Política Agraria Común (PAC) dentro de la negociación sobre el nuevo Marco Financiero Plurianual 2028-34. “Es una gran oportunidad, porque ahora mismo es cuando se está decidiendo todo esto, creo que era el momento de venir a plantearlo”, aseguró. Acompañado por la conselleira do Medio Rural, María José Gómez, el presidente recordó que la agricultura y la ganadería son actividades clave para la economía de la comunidad y sitúan al sector primario gallego como un referente en todo el continente. En esta línea, resaltó que Galicia es la principal región láctea de España y la novena de Europa -produce el 2,1% de toda la leche europea-; genera el 1,5% de la carne de vacuno; cuenta con un importante sector vitivinícola -con cinco Denominaciones de Origen que exportan a todos los continentes-; y un sector agrícola pujante. En este sentido, Rueda demandó al comisario, ante la entrada en vigor provisional del acuerdo comercial entre Mercosur y la UE, que se cumpla el Reglamento de salvaguardias aprobado en el Parlamento europeo en enero y se intensifiquen los controles de los productos importados en las fronteras. “Quisimos volver a insistir en la necesidad de una estricta observación de todas las cláusulas de salvaguarda y las garantías que aseguren que la agricultura y la ganadería gallega no vayan a sufrir ningún tipo de perjuicio”, afirmó el titular del Ejecutivo gallego. El presidente insistió en que esto pasa por “asegurar los controles en origen y también en frontera para garantizar que nada que no cumpla los requisitos pueda entrar”. Según explicó Rueda, el comisario se comprometió a aumentar las inspecciones, aunque recordó que esta también es una labor de los Estados miembros: “las aduanas son nacionales y tiene que haber un compromiso de todas las administraciones. En Galicia colaboraremos con todos los esfuerzos a través de las inspecciones de consumo y salud pública”.

Perspectivas ante los cambios en la PAC

Respecto a la nueva PAC, Rueda se mostró prudente pero optimista ya que “lo que nos transmitió es que alrededor del 95% de los fondos que recibió España se van a mantener, y el otro 5% es el que se está negociando”. El presidente resaltó la importancia de estas ayudas para la modernización y el relevo generacional, e invitó al comisario a visitar Galicia para comprobarlo sobre el terreno, invitación que Hansen aceptó. Asimismo, Rueda defendió que se mantenga el sistema actual de gestión descentralizada de los fondos y garantizando que sea homogénea para todos los territorios. Así, puso como ejemplo la experiencia con los fondos Next Generation, destacando que mientras las autonomías alcanzaron una ejecución práctica de la totalidad de los recursos que se les transfirieron, la administración central dejó sin ejecutar una parte muy importante de los fondos que se reservó para su gestión directa. Además, el titular de la Xunta demandó que la PAC tenga en cuenta la estructura territorial agraria gallega, donde abunda el minifundismo pero “no por ello son menos rentables las parcelas y las explotaciones”.

Dermatosis nodular contagiosa

Además, la reunión también sirvió para tratar la situación sanitaria de la cabaña ganadera gallega ante los focos de dermatosis nodular contagiosa. Alfonso Rueda reclamó al comisario más flexibilidad en su abordaje y la implicación de la Comisión en el desarrollo de una vacuna que pueda administrarse de forma preventiva, para así reducir el riesgo de aparición de esta enfermedad en las explotaciones de ganado vacuno.

Municipios gallegos en los que no se tendrán que utilizar las referencias SIGPAC para las solicitudes de la PAC 2026

El Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) acaba de publicar la relación detallada y el resumen de todos los municipios de España en los que, en todo o en parte de su territorio, la declaración de superficies se debe hacer con referencias identificativas distintas a las referencias SIGPAC, para identificar las parcelas agrícolas en la solicitudes de la PAC 2026. Esta información se facilita para que todos los productores que incluyan, dentro de su solicitud de ayudas, superficies situadas en alguno de estos términos municipales, presten especial atención, por poder tener que utilizar referencias identificativas distintas a las utilizadas en el año anterior. Se informa también de la posibilidad de que los organismos competentes de las CC.AA. hayan habilitado los mecanismos necesarios para realizar la declaración de forma gráfica en estas zonas.

Lista completa de los municipios exceptuados SIGPAC 2026

Municipios gallegos excepturados del SIGPAC en 2026: 

Estas son las demandas conjuntas de Xunta y organizaciones agrarias sobre la nueva PAC

La conselleira del Medio Rural, María José Gómez, presidió hoy la reunión del pleno del Consejo Agrario Gallego en el que se aprobó un acuerdo de consenso entre la Xunta y todas las organizaciones profesionales agrarias en relación con la futura PAC. Este documento, fruto del trabajo conjunto de la Consellería y el sector, será remitido ahora al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y también se trasladará a la Unión Europea. Del mismo modo, se seguirá trabajando conjuntamente para lograr una frente común a nivel de la cornisa cantábrica. La conselleira destacó que en este acuerdo se hace una defensa conjunta, desde Galicia, de una PAC fuerte y bien dotada y se asume el compromiso de seguir colaborando en esta defensa, como se vino haciendo en los últimos meses en la comisión creada al efecto en el seno del Consejo Agrario. En este sentido, Gómez incidió en que “Galicia precisa de una PAC bien dotada y por eso vamos a seguir trabajando en la defensa de nuestros sectores productivos”. En esta línea, la conselleira explicó que en el texto se demanda un cambio en la propuesta comunitaria para evitar un recorte de fondos y la pérdida de los dos pilares tradicionales de la PAC, que actualmente blindan las ayudas directas y los programas de desarrollo rural. Así, recordó que el recorte puede llegar a por lo menos un 22 %, una cifra que se traduce en alrededor de 80 millones anuales menos para el campo gallego, y que se pueden perder los dos fondos diferenciados, que van a pasar la una bolsa común, con el consiguiente perjuicio para los recursos destinados al desarrollo rural. Al mismo tiempo, se rechaza este nuevo modelo porque creará diferencias entre los Estados miembros y las regiones, de forma que serán los gobiernos los que decidan si van a priorizar la PAC, que competirá con asuntos de índole social o de defensa.

Mayor compromiso del Gobierno Central

Otro de los puntos que contempla el documento es la exigencia al Gobierno central para que se comprometa a que las mejoras propuestas por la Comisión Europea para la financiación de la PAC, que son opcionales para los Estados miembros, sean implantadas por el importe máximo que suponen. A mayores, en el documento se apuesta por un enfoque más regional de la gestión y planificación de la PAC, de forma que los fondos europeos para el sector agrario sean dirigidos y planificados a nivel regional y puedan estar más adaptados a la realidad de cada territorio, en este caso de Galicia.
Documento aprobado:

Acuerdo del Consello Agrario Galego respecto a la propuesta de la Comisión Europea para la nueva PAC.

El nuevo Marco Financiero Plurianual (MFP) 2028-2034, establece un nuevo modelo de políticas basadas en un fondo único, en el que también estaría incluida la Política Agraria Común (PAC). La propuesta para la nueva PAC implica una serie de cambios que provocarán la desaparición del actual modelo, ya que, aunque se mantendrán las ayudas directas a la renta para los agricultores, supondrá la dilución de la gran mayoría de las ayudas del segundo pilar dentro del nuevo fondo único, lo que conllevará un empobrecimiento de las políticas de desarrollo rural. En la actual coyuntura de tensiones geopolíticas, en la que se ha acordado la necesidad de incremento del nivel de defensa de la Unión Europea, tiene aún más relevancia asegurar la soberanía y la autonomía en el suministro de alimentos en el continente europeo. La nueva realidad supondrá un aumento de los precios al consumidor final y hará menos competitivo al agricultor europeo, frente a los productos foráneos. Por este motivo, las entidades integrantes del Consello Agrario Galego, reunido el 20 de febrero de 2026, y tras analizar el impacto que el nuevo modelo de PAC tendrá en el rural gallego, ACUERDAN: 1. Trabajar conjuntamente en la defensa de los intereses del sector agrario y del rural de Galicia, ante la nueva propuesta de la PAC post 2027. 2. Rechazar la reducción presupuestaria del montante dedicado a la PAC propuesta para el nuevo período, que supone una reducción de un 22% respecto al actual marco financiero, e instar a las autoridades comunitarias a dotar convenientemente la financiación de la PAC. 3. Desaprobar el desmantelamiento del actual modelo de la PAC basado en dos pilares con fondos diferenciados y que permite, por un lado, asegurar la renta de las personas agricultoras y ganaderas gallegas, así como promover el desarrollo rural de Galicia. 4. Rechazar este nuevo modelo que creará diferencias entre Estados miembros y regiones, al dejar en manos de sus gobiernos la cantidad de fondos y el porcentaje de cofinanciación destinados a las ayudas de la PAC, en función de sus intereses políticos, comerciales o estratégicos. 5. Demandar una PAC más basada en la promoción de la actividad agraria, concebida como un apoyo a la renta de las personas que realizan efectivamente una actividad agraria, desechando que continúe cimentándose en un sistema basado en superficies con derechos históricos. 6. Exigir al Gobierno español el compromiso de que las mejoras propuestas por la Comisión Europea para la financiación de la PAC (el Objetivo rural y el anticipo de la revisión intermedia), que tienen carácter opcional para los Estados miembros, sean implantadas en España por el importe máximo que estas suponen. 7. Insistir en la necesidad de una autogestión regional del programa de ayudas para el sector agrario, que sea dirigida por las autoridades regionales de agricultura, dentro del marco presupuestario común de la UE. 8. Valorar el interés de la Comisión Europea en que los fondos europeos sean dirigidos y planificados a nivel regional, de manera que puedan estar más adaptados a la realidad de cada territorio. 9. Dar traslado de este acuerdo del Consello Agrario Galego a las autoridades nacionales y comunitarias, para su toma en consideración. Por lo tanto, solicitamos a la Comisión Europea que reconsidere su propuesta actual de PAC y la dote con un presupuesto suficiente y protegido, que permita seguir apoyando, tanto la renta de los agricultores como el desarrollo rural. Así mismo, solicitamos al Gobierno de España que defienda los intereses del sector primario español y gallego, oponiéndose a una PAC injusta y desigual, y defendiendo la dotación económica de la misma.

Aclaraciones de Medio Rural sobre el deber de indicar el DNI de los propietarios de las parcelas de más de una hectárea en la solicitud de la PAC 2026

El pasado 1 de febrero se abrió el plazo para solicitar las ayudas agrícolas y ganaderas de la Política Agraria Común 2026, que finalizará, en principio, el próximo 30 de abril. Entre las novedades figura la obligatoriedad de indicar el Documento Nacional de Identidad (DNI) o de identificación fiscal (NIF) de las personas titulares de los recintoS de más de una hectárea en régimen de arrendamiento, que deberá coincidir con la persona titular catastral del recinto. Previa a esta normativa, las personas propietarias que no querían que sus parcelas fueran declaradas en la PAC podían ir al FOGGA y acreditar que son propietarias de esas fincas y bloquearlas, por lo que no era obligatorio identificar a las personas propietarias. Desde las organizaciones agrarias advierten de los problemas que acarrea este cambio ya que en Galicia hay divergencias entre la propiedad y el catastro, es decir, entre titularidad real y titularidad catastral, pues son muchas herencias que aún están sin partir, por lo tanto la propiedad está a nombre del abuelo o del padre, o de herederos. El Sindicato Lagrego Galego o Uniións Agrarias advierten de que una consecuencia de esta nueva normativa será una redución en la superficie declarada, ya que sin el DNI de los propietarios las entidades tramitadoras no pueden declarar esa parcela.

Aclaraciones de la Consellería de Medio Rural

Ante esta situación, desde la Consellería de Medio Rural aclaran a Campo Galego que en relación con la obligatoriedad de indicar el NIF o DNI de los propietarios de las parcelas de más de una hectárea en la solicitud de la PAC 2026: -El artículo 11 del Real Decreto 1048/2022 establece que las parcelas deben estar “a disposición del agricultor”, es decir, que este debe tener capacidad de decisión sobre la actividad agraria, asumir los riesgos y percibir los beneficios. Esa disponibilidad puede acreditarse en régimen de propiedad, usufructo, arrendamiento, parcería o cesión por entidad gestora de bien comunal. -En el caso de parcelas explotadas en régimen de arrendamiento o parcería ubicadas en recintos de más de una hectárea, la normativa exige indicar en la solicitud el NIF del arrendador o cedente aparcero. Este deber es de carácter declarativo y tiene como finalidad reforzar la trazabilidad y el control de la disponibilidad de las superficies. -En las fincas con pluralidad de propietarios (herencias con varios coherederos, comunidad de bienes con varios comuneros, copropiedades con varios copropietarios....), la relación jurídica que acredita el derecho de uso de la parcela, puede formalizarse válidamente a través de un representante o de uno de los copropietarios que actúe en nombre de la comunidad hereditaria o de la copropiedad. En estos casos, a los efectos de la solicitud de la PAC, resulta suficiente indicar el NIF/DNI de la persona jurídica propietaria -esto sucederá en el supuesto de que la comunidad de herederos o la comunidad de bienes tenga su propio NIF- o lo de la persona física que ostente la representación de la titularidad compartida, sin perjuicio de que la Administración pueda requerir documentación acreditativa de la representación o del título jurídico correspondiente. En definitiva, el elemento clave no es el número de propietarios de la Finca, sino que el agricultor pueda acreditar, si es requerido, que la parcela está válidamente a su disposición antes de la finalización del plazo de modificación de la solicitud única -en el caso de pagos directos-.

Preocupación en Ternera Gallega por el impacto del acuerdo con Mercosur en el vacuno de carne gallego

La mayoría de miembros del Consejo Regulador de las IGP Ternera Gallega y Vaca Gallega-Boi Galego está de acuerdo con las reclamaciones de las agrupaciones ganaderas que estos días se movilizan por el Tratado comercial entre la UE y Mercosur. La principal preocupación está en las posibles consecuencias para el sector, “al favorecer la entrada de carne de terceros países que tienen normativas y controles de calidad, de sostenibilidad y de bienestar animal mucho menos exigentes que en Europa.” Medidas efectivas y recíprocas para poder competir en igualdad de condiciones y garantizar la seguridad alimentaria, y la viabilidad y el futuro del sector. Eso es lo que piden desde las IGP Ternera Gallega y Vaca Gallega-Boi Galego. Según la entidad, el acuerdo con Mercosur “va a facilitar la entrada en el mercado europeo de carne de América del Sur, que tiene unos costes de producción más bajos, pero también con menores requisitos en cuestiones sanitarias, medioambientales o laborales. Esta situación puede suponer una amenaza para el sector de vacuno de carne de Galicia, por lo que el Consejo Regulador le exige a las Administraciones salvaguardas y controles reales y eficientes que eviten posibles situaciones de competencia desleal.” El Consejo hace un llamamiento a la UE para seguir apostando por la soberanía alimentaria propia y por la defensa del valor añadido que aportan las Indicaciones Geográficas Protegidas, vinculadas con una forma de producir tradicional, con pequeñas y medianas ganaderías y cebaderos de carácter familiar. A día de hoy hay 8.000 explotaciones inscritas en Ternera Gallega, buena parte de ellas situadas en zonas de media y alta montaña, que ayudan a fijar población en el territorio y a mantener vivo el campo gallego, dicen desde las IGP. El presidente del Consejo Regulador, Jesús González, reclama la carne de vacuno gallego como un producto de proximidad y señala que “no podemos estar de acuerdo con la paradoja de que el sector ganadero reciba críticas por su impacto ambiental y que deba cumplir con las lógicas exigencias que aminoren sus emisiones, cuando, al mismo tiempo, con este Tratado, la Unión Europea está favoreciendo la importación de carne desde países de América del Sur, con la huella ambiental que eso supone dada su distancia geográfica”. Desde las IGP reivindican la total garantía que ofrece el vacuno de carne gallego a los consumidores González insistió en reivindicar la fórmula trazabilidad + control + certificación = Garantía. Y recuerda que “las ganaderías inscritas en Ternera Gallega y en Vaca Gallega-Boi Galego se distinguen por ofrecer un producto de gran calidad y por garantizar su origen y rastreabilidad en base al sistema de control y de certificación que el Consejo Regulador aplica en todas las fases de la cadena.” Las Indicaciones Geográficas, identificadas por sus logotipos propios y por los sellos europeos de calidad, “siempre serán la mayor de las garantías para los consumidores. Por eso es necesaria una mayor implicación y esfuerzo de las administraciones públicas europeas, estatales y autonómicas para apoyar y defender los productos de calidad diferenciada y la transparencia en el mercado.” A vueltas con la PAC El Consejo Regulador también expresa su acuerdo con las demandas del sector para que Europa mantenga cuando menos el actual nivel de financiación para el nuevo periodo de la PAC, y que se conserven los pilares que respaldan las ayudas directas y las ayudas de desarrollo rural. Y reivindican una mayor estabilidad en las políticas que afectan al sector primario y que se simplifiquen los trámites de la PAC, “reduciendo las excesivas exigencias burocráticas actuales que afectan negativamente a los ganaderos y ganaderas, así como que haya una dotación presupuestaria potente que fomente, de verdad, la incorporación de la juventud al sector primario”.

Consello Agrario: acuerdo sobre la PAC, desacuerdo sobre Mercosur

La Consellería de Medio Rural, junto con las organizaciones agrarias y las cooperativas, elaborarán y remitirán al Gobierno central y a Bruselas un acuerdo conjunto en defensa de una nueva PAC fuerte, con fondos suficientes y diferenciados. Así se acordó en la reunión celebrada este viernes del pleno del Consello Agrario, que estuvo presidido por la conselleira María José Gómez y que dio luz verde a la creación de la comisión de trabajo sobre la futura PAC dentro de este órgano de participación, asesoramiento, diálogo y consulta de la Xunta en materia agraria y de desarrollo rural. La conselleira explicó que se trata de sumar esfuerzos para actuar coordinados a favor del sector primario gallego ante las negociaciones para concretar el Marco Financiero Plurianual 2028-2032. En la reunión de este viernes, los miembros del Consello Agrario valoraron conjuntamente la defensa de una PAC con recursos suficientes y que blinde no solo las ayudas directas, sino también los fondos para el desarrollo rural, con el objetivo de cerrar este consenso en la primera reunión de dicha comisión de trabajo, que tendrá lugar el próximo día 26 de este mismo mes de enero. Se busca defender ante el Ministerio de Agricultura y también en Bruselas un cambio en la propuesta comunitaria, para evitar un recorte de fondos y la pérdida de los dos pilares actuales. María José Gómez mostró su preocupación por la reducción de fondos de la PAC para Galicia de al menos el 22%, un porcentaje que se traduciría en alrededor de 80 millones de euros anuales. Insistió en que se trata de contar con una futura PAC “fuerte y bien dotada”, con unos fondos diferenciados que no vengan en una bolsa común de la que otros sectores también puedan detraer recursos. Gómez subrayó, en este sentido, que esos fondos “son imprescindibles para dar estabilidad al sector primario gallego”. Cambio de modelo El SLG eleva estas cifras: “manifestamos nuestro rechazo a la propuesta de la Comisión Europea, que supone un recorte del 20% del presupuesto sin tener en cuenta la inflación (lo que en la práctica equivale a un 31% de recorte real), la eliminación de los dos pilares de la PAC y la ausencia de herramientas para la regulación de los mercados que permitan garantizar precios justos”, asegura Brais Álvarez, secretario de acción sindical del SLG. “Defendemos una PAC que garantice unos ingresos dignos a las personas agricultoras, que apoye a las pequeñas y medianas granjas, que promueva el relevo generacional y la transición agroecológica, y que incluya mecanismos reales de regulación de los mercados para que los precios agrícolas se mantengan por encima de los costes de producción”, enumeró. El SLG propone que se aproveche este momento de debate europeo para “replantear el modelo de PAC”, pasando de una PAC basada en pagos por superficie “a una PAC que contemple una verdadera ayuda a la renta para las personas que producen alimentos”. Mantenimiento de los fondos para desarrollo rural Desde Unións Agrarias, su secretario general, Roberto García, asegura que en relación con las demandas para la próxima PAC 2028-2034 “en las grandes líneas existe consenso general” en el seno del Consello Agrario. Defiende la necesidad de mantener el segundo pilar, en el que se encuadran los fondos de desarrollo rural, y que son gestionados por parte de las comunidades autónomas; luchar por conservar los derechos históricos y trabajar en el ámbito presupuestario. En este aspecto, sin embargo, Roberto García muestra un mayor conformismo, ya que, asegura, “con las dos reformas que ya se hicieron en el documento inicial propuesto por la Comisión Europea ya prácticamente se iguala el importe de la PAC actual”, dice. Ayuda para las granjas avícolas en extensivo Por último, en el punto de ruegos y preguntas, el SLG expuso también la difícil situación que atraviesa el sector avícola en extensivo por la gripe aviar, con un incremento importante en los costes de producción derivado del confinamiento obligatorio. Demandamos que se valore una ayuda específica para este modelo de granjas, que están sufriendo las consecuencias de una crisis sanitaria sin contar con apoyo económico. La Consellería de Medio Rural manifestó que valorará esta petición en la comisión prevista para esta semana.

Tratado con Mercosur: Unións Agrarias defiende los beneficios del acuerdo para Galicia

Otro de los temas abordados en el seno del Consello Agrario fue el tratado de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, donde, por el contrario, quedaron en evidencia las diferencias entre el Sindicato Labrego Galego, que lo rechaza de plano, y Unións Agrarias, que lo defiende. Por su parte, ASAGA se posicionó junto al SLG, pero con matices. “Lamentamos que el Consello Agrario no estuviese a la altura de las circunstancias y no se posicionase de manera unánime contra un tratado que amenaza gravemente la viabilidad de las granjas gallegas”, denuncia Brais Álvarez, secretario de acción sindical del SLG. “La alimentación es un derecho de todos los pueblos del mundo y por lo tanto no puede ser integrada dentro de los tratados de libre comercio”, argumentó. Además, afirmó que las cláusulas de salvaguarda anunciadas por la Comisión Europea “no son garantía real de protección para el sector”. “Consideramos que apostar por las cláusulas de salvaguarda es una posición ilusa y peligrosa, ya que no impedirán el impacto devastador que este acuerdo tendrá sobre la agricultura gallega”, insistió.
La alimentación es un bien común, no una mercancía especulativa; debe quedar fuera de los tratados comerciales (SLG)
“Este acuerdo puede acabar con la viabilidad de la agricultura de pequeña y mediana escala y pone la producción alimentaria en manos del agronegocio y las multinacionales. Miles de granjas europeas cerrarán ante la imposibilidad de competir. A medio plazo, el control sobre qué comemos, de dónde viene y a qué coste estará en manos de un puñado de corporaciones”, afirmó. El SLG denuncia además que el acuerdo con Mercosur traerá “un aumento de las emisiones y de la deforestación que choca frontalmente con el compromiso europeo de reducir las emisiones en un 55% de aquí a 2030, ya que el tratado multiplicará las emisiones derivadas del transporte e impulsará la deforestación amazónica”, asegura Brais Álvarez. Asegurar soja y maíz a la cabaña ganadera gallega En relación con la firma de este tratado comercial, desde Unións Agrarias su secretario general, Roberto García, defiende sus bondades. “Mercosur es imprescindible porque de él depende el abastecimiento de las materias primas para la alimentación animal”, dice. “Importamos cada año 3,5 millones de toneladas de alimentación animal y no podemos prescindir de ellas. Galicia es dependiente de proteína vegetal procedente de Mercosur; el 100% de lo que comen los cerdos y pollos en granjas integradas y el 40% de lo que comen las vacas de leche depende de esas importaciones. Poder tener garantizada soja y maíz sin aranceles a buenos precios para el ganado es una garantía para el sector ganadero gallego, más aún con los riesgos derivados de la guerra comercial entre EEUU y China. Sin Mercosur quedaríamos desabastecidos de alimentación animal”, asegura.
Galicia es dependiente de proteína vegetal procedente de Mercosur; importamos 3,5 millones de toneladas anuales para alimentación animal y no podemos prescindir de ellas (UUAA)
Por ello, Roberto García tacha de “terrorismo informativo” los mensajes lanzados por las organizaciones que se están manifestando estos días en Galicia, a las que acusa de “generar alarma”. “Esto es lo mismo que cuando se decía aquello de Mercado Común Europeo, ruina del agro gallego. ¿Qué sería hoy de nosotros sin la UE?”, se pregunta. Otro de los aspectos positivos de la firma de este tratado a juicio de UUAA es la posibilidad de exportar productos agroalimentarios gallegos a países como Brasil. “Se abre una vía para colocar allí productos lácteos que con los aranceles del 42% de China se ven bloqueados. También los excedentes de vino, más aún teniendo en cuenta el recorte en el consumo que medidas como la rebaja de la tasa de alcoholemia puede traer aparejado”, razona.
Se abre la vía para colocar en países como Brasil excedentes de vino y productos lácteos afectados por los aranceles chinos (UUAA)
En cuanto a los riesgos, el secretario general de UUAA reconoce que “el problema lo podemos tener en la carne”, pero minimiza las consecuencias. “En este momento ya están llegando 200.000 toneladas anuales de carne de vacuno de los países del Mercosur hacia la UE, el acuerdo supondría 99.000 toneladas adicionales, pero en total solo representa el 1,5% de la carne de vacuno que se consume en la UE”, detalla. “La posible distorsión del mercado solo se daría si metemos todas esas toneladas de carne el mismo día y en el mismo sitio”, afirma. También tranquiliza al consumidor porque “toda la carne que está llegando ya viene con controles y garantías”, dice. “Nuestras desconfianzas están más en los mecanismos de control que en el propio acuerdo en sí. Ellos pueden producir como quieran, pero si viene para aquí, es cosa de la UE; las cláusulas de salvaguarda no dependen de que ellos las acepten o no. El trabajo que está sin hacer es qué medios va a poner la UE para que se cumpla eso; qué inspecciones va a poner la UE para que ningún producto pueda venir sin cumplir con las normas comunitarias en materia de fitosanitarios o bienestar animal”, dice. Más controles en Galicia En relación con Mercosur, la conselleira de Medio Rural, María José Gómez, insistió en que se deben cumplir estrictamente las cláusulas espejo y de salvaguarda introducidas en el tratado, cuestión irrenunciable para su puesta en marcha, con el fin de evitar que incidan en una “alteración de los precios” de los productos agroalimentarios gallegos. También defendió que cualquier importación de terceros países tiene que respetar las exigencias sanitarias que deben cumplir los agricultores y ganaderos gallegos, que cuentan además con una “condicionalidad social que también es innegociable”. Asimismo, y de ser necesario, llegado el caso la Xunta de Galicia ya manifestó su compromiso de incrementar los controles en la comunidad ante este acuerdo, una medida que tiene que ir acompasada con la de intensificar las inspecciones en la frontera, cuestión que es competencia del Gobierno central, recordó.

Así está la balanza comercial entre España y Mercosur antes de la firma del acuerdo

En el año 2024, los países de la Unión Europea (UE) importaron productos agroalimentarios procedentes de Mercosur por valor de 23.897 millones de euros. Las exportaciones europeas en ese mismo concepto hacia Mercosur fueron de 3.300 millones. Es decir, un saldo favorable a los países americanos de más de 20.000 millones de euros. Son datos de la Comisión Europea y de Eurostat, que señalan que ese desequilibrio se reduce enormemente cuando se trata de otro tipo de mercancías. Principalmente de productos industriales, farmacéuticos, de automoción y electrónicos. Así, la UE exporta a los países del Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay) bienes por valor de 55.200 millones de euros y les compra a esos estados por importe de 56.000 millones. Es decir, un desfase de “solo” 800 millones. Una cifra general que choca claramente con el desequilibrio particular en el sector agroganadero.
Mercosur ocupa el décimo lugar como socio comercial de una UE que ya está negociando otros 16 acuerdos
En 2024, el último año del que hay registros oficiales, Mercosur ocupó el décimo puesto como socio comercial de la UE por volumen de comercio total. Para el comercio total del Mercosur, la UE supuso alrededor del 16,8%. Desde 2014 la relación creció y las importaciones desde Mercosur hacia la UE aumentaron más del 50% y las exportaciones de la UE hacia Mercosur subieron casi el 25%. El balance favorable a Mercosur es, por lo tanto, el doble. Dentro del sector agroalimentario, las principales ventas de Mercosur hacia la UE son: • Alimentos para animales / piensos (incluida soja y derivados) • Semillas oleaginosas (como soja) • Café y productos derivados • Bovino y otras carnes Y las exportaciones desde la UE hacia los países del mercado común sudamericano son de productos de valor añadido: • Aceite de oliva • Vino y bebidas espirituosas • Preparaciones de frutas/verduras • Productos vegetales procesados Mercosur exporta principalmente productos primarios y materias primas al mercado europeo, mientras que recibe de la UE sobre todo productos elaborados e industriales. Los productos agroalimentarios europeos van a nichos de calidad de Mercosur por su sostenibilidad y garantía   La situación en España Los datos de la UE señalan que, contrariamente a lo que pudiera parecer, las relaciones comerciales entre España y los países del Mercosur en el sector agroalimentario son de poco volumen. De ese modo, Mercosur representa el 7,4% de todas las importaciones agroalimentarias españolas, y España exporta a Mercosur alrededor del 0,6% de sus exportaciones agroalimentarias totales. Las cifras oficiales arrojan que España importa de Mercosur más de 4.100 millones de euros en productos agroalimentarios. Y las exportaciones apenas alcanzan unos 460 millones de euros. Por lo tanto, el déficit comercial está cerca de los 3.700 millones de euros. Las importaciones multiplican por nueve las exportaciones.
El déficit comercial en productos agroalimentarios de España con el Mercosur es de más de 3.700 millones de euros
Por sectores, los piensos y las materias primas para elaborarlos —y especialmente la soja y sus derivados— son la principal importación española, con un volumen de 1.800 millones de euros en 2024, más de la mitad del total de importaciones. La producción ganadera española de cerdo, aves y vacuno lechero es el mayor destino de estos productos. El café y los pescados y mariscos también suponen un importante apartado en las importaciones españolas desde Mercosur, sumando entre los dos conceptos cerca de 700 millones de euros. Con todo, el café no es una amenaza para el rural español por no existir producción. La producción de cereales es radicalmente distinta en la UE y en los países del Mercosur Las exportaciones españolas hacia Mercosur abarcan los siguientes sectores: Sector                       Valor (M€) Aceite de oliva          106,6 M€ Vino y mosto             33,6 M€ Frutas de hueso        31,9 M€ Frutas de pepita        19 M€ Bebidas espirituosas 21,9 M€ Otros                         10-18 M€ Los análisis técnicos del Ministerio de Agricultura señalan que el desequilibrio se agrava si se compara el valor económico con el volumen físico (toneladas). Sectores como arroz, cítricos, carne de vacuno, avicultura o miel registran importaciones muy superiores a las exportaciones, con desfases que llegan a superar las 100.000 toneladas anuales. Desde el MAPA señalan que el impacto sobre mercados internos, precios en origen y renta agraria se produce por volumen y no por valor monetario. Sector cárnico El vacuno de carne de carne español tiene un mercado apenas testimonial en los países del Mercosur Los productores de carne de vacuno son uno de los colectivos que más se está movilizando en Galicia en contra del acuerdo con Mercosur. Y es que la balanza comercial con España es enormemente favorable a los americanos. Así, mientras España exporta a Mercosur 23 toneladas de productos de vacuno, recibe 14.340 toneladas, es decir, 625 veces más. Desde la interprofesional de la carne de vacuno, Provacuno, señalan que las importaciones de los diferentes productos de carne de vacuno de Mercosur a España se mueven en los últimos cinco años en el entorno de las 15.000 toneladas. Bien sea congelada, fresca o de subproductos (despojos, grasa y otros).
En los últimos años hubo ejercicios en que España no vendió nada de carne de vacuno a Mercosur y recibió más de 14.000 toneladas
El 2024 fue un año de enorme incremento de las importaciones, llegando a 18.342 las toneladas de carne americana que entraron a España. Brasil fue de lejos el máximo proveedor con un total de 12.453 toneladas en ese ejercicio. Si bien hay un incipiente mercado de embriones y dosis de semen de vacuno español —y especialmente gallego— hacia el Mercosur, lo cierto es que las exportaciones de carne fresca, congelada, despojos y grasas es casi inexistente y en los dos últimos años se redujo a 340 toneladas que fueron a parar en un 99% a Paraguay y el 1% a Argentina, según datos de Provacuno. Agricultura Dado que las protestas gallegas contra el acuerdo con el Mercosur comenzaron en Ourense, los productores de patata adquirieron relevancia en las mismas. Si bien, dentro del sector de las frutas y hortalizas, la patata no ocupa un lugar relevante en cuanto a intercambios comerciales entre la UE y el Mercosur. Los datos de Eurostat indican que entre las exportaciones de la UE al mundo, la patata es el producto líder. Pero hacia Mercosur son más fuertes las frutas, sobre todo manzana y pera. Lo que sí hay es un flujo constante de patata de siembra con tecnología europea y de patata procesada y congelada hacia Mercosur.
El principal destino de la patata europea en Mercosur es la siembra y el producto congelado
La cosecha de patata en la UE en 2024 fue de 49,4 millones de toneladas, con un incremento del 2,6% respecto al año anterior. Así, se pudo mantener la capacidad de exportación, aunque los costes de producción, según Eurostat, siguieron siendo altos. Los organismos europeos señalan que la entrada de patata del Mercosur en Europa ha sido hasta ahora casi inexistente porque no cumple con los exigentes requisitos fitosanitarios que impone la UE y porque Europa es autosuficiente e incluso exportadora neta global. Pero, dado que el acuerdo con el Mercosur prevé la eliminación de aranceles para el 91% de los productos, los patateros gallegos y europeos temen que la entrada de patata con menores estándares fitosanitarios y bajos costes laborales desequilibre el mercado interno. Europa es exportadora neta de patatas y la patata de Mercosur incumple las normas sanitarias de la UE Más allá de la patata, la UE declara que la exportación comunitaria de frutas y hortalizas a Mercosur se situó en 2024 en 201.503 toneladas, que supusieron 255 millones de euros, con las manzanas y peras como productos más exportados de esta categoría por la UE. Respecto de la importación desde la UE, alcanzó las 759.843 toneladas por un valor de 984 millones de euros, siendo los productos del capítulo arancelario 0807 (frutas de gran volumen) los más importados, que corresponden a melones, sandías y papayas principalmente, con 278.253 toneladas y 269 millones de euros. Así, también en este apartado hay un claro déficit de la UE con el Mercosur.
En frutas y hortalizas, el balance es favorable a Mercosur en más de medio millón de toneladas y casi 700 millones de euros
En resumen, las cifras muestran que la relación comercial en el sector agroalimentario España-Mercosur es claramente favorable a los países americanos. Y que España depende de Mercosur para materias primas imprescindibles. Mientras que las exportaciones españolas están yendo solo a nichos concretos de alto valor. Y todo en un contexto en el que la competencia se mide en toneladas y costes de producción, más que en euros. Para garantizar la competencia justa, el acuerdo con el Mercosur contempla las cláusulas de salvaguardia, que permiten “restablecer los derechos normales de arancel aduanero común para un producto, si se importa en volúmenes o a precios que causen o amenacen con causar dificultades considerables a los productores de la UE de productos similares o directamente competidores”. Pero las organizaciones agrarias ponen en duda que se vayan a aplicar eficazmente.
Movilizaciones del sector primario Miguel Padilla (izquierda), Cristóbal Cano (centro) e Pedro Barato (derecha) xustificaron as mobilizacións Independientemente de los avances en la firma - que se hará este sábado- y aplicación del acuerdo, asociaciones y organizaciones agrarias van a seguir con las movilizaciones que comenzaron por toda España a comienzos de enero. En una rueda de prensa conjunta de COAG, ASAJA y UPA, los representantes de los sindicatos agrarios volvieron a exponer sus reivindicaciones y anunciaron las movilizaciones previstas.
Las organizaciones agrarias anuncian grandes movilizaciones con un acto central el 29 de enero
Miguel Padilla, secretario general de la COAG, subrayó que la propia Comisión Europea reconoce que el incremento del PIB en la UE gracias al acuerdo con Mercosur va a ser en el mejor de los casos del 0,1%, algo que califican de “calderilla”. Padilla estima que se va a perder el 20% de la producción de vacuno de carne, que la industria del azúcar de remolacha va a desaparecer por completo y que las 35.000 pequeñas explotaciones de miel van a desaparecer por no poder competir al mismo tiempo con China y Sudamérica. Desde la COAG indican también que los cítricos que se estaban destinando a industria para zumo ya no se van a poder comercializar por no ser competitivos. El sindicato lamenta el detrimento del 10% de la PAC porque, dice, va a perjudicar especialmente a los jóvenes. Y pide habilitar partidas de gran cuantía para garantizar el relevo generacional. Cristóbal Cano, secretario general de la UPA, entiende la necesidad de buscar acuerdos comerciales. Pero reclama que sean con las reglas iguales para todos y con socios fiables. Y recuerdan que, además de con Mercosur, también se están negociando otros 16 acuerdos. Por ejemplo, con Corea del Sur, México o Japón. Las organizacione agrarias piden más fondos de la PAC para garantizar el relevo generacional y frenar el abandono rural Otro problema es la futura PAC. La UPA considera que renacionalizar la PAC no significa que los países vayan a tener un campo más fuerte, sino que se debilitará todo el conjunto del sector en la UE. Por eso, pide un aumento presupuestario y que se mantenga su actual arquitectura. En cuanto al Mercosur, Cano señaló que las cláusulas de salvaguardia son imprescindibles para impedir cualquier alteración sustancial de los sectores en Europa y deben regir en todos los acuerdos comerciales de la UE. Y pidió mecanismos ágiles y efectivos de salvaguardia frente a las importaciones. Desde la UPA insisten en que “las cláusulas espejo tienen que estar por escrito, firmadas y comprometidas. Y el control fronterizo tiene que ser el mismo en todos los países y con los suficientes recursos económicos y materiales”. UPA reclama que la UE tiene que tener la capacidad para realizar auditorías en los países con los que firma acuerdos para comprobar que se cumplen las cláusulas. Pedro Barato, presidente de ASAJA, rechaza el acuerdo tal y como está planteado ahora mismo. Cree que se permite la introducción de sustancias que están expresamente prohibidas por la UE. Y opina que las cláusulas de salvaguardia no se van a poder cumplir y son solo palabras. “Por ejemplo, el propio gobierno brasileño reconoce que no es capaz de controlar la presencia de hormonas en la carne de vacuno”, dijo Barato.
La reforma de la PAC, el exceso de burocracia y los costes de producción son otros motivos de las protestas
ASAJA no tiene claro que el nuevo reparto de fondos de la PAC vaya a beneficiar a los productores. Porque los fondos irán bajo el epígrafe “mundo rural” sin diferenciar entre el primer y el segundo pilar y serán los estados miembros los que tengan que solicitar los fondos, en lugar de recibirlos de oficio como hasta ahora. Barato opinó que, con los actuales costes de producción y de los fertilizantes, el sector del cereal va a desaparecer en España. Y negó que el aceite de oliva vaya a ser el gran beneficiario porque el consumo por persona y año en los países del Mercosur no llega a un litro, mientras que la producción en esos estados crece cada año. Súper-Jueves Tanto ASAJA, como COAG y UPA hacen un llamamiento a participar en el gran acto de protesta previsto para el jueves, 29 de enero, por toda España. Ese acto central vendrá precedido y continuado por otras protestas durante toda la semana que se darán a conocer a medida que se acerquen las fechas. Los tractores volverán a salir a las calles de toda España el 29 de enero Todos los convocantes coinciden en que “sobran motivos para la movilización” y, además del acuerdo con el Mercosur, aluden a la falta de rentabilidad en las explotaciones por los elevados costes de producción y al exceso de burocracia como principales motivos de las protestas. No se descarta una multitudinaria manifestación estatal para más adelante. Por otra parte, las organizaciones agrarias dan flexibilidad a sus delegaciones territoriales para que convoquen acciones dentro de sus zonas de actividad. En Galicia y en otras zonas del estado hay colectivos que ya comenzaron a movilizarse desde finales de diciembre.